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UNA NUEVA CONCIENCIA MÉDICA Y SOCIAL FRENTE A LA EPIDEMIA DEL AUTISMO

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Petición de Raquel Martín Caraballo en change.org

Hace 20 años, 1 de cada 10.000 niños era diagnosticado con autismo. En la actualidad, 1 de cada 60 niños presenta algún tipo de Trastorno del Desarrollo que lo sitúa en el Espectro (Déficit de Atención, Hiperactividad, TGD, Autismo, Asperger...). Ninguna enfermedad ha crecido a un ritmo tan demencial. Hablamos de la nueva epidemia del siglo XXI. Las autoridades sanitarias asisten a esta explosión entre abrumadas e impotentes. Los educadores están desbordados. Y mientras se siguen manejando criterios obsoletos para su abordaje y comprensión, nadie pone freno a esta pandemia que está dilapidando el futuro de una buena parte de la población infantil. En esta petición, las familias afectadas de niños con TEA solicitamos:

-Que se revisen los actuales protocolos de prevención, diagnóstico y tratamiento de los llamados Trastornos del Espectro Autista.

-Que se deje de abordar el autismo como un síndrome genético o como condición psiquiátrica o enfermedad mental.

-Que se detengan los tratamientos farmacológicos basados en psicofármacos que afectan al sistema nervioso central de los niños y bebés, muchos de ellos con efectos secundarios indeseados.

-Que se reconozcan los Trastornos del Desarrollo como enfermedad o disfunción del sistema inmune con sus repercusiones inflamatorias multisistémicas a nivel digestivo y neuronal.

-Que se realicen todos los estudios pertinentes llamados a demostrar científicamente los múltiples problemas orgánicos que presentan los niños con autismo (intolerancias alimenticias, problemas de metilación, deficiencias a nivel de enzimas digestivas, acumulación de tóxicos, envenenamiento por metales pesados, desarrollo de disbiosis intestinales, parasitosis, candidiasis crónica, infecciones bacterianas, daños por virus lentos, etc, etc)

-Que se asista a los niños con los Tratamientos Biológicos adecuados a esta condición desde el Sistema Nacional de Salud. Que se incorporen las terapias dietéticas y biomédicas adecuadas desde el mismo momento en que se sospecha un Trastorno del Desarrollo en un bebé.

-Que la enfermedad salga del abordaje terapéutico de las Áreas de Salud Mental y se dispongan equipos médicos multidisciplinares para tratarla correctamente, que incluya a médicos inmunólogos, gastroenterólogos, nutricionistas y queladores.

-Que los protocolos de prevención y diagnóstico incluyan pruebas necesarias para el correcto abordaje de la enfermedad: como estudios de flora intestinal, estudios completos de metabolitos orgánicos, estudios de toxicidad orgánica, estudios de intolerancias alimenticias, estudios enzimáticos y de sensibilidad proteica, perfiles víricos, etc, etc.

-Que se limite el uso de antibióticos masivos en niños inmunodeprimidos o con flora intestinal enferma y que se aborde esta patología atendiendo a todas las conexiones intestinos-cerebro y su influencia en la neurotransmisión cerebral.

-Que las autoridades sanitarias presten atención y escuchen lo que los padres afectados llevamos años denunciando: que existe un vínculo entre las inmunizaciones aplicadas en los actuales calendarios de vacunación y la eclosión del autismo regresivo infantil.

-Que se revisen los protocolos de vacunación con criterios preventivos y selectivos, de manera que se evite vacunar con los mismos criterios generales a aquellos niños hipersensibles que presenten cuadros de inmunodepresión o de posible hiperreactividad a los virus lentos y excipientes contenidos en las vacunas.

-Que se realicen los estudios pertinentes que demuestren de una vez el vínculo entre las vacunas y la aparición de los signos autísticos, especialmente en la vacuna llamada TRIPLE VÍRICA que está actuando como detonador. Que dichos estudios estén realizados de forma completamente independiente, sin ninguna presión, ni financiación ni vinculación a organismos próximos a ninguna Multinacional Farmacéutica.

-Que se escuche al personal sanitario independiente (médicos y científicos) que desde hace tiempo denuncian el vínculo entre el uso de fármacos, tóxicos y vacunas y la aparición de la enfermedad.
Si piensas que otra forma de hacer las cosas es posible en el MANEJO TERAPEUTICO de esta enfermedad. Si piensas que la EPIDEMIA DEL AUTISMO REGRESIVO INFANTIL puede ser prevenida y debe ser detenida, firma esta petición aquí:

http://www.change.org/es/peticiones/una-nueva-conciencia-m%C3%A9dica-y-social-frente-a-la-epidemia-del-autismo

POR UN MUNDO SIN AUTISMO.

El laberinto Autista

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En el siguiente enlace, encontramos un documento de Televisión Española emitido recientemente en "Documentos TV", donde trata en profundidad el tema del autismo a través tanto de profesionales como de familiares de niños con TEA.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentos-tv/

ESTUDIO SOBRE LA EFICACIA DE LA TERAPIA DE INTEGRACIÓN SENSORIAL EN EL AUTISMO

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La edición Enero/Febrero de 2011 del American Journal of Occupational Therapy (Revista Americana de Terapia Ocupacional) publica los resultados de un estudio piloto sobre la eficacia de las intervenciones de Integración Sensorial en niños con Trastornos del Espectro Autista. Este estudio trata de resolver los diferentes problemas que se han encontrado en el pasado para realizar estudios de eficacia.
Entre las dificultades para realizar estudios de eficacia se citan el hecho de que la naturaleza individualizada del tratamiento de IS no permite aplicar protocolos preestablecidos a todos los niños en el estudio. Otra dificultad radica en que los estudios han contado con un número de participantes muy pequeño, lo que hace difícil establecer estadísticamente la eficacia de la intervención. Finalmente, la falta de herramientas de evaluación apropiadas para medir el cambio después de la intervención ha creado otra barrera para la medición de la eficacia.

El objetivo de este estudio piloto es implementar un diseño de alta calidad con el objetivo de establecer un modelo para futuras pruebas controladas aleatorias, identificar cuáles son las mejores herramientas para medir los resultados de la intervención y establecer si las intervenciones de IS son efectivas en niños con TEA.

El estudio incluyó 37 niños de entre 6 y 12 años que fueron asignados de manera aleatoria a dos grupos: uno recibió tratamiento de terapia ocupacional basada en integración sensorial, y el otro tratamiento de terapia ocupacional con énfasis en motricidad fina. El tratamiento se desarrolló de manera intensiva 3 veces por semana durante un período de 6 semanas.

Para tratar el problema de la heterogeneidad de las intervenciones debido a la naturaleza individualizada de la misma, el estudio utilizó una medida de fidelidad al tratamiento, que establece las pautas que una intervención de integración sensorial debe seguir para poder ser designada como tal y establecer unos patrones comunes a todas las intervenciones.
Para tratar el problema de la medición del progreso antes y después del tratamiento, el estudio utilizó (además de una serie de baterías que evalúan el procesamiento sensorial, la responsividad social, las funciones neurológicas y escalas de conducta adaptativa), una Escala de Logro de Objetivos (Goal Attainment Scaling – GAS). Esta escala permite establecer y medir objetivos de tratamiento funcionales, significativos y específicos para cada participante en el estudio. Es este caso, los objetivos fueron establecidos por los investigadores en conjunción con los cuidadores principales de los niños. Los objetivos se dividieron en tres categorías: Procesamiento Sensorial y Regulación, Habilidades Funcionales Motoras, y Habilidades Sociales/Emocionales.

Los resultados indicaron que al finalizar la intervención, ambos grupos demostraron mejoras en los objetivos establecidos por el GAS, pero el grupo que recibió integración sensorial obtuvo mejoras significativamente mayores en las tres áreas.

Por otra parte, el grupo de integración sensorial demostró mejor responsividad social con muchos menos manierismos autistas (movimientos repetitivos, autoestimulación), indicando que esta intervención puede tener una influencia sobre los síntomas centrales del TEA. Es posible que esto se deba a una mejora en la habilidad de procesar estímulos sensoriales, ya que tanto la autoestimulación como los movimientos repetitivos tienen la función de regular la función sensorial.

Finalmente, al finalizar el tratamiento, una gran cantidad de niños del grupo de IS, que no habían sido capaces de completar una prueba estandarizada antes del inicio del tratamiento, pudieron hacerlo, indicando mejor atención y habilidad de enfocarse y de comprender instrucciones dadas verbalmente.

En síntesis, este es un estudio promisorio que otorga un apoyo preliminar para el uso de intervenciones de IS con niños con TEA
El artículo completo donde se presenta este estudio es:

Pfeiffer, B.A., Koenig, K., Kinnealy, M., Sheppard, M. & Henderson, L. (2011). Research Schollars Initiative – Effectiveness in sensory integration interventions in children with autism spectrum disorder: A pilot study. American Journal of Occupational Therapy, 65, 76-85

Publicado por Kulunka

EL NIÑO QUE VOLVIÓ DEL SILENCIO

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El niño que volvió del silencio
Una pareja tinerfeña recupera a su hijo del autismo recurriendo a un dieta especial.
Raquel y Santiago, en la habitación de su hijo Andrés junto a sus juguetes. / CANARIASINVESTIGA.ORG




Raquel no se creía que su hijo le estuviera llamando por su nombre un año después de que éste hubiera olvidado el lenguaje sin una explicación aparente. "No puedo describir con palabras lo que sentí. Puede imaginarse las lágrimas de emoción que derramamos en casa… ¡Ya no me acordaba cómo era el timbre de su voz! De pronto la vida nos devolvía su dulce vocecilla, que sonaba como una flauta mágica". Doce meses antes, Andrés (el nombre es ficticio para proteger su intimidad) se embarcó en un viaje profundo hacia lo que los médicos llaman Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD), que hace referencia al autismo y sus síndromes aparejados.

Andrés nació en abril de 2008 de parto natural y sin complicaciones. Creció sin problemas excepto por sus problemas bronco-respiratorios. Su madre Raquel (38 años) lo recuerda como un niño "extremadamente alegre, expansivo, risueño". Fue tras la vacuna de la triple vírica, con 15 meses, cuando ocurrió el cambio. A los diez días de recibirla le dieron fiebres repentinas, y a partir de ahí comenzó todo, explica su padre Santiago (40 años). Se desconectó de su entorno, dejó de responder a los estímulos y se volvió intransigente en sus rutinas diarias. Las rabietas y pataletas se multiplicaron sin explicación y empezó a desarrollar conductas típicas del autismo. Si estaba en la guardería, daba vueltas a una columna toda la mañana; si cogía sus coches de juguete, era para moverlos de un lado a otro durante horas con la mirada perdida.

Andrés se convirtió en un niño extraño y malhumorado. Pasó a vivir en un mundo propio, ajeno a sus padres y a los otros niños. Raquel y Santiago trataban de llamarlo en vano, y no comprendían qué le había pasado a su hijo.

"Un día me di cuenta de lo más brutal de todo: el silencio", explica su madre. "Ese día te despiertas de verdad y te das cuenta que tu hijo ya no habla. Olvidó el lenguaje que tenía, se lo tragó el mismo sumidero que lo está absorbiendo a él. Entonces corres a rebuscar en los cajones de la cómoda donde guardas todas las cintas de vídeo que le grabaste meses atrás. Y las pones y las revives sólo para convencerte a ti misma que no estás loca, que tu hijo hablaba, que reía a carcajadas y tenía lenguaje, y decía 'mamá', 'papá', 'agua' y 'ajó', como todos los demás bebés".

En su angustia, hubo cosas que Raquel no llegó a compartir sino hasta mucho después. Como una tarde soleada en la azotea de la casa. El suelo quemaba y no se podía andar descalzo. De pronto apareció Andrés caminando como si nada y se quedó quieto, sin moverse. Raquel corrió a cogerlo en brazos, los pies del niño estaban enrojecidos y ardían. Ella quedó tan impresionada con aquel episodio que ni siquiera se lo contó a su marido. Más tarde supo que la insensibilidad al calor, entre otras alteraciones neurosensoriales, es uno de los síntomas del TGD.

La búsqueda

La primera reacción fue buscar información por internet, donde contactan con padres en una situación parecida. Les aconsejan que consulten con un especialista en desarrollo infantil, y es la primera vez que oyen hablar de autismo y de terapias. A continuación se reúnen con la responsable de la guardería, quien les confirma el retraso motor y cognitivo del niño. Una pedagoga amiga de la familia les recomienda que lo lleven al pediatra. Andrés ya tiene casi dos años.

La pareja comienza entonces un periplo que les lleva a visitar un pediatra, un otorrino, un neurólogo, un psicólogo, un psiquiatra, un logopeda y un psicomotricista. Este último es Miguel LLorca Linares, especialista en Psicomotricidad de la ULL, quien les confirma una alta probabilidad de que su hijo sufra un TGD, y les avisa que les llamarán para comenzar la terapia. Esto último era urgente, ya que el éxito o fracaso en estos casos depende en buena medida de coger a los niños a tiempo, cuando su cerebro todavía tiene plasticidad y sus estructuras mentales están en formación.

La pareja no acepta que el autismo de su hijo no tenga curación, como les habían explicado, y continúan rastreando internet para localizar cualquier dato que les fuera útil. Encuentran a Karyn Seroussi, una madre estadounidense autora de un artículo titulado Nosotros curamos el autismo de nuestro hijo, donde explica una historia calcada a la de Andrés. Y añade un dato que resultaría clave: su hijo había desarrollado una "alergia cerebral" a los productos lácteos tras recibir la vacuna de la triple vírica, y eso le estaba provocando los síntomas propios del autismo. Y lo mejor de todo: una vez que Karyn descubrió la influencia de la alimentación en la conducta de su hijo, retiró la leche, el queso, las galletas y todo lo que formaba parte de su dieta diaria, con resultados asombrosos.

Lo explicado en el párrafo anterior resulta tremendamente polémico en el campo médico. La mayor parte de la medicina actual no reconoce la influencia de la dieta en los TGD, incluido el autismo. Pedro Javier Martín, Pediatra y Psiquiatra Infantil del Hospital de Niños Doctor Guigou, en Santa Cruz de Tenerife, lo explica así. "Llevo 15 años trabajando aquí, y cada dos o tres años sale este tema. Es como las dietas para bajar de peso, que se ponen de moda". Se refiere a las informaciones en prensa que se publican desde hace años acerca del autismo y su relación con la dieta y la toxicidad de las vacunas.

"No hay estudios científicos que avalen esas teorías". La prueba según este especialista es que en países pobres donde no se administran vacunas a los niños, los datos de autismo son similares al de países como España. "Lo que sucede, -apunta-, es que la edad de aparición del autismo, entre uno y tres años, coincide con el periodo de vacunación de los pequeños". Esta es la opinión generalizada entre los profesionales de la medicina.

Raquel y Santiago argumentan que no son los padres quienes tienen que hacer esos estudios. "La medicina oficial siempre habla de 'una enfermedad de la que poco se sabe y que no tiene cura'. Por eso no han recuperado un solo niño. Cuando se les ofrece un caso de recuperación, en lugar de mostrar interés, se cierran en su ortodoxia y sólo argumentan que 'no está probado científicamente'. El protocolo biomédico en cambio ya ha sido capaz de recuperar a cientos de niños por todo el mundo", explica la pareja.

El protocolo DAN

El protocolo biomédico o DAN (Vencer al Autismo Ahora, en sus siglas en inglés) es un movimiento médico nacido en EEUU hace varias décadas que entiende el autismo como una enfermedad multifactorial de origen neuro-inmunológico. Los especialistas que lo aplican consideran que la base del problema está en los defectos metabólicos o fallos enzimáticos junto a un sistema inmunológico débil. Según esto, los síntomas del autismo serían consecuencia de la intoxicación con metales pesados y otras sustancias debido a problemas en el metabolismo y de asimilación de nutrientes en el intestino. Por eso aseguran que cuanto antes se inicie la intervención dietética y la detoxificación, más probabilidades de éxito.

"Si hubiéramos empezado la dieta con seis o siete años, seguramente Andrés no habría mejorado tanto", reconoce su padre. "Además, esto funciona en los casos de autismo metabólico o regresivo, y no tanto cuando hay un síndrome de nacimiento marcadamente genético", comenta la madre. "Pero aún así lo probaría siempre, porque es raro el niño que no mejora con un protocolo biológico", añade ella.

La pareja dedicó muchas horas a estudiar este enfoque, principalmente a través del Autism Research Institute de EEUU, mientras compartían sus experiencias con otras familias con casos similares en distintos lugares del planeta. Ahí ya lo tuvieron claro, y retiraron de la dieta del niño cualquier alimento que contuviera las proteínas gluten o caseína, porque suponían que estaban dañando al niño. El trigo fue sustituido por maíz; la leche de vaca por leche de almendras o arroz; el supermercado por los herbolarios.

El gran cambio

A las dos semanas de iniciar la dieta, Andrés rompió su silencio y comenzó a imitar el sonido de los animales. A las tres semanas pronunciaba palabras como "má" (mamá) y "pá" (papá). A los dos meses, ya manejaba algunas palabras más. "Era capaz de pedirme agua cuando tenía sed: 'Má, agua'. O capaz de devolverme el plato vacío cuando terminaba de comer, añadiendo: 'Má, ya-tá'". A los cuatro meses seguía ampliando su vocabulario, además de reconocer los colores, contar del uno al diez o tararear canciones de memoria.

En la terapia de la universidad les preguntaban a Raquel y Santiago por esa evolución tan favorable, y aseguraban que parecía otro niño distinto. También cambiaron los comportamientos de su hijo. Las rabietas iban desapareciendo, así como sus conductas inflexibles y repetitivas. Andrés estaba volviendo de su viaje a ninguna parte.

Después de ese cambio y de algunos encontronazos con profesionales de la salud al tratar de explicarles este método, la pareja perdió la confianza en ellos y empezó a confiar en la biomedicina, un área de conocimiento que se centra en los aspectos biológicos de la medicina, como los procesos moleculares y celulares.

Le realizaron al niño pruebas analíticas relacionadas con el metabolismo del autismo, la mayoría en laboratorios extranjeros. Así descubrieron una presencia de hongos y levaduras (cuadro de candidiasis crónica) en su intestino, que no le permitían metabolizar los alimentos de forma correcta. Al mismo tiempo se constató un nivel alto de mercurio, aluminio y otros metales pesados en su cerebro.

Entre pruebas, suplementos, alimentación y demás prescripciones del tratamiento, calculan haber desembolsado hasta la fecha más de 3.000 euros, lo que definen como "un sacrificio económico inmenso por la total falta de reconocimiento de este tratamiento por el sistema nacional de salud en España".

También se han puesto en manos de la doctora Rosella Mazzuka, especialista en protocolos biomédicos. "Desde la concepción del embrión, el niño es bombardeado por sustancias neurotóxicas como el timerosal y el hidróxido de aluminio contenido en las vacunas y otras fuentes", comenta. Muchos de los niños con síntomas autistas "tienen un déficit de la metilación hepática, o sea, no detoxifican bien, y eso hace que se intoxiquen. Presentan además intolerancia y alergia al gluten y la caseína, con síndrome de mala absorción (intestinal) que produce grandes déficits nutricionales, y eso altera la neurotransmisión. Al corregir la alimentación, tratando el intestino y detoxificando al niño, el autismo es tratable y recuperable", asegura.

Andrés, hoy

Con tres años y medio, y uno después de que volviera a hablar y a comportarse como un niño normal, Andrés ha empezado el colegio sin problemas. "Dentro de poco, el ligero retraso en el lenguaje que presenta, debido al frenazo que tuvo durante más de un año, será una anécdota. Se está poniendo al día de forma acelerada. Nadie que lo vea hoy en día sospecharía que tuvo un Trastorno del Espectro Autista ", aseguran sus padres.

Sobre la dieta de su hijo, no confían en que sea aceptada a corto plazo por la medicina actual, en vista de sus experiencias. "Va a costar unos buenos años que se conozca aquí, la pena son los niños que se pierden por el camino", comenta Raquel. "Tengo fe en que esto se llegue a ver algún día, cuando la biomedicina y la biogenética entren en la universidad".

Lo que ahora exigen muchas familias con experiencias similares es un protocolo de prevención en el calendario de vacunas. "No puede ser que en 15 meses de vida les metan 20 virus en el cuerpo y que no se tomen precauciones con los niños inmunodeprimidos o con problemas metabólicos a los que pueden afectar ciertas sustancias y excipientes", comenta Santiago. "Se está vacunando a destajo, con multidosis muy agresivas, sin ningún criterio preventivo sobre los niños que pueden ser hipersensibles", señala.

En España ya se están llevando a cabo las primeras acciones judiciales por esta cuestión. En la sección 4ª de la Audiencia Nacional hay un juicio abierto por una demanda de 70 familias con hijos autistas contra laboratorios fabricantes de vacunas con timerosal y contra el Ministerio de Sanidad, respaldados por la Asociación para Vencer el Autismo y el T.G.D. (AVA). En Chile hay un proyecto en marcha para eliminar el timerosal de todas las vacunas, que ya ha sido aprobado por una de las dos cámaras legislativas.

"Me escriben padres de España, de Miami, de todos lados", explica Raquel, que en su momento escribió un blog narrando su experiencia. "Pasé horas delante del ordenador leyendo como una loca. Ahora ya estoy un poco más desconectada, porque no puedo ayudar a todo el mundo. Pero ¿cómo me voy a callar?"

Para ampliar información:

Asociación para vencer el autismo y el T.G.D.

Asociación Aldis de Tenerife para prevenir y vencer las enfermedades infantiles

Asociación de padres de personas con autismo de Tenerife

Asociación de padres de niños autistas de Las Palmas

Fundación para la intervención temprana del autismo

Autism Research Institute (EEUU)

CONFERENCIA AUTISMO CON RAUN KAUFMAN. THE SON-RISE PROGRAM.

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Raun presentará conferencias DIGRESSÃO IBÉRICA DE CONFERÊNCIAS GRATUITAS - AJUDA AUTISMO 2011 e o Son-rise.

Desde el 2 al 7 de julio 2011, incluyendo 2 en Lisboa y una en Porto y otra en Madrid.

En Madrid será el día 6 de Julio, a las 19:00h

Visita http://www.vencerautismo.org/ para conocer la fecha y lugar de las conferencias y para apuntarse a la conferencia gratuita.

La inscripción para la conferencia debe ser enviado a registo@vencerautismo.org , incluyendo:

nombre
contacto
e-mail
interpretación simultánea que se necesita (coste de 5 euros)


“Antes de asistir a la conferencia de Raun mi hijo
Adam ,que había sido diagnosticado con Autismo,
no tenía ningún lenguaje, raramente nos miraba
a los ojos, evitaba cualquier contacto físico o
cariñoso, a menudo sacudía las manos y con
frecuencia parecía frustrado. Fuimos mi mujer y
yo a la conferencia de Raun y resultó una experiencia
sorprendente. Parecía que alguien al fin
nos daba la respuesta. Al final de la conferencia,
nos miramos y no necesitamos expresar palabras
– sabíamos que ésto sería perfecto para Adam.
Cuatro años después, nuestro hijo ha progresado
más de lo esperado. Habla con frases completas
y su nivel de frustración se ha rebajado un 80%.
Cuando oigo a Adam decir “Buenas noches
papá” el corazón se me derrite. Esa conferencia
de dos horas fue la encrucijada para nosotros.”
Lee J., Policía, Reino Unido, Hijo: Adam, 9 años,
Diagnosis: Autismo

Información sobre SON-RISE PROGRAM en la página de AUTISM CENTRE OF AMERICA

Oscar Recovering from Autism through The Son-Rise Program:
http://youtu.be/kXpf4hwO860

Autismo infantil

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Publico este artículo extraído de la página web del centro Familiae de Santiago de Compostela (España), con el permiso de Pilar Gómez-Ulla, psicoterapeuta del centro. Podeís encontrar más artículos suyos en su página web: http://www.centrodepsicologia.org.

La importancia de una identificación temprana del autismo

Al igual que con cualquier niño con necesidades especiales, una identificación temprana es esencial para permitir realizar cualquier tipo de intervención. En el caso del Autismo, ésta debe darse antes de que la desviación o el retraso de los patrones normales del desarrollo hayan progresado demasiado. La Dra. Junnifer Humphrie nos ayudará a identificarlas.

Los niños con Autismo a menudo manifiestan una característica necesidad por la rutina y la estructura. Su resistencia al cambio puede entorpecer el tratamiento por eso las conductas inapropiadas deben ser reducidas, a la vez que hay que introducir comportamientos más apropiados. Mays y Gillon sugieren que la intervención temprana puede mejorar las habilidades comunicativas y reducir los comportamientos descontrolados. Beck Williams, una terapeuta infantil que trabaja con niños con Autismo, cree que es una ventaja conocer al niño desde una edad muy temprana y , si es posible, intervenir desde el principio un nuevo comportamiento que puede llegar a ser autolesivo o peligroso. Una detección temprana del estado también permite a las familias recibir consejos y apoyo para ayudarles a ajustarse y responder a las dificultades del niño.
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El diagnóstico del Autismo rara vez se da antes de la edad de dos años y frecuentemente mucho más tarde. Esto requiere de un asesoramiento exhaustivo y especializado, lo que significa que los trabajadores de la sanidad primaria han de estar alerta a la aparición de rasgos del trastorno y hacer una apropiada remisión. Attwood apunta que el Autismo puede ser diagnosticado en niños menores de 18 meses pero que en la práctica esto puede ser difícil de lograr, en parte, debido a la naturaleza del desorden y también a la falta de conocimiento.

Desafortunadamente, en la actualidad, un considerable número de profesionales relacionados con niños no detectan el Autismo, aunque se espera que esta situación mejore y que los casos en edades mas tempranas sean remitidos a los especialistas para una intervención mas temprana. Enfermeros y educadores infantiles que trabajan con bebés y niños pequeños están en una posición privilegiada para reconocer posibles señales que garanticen la investigación.
Dado que las dos terceras partes de los niños con Autismo tienen también otras incapacidades en el aprendizaje, las comunidades de cuidadores y educadores infantiles que trabajan con estos niños deben ser los primeros profesionales en detectar el Autismo. En niños sin problemas adicionales de aprendizaje, el personal sanitario debe ser el que reconozca retrasos o desviaciones del desarrollo normal. La comunidad de pediatras infantiles deben ser también trabajadores sanitarios claves en aquellas familias cuyos niños hayan tenido dificultades pre y postnatales que pudieran ser asociadas con el Autismo.

Competencia de los padres

Los niños con Autismo varían según la personalidad y las habilidades, a la vez que están influidos por el ambiente. Las señales y síntomas tempranos son sutiles y vagos. Los padres pueden percibir que sus hijos son diferentes de los otros de edades similares pero no son capaces de precisar cual es la diferencia. Siempre es importante escuchar las preocupaciones de los padres, no importa lo imprecisas o vagas que sean. "Preocúpese cuando los padres esten preocupados". De todas formas, muchos de los padres no reconocen nada inapropiado en el desarrollo de sus hijos. Muy poca gente tiene experiencia en los hitos evolutivos esperados en los bebés. Incluso aquellos que tienen mas hijos solo cuentan con uno o dos con los cuales poder comparar su bebé y muchos profesionales de la salud y libros sobre el desarrollo del niños aconsejan, como es debido, no comparar a los niños.

Reconocimiento de las características en la primera infancia

Es cuestionable que el Autismo sea identificable en los primeros meses de vida, aunque las investigaciones señalan las características que pueden permitir al profesional sospechar de Autismo. Estos bebés son los que más pueden beneficiarse de una valoración más profunda.

Los relatos biográficos hechos por los padres a menudo enfatizan la « normalidad » del niño con Autismo cuando era bebé. Sin embargo, aquellos estudios donde los padres fueron preguntados si habían estado preocupados por el desarrollo de su hijo en los primeros meses de vida, sugieren que muchos padres si lo estuvieron. Frith aconseja que las preocupaciones tempranas notadas por los padres de niños con Autismo pueden deberse más a inhabilidades adicionales del aprendizaje que a daños asociados al Autismo. En niños con Autismo que tienen habilidades intelectuales normales, pueden darse (o ser reconocidas) anormalidades en el desarrollo después del primer año.

De cualquier forma, hay indicaciones en el progreso normal del desarrollo que podrían hacer sospechar de Autismo. Wing describe dos tipos de bebes con Autismo : el tranquilo, que no demanda nada y que rara vez llora y, por el contrario, el bebe que grita y al que es difícil de calmar. Señala que los bebes con Autismo pueden manifestar otros comportamientos tales como girar, golpeteo con la cabeza y arañazos o golpeteo a las mantas cuando está en el carrito o en la cuna. Esto puede dar paso a una fascinación por objetos brillantes pero con una aparente falta de interés hacia las personas, animales o por ejemplo por el tráfico cuando va fuera del carrito. Todas estas señales pueden, por supuesto, darse en niños normales y en niños con problemas en el aprendizaje que no tienen relación con el Autismo. Por esta razón, hay que tener cuidado a la hora de interpretarlas como señales de Autismo.

Posibles síntomas en la primera infancia

De acuerdo con el estudio de Gillberg et al. es posible reconocer el Autismo en la primera infancia. Los síntomas más comunes recogidos en un estudio de 28 niños fueron peculiaridades en la mirada fija, audición y juego.

Mirada fija
La evitación del contacto ocular suele estar incluido como una característica de los niños con Autismo. Este rasgo es menos importante que la mirada fija. Muchos niños en la primera infancia no parecen mirar a las personas y muchos no miran a los ojos, pero en el bebé con Autismo la mirada tiende a ser corta y "de reojo".

Audición
Las peculiaridades en la audición parecen ser especialmente significativas. Muchos niños con Autismo han sido tomados por sordos en el primer periodo de sus vidas. De hecho, una minoría tienen pérdidas auditivas, aunque puede que no respondan a su nombre o aparentemente no se inmuten ante cambios auditivos en el entorno. Niños con autismo parece que incluso ignoran aquellos sonidos fuertes que podrían alarmar a la mayoría de los niños. Esto puede estar relacionado con una falta de interés por lo que les rodea. Podría deberse a anormalidades en la percepción, ya que niños con Autismo pueden parecer especialmente sensibles a ciertos sonidos. Por ejemplo, un niño con Autismo puede desarrollar una fascinación por sonidos particulares tales como los hechos por la rotación de un juguete, o responder al sonido de un caramelo mientras se desenvuelve desde una distancia considerable. Otros sonidos pueden ser la causa de extrema angustia, tales como la sirena de la policía o el ladrido de un perro.

Desarrollo social y juego
En niños pequeños, el juego y la actividad social están estrechamente relacionados y es en esta esfera del desarrollo donde los padres notan que su hijo es diferente. Los bebes con autismo pueden mostrar falta de interés en aquellos tipos de juegos con los que mas disfrutan los niños de corta edad, como los que implican una interacción social con los padres.

La falta de la actividad de compartir parece ser significativa. En el estudio de Frith y Soares, 13 de 173 respuestas de padres con hijos con autismo indican la ausencia de interés, no tomar parte en juegos de bebes y no querer compartir actividades. Estas señales no fueron mencionadas en el grupo control de los padres de niños con desarrollo normal.

Remisión
Las preocupaciones tempranas de los padres acerca del progreso en el desarrollo de su bebe deberían ser siempre tomadas en consideración. Si una madre expresa ansiedad por las respuestas sociales y emocionales o por las habilidades perceptuales de su hijo, el profesional debe estar alerta antes la posibilidad de autismo. Unas remisiones apropiadas a los especialistas en desarrollo normal y anormal de los niños debería implicar que el diagnostico fuera hecho más temprano de lo que ha sido en el pasado. Una unidad infantil de desarrollo tiene los recursos para valorar un niño en todos los aspectos del desarrollo. Mientras que los bebés pueden manifestar "características autistas", solo un diagnóstico valorativo exhaustivo puede revelar si tiene Autismo o simplemente son manifestaciones de comportamiento atribuibles a otras dificultades.

Valoración
La unidad de desarrollo infantil es la mejor encargada de hacerlo debido a la variedad de disciplinas que son requeridas y a que una valoración en equipo ha resultado ser más preciso en los diagnósticos. La valoración cuando se sospecha de Autismo supone que los padres provean de un repaso al historial familiar, al embarazo, al comportamiento del niño y de los progresos en el desarrollo. Un examen físico es necesario para determinar cualquier condición médica subyacente que contribuye así a las desviaciones o retrasos en los progresos esperados del desarrollo.

La valoración del desarrollo incluye las habilidades de motricidad fina y gruesa, el lenguaje (receptivo, expresivo y la verbalización), percepción sensorial, desarrollo social y emocional y del juego. La calidad del desarrollo es una característica importante de la valoración, por lo tanto la forma en que las habilidades son usadas es tan importante como su presencia. Por ejemplo, un niño con Autismo puede que haber adquirido la habilidad de reproducir palabras, pero no haber desarrollado la comprensión de sus significados. O un niño pequeño con Autismo puede señalar un objeto pero de una forma no social más que como un camino para llamar la atención de la persona.
Lo ideal es que los niños sean observados en su ambiente normal, en la casa o en la guardería. Las escalas de clasificación pueden ser muy útiles como instrumentos de filtrado, pero no se consideran apropiadas como herramientas de diagnóstico.

Es muy poco probable hacer un diagnóstico del Autismo con un examen básico, especialmente si el niño es muy pequeño. Una vigilancia del progreso y una valoración frecuente son esenciales para que sea posible hacerse una imagen completa.

Los bebés que parecen tener un desorden del desarrollo pueden recibir ayuda a sus necesidades particulares y controlar sus progresos. Los padres pueden ser apoyados y enseñados en cuales son las distintas formas específicas de ayudar a su hijo según cada esfera del desarrollo.

Es muy probable que en los diagnósticos se cuente con la consulta de los miembros del equipo de la unidad, el cual puede incluir pediatras, psicólogos clínicos, psiquiatras infantiles, terapeutas del lenguaje, terapeutas del juego, auxiliares especialistas y trabajadores sociales. Su papel es ayudar a las familias para que éstas den intervenciones apropiadas que ayuden al niño. Estas deberían estar basadas en las particulares necesidades especiales y además deberían implicar una asistencia a través del juego y de interacciones sociales, del comportamiento y la comunicación.

Aarón y Gittens recomendaron una temprana incorporación a la guardería o el jardín de infancia para dar al niño una valiosa experiencia social y oportunidades de aprendizaje, y hacer posible que las dificultades del niño sean más claras.

A ellos les gustaría:
" que hubiera guarderías especializadas disponibles donde los niños pequeños con rasgos autistas pudieran ser atendidos, incluso a tiempo parcial, de una continua evaluación... la especialización en el autismo podría estar concentrada en un distrito o zona, y los padres deberían tener acceso a consulta y apoyo"
Davies también defiende el apoyo a los padres. Su estudio indica que las familias de niños con Autismo pueden ser puestas bajo una gran tensión sin ese tipo de facilidades. Ella apunta que el mayor estrés es padecido por padres que tienen niños con Autismo o aquellos que tienen hijos dependientes.

Pronóstico
No hay cura para el Autismo. Los niños con Autismo se convierten en adultos con Autismo y la mayoría con dificultades en el aprendizaje que requerirán cuidados y supervisión durante toda su vida. De todas formas, las personas que están en el otro extremo del espectro y con habilidades intelectuales normales, normalmente pasan a ser parcial o completamente independientes de adultos aún cuando necesitan ayuda especializada siendo niños.
Las intervenciones están diseñadas para asistir a personas con autismo y alcanzar su máximo potencial en todos los niveles de sus vidas y para apoyar y ayudar a los padres y cuidadores a lograrlo.

Conclusión
El Autismo es un desorden del desarrollo que da como resultado un conjunto de comportamientos anormales. Las evidencias muestran que una intervención temprana produce una mejora a largo plazo en el niño. Esta puede ser una ayuda y apoyo para los padres en el cuidado de su hijo. Según los expertos la detección del Autismo sigue siendo más tardía de lo ideal. Visitadores médicos y enfermeras que están especializados en salud infantil están en una posición clave para observar en niños aquellas características que podrían sugerir Autismo.

Puntos clave
*El Autismo en un trastorno orgánico que afecta a varias áreas del desarrollo infantil.
*El Autismo se presenta desde el nacimiento, o muy poco después de este, pero la naturaleza del trastorno puede implicar que el diagnostico se demore meses o incluso años.
*Una intervención temprana puede mejorar el funcionamiento a largo plazo y ayudar a los familiares.
*Los bebés con Autismo pueden manifestar características en la mirada, la audición y en el desarrollo social y del juego.
*Los profesionales que trabajan con bebés y niños pequeños están en una posición clave para reconocer estas características y aconsejar a la familia un asesoramiento especializado.
*Las dificultades en el aprendizaje pueden o no estar presentes en niños con Autismo.
*Siempre hay que escuchar a los padres. Ellos suelen sospechar que algo va mal incluso cuando no son capaces de precisar que es.

5 cosas que nunca se les debe decir a los padres de un niño autista

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Publico este interesante artículo extraído del blog Videotecautista, blog muy interesante que trata diferentes temáticas de actualidad y divulgación sobre el autismo.

Escrito por: Jene Aviram
Si su hijo tiene autismo, entonces usted es un blanco para amigos, familiares y hasta gente desconocida, para ofrecer consejos que muchas veces no son solicitados. Estas personas tienen buenas intenciones, pero de cualquier forma, muchas veces, resulta una situación dolorosa para algunos padres.
Cuando se hable con los padres de niños especiales aquí se detallan 5 cosas que se debe evitar decir:
1. Autismo NO significa sordera: Si usted está conversando con un amigo y de repente se da cuenta de que el hijo de su amigo esta comportándose de una madera extraña, usted tendrá la curiosidad de preguntar "Que es lo que está haciendo?, ¿Siempre hace eso?”, Preguntas como esta ponen a los padres en una situación un poco difícil. También podría herir la autoestima del niño con autismo. Recuerde que aunque los niños "parezcan" no escuchar o entender y aunque no hagan contacto visual, ellos pueden escuchar lo que usted dijo. Un mal entendido común, es que las personas con autismo no comprenden el mundo a su alrededor. Nada puede ser más lejos de la realidad. Personas con autismo tal vez no responden o reaccionan en una forma típica, tal vez no tengan mucha comunicación verbal, pero si entienden lo que se dice. Tener en cuenta que muchos de ellos tienen un sistema auditivo aun más agudo que los demás y hasta pueden escuchar desde el otro lado de la habitación.
2. Acciones hablan más fuerte de las palabras: Usted está parado en la fila del cajero de una tienda. Hay una mujer en frente de usted, tratando de mantener la compostura. El hijo de ella está corriendo y tumbando cosas de los estantes. "Que niño tan malcriado" piensa usted. "su madre debe de disciplinarlo mejor". No juzgue tan rápido. Es posible que ese niño tenga autismo. Aunque usted se sienta tentado, por favor, no mire hacia arriba y mueva la cabeza mostrando su opinión. Esta madre, atraviesa por este tipo de situación en cada momento. Si usted sonríe, es mejor, porque muestra que la comprende. Puede usted hasta ofrecer guardar su lugar en la fila, para que ella pueda ir a atender a su hijo.
3. Consejo de cómo disciplinar: Usted está visitando una amistad, cuyo hijo tiene autismo. Él niño está construyendo una torre y accidentalmente la tumba. Horrorizado por su "torpeza" él niño se tira en el suelo y comienza a gritar y patalear, toma los bloques y los tira. Su amigo va y tranquilamente trata de controlar la situación, pero usted no aprueba la manera como él lo ha hecho. En estado de asombro por el comportamiento inapropiado del niño, usted ofrece un consejo bien intencionado y comparte sus propias estrategias de disciplina. Los métodos tradicionales de disciplina, con frecuencia no funcionan en los niños con autismo. Este padre tiene que lidiar con más de lo que usted se puede imaginar y probablemente ha tratado todas las estrategias establecidas. Esta mortificado de que usted lo está juzgando. Una sonrisa amigable y un cambio de tema será mejor aceptado.
4. Puede dejarlo atrás: Usted está planeando un viaje a un parque de diversiones. Le gustaría muchísimo ir con su amiga pero se encuentra en un dilema. Los hijos sin autismo de su amiga les encanta el parque pero su hijo con autismo parece siempre dificultades allí. Así que usted piensa en una solución. "Ven con nosotros al parque, a tus hijos les encantara, bueno, excepto por Juancito, pero tal vez podrías buscar algo que él pueda hacer ese día".Invitar a una familia a participar, excepto por su hijo con autismo, es una experiencia muy devastadora para un padre. Sus intenciones son buenas, pero no hace que la experiencia sea menos devastadora. Los padres de niños con autismo desean desesperadamente que sus hijos con autismo sean aceptados por la comunidad. Olvídese de las opiniones de los demás e invite a toda la familia. Si siente que esta no es una opción cómoda, entonces salve su invitación para la próxima vez, en algo que si pueda invitar e incluir a toda la familia.
5.Recomendaciones para terapias: Su nieto tiene autismo. Esta destrozada porque sabe que camino tan difícil su hijo enfrentara de ahora en adelante. Esta muy triste porque su nieto tiene autismo y claro, quiere ayudar. Después de haber criado a sus propios hijos, tiene mucha experiencia. Pero se mortifica por dentro cuando su hijo le habla sobre la terapia que ha elegido para manejar el comportamiento de su nieto. Usted, claro usa su don de experiencia y le dice como debe hacerlo, de una manera diferente.Ser padre de un hijo especial, es totalmente diferente de criar un niño normal. Es algo que hay que vivirlo para entenderlo. Si quiere realmente ayudar, sea un punto de apoyo para su hijo. De su amor, apoye las decisiones que su hijo ha hecho y quédese junto a ellos. Sera una gran ayuda para los padres quienes desesperadamente necesitan su aceptación y apoyo.
A todos los padres de niños con autismo, los felicitamos y los elogiamos! El camino es difícil, lleno de altas y bajas. A todos los demás, estamos agradecidos. Su amor y apoyo es incalculable para los padres de niños especiales. Gracias por estar a su lado.
Traducido del website : Natural Learning Concepts. www.nlconcepts. com Escrito por Jene Aviram.

Autismo: apuntes sobre diagnóstico y opciones de intervención

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Segunda parte del artículo enviado al blog por Rebeca Chaves Alvarado, psicóloga clínica de Costa Rica.



Diagnóstico


El autismo se clasifica como uno de los desórdenes extendidos del desarrollo. Algunos médicos también usan términos tal como "perturbado emocionalmente" para describir a personas con autismo. Porque éste varía grandemente en su severidad y síntomas, el autismo puede ser no reconocido especialmente en individuos levemente afectados o en aquellos con impedimentos múltiples. Los investigadores y terapeutas han desarrollado varios conjuntos de criterios para el diagnóstico del autismo. Algunos criterios usados frequentemente incluyen:

  1. Juego imaginativo y social ausente o limitado
  2. Habilidad limitada para hacer amistad con sus iguales
  3. Habilidad limitada para iniciar o mantener una conversación con otros
  4. Uso del lenguaje estereotipado, repetitivo o no habitual
  5. Patrones de intereses restringidos que son anormales en intensidad y foco
  6. Aparente infléxibilidad y apego a rutinas específicas o ritos
  7. Preocupación por las partes de objetos

Los niños con algunos de los síntomas de autismo, pero no con suficientes como para ser diagnosticados con la forma clásica del desorden, son frequentemente diagnosticados con el desorden extendido del desarrollo - no específico. El término sindrome de Asperger es algunas veces usado para describir a personas con comportamiento autista pero con buen desarrollo de las destrezas del lenguaje. Los niños que parecen normales en sus primeros años y que luego pierden destrezas y comienzan a mostrar un comportamiento autista suelen ser diagnosticados con el desorden desintegrativo de la niñez. Las niñas con el sindrome de Rett, un desorden genético ligado al sexo caracterizado por un desarrollo del cerebro inadecuado, convulsiones y otros problemas neurológicos, también pueden mostrar un comportamiento autista. PDD - NOS, el sindrome de Asperger, CDD y el sindrome de Rett son a veces llamados el espectro de desórdenes del autismo.

Ya que los problemas de audición pueden ser confundidos con autismo, los niños con desarrollo tardío del habla deben ser examinados de la audición. Algunas veces los niños tienen dificultades de audición además de autismo. Cerca de la mitad de las personas con autismo tienen una puntuación más baja de 50 en exámenes de IQ, 20 porciento tienen una puntuación entre 50 y 70, y 30% tienen una puntuación más alta de 70. Sin embargo, estimar el IQ en niños pequeños con autismo es a menudo difícil porque los problemas del lenguaje y comportamiento interfieren con el examen. Un porcentaje pequeño de las personas con autismo son savants. Estas personas tienen destrezas limitadas pero extraordinarias en áreas como la música, las matemáticas, el dibujo o la visualización.

Observando con detalle las diferentes manifestaciones que el autismo puede presentar, según la gravedad del mismo, y la edad mental del niño, el diagnóstico se puede reforzar con las siguientes pruebas :

ü Escalas de Wechsler(WPPSI Y WISC)

ü Perfil psicoeducacional, de Schopler y Reichler(1979).

ü Peabody

ü Tedepede Riviere

ü Escala de madurez social de Vineland

ü Escala de conducta adaptativa de Nihira (PAC de Gunzburg)

Sin embargo la mejor información procede de la observación directa de las interacciones sociales en su medio ambiente natural

Tratamientos

No existe la cura para el autismo. Las terapias e intervenciones conductuales están diseñadas para remediar síntomas específicos y pueden otorgar una mejoría sustantiva. El plan ideal de tratamiento coordina terapias e intervenciones que tienen como blanco los principales síntomas del autismo: problemas de interacción social y comunicación verbal y no verbal, y rutinas e intereses obsesivos o repetitivos. La mayoría de los profesionales concuerdan en que mientras más temprana la intervención, mejor.

Intervenciones educacionales/conductuales: Los terapeutas utilizan sesiones de intenso entrenamiento para el desarrollo de destrezas altamente estructuradas, con el fin de ayudar a los niños a desarrollar destrezas sociales y de lenguaje. La orientación familiar para los padres y hermanos de los niños autistas, con frecuencia ayuda a las familias a enfrentar los particulares desafíos de vivir con un niño autista.

Las técnicas para disminuir una conducta inadecuada deben aplicarse en el preciso momento en que aparece la conducta blanco o que se desea eliminar. Las 9 técnicas más comunes de uso para decrementar una conducta son:

1. Corrección verbal

  1. Corrección física
  2. Interrupción de respuesta.
  3. Extinción
  4. Tiempo fuera
  5. Saciedad o sobrecorrección
  6. Reforzamiento de conductas incompatibles
  7. Desensibilización
  8. Costo de respuesta

ALGUNOS EJEMPLOS DE APLICACIÓN:

Interrupción de respuesta

Esta técnica conductual consiste en cortar la presentación de la conducta inadecuada inmediatamente a su aparición, mediante una instrucción y acompañado en ocasiones de una corrección física. Como todas las técnicas, deben ser respetadas con todos los elementos con que haya sido programada, así como realizarse con constancia.

Ejemplo: El niño empieza a agitar sus manos y se le ordena: “Pon tus manos quietas” pudiendo opcionalmente sujetarle sus manos.

Saciedad o sobrecorrección

Es la realización continua y aumentada de la conducta inadecuada, es decir, obligar al niño a realizar la conducta en repetidas ocasiones seguidas con el objetivo de que ésta sea desagradable o provoque cansancio en el niño. Por ejemplo: si el niño se hace popó en los calzones, se le lleva al baño y frente al escusado se le inclina 50 veces a la vez que se le dice en voz fuerte: “La popó se hace en el baño, no en el calzón”. Otro ejemplo sería que si el niño tira objetos, se le obliga a recogerlos y tirarlo un n número de veces.

Esta técnica es muy aversiva y se recomienda agotar los demás recursos antes de que se decida aplicarla. Una vez que se programa, se debe ser constante y aplicarse cada vez que se presente la conducta inadecuada.

Las reglas de la Saciedad o sobrecorrección son:

  1. Aplicarse inmediatamente a la presencia de la conducta blanco.
  2. Se debe establecer el número de repeticiones y completarse siempre.
  3. Se debe describir la forma detallada en la que se dará la sobrecorrección.

Reforzamiento de conductas incompatibles

Consiste en reforzar una conducta que sea contraria a la conducta inadecuada y que evita que suceda. Básicamente, es reforzar una conducta que sea lo opuesto a la conducta que deseamos erradicar. Este método es muy efectivo y poco aversivo, por lo que se recomienda probarlo antes que los demás. Un ejemplo sería que el niño no puede brincar en la cama si le mantenemos sentado o acostado. Otro ejemplo sería que la forma de evitar que aletee las manos es mantener las manos quietas.

Al aplicar esta técnica debemos tomar en cuenta:

ü La conducta incompatible debe ser reforzada inmediatamente, es decir, la conducta que deseamos y que evita la inadecuada.

ü Las dos conductas incompatibles deben ser descritas con anterioridad.

ü Al seleccionar la conducta incompatible a la conducta inadecuada, ésta debe ser totalmente contraria y que haga imposible se desencadene la segunda.

Desensibilización

Esta técnica consiste en un proceso de disminución sistemática de determinadas reacciones como miedo, desagrado o negación total hacia algo, mediante un reforzamiento de las aproximaciones. Un ejemplo típico es cuando el niño le tiene miedo al mar, primero se le acerca a que solo se moje los pies, luego un poco mas adentro y así, poco a poco, hasta que venza el miedo.

Los elementos que se deben tomar en cuenta para la aplicación son:

  1. Identificar con anterioridad la conducta problema.
  2. Describir específicamente los elementos que componen la conducta.
  3. Determinar cuantas veces se llevará a cabo la desensibilización.
  4. Determinar el avance que se tendrá en cada aproximación.

Medicamentos: Los médicos a menudo recetan un medicamento antidepresivo para controlar síntomas de ansiedad, depresión o algún trastorno obsesivo-compulsivo. Se emplean medicamentos antisicóticos para tratar graves problemas conductuales. Las convulsiones pueden ser tratadas con una o más de las drogas anticonvulsivas. Estimulantes, tales como los usados para niños con un trastorno de déficit atencional, a veces son empleados de manera efectiva para ayudar a disminuir la impulsividad e hiperactividad.

Otras terapias: Existe un número de terapias controvertidas o intervenciones a disposición de los menores autistas, pero pocas, si es que las hay, están respaldadas por estudios científicos. Los padres debieran actuar con cautela antes de adoptar cualquiera de estos tratamientos.

Rebeca Chaves Alvarado

Psicologa Clínica

Costa Rica


Autismo: definición y sintomatologia

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Artículo enviado al blog por Rebeca Chaves Alvarado, psicóloga clínica de Costa Rica.

Cuando se habla de Autismo infantil nos referimos a algo que va más allá que un conjunto de síntomas, es más bien una de las incapacidades más complejas de la infancia, es difícil para los maestros e incluso los padres poder corroborar si un niño tiene o no autismo, ya que a éstos niños se les dificulta realizar tareas, incluso las más básicas en la vida de cualquier ser humano, sin embargo pueden llegar a resolver problemas matemáticos que ni un reconocido ingeniero lograría resolver en años, con la dificultad que podemos tener cualquiera de nosotros sin tener autismo de cerrar un botón de la camisa que llevamos puesta.

Es apartir de principios de 1960 muy pocas personas que no fuesen médicos, psicólogos o maestros especiales, habían oído hablar de los niños autistas. Pero posteriormente y más aún en las últimas décadas los problemas de estos niños han sido objeto de estudio y discusión. En 1943 un psiquiatra norteamericano, Leo Kanner, describió el sindrome como “autismo infantil”, para explicar una especie de “psicosis infantil”. La palabra “autismo” proviene de la palabra griega “autos”, que significa “propio”. Kanner usó este término porque los niños pasaban por una etapa en que estaban muy concentrados en sí mismos, y no mostraban interés hacia otras personas.

Este concepto ha ido cambiando y en la actualidad se habla de Sindrome Autista para designar “una alteración evolutiva del desarrollo que puede definirse como dificultades de la comunicación verbal y gestual, alteraciones de la interacción social recíproca y un repertorio muy restringido de actividades e intereses y patrones repetitivos de conducta” (A.P.A. 1994)

En cuanto a la etiología del autismo, se han desarrollado varias teorías, que tratan de explicar el origen del sindrome autista. Ninguna de ellas por sí sola lo ha logrado, en la actualidad se considera que su etiología es multifactorial.

Entre las teorías que más aceptación han tenido están, las genéticas, las neurobiológicas y las psicológicas.

Definición

El autismo (a veces llamado “autismo clásico”) es la enfermedad más común dentro del grupo de trastornos del desarrollo, conocido como trastornos del espectro autista. El autismo se caracteriza por una escasa interacción social, problemas en la comunicación verbal y no verbal, actividades e intereses gravemente limitados, inusuales y repetitivos. Otros trastornos del espectro autista incluyen el sindrome de Asperger, el sindrome de Rett, el trastorno desintegrativo infantil y el trastorno general del desarrollo no especificado o atípico. Los expertos estiman que tres a seis de cada mil niños, padecerán de autismo. Los varones tienen cuatro veces más probabilidad de padecerlo que las mujeres.

Sintomatología

ü Características conductuales del Autismo

Las características del Autismo Infantil serían:

Anomalías de la Interacción Social:

1- Déficit en conductas no verbales prosociales: no contacto visual, alteración en la expresión facial, posturas corporales y gestos anormales.

2- No relación con sus pares.

3- Ausencia de conductas espontáneas para compartir juegos, diversiones o intereses con los demás niños.

4- Ausencia o déficit muy importante en la reciprocidad social o emocional.

Alteraciones de la Comunicación tenemos:

1- Retraso evolutivo del lenguaje que puede llegar a lo que se denomina agnosia verbal (es una alteración de la codificación y decodificación del lenguaje)
2- Uso repetitivo y estereotipado del lenguaje, con ecolalias inmediatas y/o retardadas (es la repetición de las palabras que dice el interlocutor).

Intereses restringidos y estereotipados vienen determinados por repertorios de conductas ritualizadas, estereotipias motoras y el apego exagerado a determinados objetos, lo que ocasiona una resistencia al cambio, manifestada muchas veces en forma violenta.

Alteraciones Cognitivas, existe una gran variabilidad desde una deficiencia mental profunda hasta capacidades superiores. En algunos autistas la irregularidad es tan marcada que un talento excepcional (memorizar listas de teléfonos, direcciones, la música, el dibujo, etc.), pueden coexistir con una incompetencia mental global.

También muchos niños con autismo tienen una baja sensibilidad al dolor pero son anormalmente sensibles al ruido, al tacto u otro estímulo sensorial. Estas reacciones inusuales pueden contribuir a síntomas conductuales como la resistencia a ser acunado o abrazado.

Los niños autistas, presentan mayor riesgo de padecer de ciertas enfermedades co-existentes como el sindrome de cromosoma X frágil (el cual provoca retraso mental), esclerosis tuberosa (en el cual crecen tumores en el cerebro), convulsiones epilépticas, el sindrome de Tourette, discapacidades de aprendizaje y trastorno de déficit atencional. Por razones que aún no están claras, entre el 20 y 30 por ciento de los menores autistas desarrollan epilepsia cuando llegan a ser adultos. Si bien algunas personas con esquizofrenia pueden mostrar una conducta de tipo autista, sus síntomas generalmente no aparecen hasta cerca de los 20 años o en la etapa de adultos jóvenes. La mayoría de la gente con esquizofrenia también tiene alucinaciones y delirios, los cuales no se encuentran en el autista.

Rebeca Chaves Alvarado

Psicologa Clínica

Costa Rica

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