Rol del docente en la enseñanza de valores

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Actualmente se habla mucho de la necesidad o ausencia de valores en diferentes campos de la vida, en especial en el área educativa. Pero, ¿de qué estamos hablando cuando nos referimos a valores?
A lo largo de la historia del pensamiento occidental moderno el término valores ha sido definido de distintas maneras. El primer filósofo que pone en "boga" esta palabra es F. Nietzsche en su obra "Genealogía de la moral", le siguen Max Scheler, D.Von Hildebrand, entre otros.

Aunque es un concepto complejo sin una definición universalmente aceptada en sentido estricto, se puede definir el valor como un horizonte de sentido, como algo que se aspira tener, como un ideal, centro de gravedad de la vida humana. Así, cuando se habla de valores, hablamos en forma genérica de valores humanos, de aquellos que son propios de las personas que vivimos en sociedad, de aquellos valores que se pueden universalizar y facilitan que la vida sea más humana.

El primer agente transmisor de valores es la familia, principal protagonista en la vida del individuo y la muestra de valores que se transmitan en ella será el pilar fundamental para sus relaciones y actitudes sociales fururas.
Luego, del sistema educativo se espera que enseñe no sólo a "aprender a aprender" sino "aprender a vivir", siendo importante el papel de la escuela, en donde profesores, compañeros y toda la comunidad educativa con la cual interactúa el niño y el joven diariamente, transfieren algunos valores diferentes a los que el individuo ya había forjado. En esta etapa, uno de los protagonistas principales, en cuanto a transmisión de valores se refiere, es el docente, quien con su ejemplo y forma de actuar enseña, ilustra, por ello el docente deberá estar muy atento a sus actitudes, palabras, gestos y tratar de que éstos sólo transmitan valores positivos, tales como: respeto, unión, honestidad, tolerancia, solidaridad, sin incongruencias entre el "decir" y el "hacer". Ofrecer a sus educandos una atmósfera de confianza y no olvidar que en los nuevos enfoques de la orientación educativa, el docente, con su formación actual puede y debe poner en práctica la atención de sus alumnos en forma integral.

Debido a que los valores son modificables e imprescindibles y que cada persona los crea, el principal papel del educador es el de ayudar a sus alumnos en dicho proceso de creación o de modificación de esos valores si ya los tuviese y no fuesen los adecuados. Para ello el maestro debe:

Impulsar los valores como base de todas las asignaturas académicas, los cuales, faciliten al alumno a asumir conductas responsables, tolerantes, de trabajo, de unión, de respeto, de solidaridad.

Promocionar actividades de convivencia entre padres-alumnos

En las actividades académicas diarias estimular y desarrollar actitudes de análisis, meditación y conclusión.

Apoyar e impulsar la comunicación padres-hijos a través de actividades sencillas, por ejemplo: tener un "Cuaderno de comunicación a padres" en donde el alumno escribirá en forma muy resumida sus experiencias, reflexiones, dudas de su actividad diaria, lo cual deberá ser firmado por el maestro y los padres. Esto garantizará el intercambio de información y comunicación entre padres-maestro-alumno.

Promover dentro de la educación formal el desarrollo integral del alumnado, desde una perspectiva fundamental: la de formarse como personas éticas, libres y responsables; con capacidad para una interacción personal y social tolerante,democrática y constructiva.
Fomentando el equilibrio entre los contenidos académicos y la enseñanza en valores que favorezca el desarrollo integral del educando.

Inspirar al alumno en la escogencia de sus valores personales y a conocer métodos prácticos para desarrollarlos y profundizar en ellos.

Contrarrestar la influencia negativa, en cuanto a enseñanza de valores equívocos, que en su mayoría transmiten algunos medios de comunicación, en especial la t.v., el maestro deberá desarrollar el pensamiento crítico en los alumnos, ayudándoles a que sean personas conscientes y reflexivas en la adquisición de sus propios razonamientos y conclusiones.

Al recapitular: aunque los valores son inherentes a la persona y cada quien establece su escala de valores, también es cierto que éstos son contenidos que se deben transmitir como contenidos de enseñanza-aprendizaje en la escuela, significa que se pueden enseñar y aprender, no sólo como una dimensión de aprendizaje que se debe tener en cuenta en el proceso educativo, sino como uno de los factores básicos en la calidad de la educación. En esta experiencia educativa la figura y el rol del maestro son la base fundamental como orientador del alumnado hacia la consolidación de los objetivos propuestos, para el logro supremo de ir transformando al mundo que vivimos en algo especial y hermoso.

GISELA VALERA
Psicopedagoga
Caracas- Venezuela

La escritura, aspectos básicos

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La escritura es tal vez el aprendizaje más complejo que debemos realizar al largo de nuestra vida, es un aprendizaje en el que nuestra evolución resulta continua y requiere de una gran cantidad de elementos o habilidades que facilitaran nuestro desarrollo en este o bien nos dificultaran nuestra capacidad de expresión escrita. Es estos términos debemos tener en cuenta siempre los siguientes procesos y habilidades:
  • La habilidad gráfica
    • Direccionalidad y trazo
  • La capacidad de representación mental
  • La capacidad de orientación temporal
  • La capacidad de planificación
  • El conocimiento lingüístico
    • Morfosintáctico
    • Léxico
    • Ortográfico
    • Registros textuales
Así pues la escritura se trata de un proceso muy complejo, seguramente más complejo que la escritura. Sin embargo, debemos tener en cuenta que seguramente resulta el proceso que es menos trabajado en la escuela, solo hace falta tener presentes la cantidad de horas dedicadas a la lectura o a las matemáticas en contra de la dedicada a la escritura, el desfase es claramente importante. Además también debemos tener en presente el hecho que en la escuela prácticamente solo se trabajan tres de los aspectos antes mencionados, resultando estos la habilidad gráfica, la ortografía y la morfosintaxis, mientras que el resto de los procesos y conocimientos suelen ser poco trabajados.
En el presente artículo y los venideros procuraré tratar los diferentes elementos que juegan un papel relevante en el desarrollo de la escritura y deben ser sujetos a enseñanza para que la capacidad de expresión escrita se desarrolle convenientemente. En primer lugar hablaré de las habilidades gráficas.

Las habilidades gráficas en la escritura
La capacidad del niñ@ para empezar a escribir dependerá por una parte de su capacidad de representación mental y por otra parte del correcto desarrollo de su coordinación visomotora (podeís encontrar algunas actividades para trabajar esta habilidad en en el artículo Algunas actividades para potenciar la coordinación visomotora). La imagen de representación mental es aquella capacidad que adquirimos cuando somos capaces de imaginarnos una cosa que no está frente a nosotr@s, aspecto muy importante para el desarrollo del lenguaje y de la lectoescritura, ya que es la capacidad que nos permite dotar de significado a una cosa que realmente no tiene como resulta el código escrito, el desarrollo de la cual nos permite empezar a dibujar el mundo, primero con garabatos irreconocibles para más tarde representar personas y demás, siendo este nuestro primer lenguaje escrito y conceptual.
Por otra parte, este periodo pregráfico también resulta clave en el desarrollo posterior del grafismo, no tan solo por la dotación de significados no presentes, sino también por el desarrollo de habilidades manuales finas, las cuales resultan de una asombrosa complejidad. El desarrollo de la coordinación visomotora se encuentra determinado por diferentes aspectos entre los que cabe señalar como principales:
Para ver más sobre estos temas podeís entrar en los artículos enlazados, en cuanto a las habilidades visuales cobran especial relevancia el desarrollo de la binocularidad, la visomotricidad, la convergéncia ocular y la capacidad acomodativa, habilidades que naturalmente se deben ir configurando correctamente sobretodo durante la etapa de suelo (gateo y arrastre), aunque más tarde irán progresando hasta conseguir una madurez visual suficiente que permita que el sistema adquiera correctamente las habilidades gráficas.
Una vez las actividades de preescritura se van superando se puede empezar a trabajar la escritura, en la cual tendremos que tener presentes ante todo aspectos fundamentales, el trazo y la direccionalidad. La direccionalidad son los movimientos que realizamos en la escritura y deben seguir siempre un orden de izquierda a derecha en nuestra escritura, aunque en algunas ocasiones para realizar letras complejas como la f debemos realizar giros inversos, pero siempre el punto de partida es el mismo, la izquierda, aquí reside gran parte de la importancia de la orientación espacial y por tanto del esquema corporal en el desarrollo de la lectura y la escritura. Ya que además de seguir está direccionalidad concreta precisamos de orientarnos convenientemente en el espacio del papel.
En cuanto al trazo este dependerá más del desarrollo real de la coordinación visomotora, que será la que nos permitirá conseguir un tamaño adecuado, una regularidad en la letra, una continuidad en los ejes horizontales y verticales, ...
En cuanto se alteran la direccionalidad o el trazo, sea por el motivo que sea, es cuando nos podemos encontrar con la aparición de una disgrafía, la cual puede ser debida a diferentes elementos, ya sea del tipo habilidad funcional o bien a un mal aprendizaje de los aspectos previos a la escritura.


En un próximo artículo miraré de escribir sobre la orientación temporal y la capacidad de planificación en la escritura.

LOS JUEGOS TRADICIONALES EN LA ESCUELA

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Si consideramos el juego como un fenómeno inherente al niño, si tenemos en cuenta que el juego es uno de sus primeros lenguajes y una de sus primeras actividades, a través de las cuáles conoce el mundo que lo rodea incluyendo las personas, los objetos, el funcionamiento de los mismos y la forma de manejarse de las personas cercanas; no podemos excluir el juego del ámbito de la educación formal. Claro que aquí tendremos que tener en cuenta algunos aspectos siendo que la escuela no es el mismo espacio que el hogar o un lugar de juego abierto como puede ser el barrio donde los niños se encuentran a jugar en sus horas libres.

El aprendizaje escolar, a través de situaciones lúdicas es mucho más enriquecedor.

El juego es un espacio y un tiempo de libertad, donde "todo se puede", por ello las posibilidades de aprendizaje son incontables. Se aprenden modos de funcionamiento, formas de manejarse de las personas, se pueden ensayar roles, se explora y se experimenta con objetos desconocidos hasta el momento, se establecen nuevas relaciones y vínculos entre objetos, personas y el medio en general, se descubren los límites y posibilidades de cada uno y de los demás, etc.

En el proceso lúdico, los niños pueden descubrir múltiples procesos relativos al aprendizaje y la educación, podremos ver entonces momentos de asombro, descubrimiento, análisis, establecimiento de relaciones, similitudes y diferencias. A esto se le suman la fantasía y la creatividad que los niños desarrollan en los diferentes juegos tanto individuales como grupales, donde todo esto se potencia aún más por la red de interrelación e intercambio que se forma.

¿Qué son los juegos tradicionales?

Al hablar de juegos tradicionales nos referimos a aquellos juegos que, desde muchísimo tiempo atrás siguen perdurando, pasando de generación en generación, siendo transmitidos de abuelos a padres y de padres a hijos y así sucesivamente, sufriendo quizás algunos cambios, pero manteniendo su esencia. Son juegos que no están escritos en ningún libro especial ni se pueden comprar en ninguna juguetería

Los juegos tradicionales se pueden encontrar en todas partes del mundo. Si bien habrá algunas diferencias en la forma del juego, en el diseño, en la utilización o en algún otro aspecto, la esencia del mismo permanece.

Los juegos tradicionales parecieran correr el riesgo de desaparecer especialmente en las grandes ciudades y en zonas más industrializadas. Podemos ver por otro lado, que hay algunos resurgimientos de estos juegos, que se imponen ya sea por una determinada época del año o como por una moda que aparece y desaparece luego de un tiempo.

Dentro de los juegos tradicionales encontramos una amplia gama de modalidades lúdicas: juegos de niños y juegos de niñas, canciones de cuna, juegos de adivinación, cuentos de nunca acabar, rimas, juegos de sorteo, juguetes, etc.

Algunos de ellos a su vez están más ligados al sexo de los niños, siendo jugados exclusivamente por niños (bolitas, trompo, honda, etc.) y otros por niñas (la muñeca, hamaca, gallina ciega, etc.). A su vez algunos juegos están más ligados a determinadas edades, como por ejemplo las canciones de cuna y el sonajero para los niños más pequeños, y otros con reglas más importantes para niños más grandes que ya puedan comprender y respetar las mismas.

¿Qué características tienen los juegos tradicionales?

· son jugados por los niños por el mismo placer de jugar. Son los mismos niños quienes deciden cuándo, dónde y cómo se juegan,

· responden a necesidades básicas de los niños,

· tienen reglas de fácil comprensión, memorización y acatamiento. Las reglas son negociables,

· no requieren mucho material ni costo,

· son simples de compartir,

· practicables en cualquier momento y lugar.

¿Cuál es el interés o la importancia que estos juegos puedan tener en el ámbito educativo?

Son diferentes las razones por las cuales vale la pena mantener vivos estos juegos. A través de los mismos podemos transmitir a los niños características, valores, formas de vida, tradiciones de diferentes zonas, si acompañando los juegos contamos otros aspectos de los mismos, como por ejemplo qué juego se jugaba en determinada región y de qué manera.

Las posibilidades que brindan los juegos tradicionales son múltiples. En primer lugar el juego por el juego mismo, que, en la medida que le demos mayor cabida dentro del ámbito educativo, ya estaremos incluyendo un aspecto importante para la educación y desarrollo de los niños. Teniendo en cuenta que son juegos que tienen su origen en tiempos muy remotos, esto "asegura" de alguna manera que encontraremos los mismos en todas las generaciones y culturas. De esta forma, estamos frente a una vía de acceso a la cultura local y regional y aún de otros lugares, si nos interese, a través de la cual se podrán conocer aspectos importantes para comprender la vida, costumbres, hábitos y otras características de los diferentes grupos étnicos. A través de estos juegos podremos conocer historias propias y ajenas, acercando también generaciones.

No olvidemos por otro lado que no todos los juegos tradicionales serán novedades para los niños. Ellos conocen y juegan en más de una ocasión a algunos de estos juegos, quien sabe porque se lo contaron, porque lo han visto o alguien se lo ha mostrado.

Considero interesante el desafío de fomentar, favorecer y apoyar el juego activo, participativo, comunicativo y relacional entre los niños, frente a una cultura "de avanzada" que estimula cada vez más la pasividad aún corporal y la receptividad consumista frente a una imagen/pantalla.

Algunos juegos tradicionales posibles de incluir dentro del ámbito pedagógico institucional pueden ser: la pelota, el trompo, las bolitas, la mancha, el rango, el gallo ciego, la rayuela, rondas, yo-yo, la soga, juegos de hilo, etc. A su vez, varios de estos juegos tienen múltiples variaciones como la mancha, la rayuela, las diferentes rondas, la pelota y las bolitas.

Hay juegos que pueden permitir la estimulación y el desarrollo de la atención, la iniciativa, las destrezas y habilidades, los conceptos, toma de decisiones, respeto de reglas, creatividad.

Es importante considerar que los recursos a utilizar como medios para planear y desplegar actividades lúdicas deben despertar y mantener la motivación y el interés de los educandos en el logro de determinados objetivos, deben ser capaces de estimularlos para garantizar la participación activa de todos los alumnos.

El juego permite además la adquisición de conocimientos y el paso de lo concreto a lo abstracto, permite la formación del carácter y de los hábitos del niño, afirma su personalidad, desarrolla la imaginación y enriquece los vínculos y manifestaciones sociales.

Algunas recomendaciones para organizar juegos educativos

· Delimitar el aprendizaje esperado, o sea, los objetivos.

· Estudiar las metas y reglas del juego antes de su utilización.

· Preparar el material necesario en función del ambiente a utilizar, audiencia, número de participantes, escenarios, materiales, características de los participantes, tiempo, organización.

· Establecer y discutir las normas de comportamiento que regirán al grupo durante el juego.

· Elaborar los manuales que orienten la actividad tanto de los participantes como de los organizadores del juego.

· Dar las instrucciones del juego en forma breve, clara y precisa antes de iniciarlo.

· Aclarar y dar nuevas explicaciones antes, durante o después del juego, si es necesario.

· Reforzar lo aprendido a través del juego. Una manera de hacerlo es por medio de las actividades integradas que pudieran obligar a los participantes a reflexionar sobre las experiencias.

· Considerar, observar, medir y evaluar algunos rasgos de la personalidad de los jugadores que pudieran estar presentes en el desarrollo de la actividad.

· Evaluar los resultados parciales y finales en función de los aprendizajes obtenidos.



Juegos recomendados

Orientaciones para el trabajo del TDAH en el aula

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A partir de nuestro trabajo (Centre Giner) para la realización de la charla sobre TDAH y adaptaciones curriculares, elaboramos a partir de diferentes fuentes una serie de orientaciones que consideramos se deberian tener en cuenta en el abordaje del TDAH en el aula.
Ciertamente el trabajo del TDAH en el aula no es tan difícil si realmente se conoce como se debe realizar, aquí os proponemos una serie de pautas, organizadas por bloques:

DIDÁCTICA
  • Órdenes precisas y claras y en un lenguaje positivo.
  • Asegurarse realmente de que la instrucción o mensaje se ha entendido.
  • Explicaciones en clase que resulten motivadoras, dinámicas y que permitan la máxima participación del alumno.
  • Utilizar diferentes registros.
  • Repetición de instrucciones por parte del profesor.
  • Mantener contacto visual.
  • Evitar exceso de estimulación.
  • Explicar al niño lo que se espera de él.
  • Ser concretos en las demandas, si hace falta individualmente.

ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO
  • Tener ordenado y organizado su espacio de trabajo (dar un tiempo diario si hace falta)
  • Supervisión frecuente por parte del adulto.
  • Organizar los horarios y posarlos en un sitio visible.
  • Utilización de la agenda para mejorar la organización personal y al mismo tiempo comunicación escuela familia.

ENTORNO DE AULA
  • Evitar estímulos distractores que estén situados cerca del alumno (murales, ventana...)Ubicación en la clase en las primeras filas.
  • Anticipar los cambios.
  • Ofrecer un entorno estructurado, con recordatorios, repeticiones ...

TRABAJO / ACTIVIDADES.
  • Combinar cortos periodos de atención con acción manipulativa.
  • Combinar diferentes formatos o tipo de actividades.
  • Dar más tiempo para la realización de las actividades.
  • Actividades cortas y secuenciadas, contemplando la posibilidad de que pueda moverse pasado un tiempo determinado.
  • Actividades ajustadas a sus capacidades.
  • Reducción de las actividades:"menos se más"
  • Permitir ratos y momentos de descarga física (por ejemplo participando en las rutinas o encargos de clase)
  • Permitir los movimientos del niño que no molesten al trabajo propio y ajeno.
  • Material atractivo, con predominio de contenido visual.
  • Estrategias de reflexión (Técnica STOP: paro,miro, decido, sigo, repaso)

EVALUACIÓN
  • Adaptar las estructuras y el formato del examen.
  • Destacar en el enunciado de las preguntas la palabra clave.
  • Reducir el número de preguntas.
  • Evaluación continuada dando importancia a la evaluación oral y al proceso.
  • Dar más tiempo para la realización de pruebas escritas.
  • Fijarse más en la calidad de la tarea que en la cantidad.

COMPORTAMIENTO
  • Formular normas y límites muy claras y precisas, a ser posible en positivo, así como las consecuencias.
  • Mantener unidad de criterios entre el profesorado
  • No castigar en exceso.
  • Utilizar el verbo "estar" que no el "ser"
  • Para evitar que se levante a menudo hay que recordar la norma antes de empezar la clase
  • Pactar con él una señal privada que le recuerde tal norma
  • Asegurarnos de que tiene todo el material disponible para hacer su tarea, decirle a menudo que se está comportando bien.
  • Uso de técnicas de control conductual.


Libros recomendados

Los padres y el Gabinete psicopedagógico

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Los padres encuentran hoy más difícil la tarea de la educación de sus hijos. Durante los años de la escolaridad obligatoria, comparten esta responsabilidad con la escuela y con los maestros.

Los cambios de la sociedad, que afectan tan profundamente a las familias y a la escuela, también inciden en el modo de concebir y llevar a cabo la educación de los hijos.

Dentro de las instituciones educativas, los cambios tienen que ver también con la incorporación de c ontenidos y saberes que son requeridos por las nuevas formas de organización económica y social y por la llamada revolución tecnológica en la nueva sociedad del conocimiento.

Por otra parte, solo una escuela abierta a la diversidad de los alumnos y al fenómeno de la pluriculturalidad, puede cumplir con las necesidades educativas de la sociedad actual.

La educación escolar debe, entonces, atender las diferencias y dificultades que se producen en el proceso de aprendizaje y debe ser capaz de generar estrategias y ayudas para que el proceso de apropiación de los contenidos culturales curriculares sea eficaz.

No todos los alumnos pueden lograr al mismo tiempo y de la misma manera los aprendizajes esperados. Solo una profunda comprensión de estas diferencias permitirá una actividad pedagógica eficaz. Así se podrá lograr la calidadde la educación, el respeto de la equidad y una promoción de igualdad de oportunidades educativas.

Los docentes, durante el proceso de su formación y con la capacitación docente continua, reciben las orientaciones básicas para el cumplimiento de su función. En la práctica pedagógica cotidiana, en las instituciones educativas se han creado equipos de ayuda y orientación, compuestos por profesionales de la psicología educacional y de la psicopedagogía. Estos equipos deben ofrecer ayuda también a los padres de los alumnos.

El Gabinete o Servicio de Orientación

Desde la década del 70, en Argentina se crearon Departamentos de Psicología Educacional y Equipos de Orientación Escolar, el campo de acción abarca desde el nivel inicial pasando por el nivel primario y medio.

Recién en la década del 90 se incorporaron gradualmente servicios de orientación al ingresante a carreras terciarias y tutorías para los alumnos que presentan dificultades en el aprendizaje.

La función principal del Servicio es favorecer, con los aportes de la psicología educacional y de la psicopedagogía, el pensar críticamente y apoyar la creatividad en el proceso de aprendizaje de los alumnos.

Esta función se cumple, además del trabajo específico con docentes y alumnos, con los padres, en general, bajo la modalidad de entrevistas concertadas. El diálogo entre las familias y los profesionales tiene una triple finalidad:

En primer lugar, colaborar con la prevención de las dificultades:

Esto se puede lograr siempre que se intercambie informaciones sobre características, situaciones y dificultades de los alumnos, incluyendo los aportes de la psicología y de la psicopedagogía.

También es importante favorecer la articulación entre los estilos de conducción familiar y la escolar, reflexionando sobre el impacto de los cambios en los padres, tales como el incremento de actividades fuera del hogar, limitación del tiempo de estar con los hijos, dificultades de estabilidad familiar, nivel de integración de la familia con otras familias del colegio, inseguridad sobre la forma de acompañar las tareas y el aprendizaje escolar, puesta de límites y sanciones, formas de incentivación, etc.)

En segundo lugar, tratar de lograr la detección precoz de problernas de aprendizaje y/o conducta: acordando la necesidad de una evaluación colectiva en el aula y/o en forma individual; para ello es indispensable comunicar a los padres los resultados de esta evaluación; sugiriendo cuando sea necesario una interconsulta a otros profesionales (médicos, neurólogos, fonoaudiólogos, psicomotricistas, psiquiatras, etc.)

Se considera necesario que los padres participen de entrevistas evaluativas conjuntas con docentes, directivos y personal psicopedagógico.

En tercer lugar, lograr la búsqueda de recursos para resolver las dificultades orientando a alternativas de conducción familiar o de los docentes que parecen más favorables o productivas, especialmente en lo que se refiere a hábitos de vida, de estudio y de convivencia; asesorando en la articulación de niveles el pase a primaria, el pase de ciclos, y el pase a secundaria; apoyando los proceso de adaptación e integración social de alumnos nuevos y de cualquier alumno que tenga una necesidad al respecto.

Lic. Edith Beatriz Burgos

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