Mostrando entradas con la etiqueta padres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta padres. Mostrar todas las entradas

Entender los celos infantiles

1 comentarios

“¡Oh no, no digas eso! Este niño necesita un cariño especial, Merche. No olvides que hasta hace un año era el rey de la casa. Es el príncipe destronado, ¿oyes? Ayer todo era para él; hoy nada. Es muy duro, mujer”
El príncipe destronado, Miguel Delibes, 1974
Varios son los eventos vitales que suponen alteraciones en el ambiente y requieren de un período de adaptación. En la infancia destaca el ingreso en una institución educativa, traslado de domicilio o de colegio, fallecimiento de un familiar, ausencias prolongadas de los padres, ingreso en el hospital y el nacimiento de un hermano.
Debemos dar una visión positiva de los celos infantiles y abandonar la creencia de que son un problema que desemboca en un conflicto.
O bien los celos son la respuesta normal a una situación especial, o bien la manifestación que pierde el carácter evolutivo para convertirse en patológico.
Como señalan González y González (2001), “en el fondo se trata de saber asumir unas reglas de convivencia y aceptación entre iguales”.
Griffin y De la Torre (1985) consideran que los celos son normales y universales en la vida familiar, “aunque los sentimientos normales, sin embargo, pueden generar considerable ansiedad en los niños y frustración en los padres”
Lo primero que se debe saber es que un niño celoso es un niño estresado. En tal estado surgen manifestaciones muy variadas que van desde la ansiedad, desasosiego y angustia, que sólo desaparecen al apartar al rival y acercarse la persona deseada.
¿Cómo se sabe si se está ante una respuesta de celos desmesurada? ¿Cuáles son los comportamientos  que indican su presencia?
Ante la llegada del nuevo hermano podría aparecer alguna de siguientes reacciones:
  1. Comportamientos correspondientes a etapas evolutivas superadas que tienen como objetivo  reconquistar la atención perdida (micción nocturna en la cama, deseo tomar leche en biberón, ser acunado…)
  2. Incremento de la desobediencia y oposición
  3. Indiferencia. El niño parece desinteresado por cuanto le rodea, como ensimismado en un mundo que le es más satisfactorio
  4. Actitud retraída que le lleva a involucrarse en actividades solitarias
  5. La tensión podría llevar a desarrollar síntomas de trastorno estomacal, malestar indefinido, dolor de cabeza y/o vómito.  Estas quejas somáticas llevan a acaparar la atención de los padres
  6. El comportamiento agresivo se asocia a casos con un alto grado de celos
Si bien las conductas indicadas se dan principalmente en el ambiente familiar, también se observan en relación con los iguales y en el colegio.
En los trastornos infantiles es importante atender al móvil del comportamiento celoso. El control de los factores que mantienen el problema en muchos casos es suficiente para eliminar el problema.
Algunos de los consejos que podrían aplicarse ante la presencia de celos desproporcionados son los siguientes:
  1. Se deben reforzar los comportamientos que implican cooperación, afecto, cuidado… En este caso el llamado “refuerzo social” (elogios, abrazos o prestar atención) es un medio adecuado para aumentar la probabilidad de que se dé una conducta.
  1. Ignorar las conductas de celos. Es un buen método para eliminar una conducta. Los padres deben saber que al principio la conducta aumentará de intensidad ya que el niño buscará la recompensa que obtenía antes.
  1. El castigo es otro procedimiento que utilizado correctamente puede ser eficaz. Sin embargo, será la última alternativa.
Lo adecuado es tener planificado de antemano un repertorio de castigos (ej. retiro en su cuarto durante un tiempo, no ver el programa favorito en televisión…), cómo y cuando se aplicará.
El castigo se aplicará inmediatamente e irá acompañado de 1) una oportuna explicación de por qué se castiga, además de señalar qué se debe hacer para actuar correctamente, y 2) la oportunidad de que el niño pueda realizar la conducta correcta administrándose inmediatamente el refuerzo.
  1. Evitar comparar continuamente a los hermanos entre sí.
  1. Enfatizar las ventajas de ser mayor. Mostrar la cantidad y variedad de experiencias que la edad le reporta. Especificar, por ejemplo, los privilegios o cosas que él/ella ya puede hacer.
  1. El juego es un medio eficaz para suavizar las relaciones fraternas conflictivas, lo cual es más apropiado cuando existe poca diferencia de edad entre los hermanos.
La intervención con niños celosos supone abordar distintas áreas, como son las habilidades sociales o la autoestima. Estos aspectos tienen gran importancia porque permiten al niño lograr seguridad en sí mismo y en el trato con los demás.
Anna Ruiz Soler
Psicóloga de Centre Giner


http://www.cginer.es/



¿Por qué no puedo portarme bien?

8 comentarios
¿Qué es portarse bien? Realmente creo que merece la pena que nos lo preguntemos, porque es muy frecuente que a nuestra consulta de Psicología lleguen padres que preguntan ¿pero por qué mi hijo no puede portarse bien?, ¿llegará a portarse bien algún día? Pero lo más interesante es que también muchos niños expresan que no pueden portarse bien o nos hacen la pregunta ¿por qué no puedo portarme bien?

Hoy en día las dificultades que muchos niños enfrentan en la proyección de su conducta, resulta una preocupación importante de muchas familias y de la comunidad educativa en general. Para los adultos significativos el comportamiento bueno o malo de los niños, va a estar determinado por el tipo de conductas que los niños presentan que pueden ser esperadas o no esperadas por ellos. Permítanme subrayar lo relativo a las conductas esperadas o no por el adulto, ya que el comportamiento de un sujeto puede ser leído desde diferentes ópticas y por ello portarse bien o mal puede ser un término con una gran carga de subjetividad. Entonces un niño se porta bien o mal en dependencia a cómo se evalúe, cual es el valor de referencia y las circunstancias en la que se da la conducta.

Los problemas de conducta son la proyección de un comportamiento perturbador. El comportamiento perturbador no tiene significación por sí solo, sino que se trata de un síntoma externalizado que esconde un conjunto de signos que no tienen por qué ser patológicos y que determinan dichas conductas. De ahí que su origen puede ser diferente para cada individuo a pesar de que el comportamiento sea en muchas ocasiones el mismo.

La mayor parte del comportamiento de cualquier sujeto, considérese o no un problema de conducta, es aprendido, mantenido y regulado por los efectos del medio. De esta manera podemos entonces entender cómo se adquieren muchas de las conductas inadecuadas. Entonces aparece un hálito de esperanzas para padres y maestros de niños con dificultades de conducta: la conducta inapropiada que ha sido aprendida, puede ser desaprendida o modificada. Y suponiendo que el problema esté causado por un déficit o trastorno, la conducta puede ser adquirida por entrenamiento.

Es importante tomar en cuenta que en el caso de niños con TDA-H, Trastorno Oposicionista y otros trastornos con un origen orgánico en ocasiones no va a ser suficiente el trabajo de modificación de conductas o de aprendizaje de otras nuevas, sino que deberán emplearse estrategias que al reconocer la cronicidad del sustrato conductual, empleen además, estrategias encaminadas a reducir la ocurrencia de esas conductas y centrarse en el trabajo de prevención de estos comportamientos , reduciendo o cambiando las condiciones que dan lugar a estas conductas y disminuyendo la duración e intensidad de las mismas. Unido a ello será importante propiciar las condiciones para que aumenten las probabilidades de tener conductas apropiadas.

Por ello la insistencia de que en el trabajo con los niños con TDA-H, el ambiente no es un invitado ocasional, sino que va a constituirse en el elemento esencial del proceso de intervención.

Un enfoque que refuerza esta idea lo encontramos en los trabajos que realiza el Grupo Albort y su equipo de colaboradores cuando analizan, que si bien el déficit de atención o el déficit de atención con hiperactividad son condiciones neurobiológicas, devienen trastorno, cuando los síntomas no encuentran una respuesta adecuada en el entorno social e impactan las relaciones del sujeto con su familia, la escuela, el grupo de pares o su estabilidad personal. La calidad de vida de las personas con TDA-H depende de las habilidades de los adultos significativos con los cuales interactúa el niño, para ofrecerles un entorno suficientemente estructurado que permita la máxima autonomía, y a la vez minimice aquellas condiciones que los induzcan a realizar conductas inapropiadas y los predispongan a la falta de autorregulación.

La premisa fundamental para lograr conductas apropiadas en los niños tengan o no TDA-H, es ofrecer un entorno seguro. ¿Qué implica un entorno seguro? Un lugar donde haya un orden, rutinas y reglas porque ellas proveen una estructura, un marco de acción, un encuadre que permite perfilar lo negociable y lo no negociable, lo que puedo y no puedo hacer, el momento metafóricamente hablando, de activar los frenos. ¿Qué aprende un niño al ponerle límites adecuadamente? El niño aprende valores, aprende a comportarse de forma segura. Los límites les permiten aprender a organizarse, a tener buenos hábitos que los ayuden a vivir mejor. Aprende a confiar en el adulto, pues este lo respeta, lo cuida y le atiende.

No menos importante para lograr un entorno seguro, es la consistencia. Ser consistente es por un lado lograr unidad de objetivos acerca de cómo proceder en cuanto a la conducta por parte de los adultos significativos, o sea qué comportamientos se esperan y cuándo y por el otro, la firmeza para eliminar interferencias y situaciones que impidan que lo que esperamos del niño se dé en cualquier momento, lugar y condición. Las discrepancias entre los padres o entre los maestros, desestabilizan, confunden al niño, ¿por qué hoy no puedo hacer tal cosa y ayer sí?, le digo a mi mamá ya que mi papá dijo que no, a ver si lo logro, pruebo fuerzas, total a veces se cansan…
El establecimiento de consecuencias a las conductas también constituye una garantía para un entorno seguro. Al estructurar límites es importante pensar en las consecuencias de su cumplimiento o incumplimiento. Las consecuencias son una forma efectiva de enseñar a los niños a que tomen la responsabilidad por sus decisiones, acciones y compromisos porque es necesario asegurarse que el niño sabe lo que ha hecho mal y lo que no debe volver a hacer y ayudarle a encontrar formas de evitar esas conductas inaceptables.

Por último en este sistema los padres deben estar con los hijos sin condición. Comportarse de forma coherente a lo exigido, pues con el ejemplo también se enseña, por lo que han de ser consecuentes con el modo habitual de hacer en casa. Además ser firmes y coherentes, pues si se cede, después costará mucho más retomar nuevamente el respeto de esas normas. Es necesario que adopten una mentalidad flexible que permita ir adaptando esas normas a la situación, al momento y edad concreta del niño. Pero sobre todo deben garantizar que exista un buen clima familiar, de afecto y cariño para que los niños sientan la seguridad que necesitan para trabajar para el mejoramiento de su conducta.































No me eches a un lado, necesito de tí.

2 comentarios


En un grupo de TDA-H que sigo por Facebook, ha sido un tema recurrente, la estigmatización a que son sometidas las personas, especialmente niños y adolescentes con TDA-H. Incomprensión, estigmatización, discriminación, etiquetación, son palabras de uso cotidiano entre pacientes, familiares y profesionales que de alguna manera estamos vinculados con el TDA-H.


Entiendo la impotencia que se genera cuando cada día se habla más de escuela inclusiva, atención a la diversidad y derechos humanos y por otro lado se escucha a los padres sentirse agobiados porque su hijo, vive bajo la presión y amenaza constante de que va a ser expulsado de su escuela, o es limitado en la realización de determinadas actividades por ser hiperactivo o distraído, o lleva una carga impresionante de trabajo a casa para el fin de semana porque no le ha dado tiempo en la escuela o algunos días no ha trabajado, o en el peor de los casos son abusados, mofados y burlados por sus compañeros porque piensan que son tontos.

Permítanme citar un comentario de Adriana Pérez Legaspi Presidenta de AMAHTA, Asociación Mexicana por el Déficit de Atención Hiperactividad y Trastornos Asociados A.C. “En México un alumno de cada aula de todo el Sistema de Educación público y privado, en todos los grados, está siendo hoy discriminado, etiquetado, maltratado por un trastorno del que no es responsable y que con frecuencia ni sabe que lo padece. ¡El TDA-H requiere de ajustes en la enseñanza y no de correr a los chicos!

En México, se ha dictaminado positivamente y aprobado en ambas Cámaras, la modificación a la Ley General de Educación que prevé la protección contra la discriminación escolar de los niños y adolescentes con TDA-H asentando:

PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE ADICIONAN DIVERSAS DISPOSICIONES A LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN.

Artículo Único.- Se adicionan fracciones las XIII y XIV al artículo 75 y una nueva fracción III al artículo 76 de la Ley General de Educación, para quedar como sigue:

Artículo 75.- Son infracciones de quienes prestan servicios educativos:

XIV.- Expulsar o negarse a prestar el servicio educativo a niñas, niños y adolescentes, que presenten problemas de aprendizaje o conducta en el aula o la escuela; condicionar su aceptación o permanencia en el plantel a someterse a tratamientos médicos específicos; presionar de cualquier manera los padres o tutores para que acudan a médicos o clínicas específicas que no sean oficiales, para la atención de problemas de conducta o aprendizaje de los educandos.

Este es el resultado del arduo trabajo de un gran número de mexicanos conscientes de que una sociedad democrática, no debe excluir a sus ciudadanos por ninguna condición y que resulta una responsabilidad de los Gobiernos Democráticos, proteger a los ciudadanos que los han elegido. Pero también es importante comprender que no se trata de satanizar a las escuelas y los maestros, sino que con esta aprobación se asuma la responsabilidad por el Sistema de Educación de prepararlos para que puedan enfrentar la atención a este trastorno que aún cuando se habla tanto de él, sigue siendo el gran desconocido para muchos de los actores significativos de su intervención psicosocial y educativa.

Ningún maestro en México o el Mundo puede lastimar, discriminar o maltratar a un niño, por falta de información. Mucha indignación me ocasionó hace algunos días, cuando al visitar una escuela para informarlos acerca del diagnóstico de uno de sus alumnos y brindarle orientaciones para el trabajo con él al maestro y a las autoridades educativas del centro, el maestro cuestionó por qué el debería hacer esos ajustes y seguir esas orientaciones e insistió que el niño debería irse a otra institución. Cuando enfáticamente dijo, por qué YO, solo lo miré fijamente y le dije: por una simple razón usted es el Maestro y no sabe la diferencia que puede hacer un maestro en la vida de un Alumno.

De acuerdo con información oficial, el TDA-H en México afecta a 5 millones de personas, pero su diagnóstico tarda en detectarse en promedio 1.9 años, mientras que apenas 3% de los pacientes reciben un tratamiento médico y psicológico adecuado, esto sin contar que el tratamiento es mayormente recibido en instituciones de servicio particular porque el Sistema de Salud Pública solo cubre una ínfima parte de los gastos de atención a los problemas de salud mental. Se calcula que en el país existen alrededor de un millón y medio de niños y jóvenes con TDAH. Los que no son diagnosticados ni tratados tienen serios problemas en su proceso de aprendizaje, en sus relaciones familiares, en las relaciones con sus pares y en su ajuste personal y social. El TDA-H es una “discapacidad invisible” porque incapacita a la persona que lo padece para la realización de la mayor parte de las actividades fundamentales y que son necesarias para lograr una estabilidad personal y social satisfactoria.

Entender que el TDA-H no es una falta de capacidad, sino un desorden del desempeño, debe ser el elemento esencial para hacer que el Sistema Educativo no estigmatice y pueda ser realmente una ayuda a los niños y adolescentes con TDA-H. Las personas con TDA-H no parecen beneficiarse de experiencias pasadas, no parecen ser capaces de esperar la gratificación, de estar evaluando lo que les está pasando, tienen dificultad para regular las emociones, para crear y mantener la motivación, para encontrar soluciones a sus problemas y son menos capaces de usar el lenguaje para controlar su conducta.

Los síntomas suelen ser muy variables y de aparición situacional, por lo que merecen una comprensión específica por parte del entorno que no es un invitado ocasional en este escenario, sino un participante activo, decisivo y permanente. La familia y la escuela son los entornos de relación que reciben el impacto cotidiano y sus comportamientos sintomáticos y es por eso que tanto la familia como la escuela, deben estar preparadas para cumplir su rol en el proceso de ayuda y a la vez en su propio fortalecimiento como instituciones sociales donde impactan significativamente los síntomas. El TDA-H no se controla a voluntad, ni porque le repitamos al niño o adolescente muchas veces que debe hacerlo. Las formas tradicionales de educar y aprender, no siempre funcionan cuando un niño tiene TDA-H, se deben aprender nuevos hábitos, nuevas maneras de conducirse y por eso requieren de la ayuda y el apoyo de sus padres, sus maestros y el entorno social en general.

La divulgación de la realidad del TDA-H, las redes sociales que agrupen a pacientes y familiares así como a profesionales, maestros, psicólogos, médicos, etc, el estudio y la búsqueda de información constante serán fundamentales para la comprensión y el cambio de actitudes, tanto de la familia, como la escuela y el entorno del niño que no entiende su problema.


Una buena relación con los hijos

3 comentarios

La re­la­ción entre pa­dres e hijos es ac­tual­men­te en la ma­yo­ría de los casos con­flic­ti­va. Mu­chos pa­dres vie­nen a la es­cue­la di­cien­do que no pue­den con sus hijos, pero cómo es po­si­ble ésto. Cada uno de­be­ría de ana­li­zar a fondo esta si­tua­ción, qué es lo que está pa­san­do en nues­tro hogar y qué po­de­mos cam­biar para es­ta­ble­cer una buena re­la­ción con los hijos.

Si los niños pasan lar­gas horas vien­do te­le­vi­sión sólos, ju­gan­do en el vi­deo­ga­me o en la compu­tado­ra o en al­gu­nos casos en la calle, es evi­den­te que no están com­par­tien­do mo­men­tos de co­mu­ni­ca­ción y afec­to con sus pa­dres.

Es­ta­mos pa­san­do por una época en la cual, tanto las ma­dres como los pa­dres deben de tra­ba­jar para poder man­te­ner a la fa­mi­lia, y esto im­pli­ca que ambos lle­guen can­sa­dos a casa des­pués de ocho o más horas de tra­ba­jo. Por eso, va­rias veces a los hijos se les deja hacer lo que ellos quie­ren, con tal de que no mo­les­ten o que den el menor tra­ba­jo po­si­ble, de­ján­do­los a su libre al­be­drío. Ellos eli­gen, lo que pue­den hacer solos y lo que más les llama la aten­ción, que en estos mo­men­tos es la TV, el vi­deo­Ga­me o la compu­tado­ra.

Au­gus­to Cury nos habla de ésto tam­bién:

Nues­tra ge­ne­ra­ción quizo dar lo mejor para los niños y los jó­ve­nes. So­ña­mos gran­des cosas para ellos. Bus­ca­mos otor­gar­les los me­jo­res ju­gue­tes, ropas, pa­seos y es­cue­las. No que­ria­mos que ellos an­du­vie­ran en la llu­via, se las­ti­ma­ran en las ca­lles, se hi­rie­ran con los ju­gue­tes ca­se­ros y vi­vie­ran las di­fi­cul­ta­des por las cua­les pa­sa­mos.

Co­lo­ca­mos una te­le­vi­sión en la sala. Al­gu­nos pa­dres, con más re­cur­sos, pu­sie­ron una te­le­vi­sión y una compu­tado­ra en el cuar­to de cada hijo. Otros lle­na­ron a sus hijos de ac­ti­vi­da­des, ins­cri­bién­do­los en cur­sos de in­glés, compu­tación, mú­si­ca.

Tu­vie­ron una ex­ce­len­te in­ten­ción, solo no sa­bian que los niños pre­ci­sa­ban tener in­fan­cia, que ne­ce­si­ta­ban in­ven­tar, co­rrer ries­gos, frus­trar­se, tener tiem­po para jugar y en­can­tar­se asi por la vida. No ima­gi­na­ban cuan­to la crea­ti­vi­dad, la fe­li­ci­dad, la osa­dia y la se­gu­ri­dad del adul­to de­pen­dian de las ma­tri­ces de la me­mo­ria y de la ener­gia emo­cio­nal del niño. No com­pren­die­ron que la TV, los ju­gue­tes ma­nu­fac­tu­ra­dos, la in­ter­net y el ex­ce­so de ac­ti­vi­da­des obs­truian la in­fan­cia de sus hijos.

Crea­mos un mundo ar­ti­fi­cial para los niños y pa­ga­mos un pre­cio ca­rí­si­mo. Pro­du­ci­mos se­rias con­se­cuen­cias en el te­rri­to­rio de la emo­ción, en el an­fi­tea­tro de los pen­sa­mien­tos y no solo de la me­mo­ria de ellos.


Te­ne­mos que re­cor­dar que no­so­tros somos los pa­dres y que te­ne­mos una gran res­pon­sa­bi­li­dad por de­lan­te, la de edu­car­los.

El lle­gar can­sa­dos, no es es­cu­sa para dejar de pres­tar aten­ción a nues­tros hijos.

Hay mu­chos mo­men­tos y ac­ti­vi­da­des que po­de­mos com­par­tir con ellos y que les agra­da­rán más que los apa­ra­tos tec­no­ló­gi­cos.

Pen­se­mos, lle­ga­mos a las 19:30 del tra­ba­jo apro­xi­ma­da­men­te, les damos un beso y abra­zo gran­de, les pre­gun­ta­mos cómo les fue en la es­cue­la, cómo se sien­ten, les re­vi­sa­mos la mo­chi­la para ver los cua­der­nos de clase y char­lar sobre lo que apren­die­ron, des­pués, los ayu­da­mos con la tarea. Cuan­do ha­ce­mos la cena, los in­ce­ti­va­mos a que nos ayu­den con la pre­pa­ra­ción de la misma, asi nos di­ver­ti­mos jun­tos?.

Entre medio, po­de­mos crear una his­to­ria, armar un puzz­le, a ver quién lo hace en menos tiem­po, bus­car no­ti­cias en el dia­rio sobre al­gu­na te­má­ti­ca en par­ti­cu­lar, pren­der el equi­po de mú­si­ca y jugar a las es­tre­llas de rock, así bai­lar y can­tar con ellos.

Siem­pre ten­ga­mos en cuen­ta que ellos son nues­tro re­fle­jo, no­so­tros somos su mo­de­lo a se­guir. Sea­mos bue­nos ejem­plos.

¿Qué es ne­ce­sa­rio para lle­gar al co­ra­zón de nues­tros hijos?

  • Com­par­tir nues­tra his­to­ria, nues­tras ex­pe­rien­cias, y nues­tro tiem­po.
  • Desa­rro­llar en ellos la re­fle­xión, se­gu­ri­dad, li­de­ran­za, co­ra­je, op­ti­mis­mo, su­pera­ción del miedo, y pre­ven­ción de con­flic­tos.
  • En­se­ñar a los hijos a pen­sar y a crear ideas.
  • Dia­lo­gar como ami­gos.
  • Con­tar his­to­rias.
  • Tener siem­pre es­pe­ran­za en ellos y nunca desis­tir.

Para ter­mi­nar com­par­to con us­te­des esta frase del autor que ya nom­bra­mos an­te­rior­men­te:

Los hijos no pre­ci­san de pa­dres gi­gan­tes, pero si de seres hu­ma­nos que ha­blen su len­gua­je y sean ca­pa­ces de pe­ne­trar­les el co­ra­zón.

Bi­blio­gra­fía:

  • “Pa­dres bri­llan­tes – Maes­tros fas­ci­nan­tes” Au­gus­to Cury. Ed. Sex­tan­te.

Autor: Pa­me­la Fe­rrei­ra

Mi hijo tiene TDA-H. ¿Qué puedo hacer como padre?

0 comentarios
El TDA-H es el trastorno de neurodesarrollo que en el campo de la salud mental, más a menudo se diagnostica, pero generalmente su diagnóstico tarda en detectarse en promedio 1.9 años, mientras que apenas 3 % de los pacientes recibe un tratamiento adecuado. Es una situación de inadaptación o desajuste a las exigencias del medio social a partir de una condición congénita y que al mismo tiempo se encuentra bajo la influencia del entorno social de referencia.

Desde el punto de vista cuantitativo, no es un problema de todo o nada, sino de grados y esto influye en las muy diversas formas en las que pueden expresarse los síntomas. Pueden aparecer diferentes perfiles dentro del mismo trastorno. Los síntomas aparecen en cualquier lugar, todos los días y en cualquier momento. Se caracteriza principalmente por una dificultad para mantener y regular la atención, y/o una actividad motora excesiva y un déficit de reflexibilidad.
El TDA-H se considera que no es una falta de capacidad, sino un desorden del desempeño. Es un trastorno sobre el “cómo hacer lo que se sabe” no sobre “el saber hacer”. No consiste en carecer de conocimientos o habilidades, sino carecer de las capacidades para organizar las actividades y llevarlas a feliz término.
Los niños y adolescentes con TDA-H tienen dificultades para beneficiarse de experiencias pasadas, no parecen ser capaces de esperar la gratificación y estar evaluando lo que les está pasando; tienen dificultad para regular las emociones, para crear y mantener la motivación, son menos capaces de usar el lenguaje para controlar su conducta y tienen dificultad para encontrar soluciones a sus problemas entre otros síntomas. Por lo mismo el medio ambiente, no es un invitado ocasional en este escenario, sino un participante activo y permanente, ya que los síntomas son variables y de aparición situacional, por lo que merecen una comprensión específica por parte del entorno.
Para los padres, siempre resulta una preocupación qué tan grave están presentándose los síntomas en su hijo. Deben entender que la gravedad de los síntomas, va a estar determinada por la magnitud en que estos impactan el desempeño en su vida cotidiana, en los diferentes ambientes: la familia, la escuela, el grupo de pares y la estabilidad personal. La familia y la escuela, son los ámbitos sociales que reciben el impacto cotidiano y los comportamientos sintomáticos del TDA-H en cualquier edad.
La familia constituye el primer entorno social de referencia en el que se desenvuelve el niño. Cumple un rol decisivo a la hora de diseñar formas de vivir, de lograr éxitos o sufrir fracasos, avanzar o desviarse del camino, desarrollar o inhibir el desarrollo. Debe tomar en cuenta que las formas tradicionales de educar y aprender, no siempre funcionan cuando un niño tiene TDA-H. El TDA-H no se controla a voluntad, ni porque le repitamos muchas veces al niño o adolescente que debe hacerlo. Deben aprender nuevos hábitos y requieren de la ayuda y el apoyo de sus padres.
¿Qué características debe tener esa ayuda? En principio la ayuda va a estar dirigida a la disminución de los síntomas. Es necesario diferenciar a la persona de sus comportamientos sintomáticos y de sus comportamientos inadecuados. Los padres deben acompañar a los hijos sin condición, ya que la naturaleza de los síntomas, hará que aún controlando el ambiente, persistan en cierta medida sus manifestaciones. Implica un ajuste continuo del tipo de ayudas, a las dificultades que se presentan y a los progresos que se van realizando en su desempeño conductual y se van retirando de forma progresiva a medida que el niño o adolescente va asumiendo una mejor autonomía y control sobre su conducta.
¿Cómo realizar este acompañamiento?
 Mantenga expectativas realistas: Ajuste sus expectativas. Negar los síntomas del TDA-H, no protege al niño de las dificultades en la escuela, el rechazo social y los problemas de conducta, solo le impide recibir la ayuda adecuada. Vean el problema del hijo como un reto hacia el crecimiento familiar y movilicen las redes de apoyo social, en casa y fuera de ella. Si bien es cierto que no pueden controlar el hecho de que tiene TDA-H, sí pueden controlar la manera como se manifiestan los síntomas y cuáles son las ayudas que su hijo necesita. Tener expectativas realistas hacen que no se esperen cambios unilaterales y de forma rápida y se mantenga un buen nivel de tolerancia ante sus dificultades.. Los cambios son graduales, dependen del esfuerzo de todos y se dan en áreas específicas, más que globales.
 Regulación del ambiente en casa: El estudiante con TDA-H precisa más estructura y organización, más frecuencia en las consecuencias positivas y mayor inmediatez de estas, más consistencia en las consecuencias negativas, reajustes especiales para el desarrollo de sus actividades. Aprender nuevos hábitos requiere de un orden en casa, rutinas claras, estructura, organización, asignación de responsabilidades y muy en especial modelamiento de las conductas por los padres y sistemas de referencia. Además resulta necesario el establecimiento de un sistema de consecuencias, tanto positivas como negativas. Pero sobre todo, consistencia y unidad de acción de los padres. El éxito del trabajo de la familia consiste en enfocar la mirada a las soluciones más que a los problemas, adoptando una actitud de cooperación. No perder de vista que la solución tiene que ver con las alianzas que se establezcan.
 Ayudar a los procesos de autorregulación: Proporcionar las consecuencias a la conducta de forma inmediata y con mayor frecuencia de lo habitual. Las consecuencias inmediatas, breves, consistentes, evidentes, parecen ser las más efectivas. Es necesario mantener las consecuencias negativas de forma proporcionadas a las positivas, aplicando un plazo razonable antes de utilizar las primeras. Ignore comportamientos menores. Su desequilibrio frente a las consecuencias positivas, hará que estas pierdan valor como refuerzo y que el niño se habitúe al castigo y deje de ser eficaz. Las consecuencias negativas deben acompañarse de la enseñanza y refuerzo de las conductas alternativas. Evitar aplicar los refuerzos negativos de forma encadenada creando de una situación de castigo un motivo más para un nuevo castigo. Cambiar los refuerzos con frecuencia, sobre todo los positivos, para que no pierdan efecto. Diseñar un menú rotatorio que permita su cambio de frecuencia sin agotar alternativas. La retirada de un refuerzo positivo suele ser más eficaz que la administración de una consecuencia negativa. Anticipación a la conducta del niño, recordarle periódicamente las normas y los objetivos y hacer que participe de esta repetición.
 Utilización de reforzamientos: Reforzar utilizando cosas tangibles, objetos, premios, etc. Recompensar permitiendo actividades, juegos, salidas, etc. Administrar reforzadores sociales y afectivos en forma de reconocimientos, abrazos, gestos positivo. Entrenar en la aplicación de autoreforzadores.
 Desarrollar habilidades sociales. La familia es un entorno social por excelencia y es donde se inicia el desarrollo de las habilidades sociales en el niño. Es necesario modelar y practicar las habilidades en casa: (mirar a la persona que habla, escuchar, ponerse en el lugar del otro, esperar turnos, tolerancia, dar y recibir ayuda, hacer cumplidos, no agredir, negociar. La familia debe reforzar el reforzar el diálogo y la participación de todos y con todos. Aprovechar todas las posibilidades de intercambios sociales y hacer al niño un participante activo en las diferentes formas de interacciones sociales.
 Enfocarse en sus áreas de competencias y talentos: Observe qué pueden hacer bien.Trate de que ellos identifiquen estas fortalezas. Nunca podrán trabajar para resolver sus dificultades sin conocer para qué son buenos. Refuerce esta idea ante la comunidad y el resto de la familia. Centre el trabajo en estas fortalezas para influir y modificar sus debilidades.
Los padres no deben olvidar, que cuando como familias nos sentimos solos en la labor educativa, ello nos puede llevar a la exclusión y/o la negación y cualquiera de estos sentimientos paralizan su acción en función de la ayuda a sus hijos. No deben perder de vista lo necesarias que resultan su presencia y su colaboración y también la importancia de su actitud en todo el proceso de ayuda.
Necesitamos convencer a todos los individuos y estamentos implicados en la educación y la salud mental, de la indiscutible realidad del TDA-H y de sus perjudiciales efectos sobre los individuos, su familia y la sociedad en general. El TDAH tiene carácter crónico, es variable y se manifiesta de diferente manera según la edad, por lo tanto habrá épocas buenas y malas. No se debe abandonar el tratamiento, se deberá revisar y ajustar a las necesidades de cada época.
Tu hijo necesita de ti, no olvides ser un “Adulto Carismático” para tu hijo. La premisa: Conocer el problema. Acompañar. No agotar opciones. Crear resistencias.


Libros recomendados

Si eres responsable del aprendizaje de los niños, puede que esto te interese...

3 comentarios
En mi blog este mes estoy realizando una
CAMPAÑA DE CONCIENCIACIÓN Y DIVULGACIÓN DE LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA VISIÓN...

En él he colgado 2 presentaciones que os pueden ser de utilizadad tanto si sois padres como si trabajáis con los niños y participáis en su aprendizaje diario.


Por tanto, si sois PADRES y queréis informaros sobre LA VISIÓN DE TUS HIJOS, espero que la presentación del enlace os resulte interesante.

_______________________________________________


Aquí sin embargo, os muestro la presentación que está enfocada a PROFESORES, PEDAGOGOS, PSICÓLOGOS INFANTILES, ORIENTADORES, EDUCADORES INFANTILES, ECT. En definitiva, todo aquel profesional relacionado con la educación y aprendizaje del niño.


Como dice la noticia publicada en ABC.es "Uno de cada cuatro niños en edad escolar sufre algún problema visual sin diagnosticar, que afecta a su rendimiento escolar."

Cuando un niño va mal en el colegio, sus calificaciones están por debajo de la media, así como su rendimiento, su comportamiento es "complicado", etc., se tiende a catalogar al niño de "vago" o "mal estudiante" (afortunadamente esto cada vez ocurre menos); no se valora el esfuerzo que diariamente el niño hace por alcanzar el nivel de sus compañeros, sencillamente porque no llega; con la consecuente frustración y problemas de autoestima que todo ello supone para el niño.

La mayoría de las veces lo que está demostrando con todo esto, es que HAY UN PROBLEMA VISUAL OCULTO, cuya compensación constante, le hace:
  • no poder concentrarse al 100% en la tarea escolar que le mandan,
  • no rendir como el resto de sus compañeros porque le supone mayor cantidad de energía (esfuerzo) hacerla,
  • requerir más tiempo para acabarla,
  • frustarse y evitar hacer las tareas escolares,
  • ect.
MUCHOS PROFESORES DESCONOCEN ESTA ENORME RELACIÓN, "nunca habían pensado antes en ella".

He realizado esta breve presentación de unos 10-15 minutos, para informaros sobre cómo puede afectar un problema en su visión o en su desarrollo al aprendizaje del niño; y sobre todo, el esfuerzo que puede suponerle compensarlo por su cuenta, y superar sus dificultades en el día a día.



Si deseáis preguntar algo, aquí estoy :-)

Consideraciones para la correcta elección Escolar para tu hijo.

5 comentarios

Consideraciones para la correcta elección Escolar para tu hijo.

Por Verónica E. Reyes de Cárdenas
Lic. En Pedagogía

Una Institución, un llamado de atención, una mala elección escolar puede ser el factor detonante de la deserción escolar, y podemos ser culpables sin darnos cuenta de ello.

Mi esposo y yo tuvimos 2 hijos maravillosos. Muy inteligentes y los número uno en todo. El gran amor nos ha hecho verlos con grandes cualidades, que muchas, si tienen y otras, como buenos padres, las potenciamos.

Su primer contacto escolar fue en una institución de estimulación temprana. Maravilla para las mamás a las que se nos secan los sesos, cuando no sabemos ya que hacer para estimularlos o entretenerlos de manera diferente. Tras este preámbulo, viene el dilema: ¿Que escuela elijo?

Tuvimos la oportunidad de enviarlos a una institución “La escuela Verde”, así se le conoce en la ciudad. Grande, con varios jardines internos, Departamentos de PRE-escolar, Primaria, Secundaria y Bachilleres, separados por grandes zonas verdes, canchas, zonas deportivas y caminos. Bibliotecas, cafeterías…Eso si, todo con mucha calidez.

Sin saber las expectativas de nuestros hijos entraron ahí. PRE-escolar es una sección conformada con el Principio Montessoriano. La preparación posterior sería activo personalizado. Muy útil, y a mi gusto, adecuado. Les favoreció mucho, pues de ambos, recibimos grandes ayudas para su formación temprana, entre las cuales la detección de dificultad para aprender en uno de ellos.
Sin embargo jamás supimos que esperaban nuestros hijos de ahí.

Hoy, tras las conversaciones con niños entrados a pubertad, sabemos que uno de ellos se apanicaba al cruzar las instalaciones pensando que se extraviaría por allí al paso de un edificio a otro.

Nosotros como padres creemos que fue hermosa la escuela y la seguimos queriendo y les guardamos un gran amor y cariño. Sin embargo la vida no siempre da para mantener este tipo de escuelas y tuvimos que integrarlos a una institución de Educación tradicional.

Hoy sabemos que la elección no fue la mejor. Lo hemos vislumbrado tras un análisis concienzudo. Nos percatamos de que no todas las instituciones benefician a los niños por su perfil como alumno. Y tras algunos años, y errores detectamos que existen diferentes tipos de instituciones que pueden favorecer el binomio educativo escuela-hogar y llenará plenamente las expectativas de los padres según su objetivo y deseo. Existen diversos tipos de escuela y aquí hay una clasificación para globalizarlas a todas.
• Escuela selectiva. Se considera que hay una cultura dominante cuyos valores son los buenos y son los que debe transmitir la escuela. Algunas instituciones prefieren la obediencia absoluta de los niños en un clima donde se dirige de forma unilateral. El método está centrado en el aprendizaje y la disciplina, el cumplimiento del programa académico y de los objetivos escolares. En estos ámbitos el niño “da el ancho o no”. El tipo de escuela de la que hablamos se perfila a una Escuela selectiva. Se considera que hay una cultura dominante cuyos valores son los buenos y son los que debe transmitir la escuela.
• Escuela compensatoria Considera que lo normal son los valores de la cultural dominante e intenta compensar los déficit para alcanzar esos valores normales.
• Escuela comprensiva. Considera que todas las culturas son diferentes, no hay mejores ni peores y todas tienen valores positivos y negativos. Las personas también son diferentes y hay que adaptarse a ellas, a sus ritmos de aprendizaje.
• Escuela inclusiva. Considera a todas las culturas y todas las personas iguales, con los mismos derechos. Partiendo de las capacidades de cada persona hay que romper las barreras que la propia escuela crea a los diferentes. Hay que transformar el entorno para acabar con la desigualdad.
• Escuela Moderna. Pretende educar a la clase trabajadora de una manera racionalista, secular y no coercitiva. Se insiste en el equilibrio con el entorno natural y con el medio, en la higiene personal y social; desaparecen los exámenes y los premios y los castigos. (1)


Las instituciones que buscan contextualizar al niño de manera que integren al individuo de manera que se interese en el conocimiento, buscando sus intereses y en donde la disciplina busca caminos más elaborados puede ser una opción para aquellos en donde el corte tradicional resulta complejo.
En la actualidad existen Colegios, Institutos y escuelas, pertenecientes a corrientes específicas, o entremezcladas, que ayudan a niños con perfiles diferentes a integrarse al conocimiento al desarrollo como personas y haciendo de sus debilidades y dificultades en el aprendizaje, herramientas útiles para crecer, o resultan un obstáculo para su formación.

En otras palabras, lo que para una institución es un problema en el terreno del aprendizaje, o en el disciplinario, otras instituciones lo aprovechan para hacer crecer al niño.

En el caso particular nuestro, y por situaciones ajenas a nosotros nos cambiamos de ciudad, a otra en donde encontramos una institución con Principios de “Pedagogía Inclusiva o/o Comprensiva”.- Puede definirse como la escuela que: a) Asume las diferencias individuales y las valora como riqueza; b) Da a todos los alumnos una educación de calidad similar adaptada a sus necesidades de aprendizaje; c) La ofrece en un ambiente normalizado donde todos siguen un único currículo con las diferenciaciones necesarias; d) Aumenta la participación e inclusión de todos los alumnos y profesores en sus respectivos centros, y e) Muestra una eficacia similar con todos los alumnos y grupos. (2) Carmen Jiménez Fernández, Catedrática de la UNED.

La formación inclusiva considera a todas las culturas y todas las personas iguales, con los mismos derechos. Partiendo de las capacidades de cada persona hay que romper las barreras que la propia escuela crea a los diferentes. Hay que transformar el entorno para acabar con la desigualdad.
Escuela comprensiva. Considera que todas las culturas son diferentes, no hay mejores ni peores y todas tienen valores positivos y negativos. Las personas también son diferentes y hay que adaptarse a ellas, a sus ritmos de aprendizaje.


Los criterios actuales para selección escolar:

1. Los Padres sin orientación, seleccionamos escuelas pensando en obtener ingenieros, contadores, profesionistas, con preparaciones que ni uno de sus vecinos obtendrá.
2. Otros piensan que deben estar en la mejor escuela de toda la zona.
3. También los criterios son la cercanía al trabajo de la madre.
4. Los horarios que se acomoden a los de los padres.
5. Las instalaciones deportivas y mucho entretenimiento por la tarde,
6. Porque cuenta con instalaciones lujosas.
7. Porque no hay dinero para algo mejor.
8. Porque cuenta con 3 idiomas que el niño podrá manejar ( aun sin saber si el niño podrá aprender idiomas)
9. Porque ahí ha estudiado su abuelo, su papá y ahí debe estudiar el hijo también.
10. Porque el prestigio de la escuela la respalda.

Sin embargo realmente debemos evaluar las características de la institución y no cegarnos ante nuestro hijo y sus potencialidades y habilidades.

Todos los padres pensamos que nuestro retoño es el más inteligente y que sus habilidades son nunca vistas. Por tanto será el número uno. Elegimos la institución pensando en nosotros mismos por los futuros resultados, el prestigio o la seguridad de que deben hacer con nuestro hijo lo que esperamos.

Sin embargo, ¿Se ha detenido alguna vez a pensar cuantos padres o madres se quedan con inseguridad pensando en que no saben si la elección fue la mejor?

Con el paso de las semanas van saliendo a la luz las señales. Fue correcta la elección o la más desastrosa de las elecciones. Una señal de la mala elección escolar es cuando el padre de familia visita constantemente la escuela por desacuerdos, aclaraciones e inconformidades.

Antes de que exista este paso en la vida familiar, no solo debemos de elegir de acuerdo a nuestras propias expectativas. Debemos de tomar en cuenta también las características personales de nuestros hijos, las de los padres y las de la Institución.

Una institución no debe ser la responsable de dar la educación a un hijo. Es la continuidad, la mancuerna y el equipo que participa en la formación de un ser en formación. Un buen Principio será pensar en familia que buscamos en una institución, pero desglosaremos este punto en varias sugerencias que nos arrojen datos que prevean un futuro escolar exitoso con mayor certeza.


Criterios Objetivos en la selección de una Institución escolar:

1. Como valoran la autoestima de un alumno. Este punto es clave. Si de lo que habla la institución es de sumisión absoluta, regaños públicos, o un buen grito “según ellos, a tiempo”, es foco rojo para continuar.
2. Centro Privado o Público.
3. Mixto o segregado: para varones o señoritas.
4. Sistema Institucional: Colegio, Instituto, escuela o centro educativo.
5. Carácter Laico o Religioso
6. Objetivo, lema y compromiso como institución. Filosofía Escolar.
7. Reglamento interno
8. Reconocimiento de esta Institución.
9. Perfil de alumnos que ahí estudia: Por ejemplo chicos no repetidores de grados etc.
10. Tradicional, activo, Montessori, Personalizado, Summerhill, etc.
11. Si existe examen de admisión, lo que evalúa y si a usted le parece importante el perfil que obtengan de su hijo.
12. Distancia entre escuela y casa.
13. Valorar costo académico. Si lo hay, ¿Lo podré pagar siempre?
14. Tipo de autoridad. Como se ejerce y se accionan las consecuencias o castigos.
15. Valor e intervención de los padres de familia para la institución educativa
16. Cargas de trabajo en casa.
17. Preparación académica de los maestros.
18. Como visualizan a los niños. Concepto que tengan de ellos.
19. Manejo de idiomas, como segunda lengua, bicultural.
20. Actividades adicionales. Si es que son importantes para el padre.
21. Disposición de los padres para admitir corrección disciplinaria escolar según reglamento



Consideraciones caseras en nuestros hijos:
Para pequeños

1. Ya tiene edad escolar
2. Ya está interesado en la convivencia con otros niños. Si aun no se interesa o llora al desprenderse un instante de usted, es importante evaluar si está listo o no. ( para pequeños)
3. En pequeños, será muy difícil valorar si le gusta más el juego o el trabajo pues aun no lo ha probado. Procure ver cuanto se integra a una tarea como un juego prolongado por 10 minutos. Ej., Memoria, Tres en línea. Le gustaría participar en grupos o no
4. Mi hijo presta atención o no. (No se ciegue). Converse durante 3 minutos sobre un cuento. Con ello lo detectará. En mayores ya sabemos su historia.
5. Se sujeta a las instrucciones. Analícelo con los abuelos o los tíos. Esto le arrojará un dato de su obediencia a una nueva imagen de autoridad. Si es mayor, analice su trayectoria.

Para todos

6. Respeto de reglas y límites. Anote 5 normas que respete y cuales no. Anote las razones ( no se engañe)
7. Que piensa su hijo de la escuela y para que le servirá
8. Pregunte si tiene una idea de las instalaciones y su utilidad. Orientarlo es muy valioso. Algunos solo piensan en los espacios sin considerar el factor humano.
9. A todos nos gusta que nos traten bonito. ¿Le parecerá y aceptará de buen tono la corrección?
10. ¿Está su hijo de acuerdo con usted en el sistema escolar seleccionado?
11. El niño sabe controlar su agresividad.
12. Cómo visualiza los sistemas mixtos y los segregados
13. Que objetivo tienen si ya lo pueden plantear.
14. Si pretende estudiar una carrera profesional, técnica, y porque. Los jóvenes en ocasiones desean no volver a dar oportunidad a las Matemáticas, porque hubo fracaso académico, o no supieron manejarle la materia. Y esto debemos de detectarlo a tiempo.


De estas ideas pueden salir algunos otros puntos que talvez aun no se incluyen pero que valdría la pena conjuntar.
A manera de ejercicio, siéntese, analice y evalúe en cada caso y vea el resultado. En alguna ocasión una terapista de lenguaje que trataba a uno de nuestros pequeños, nos dijo que no todos los colegios son para todos los niños.
El éxito escolar no depende solo de que su hijo cumpla los deberes diarios como tareas caseras, o buen comportamiento. A veces estos no son señales. Ocasionalmente podemos hallar casos en donde el alumno vive en un ambiente de contención que a la larga generará rebeldía.

No se trata de estar reñidos con la disciplina. Es la forma de llevarla y los resultados que se obtienen. El método tradicional es muy cómodo para maestros que no se esmeran o trabajan para hacer que los alumnos se integren con alegría al quehacer escolar. Sin embargo instituciones que tienen un modelo educativo bien plantado y determinado ayudarán para hacer visible el futuro de un alumno que se integre.



CONCLUSIONES PRÁCTICAS

Elabore un cuadro en donde llenar cada uno de estos elementos de elección. Vea que la calificación en cada sección sea aceptable. No quiera salirse con la suya, normalmente se termina perdiendo cuando no hay análisis. Comente lo que pueda adecuarse al interior de la familia, y por lo que deban de sostener conversaciones en aquello que pueda ser un futuro problema. Cuando un hijo está inscrito en una institución es porque acepta las condiciones de la institución y por ende los padres también.

La Pedagogía inclusiva es solo una de las escuelas que la Pedagogía defiende, las corrientes actuales pueden se variadas. El punto es si estamos dispuestos a vivir con estas corrientes manejando la formación académica de nuestros hijos.

Seamos honestos antes de llevar a nuestro hijo a una institución. Todos debemos estar de acuerdo, escuela padres de familia y estudiantes. Evaluar no es una tarea que solo le corresponde a las escuelas.

Yo soy Verónica E Reyes de Cárdenas
Lic en Pedagogía

¡Hasta Pronto!


** Referencias de consulta en línea

1. http://haciaunaescuelainclusiva.blogspot.com/
2. http://www.uv.es/soespe/LCE-jimenez.htm
3. http://web.educastur.princast.es/proyectos/mediacion/confer-comun/ponencia1.htm
4. Tendencias pedagógicas contemporáneas. http://www.monografias.com/trabajos6/tenpe/tenpe.shtml

Hacia una independencia sana: normas y límites. Rabietas ¿qué hacer?

6 comentarios
Entrevista-chat con Lolita Terol. Hemos participado - febrero 2009- en un chat online en el diario local de Alicante. Podéis consultar la entrevista original aquí.


1. Hola Lolita. Mi hija Julia tiene 13 meses. Cuando debo empezar a poner normas, limites etc? Siendo tan pequeña, no se si entiende que la estoy riñendo o que le estoy diciendo que no a algo. Gracias. Patricia


» Hola Patricia, El gran reto de los padres y madres es alimentar la pasión y la implicación de nuestros hijos e hijas en el mundo, así como enseñarles a adaptarse a las normas de la sociedad. Y lo más efectivo es ser padres y madres firmes y amorosos; para poder acompañar adecuadamente a nuestros hijos e hijas. En este sentido, es fundamental saber decir "no", cuando corresponda; siempre desde el amor y el respeto; con voz firme y segura. Tu hija de 13 meses, poco a poco irá comprendiendo la intención de sus padres, y valorará vuestras emociones. Actualmente es una exploradora, está empezando a investigar y descubrir el mundo que le rodea. Es el momento de crear un entorno seguro en casa (libre de peligros: proteger enchufes, quitar de su alcance productos de limpieza, proteger bordes y picos de muebles...). Es la edad en la que empezamos a establecer los LIMITES DE SEGURIDAD, que permitirán proteger la salud de vuestra hija. Tranquilamente, cuando tengas que decir "no" a tu hija, hazlo ("no se toca el enchufe", con cara seria, y voz contundente y la apartas del peligro). Desde la tranquilidad, sin ponernos nerviosos. Y luego, seguiremos con lo que estábamos haciendo, como si nada hubiera pasado. gracias por tu pregunta! Lolita.



2. Mi hijo tiene 2 años y 4 meses y queremos que empiece a dejar de utilizar pañales. Le animamos cuando siente ganas de hacer caca, que no se esconda y que vaya al baño a hacerlo en el orinal o en el adaptador, pero se niega. ¿Cómo podemos ayudarlo?


» Aprender a controlar esfínteres depende de la madurez del niño, más que de normas y límites. Si el niño está preparado física y emocionalmente, empezaremos el proceso de "retirar los pañales", PERO si no está preparado, tendremos paciencia y esperaremos el momento adecuado. Indicadores para saber si tu hijo está preparado para retirarle los pañales: 1.Le llama la atención cuando le cambian el pañal a otro niño/a. 2.Le gusta estar presente y mirar cómo papá/mamá van al aseo. 3.Está varias horas sin mojar el pañal. 4.Sabe cuándo tiene ganas de hacer pipí o caca. 5.Intenta controlar su entorno: por ejemplo, sin querer quitarse una camiseta que lleva puesta. 6.Le gusta jugar con agua, abrir y cerrar los grifos... Si tu hijo cumple con estos requisitos, está preparado para empezar a quitarle el pañal y, entonces sí, podéis establecer unas normas al respecto: 1.El orinal se utiliza en el aseo (nada de ir colocándolo en cualquier habitación de la casa, como si fuera un juguete más). 2.Cuando tengas ganas de pipí o caca, avisa a mamá o papá y te acompañaremos al aseo. --al principio, es una sugerencia, para que vaya cogiendo el hábito-- CON MUCHA PACIENCIA Y AMOR. (por lo que comentas, actualmente se niega a hacerlo: no se le puede obligar. PODEÍS LEERLE EL CUENTO titulado "TENGO PIS"; que le ayudará a coger la rutina de ir al aseo) 3.Le explicaremos los pasos para hacer pipí/caca, y serán una norma a cumplir poco a poco (bajarse la ropa, hacer pipí/cada, limpiarse con papel, subirse la ropa, tirar de la cadena y lavarse las manos). REPETIREMOS ESTOS PASOS UNA Y OTRA VEZ hasta que el niño los vaya aprendiendo. INSISTO: CON MUCHA PACIENCIA Y AMOR. ¡Animo!



3. Muy buenas, soy Laura y tengo una nena de 6 meses, que se despierta por la noche casi siempre a la misma hora gritando como si le doliese algo, la cojo en brazos y sigue durmiendo, la gente me dice que es bracitis pero no se que puedo hacer. Gracias


» Hola Laura, a los 6 meses recomiendo que atiendas a tu hija todas las veces que sea necesario, sin miedo a que se malacostumbre. Es muy pequeña para empezar con normas y límites. Tu hija te necesita, te llama, y tú le respondes adecuadamente cogiéndola. Si te parece que le duele algo, mira a ver si tiene gases, si está estreñida (quizás un masaje en la barriguita antes de dormir le vendría bien) - si necesitas más información sobre masaje infantil puedes ver nuestra web (www.centroandares.com) o enviarme un mail: lterol@centroandares.com Animo! Lolita.



4. Cuando voy de compras con mi hijo, y no le dejo tocar las cosas de las tiendas, termina tirándose por el suelo, montando el escándalo y me toca irme corriendo para que no moleste más.... ¿cómo puedo solucionarlo? Gracias.


» Hola. Por la descripción que haces de la situación, parece que estamos hablando de una rabieta ¿verdad? (pérdida de control, desbordado por sus propias emociones, y puede ir acompañado de pataletas, lloriqueos, gritos, llantos...) Las rabietas suelen aparecer alrededor de los 2 años y pueden durar hasta los 4 o 5... poco a poco irán desapareciendo. Se trata de una etapa de "crisis" del crecimiento infantil. Forman parte del desarrollo de nuestros hijos ,y es importante cómo reaccionamos los adultos ante las rabietas. En la situación que comentas, tu hijo se revela contra el límite que le has puesto de "no tocar las cosas de las tiendas". Y puede que influya también si tu hijo se encuentra cansado o tiene hambre (en estas condiciones tanto adultos como niños estamos más irascibles ¿verdad?) Está bien que le pongas este límite de "no tocar las cosas". PERO ¿qué tal si motivas a tu hijo con algún juego para que no llegue al límite y se desencadene la rabieta? POR EJEMPLO: puedes proponerle que sea tu ayudante, y que se encargue de... algo que le resulte interesante y sea proporcionado a su edad (no sé qué edad tiene) -ayudarte a llevar un artículo que vas a comprar, buscar dónde está algún producto que tienes que comprar, etc...- dale una meta, un propósito... para él será un juego divertido y a ti te ayuda a hacer más llevadero el momento de la compra. ¡animo!



5. Cual consideras que es la mejor edad para comenzar a ir a la guarderia?


» Antes de los 8 meses, o después de los 18 meses. Evitaremos el inicio de la escuela infantil entre los 8 y los 18 meses, que es cuando se produce -aproximadamente- la etapa de separación de mamá (o adulto de referencia). Te remito a nuestro foro, donde puedes encontrar PAUTAS PARA FACILITAR UNA BUENA INCORPORACIÓN A LA ESCUELA INFANTIL. Animo!



6. Hola Lolita. Tengo una hija de 5 meses que a menudo se pone a berrear como una loca y no sabemos a qué se debe. Gracias


» Hola! Como he comentado antes sobre un bebé de 6 meses. A estas edades no tienen sentido las normas y límites, y, por supuesto, el llanto de tu bebé de 5 meses no es una rabieta. Lo único que puedo decirte, al no tener más datos sobre vosotros y vuestra hija, es que acudáis a su llanto, la cojáis en brazos, le déis todo vuestro amor y tratéis de ir identificando qué quiere deciros con su llanto. Y en caso de dudas, podeis consultar con vuestro pediatra. Estamos a vuestra disposición en www.centroandares.com gracias.



7. Hay alguna forma para que aprenda acomer de todo sin ser tan selectivos. Ya sabe con 15 meses lo que le gusta y lo demas me dice que no...en especial los pures. Gracias


» El "mundo de las comidas" también debe ir acompañado de ciertas normas. Te recomiendo que desde el principio (es decir, desde YA) dejes claro que se come lo que se ha cocinado. Nada de menús a la carta (siendo flexibles, por supuesto en ocasiones especiales, por ejemplo, si nuestro hijo/a está enfermo, etc.) Para llevar esto a la práctica: 1.Prepara poca cantidad de lo que le gusta menos, para que tenga la satisfacción de terminarse su ración. Y la felicitas por eso. 2.Mezcla alimentos que le gustan, con aquellos que le gustan menos y que tenga que comérselos a la vez. Por ejemplo: puré con trocitos de pan, o trocitos de algo que le guste. ánimo!



8. Por las mañanas, mi hija de 3 años -que es muy cabezota- se empeña en elegir ella la ropa, y terminamos discutiendo, me pongo nerviosa por las prisas para llegar al cole y termina manipulándome. ¿cómo puedo solucionarlo?


» A los 3 años de edad, los niños y niñas tienen mayor sentido de sí mismos como individuos y están en plena etapa de rivalidad y egoísmo (intentan imponer su voluntad); les gusta afirmar su independencia. Ahora entiendes mejor porqué tu hija "es muy cabezota", como tú dices ¿verdad? ¿Cómo puedes actuar tú en la situación que comentas? Por ejemplo: podrías darle a elegir los calcetines y las braguitas y tú eliges el resto de la ropa. Establece esa norma "Mamá decide qué ropa te pones, y tú eliges tus calcetines y las braguitas"... y se la recuerdas por la mañana, antes de que surja el conflicto: "a ver ¿quién es la encargada de buscar los calcetines y las braguitas?" -ella se sentirá responsable, independiente, ... y animada- y tú mientras tanto coges la ropa que se tiene que poner. Es un ejemplo. Utiliza tu ingenio para transformar las situaciones conflictivas en juegos y retos divertidos. Animo!



9. Mi hijo tiene 3 años y siempre que ve en alguna tienda algo que le gusta y no se lo compro se pone a llorar ¿Que puedo hacer al respecto?


» Tu hijo llora porque no le gusta recibir un "no" por respuesta a algo que desea. Es normal. Lo que tienes que ver es cómo te sientes tú ante ese llanto, y cómo reaccionas en consecuencia. Nuestro trabajo como madres y padres es enseñar a nuestros hijos e hijas a canalizar esa frustración que sienten ante una negativa. Por eso, debemos actuar desde el cariño, el respeto y el amor. Aceptaremos su llanto, sin molestarnos, y desde la tranquilidad, le repetiremos cuál es nuestra decisión (un NO). Y ya está. (Sé que controlar nuestras propias emociones es complicado: pero es un buen reto ¿te parece?) Así estás ayudando a tu hijo a ubicarse en el mundo. Las normas y límites son necesarios para que tengan un punto de referencia, un punto de partida, y se sientan seguros. Debemos aprender a decir NO, con firmeza y amor. Y sé que cuando estamos en la calle es más complicado que en casa, porque es frecuente sentirnos avergonzados cuando los demás nos miran porque nuestro hijo está llorando... Te recomiendo hacer el ejercicio de "pasar de los demás" y centrar tu energía en relajarte tú y atender a tu hijo (recordándole, desde la tranquilidad, que has decidido No comprarle lo que te ha pedido). Animo!



10. Tengo un niño de 23 meses y muchas veces pretender imponer su voluntad con lloros incontrolables, que postura debemos adoptar los padres ??


» Un niño de dos años está en plena etapa de "oposición" (un "no" sistemático a todo lo que se le propone). Es normal: forma parte de su crecimiento. Como padres: no cederemos a sus rabietas, y cuando el niño llore y grite con rabia, le diremos (desde el amor, la tranquilidad y el respeto) "COMPRENDO que estés enfadado, PERO eso NO se puede hacer". Ánimo!



11. Mi nena tiene 17 meses y me preocupa que todavía no hable. A lo más dice Ohh. de vez en cuando y señana con el dedo o hace grititos. ¿Cómo puedo estimularla para comienzar las primeras palabras?


» Aunque no tiene relación con normas, límites y rabietas, te respondo: Hablar a tu hija es la mejor forma de estimularla. Explicarle las cosas que le despiertan curiosidad (y señala con su dedito), hablarle, hablarle y hablarle... también puedes jugar con ella a hacer ritmos diciendo "PA-PA", "MA-MA", "TA-TA", y luego con más sílabas "PA-PA-PA", ETC. (al mismo tiempo que dáis palmas con cada sílaba, o golpeando algún objeto sonoro, etc...) Así le ayudas a adquirir el ritmo del habla. Animo! te animo a visitar nuestra web: www.centroandares.com



12. Me cuesta mucho trabajo conseguir salir de casa con mi hijo de 5 años, porque no quiere dejar de jugar y tengo que terminar siempre gritándole y enfadándome. ¿hay algún truco para convencerle sin tener que ponerme así?


» A la edad de tu hijo, es recomendable utilizar el tiempo como límite natural. Esto quiere decir que daremos un tiempo para todo: para jugar, para comer, para dormir, para estar solo con mamá... Y, además, es importante anticipar a los niños los cambios en su rutina, para que esté preparado y la situación no le pille por sorpresa. Por ejemplo: "Ve terminando tu juego, porque cuando mamá termine de arreglarse y peinarse vamos a salir de casa para ir a... (DONDE TENGÁIS QUE IR). Y, sobre todo: mucha calma, paciencia y comprensión, que es lo que tu hijo necesita en estos momentos. (Sé que no es fácil en determinadas situaciones, pero te animo a tomártelo como un reto). un abrazo y mucho ánimo!



13. Tenemos un niño de 3 años y medio y el caso es que no entiende un NO por respuesta, de forma inmediata su reacción es el llanto y la rabieta, no da pie a que le podamos explicar el porque de la negación. Llega a tal extremo que a veces entra en una espiral a la que no sabe poner fin y se puede tirar hasta más de media hora con llantos y gritos. ¿Cómo debemos actuar ante este comportamiento?


» Es normal, por su edad -como ya he comentado en otras preguntas- que no acepte un No por respuesta. Trataremos de evitar las negativas directas: pensar un momento antes de salir con un "no" rotundo. Ejemplo: "déjame ver, lo tendría que pensar mejor". Así suavizamos el "no". Podéis reflejar los deseos del niño "quieres quitar todos los libros de la estantería... sé que te divierte, pero los libros deben estar colocados en la estantería" Y también dar razones en lugar de un "no": "Los libros de mamá no son para jugar porque se estropean". A pesar de tener en cuenta estas pautas, tu hijo seguirá teniendo rabietas, porque forma parte de su desarrollo. Una vez ha estallado la rabieta: debemos acompañar a nuestro hijo: hay niños a los que les gusta el contacto físico (abrazos, besos...) y niños que prefieren que les dejen tranquilos (en este caso, desde la tranquilidad, le acompañaremos estando a su lado, diciéndole de vez en cuando que le queremos mucho y que estamos ahí para ayudarle). La rabieta es un "mal trago" para los niños y pueden incluso asustarse. Por eso necesitan comprensión y sentirse acompañados por sus padres. Eso les dará seguridad. Una vez que ha pasado la rabieta, no hablaremos sobre lo ocurrido: y nos pondremos a jugar a algo divertido. animo!



14. Nuestra otra hija también de 3 años y medio, son mellizos, es una niña a veces desafiante, sabe que hay cosas que están mal hechas y eso parece gratificarle, es como si quisiera tener protagonismo no sólo por las cosas bien hechas sino también por las cosas que sabe que están mal hechas. Qué pautas son las más adecuadas ante este tipo de comportamiento?. Gracias.


» Esa conducta desafiante está relacionada con la etapa de desarrollo en la que se encuentra: de rivalidad, egoismo y afirmación de su independencia. La forma de actuar ante este tipo de comportamiento es la misma que para vuestro otro hijo. Dejando claros los límites, y decir No cuando corresponda; siempre -insisto- desde el amor y el respeto y con firmeza. Así conseguiremos tener AUTORIDAD sin ser AUTORITARIOS. ANIMO!


Muchas gracias por vuestras interesantes preguntas. Si me lo permitís, os recomiendo un libro muy enriquecedor: "ÁMAME PARA QUE ME PUEDA IR. El arte de acompañar a los hijos en el proceso de convertirse en personas". Autores: JAUME SOLER Y MARIA MERCÈ CONANGLA. Animo y amor para todos y todas! Lolita.

La vida cambia con el primer bebé

2 comentarios
Comparto con ustedes este artículo que trata sobre cómo cambian nuestras vidas con la llegada del primer bebé a la flia. Cuya fuente original es http://www.elpais.com.uy

¿Cómo era la vida antes de la llegada del primer hijo? Una realidad que revoluciona nuestro mundo y nuestra casa.

ANA MARÍA ABEL - LIC. CIENCIAS FAMILIARES

Nuestro hijo acaba de cumplir un año y aún nos pasa de comentar con mi marido: en el cuarto de al lado hay un bebé y ¡es nuestro hijo! Es increíble, porque además sentimos que siempre ha estado con nosotros. Mi marido algunos días lo contempla dormido y me pregunta: ¿Quién es? ¿Cómo era nuestra vida antes de la llegada del bebé? ¿Qué hacíamos cuando llegábamos a casa?

Veíamos una película sin tener que poner "pausa", los fines de semana poníamos música a todo volumen, la comida estaba siempre caliente, desayunábamos con tranquilidad escuchando las primeras noticias del día, éramos fans de Arjona, nuestra ropa lucía siempre limpia y planchada, los vidrios y espejos de casa estaban relucientes, teníamos miles de adornos chiquitos al alcance de la mano.

Ahora estamos pendientes del llanto del gordo o de la caída del chupete, nunca vemos una película sin interrupciones y vamos a dormir temprano porque estamos agotados. El volumen de la música en los fines de semana es mínimo para no despertarlo, nos levantamos varias veces de la mesa para calentar la comida, en la tele vemos Baby TV y somos fans de los backyardigans. Nuestra ropa se ensucia y se arruga por tirarnos en el piso a jugar, los vidrios y espejos están llenos de pequeños deditos que no queremos limpiar. En nuestro living hay muchos cubos para encastrar, autitos, unos tambores y un pingüino.


Nuestro primer hijo es, hasta ahora, lo mejor que nos ha pasado en la vida. Todos los adjetivos quedan chicos cuando queremos expresar lo que sentimos al comprobar que nuestro hijo ya no es un sueño: es una realidad que dio vuelta nuestro mundo y nuestra casa. Estamos atentos a los cables, los enchufes y todo lo que pueda ser peligroso para él. Cambiamos la mesa ratona de vidrio del living por una de madera gruesa y maciza de la bisabuela. Cuando nos sentamos aparece en el sofá un chupete, la tapa de la mema o un control remoto escondido. Algunos marcos de fotos no tienen vidrio, los adornos chiquitos de la repisa del living se escondieron. Usamos la puerta de la cocina porque la principal es el estacionamiento del carrito.

En nuestro baño hay una bañera infantil con muchos peces de colores y patitos de goma. En la heladera hay muchos litros de leche, puré de verdura y varias memas prontas, en un cajón de la cocina vitamina D y hierro, Causalón, Kalitrón, Perifar pediátrico y Lasonil para los chichones. Las puertitas de la tele tienen una traba para niños. La mesa de living tiene mordidas tipo castor, que hizo el gordito sacándole filo a el primer diente que le salió.

"Ahora vas a ver lo que es estar agotada", me dijeron varias personas cuando se enteraron que el bebé ya caminaba, pero lo que constaté y constato día a día es que uno saca fuerzas de donde no tiene para estar siempre pronta para jugar con él.

Conciencia moral desde la infancia

Hasta los seis años, los niños poseen una moral que los motiva a hacer las cosas para actuar como papá y mamá desean. A medida que crecen van entendiendo mejor el por qué actuar de cierta forma y no de otras, pero hasta los 12 años siguen guiándose por lo que ven en casa.

La mejor construcción de la identidad

La maternidad y la paternidad vividas en consonancia, amadas y valoradas por ambos cónyuges, aumentan la comunicación y los niños construyen su "yo" de manera más sana cuando tienen una imagen adecuada de ambos sexos.

Artículos relacionados