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Recomendación de lectura: Hemos adoptado. Guia de la Postadopción

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Recientemente recibí este libro escrito por el Equip d’Atenció a la Família i d’Adopció de la Fundació Blanquerna Assistencial i de Serveis (FBAS). Un equipo con diferentes profesionales reconocidas y con amplia experiencia en el campo de la preadopcion y postadopción. 
Ciertamente, se trata de un libro muy completo enfocado a la postadopción que contiene múltiples consejos y orientaciones para afrontar este proceso, frecuentemente complejo, de la llegada de los niños y niñas adoptados a su nuevo hogar y la constitución de una familia en la que los hijos no han nacido en él, con los retos que ello supone, tanto para los niños como para las madres y padres. 
El libro en cuestión realiza un recorrido por todos los aspectos fundamentales a los que deben prestar atención los padres, tanto des de una perspectiva de la construcción de la familia, el primer encuentro con el niño, las relaciones entre los miembros, los vínculos de apego, la revelación de los origenes, hasta aspectos más concretos como la escolaridad y el aprendizaje. Asimismo, el libro contempla diferentes aspectos que a menudo no son tratados con profundidad en otros libros sobre postadopción, como resulta la llegada a la adolescencia y a la edad adulta de las hijas y hijos adoptivos, periodos en los que pueden surgir nuevas dudas y dificultades que hasta entonces tal vez no habian aparecido. 
El libro se encuentra dividido en 7 apartados clave dentro de su temática:
  • Empezar a ser padres adoptivos (los inicios del proceso adoptivo, los cambios en la pareja)
  • Lo que se sabe y no se debe olvidar (las necesidades básicas del niño adoptado y los recursos con los que deben contar los padres)
  • Construir la relación (la construcción del vínculo afectivo)
  • Aprender a aprender (el reto de la escolarización, la relación con la escuela y la adaptación del niño a la escuela)
  • Ampliar la familia: los hermanos (la relación con los hijos biológicos, la adopción de varios hermanos, una nueva adopción)
  • La revelación y la búsqueda de los orígenes (el pasado y el niño adoptado)
  • Los hijos adoptivos también crecen (la adolescencia y la edad adulta en el hijo adoptivo)
Como podéis ver se trata de una guia muy completa, tratando prácticamente todos los temas que pueden preocupar o inquietar a los padres adoptivos.
Uno de los aspectos más positivos del libro radica en la múltitud de aspectos prácticos que contempla, lo que lo convierte en una obra de referencia y guia para padres y madres, al mismo tiempo que puede resultar interesante para orientadores y profesionales de la educación. 
Entre los aspectos prácticos dentro de cada apartado encontramos tanto signos de alerta ante determinadas situaciones o posibles dificultades como recomendaciones y orientaciones para su abordaje desde el entorno familiar o la necesidad de acudir a especialistas en el caso que pueda resultar necesario.

En definitiva considero que este libro puede ser de gran ayuda a padres y madres adoptantes, tanto antes como después de la adopción, resultando una guia de referencia para las múltiples dudas y retos que supone la adopción. 

Las referencias del libro por si son de vuestro interés son las siguientes:
Boadas, B.; Sallés, C.; Pacheco, M.; Ger, S. Hemos adoptado. Guia de la postadopción. (2012) Editorial Larousse.

Vínculo de apego y adopción: sugerencias para padres y madres

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Artículo publicado en el peridiódico número 79 de la Adopción de Adoptantis. Si os queréis subscribir a esta publicación electrónica lo podéis hacer mandando un mail a adoptantis@hotmail.com.

Desde los postulados de la Teoría del Apego, se plantea la relevancia para el desarrollo humano, desde los primeros momentos de su vida, de contar con una figura estable y continua con quien ir inter-regulando los propios estados internos. Particularmente se refiere a los estados de estrés (o desequilibrio) experimentados en forma de disgusto por el bebé, tales como el frío, el hambre, el dolor, o el temor entre otros.

Es en esta premisa que se sustenta la utilización por parte de la Fundación Chilena de la Adopción, del sistema de colocación familiar o de “guardadoras”. Lo esencial del programa es que la “guardadora” le entrega al niño aquel referente necesario en los primeros momentos de su vida, para establecer un vínculo estable por medio del cual alcanzar la calma en los momentos de estrés, rol que posteriormente será desempeñado por el padre y/o madre adoptivo del niño(a). Lo central entonces, es que el niño siempre cuente con una persona estable y disponible para “regularlo” y satisfacer sus necesidades (cuidador).

Sin desmedro de la tremenda importancia que tiene para el desarrollo humano el contar con “un otro” estable y único con quien relacionarse y regularse en la cotidianidad de la vida durante la temprana infancia, la forma o cualidad de esa presencia y de esa relación y regulación, puede variar induciendo en el bebé diferentes cursos de desarrollo neuro-psicológico y afectivo-vincular futuro, siendo algunos más sanos que otros.

La relación que se establece entre el cuidador y el niño cuando este se encuentra estresado por algún motivo (frío, hambre, incomodidad, miedo, etc.) es lo que se conoce como el “Vínculo de Apego”. Lo que haga o no haga el cuidador con el niño(a) sistemáticamente en el tiempo en dichas situaciones, establece la calidad de dicho vínculo, y a su vez esto último es un importante factor para facilitar o dificultar el sano desarrollo socio-emocional del niño.

Entonces, se presenta ante nosotros, el desafío de pasar desde la “presencia” a la “presencia efectiva” por parte del cuidador (tanto por parte de las guardadoras como de los padres), de que el niño no cuente solo con “un otro” sino que cuente con “un otro regulador del sí-mismo” (Stern, D. 2001), que sea sensible a las necesidades del niño y a la vez eficiente en darle calma cuando se encuentre estresado por algún motivo.

Algunas sugerencias para fomentar el sano desarrollo afectivo-vincular y el Vínculo de Apego Seguro en su hijo:

  • Desarrolle la función reflexiva

    Conciba a su hijo como un ser humano con emociones, intenciones y necesidades particulares y cambiantes de momento a momento que pueden ser “leídas”.

  • Desarrolle la sensibilidad parental

    Esté atento a leer las señales (gestos tales como expresiones faciales o llantos) que su hijo emite en los momentos de desagrado o estrés, interprételas (trate de “leerle la mente” preguntándose ¿qué puede estar sintiendo y necesitando en este momento el niño, que lo hace estar desequilibrado) y regúlelo dándole (o quitándole) aquello que Ud. piensa que él necesita para volver al equilibrio.

  • Sea constante en la entrega de regulación y contención.

    Si el niño está estresado y llora: acuda. Esto con el propósito de que el niño adquiera la expectativa y pueda predecir que Ud. estará ahí y será efectivo para calmarlo cuando él lo necesite, en el corto, mediano y largo plazo. Las investigaciones muestran que generalmente cuando los padres acuden a veces y otras no a calmar a sus niños, estos se confunden y exageran sus llantos. Por otro lado cuando los padres sistemáticamente no acuden a calmarlos con el propósito de que aprendan calmarse solos, estos dejan de llorar pero no por que se hayan calmado, sino por que ya perdieron la expectativa de que su cuidador acudirá.

  • Sáquele el jugo a las actividades cotidianas

    Las actividades de cuidado y satisfacción de las necesidades fisiológicas básicas cotidianas, tales como el mudar, alimentar, bañar o hacer dormir entre otras, es un momento muy útil para enriquecer el vínculo entre Ud. y su hijo(a).

    Utilice el contacto físico, visual y las vocalizaciones, fomente el intercambio de comunicación gestual y mentalice a su hijo continuamente (“léale la mente”) durante el curso de la actividad, de modo de poder identificar en qué estado está él o ella realizándola, y qué puede estar necesitando o comunicando (“sigue sigue, me gusta eso” o “espera un momento por que está muy caliente la sopa y me duele la boca”).

  • Incentive su exploración, haciéndole sentir que Ud. está cerca por si él o ella lo necesita

    Incentive su exploración y curiosidad por el mundo, al mismo tiempo que esté atento a en qué estado mental se encuentra, de modo de acudir a tranquilizarlo si es que él lo necesita.

    Todas estas sugerencias se fundamentan en la evidencia científica actual, que muestra que los niños criados en ese contexto vincular afectivo (mentalizados, acariciados, sistemática y eficientemente regulados, e incentivados y supervisados en su conducta exploratoria) establecen un Vínculo de Apego Seguro, lo que a su vez asenta las bases para su sanidad mental, para el desarrollo de su autoestima y de su autonomía, así como para el establecimiento por parte del niño, de mecanismos eficaces de autorregulación en los momentos de estrés y de coordinación con otras personas de su mundo social en épocas posteriores.

    Francisco Jaume Guazzini

    Fundación Chilena de la Adopción

  • CUENTOS PARA EXPLICAR LA ADOPCIÓN

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    La revelación de orígenes y hablar sobre la adopción con nuestr@s hij@s o nuestr@s alumn@s, en este sentido los cuentos que hablan sobre estos temas nos pueden servir de n punto de partida interesante para hablar sobre estos temas tan complejos y delicados con ell@s, siempre buscando que se dé un máximo de naturalidad y comodidad en la explicación de estos temas con un vínculo afectivo tan fuerte. Esto es una tarea que fundamentalmente deben de realizar los padres y madres, aunque una vez l@s niñ@s lo saben, también es bueno trabajarlo en la escuela como un modelo de familia más, que permita la comprensión de sus compañer@s y un mayor sentimiento de pertenencia al grupo, especialmente cuando los compañer@s saben o descubren los orígenes del niñ@. Este punto se debe de desarrollar igual que se deben trabajar, bajo mi punto de vista, el resto de modelos familiares, especialmente ahora que nos encontramos en una sociedad tan cambiante.

    Aquí os dejo unas sugerencias que os pueden servir para trabajar el tema de la adopción con vuestr@s hij@s o con vuestr@s alumn@s:

    J.L. Curtis (1999) Cuéntame otra vez la noche en que nací. Ediciones Serres

    Martínez, M; Capdevila, R. Marcos ya tiene casa. Ed. Destino

    Mateo, M. (2004) ¿Quién soy yo? Identidad, diversidad y adopción. Barcelona: CIES

    Boie, Kirsten (2002). ¡Qué suerte hemos tenido con Paule! Madrid: Alfaguara

    UNAS NOTAS SOBRE LA ADOPCIÓN

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    Familias adoptantes

    La adopción plantea temas de interés desde la perspectiva psicológica, tanto en lo que se refiere a la prevención como la intervención.
    Antes de nada hay que decir que no existe ningún “síndrome del niño adoptado”. En una familia adoptante se encontrarán dificultades semejantes a los que se pueden encontrar en otras familias. Si acaso, hay algunas características que hay que analizar más despacio. La proporción de familias con niños/se adoptados que consultan los especialistas en psicología infantil es ligeramente superior a la de la población en general. Lo cual no quiere decir a que haya más trastornos psicopatológicos en estos niños, sino que tiene que ver con el mayor grado de ansiedad de los padres por el desarrollo del hijo/a y la preocupación por si desempeñarán correctamente su papel de padres.

    Los padres adoptantes están también expuestos a determinados factores que pueden aumentar su vulnerabilidad psicológica. Pueden estar influidos por la manera en que han vivido la ausencia involuntaria de hijos, por la falta de referencias de la experiencia de la adopción, por verse incursos en procesos de selección y observación donde se pueden encontrar continuamente juzgados, por tener más edad que la mayoría d
    e los padres de hijos semejantes, o por las actitudes de sus familias de origen frente a aquella adopción concreta.

    Pueden tener también miedo a alguna herencia patológica del hijo/a, a la que atribuyan la problemática de su desarrollo y comportamiento. Este miedo es paralelo al que puede haber en cualquier familia en relación a la familia del padre o de la madre, a la que el otro/a cónyuge puede atribuirle defectos o problemáticas presentes al hijo.

    Preocupaciones especiales
    Hay dos temas que preocupan especialmente a los padres y que, según como se resuelvan, pueden facilitar o complicar la vida de la familia y del menor: la revelación sobre la
    adopción y la demanda de Información sobre los orígenes.
    • La revelación:
      Los niños deben saber, desde el principio y a la medida de sus posibilidades de conocimientos y aceptación, que son adoptados. En las familias que acceden a la adopción internacional –China, Colombia, Rusia...- es más fácil, ya que los hijos suelen tener algunas características étnicas que los hacen “diferentes”, vienen ya con 2 o 3 años de edad y existe el conocimiento y la experiencia del viaje y la relación con otras familias adoptantes.

      En niños que fueron adoptados nada más nacer, especialmente en Adopción Nacional, es más fácil encontrar este problema, ya que se les puede esconder la realidad de la adopción. El hecho de que los niños vayan creciendo rodeados de un secreto que todo el mundo sabe excepto ellos, y que les incumbe como algo que pertenece a su vida y a su intimidad, dificulta las relaciones familiares y su desarrollo personal. Además, en este caso, suele ocurrir que la revelación que la hagan personas diferentes a la familia y, en muchas ocasiones, de un modo poco agradable y conveniente. Todo este conjunto de situaciones pueden provocar fácilmente una primera respuesta del hijo/a de desconfianza frente a los padres.
    • La demanda de información sobre los orígenes:
      En una gran mayoría de casos, llega un momento que los hijos adoptados quieren tener información sobre su familia biológica. Esto puede ser entendido negativamente por la familia adoptante, cuando es un hecho normal y lógico. Aunque el hijo adoptado conoce, acepta y quiere a sus padres adoptivos como sus padres raíces, necesita completar la información real sobre su vida, sin que esto deba cuestionar las relaciones con sus padres adoptivos.
      El miedo a que esta situación provoca en algunos padres –que piensan que si conocen a los padres biológicos quizá los abandonen a ellos- puede dificultar la relación paterno-filial, sobre todo en la adolescencia y acentuar más aún la sobreprotección.
    Prevención familiar
    En cuanto a la intervención preventiva o terapéutica, hay que tener en cuenta:
    • Es necesaria ayudar a que los padres elaboren, a nivel individual y en pareja, los aspectos relativos a la adopción, en relación a sus creencias, miedos, etc. Por eso se debe propiciar a que surjan en el diálogo todos los temas relativos al pasado, presente y futuro de sus hijos adoptados: revelación de la adopción, aceptación de las familias de origen de los padres, imposición de límites, premios y castigos, demandas de información sobre las familias biológicas, etc.
    • Presentar el hijo/a en sociedad y facilitarle relaciones sociales con niños y niñas de su edad, así como relacionarse los padres con padres de hijos de estas edades. El hecho de que los padres adoptantes sean mayores puede provocar que en principio haya un vacío de relaciones con otros niños de la edad.
    • Hay que intervenir para prevenir y cambiar las actitudes de sobreprotección exagerada, que pueden derivar en niños y niños con problemas de adaptación y conductas disruptivas.
    • Se debe tener en cuenta la necesidad de un período de adaptación a los nuevos padres y hermanos –si los hay- y a las familias de origen, aunque son niños y niños que han estado preparados para la adopción y el deseo de una familia les hace ser muy adaptables.
    • En niñas o niños mayores, cabe pensar en la posibilidad de que hayan sufrido abandono o malos tratos en las familias biológicas, por lo que podría existir una alteración global de la personalidad, que habría que tratar específicamente. Pueden ser niños/se que desafían el entorno con actitudes y conductas agresivas y antisociales, para descubrir si, con todo y esto, los nuevos padres los quieren, mientras están provocando que se les rechace.

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