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DIME CÓMO VES Y TE DIRÉ CÓMO ERES

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Robert Sanet, doctor en optometría, pionero de la optometría comportamental: "Tengo 66 años: soy joven, porque adoro mi trabajo. Soy de Long Island, Nueva York. Fui un niño fracasado por un problema no de vista sino de visión. Todos podemos mejorar nuestra neurovisión y con ella nuestro cerebro con pequeños ejercicios: le sorprenderá el resultado."
 
Ver, leer, entenderlo.
Agradezco al doctor Sanet que comparta conmigo la maravillosa sensación de sentirnos útiles. Antes me he acordado -y me arrepiento- de que en el cole me burlaba de niños que no sabían leer: sus ojos leían, pero sus mentes no entendían nada. Y se hundían. Sanet era uno de ellos y hoy se ha consagrado, feliz, a evitar que otras vidas se malgasten por un defecto neurovisual que se soluciona con unas horas de ejercicio. Además entrena visualmente a deportistas de élite. Y eso le da más dinero, pero no tanta satisfacción. Ojalá esta sencilla entrevista sirva para abrir los ojos -y los cerebros- a muchos otros genios del porvenir que hoy tienen problemas de lectura.
Por Lluís Amiguet
Publicado en LA VANGUARDIA.com La Contra

Míreme a los ojos.

¿Así?
Bien. Ahora siga mirándome sólo a mí: ¿cuántas botellas hay sobre la barra del bar de al fondo a mi derecha?

A ver...
¡No desvíe la mirada! Tiene que poder contarlas sólo con su visión periférica sin dejar de focalizar en mí. Si quiere jugar en el Barça, o tiene una gran visión periférica o acabará siempre en el banquillo.

Pues no sé cuántas botellas hay.
Hay 24. Sus ojos están viendo las botellas, porque usted es hipermétrope y astigmático, pero también tienen una buena visión. La calibro cuando me mira.

Llevo gafas, pero me apaño.
Pero nunca ha ejercitado su visión periférica y, por eso, cuando focaliza en mí, aunque sus ojos también registran la información de la barra, colapsa la periferia y su cerebro no es capaz de procesarla: hay 24 botellas.

Ya mejoraremos.
Si hiciera ejercicios para reentrenar su cerebro, no sólo mejoraría su fútbol, baloncesto, golf o tenis... Cambiaría todo en su vida, porque cambiaría su cerebro.

¿Cómo lo sabe?
¿Recuerda a James Dean?

Menos que las chicas.
Tenía un defecto de visión que le confería una mirada inolvidable, pero también una personalidad terriblemente insegura que le hacía desgraciado, aunque así despertara el instinto maternal de señoras y señoritas.

¿Somos como miramos?
El 70 por ciento de la actividad neuronal se consagra a interpretar la información visual, por eso acaba determinando nuestra visión de nosotros mismos y del mundo y, a la larga, toda nuestra personalidad.

¿Aunque no sufras defectos visuales?
El cerebro es plástico: acaba siendo lo que hace y deja de ser lo que no hace. Los miopes suelen ser introvertidos, volcados en su mundo interior; los hipermétropes acostumbran a ser extrovertidos. Y luego hay genios como Messi, Nadal o Gasol con una extraordinaria anticipación neurovisual.

¿Lo observa en sus pacientes?
Lo he sufrido: yo era un chico acomplejado que suspendía todo y al que no daban trabajo, y me costaba hasta conducir. Todos pensaban en el cole que era cortito, y al final hasta yo mismo acabé convenciéndome.

¿Cómo llegó a doctor optómetra?
Hasta los 24 años mi mala visión me hacía rendir muy por debajo de mis capacidades. Acudí a un optómetra, el doctor Schrock, que con una terapia de ejercicios visuales, en ocho meses -dos días a la semana en consulta y cuarenta minutos al día en casa- cambió mi vida. Y decidí hacerme optómetra.

¿Tenía usted mal la vista?
El hardware, "la vista", la tenía y la tengo estupenda, pero me fallaba "la visión", el software: mi cerebro no era capaz de interpretar la información visual que le llegaba. Aunque mis ojos leían, yo no me enteraba de lo que leía. Ni podía recordarlo.


¿Y sabía cuál era su problema?
Tardé 20 años en descubrirlo. Como yo, hay millones de niños, jóvenes y adultos que no están rindiendo lo que podrían porque, aunque gocen de una vista estupenda, tienen defectos de visión remediables con terapia para reeducar su cerebro y leer y escribir y entender y memorizar lo que leen.

¿Se puede mejorar la visión de adulto?
Antes se pensaba que el cerebro sólo era reeducable hasta los siete años, pero hoy sabemos -lo compruebo a diario- que es moldeable desde la cuna hasta la tumba. Es como aprender idiomas: más fácil a los siete años, pero a los 70 también puedes y con la ventaja de ser maduro para tener método y persistir.

Buenas noticias.
Encontrará ejercicios en internet, y hay optómetras -en Catalunya tiene la Acotv, y en España también los hay excelentes- que le ayudarán a realizarlos. Pero por mejorar su visión periférica no jugará como Messi.

¿Qué lograré?
Con ejercicios de anticipación visual, seguimiento, coordinación mano-ojo o de equilibrio visual, entre otros, logrará pleno rendimiento en sus capacidades deportivas.

¿Usted lo consigue?
Entreno ahora a varios atletas de élite para que, además, realicen su potencial visual, y ya fui el optómetra del equipo de voleibol que ganó el oro en Barcelona. Por eso, le digo que Messi es un genio: le he visto jugar, y su anticipación visual es diabólica.

¿Y si quiero aprender lectura rápida?
También podrá, pero, sobre todo, la optometría comportamental obtiene grandes resultados al corregir problemas de lectura, equilibrio, conexión ojo-mano, escritura, memoria visual o anticipación.

Se está entusiasmando.
Es que logramos el milagro de devolver la confianza a niños que se creen los burros de la clase y sólo tienen un problemilla neurovisual. Por eso me siento tan útil.

¿Y la cirugía correctora para miopía, hipermetropía, astigmatismo...?
Es maravillosa en el 97 por ciento de los casos, pero el otro 3 por ciento puede acabar sufriendo graves problemas.








¿"TDA"? : ¿Medicar o terapia optométrica comportamental?

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Os muestro la historia de una familia en la que un mal diagnóstico de TDA podría haber cambiado su vida de manera muy diferente. La madre no quiso medicarlo y buscó y buscó hasta que me encontró. Mateo ha cambiado muchísimo pero la madre no se planteó en ningún momento lo que podría llegar a conseguir con la terapia optométrica comportamental.

Esta es su historia:
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Queridísima Rosa: 

Me has pedido que te escriba mi experiencia y lo hago encantada en el ánimo de que pueda ayudarte a ti y sobre todo a los padres cuyos hijos tengan ciertas dificultades en el aprendizaje y se sientan perdidos, como en un momento me paso a mí, sin saber porque camino continuar. 

Mi hijo a pesar de ser inteligente con CI de 115, tenía dificultades varias que hacían de su aprendizaje un camino difícil, con resultados pobres en relación a su esfuerzo. Entre algunos de los síntomas, claros signos de lateralidad cruzada (confundía letras b/p; números; no diferenciaba la derecha de la izquierda; incapaz de entender el concepto de temporalidad,antes/después, ayer/mañana; incapaz de memorizar secuencias días de la semana, meses del año…etc) Por otro lado su lectura era lenta, sin ritmo, saltándose líneas, cambiando silabas y con mucho silabeo y su comprensión lectora era baja, además era incapaz de contar una historia en orden cronológico y coherente lo que dificultaba su capacidad de comunicación y añadido a todo esto una falta de memoria a corto y a largo plazo que dificultaba aún más todo el proceso de aprendizaje y tareas escolares. 

Después de un estudio exhaustivo con un prestigioso neurólogo privado, me recomendaron medicarlo a pesar de que no encajaba como TDA sin hiperactividad, decidí no seguir este camino, de forma que empecé a investigar en internet durante horas y horas y gracias a la información que otros padres antes me brindaron a mí, te “descubrí”. Por eso ahora yo quiero compartir mi experiencia si así puedo ayudar, que sepan que yo dude lo mismo, ¿estaré tirando el dinero? ¿Sobrecargare a mi hijo con más trabajo inútil? ¿Esto nos ayudará a mejorar o no? 

Todas esas preguntas te las haces una y otra vez! Hasta que te fui a ver! Y ese día, cuando tú hiciste la evaluación de mi hijo, todos mis miedos, toda mi angustia se me pasó, pude ver tu profesionalidad, la evaluación de mi hijo fue espectacular y el informe que nos diste me dio la confianza que necesitaba para seguir adelante sin cuestionarme ni un día si daría frutos o no. 

Luego llega la segunda parte, que nadie se engañe, esto es magia!! Sí, pero la magia exige trabajo, esfuerzo y dedicación, en concreto nosotros hemos estado un año y medio, siguiendo la terapia visual y de desarrollo (reflejos primitivos y lateralidad) que tú nos marcabas. Pero merece la pena, porque los cambios en un año han sido espectaculares. 

No se puede decir cómo va sucediendo porque no es algo instantáneo de un día a otro, sino que fuimos haciendo los ejercicios de terapia y un día te das cuenta de que ya lee sin silabear, que ya no se salta las líneas que ya no invierte las silabas, que su comprensión lectora ha mejorado, quizá ese fue el primer cambio que notamos a los tres meses de empezar y eso nos dio el ánimo de seguir, luego llegan muchos otros, pero como un día mágico recuerdo cuando un día nos mandaste unos laberintos complicadísimos donde mi hijo debía ir señalándome el camino indicándome derecha, izquierda, arriba, abajo puesto a mi lado y lo mismo pero de frente con la dificultad de que ahora debía decirme mi derecha (no la suya pues estaba de frente), pensé que estabas loca!! (pero si era incapaz de distinguir la derecha de la izquierda!) y me fui a casa diciendo esto no lo consigue ni loco y cuando lo comenzamos a hacer…fue increíble, lo hacía perfecto a mi lado, pero de frente no tardaba ni un segundo ni se equivocaba!! Pero claro tú me lo explicaste muy bien durante todos los meses previos habíamos estando trabajando sobre eso, y ahí estaban los frutos, ese día lo recuerdo como un punto de inflexión un antes y un después, una seguridad y una felicidad absoluta de que había hecho lo correcto y lo mejor para mi hijo. 

Bueno ahora que ya hemos terminado la terapia, puedo decir que mi hijo ya no tiene ningún problema para leer, no silabea, no se salta líneas, lee con ritmo, además ya no tiene ningún problema de lateralidad, distingue perfectamente la derecha de la izquierda, no ha vuelto a confundir ninguna letra, ni números, ya no tiene problemas con las series, al punto de que las tablas de multiplicar las aprendió enteras solo con el trabajo dentro del colegio, es capaz de narrar historias en sentido cronológico, su memoria también mejoró de forma espectacular, antes no conseguía retener nada de lo que aprendía y ahora lo estudia solo y lo aprende rápidamente.

Por supuesto nunca le medique, recurso fácil que no dudo será adecuado en algunos casos pero que desde mi punto de vista sufre un abuso excesivo en casos que no deberían y mi hijo ahora que está en 5º de primaria tiene menos problemas y le resulta todo más fácil que cuando estaba en primero, ojala hubiera empezado antes. 

Hay un antes y un después en mi hijo y estoy muy agradecida a los padres que sin otro ánimo que el de ayudar colgaron sus experiencias en internet, a ti por haberte ido a EEUU y estudiar algo que tanto ha ayudado a mi hijo, a tu trato cálido y cariñoso y ojala mi experiencia sirva para que otros padres se animen porque sinceramente creo que puede ayudarles, en cualquier caso yo animo a que acudan a la primera cita contigo, no tienen nada que perder y sí mucho que ganar y si los cambios son como los de mi hijo, MERECE LA PENA. 

Un saludo muy fuerte Rosa y si me necesitas ya sabes dónde estoy. 
María 
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Conocer a María y Mateo (a toda la familia realmente) fue un verdadero placer. Aprendí un montón con ellos y me alegra que Mateo pueda desarrollar una vida normal sin dificultades. Ya las dificultades las pone la vida... :-) 

Me alegra que María haya hecho alusión al esfuerzo y tiempo que la terapia requiere, para que no lleve a confuisón. Los problemas de desarrollo ni se solucionan en 3 meses, ni se solucionan solos, hay que trabajar para encontrar todas esas mejoras que encontraron ellos día a día.

Ellos lo hicieron y vieron su fruto, Mateo entendió por qué hacía todo aquello y eso le motivaba a hacerlo y acabarlo. El exito de la terapia realmente no está en mi trabajo si no en las familias que se lo toman en serio y trabajan para conseguirlo DÍA A DÍA.

Que este testimonio os sirva para daros cuenta de que no todos los TDA diagnosticados como tal, lo son.

Saber más sobre la Optometría y la terapia optométrica comportamental y lo que se puede conseguir.

Testimonio - Ojo vago - Harta de usar parche

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Esta historia publicada en mi blog " Visión y Aprendizaje" muestra a una niña de 8 años con una ambliopía u ojo vago que llevaba 4 años utilizando parche bajo prescripción oftalmológica, pero su agudeza visual aunque había mejorado, no llegaba al 100% y cansada de las irritaciones que le producía el parche en su cara, de la presión psicológica que le suponía llevarlo en su entorno (compañeros del colegio y amigos) durante tanto tiempo, etc., su madre buscó otra solución.

La historia es contada por la madre.

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Hola, soy la madre de V.P., “ Vicky”.

Cuando Vicky tenía cinco años en una revisión rutinaria con el oftalmólogo nos dijeron que tenía un ojo vago y que había que tratarla con una terapia de oclusión. No me resulto extraño porque su hermana Cristina estaba siendo tratada de lo mismo.

Empezamos con las oclusiones primero unas horas que se fueron incrementando hasta llevar tapado el ojo izquierdo todo el día.

Los primeros meses mejoró bastante, pues de hecho partía de un 30% de visión en uno de los ojos, y ese porcentaje mejoro con rapidez. Al año los resultados eran buenos pero era necesario continuar con la terapia para igualar la visión en ambos ojos.

Vicky se quejaba de llevar el parche, pues este le ocasionaba molestias físicas, el pegamento le irritaba la piel, le cansaba en extremo hacer las tareas del colegio, se mostraba más torpe en su actividad diaria, así bajar las escaleras suponían continuas caídas y los tropezones se multiplicaban. También tenía cefaleas muy frecuentes y el neurólogo no descartó que pudieran derivarse de su problema visual.

Continuamos con la terapia de oclusión pero a partir del año, Vicky dejó de mejorar, y la mejora obtenida hasta ese momento se estancó.

En septiembre del año 2009 la oftalmóloga nos dijo que no mejoraba y que no sabía muy bien qué hacer con Vicky porque la oclusión del ojo no estaba dando resultados. Sin embargo, mencionó que existían terapias visuales y que podría ser una opción para ella. Le pregunte si me podía dar alguna dirección y me dijo que iba a esperar seis meses más antes de valorar la terapia.

Vicky, mientras tanto toleraba cada vez peor el parche se quejaba de él, le molestaba, se veía fea y torpe y cuando mayor era peor lo llevaba. Cuando oyó la posibilidad de poder hacer terapia visual me animó a buscar cuanto antes esa alternativa.

Buscamos, preguntamos, indagamos y dimos a parar con Rosa.

Llamé, me explicó y tuvimos nuestra primera cita.

Valoró la situación de Vicky, lo que podía hacer y lo que no, su carencia visual, sus dificultades. Vicky, en el colegio tenía dificultades con la lectura y para mayor problema su carácter era tremendamente explosivo y con muy poca capacidad de adaptación a la frustración.

Rosa nos confirmó que sus posibilidades de mejora eran muchas y el camino a seguir era hacer unos ejercicios diarios que le llevarían unos cuantos minutos diarios pero a cambio no tendría que llevar el parche.

Las carencias visuales de Vicky se me hicieron más evidentes cuando empezamos la terapia: cuando era incapaz de meter un grano de arroz en una pajita, o de insertar una aguja en una estrellita de las de pasta.

Sin embargo, en breve empezamos a ver su mejoría e iba superando los ejercicios. Además, aunque cada vez eran más difíciles, su capacidad de adaptación y superación también creció.

Pasaron los meses y la mejoría la notó ella, nosotros y la oftalmóloga.

Además, de los ejercicios visuales, esta terapia incluía un par de ejercicios dedicados a actividades físicas para integrar un reflejo infantil. Al principio me pareció cuando menos curioso el incluirlos en la terapia visual, pero pronto evidencié el efecto de estos ejercicios en su forma de comportarse: sus brotes de genio e ira que se redujeron considerablemente.

Bueno, lo importante es que dos años después Vicky ha recibido el alta en la consulta del oftalmólogo y en la consulta de Rosa.


La madre de Vicky.
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Esa mejora madurativa que comenta la madre en su carta se notó incluso a nivel de su escritura. Año y medio después su escritura parecía de otra niña:

No sólo consiguió escribir más rápido sino que además su letra era más clara y ya no era ligada.

Pero lo que me quedo de la revisión del alta que le hice a Vicky fueron las palabras de su madre: "Hemos notado que con la terapia visual Vicky ha conseguido tener CALIDAD EN SU VISIÓN". Cuando llegó a la consulta era la que peor veía de su familia (peor también que su hermana Cristina), pero tras terminar la terapia visual, ELLA ERA LA QUE MEJOR VEÍA, incluso que sus padres que ninguno había tenido ojo vago.
Como optometrista me llenó y alegró esa respuesta. Es la que mejor me podía dar. Que te digan que has conseguido eso te deja la sensación de un trabajo bien hecho :-)

MÁS INFORMACIÓN: http://www.conscienciavisual.com/

La Dra. Susan Barry en REDES hablando de la terapia visual comportamental (2)

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Lo prometido es deuda.

Este es el vídeo de la Dra. Sue Barry hablando sobre su experiencia personal con la terapia visual optométrica en el programa de REDES de Eduardo Punset (vídeo de la entrevista en V.O. inglesa).

He de decir que el vídeo parece que ha hecho a más de una persona adulta con estrabismo (desviación ocular) o ambliopía (ojo vago), darse cuenta de que su problema visual, que siempre le han dicho que no tenía solución, pueda tenerla, y plantearse utilizar esta terapia para ver si en su caso funcionaria y así mejorar su condición visual, e incluso conseguir la visión 3D que daban por perdida.

Os animo a todos los que estéis en esta situación al menos informaros si en vuestro caso la terapia os podría ayudar.


Además, informaros que hay muchos padres con niños en estas mismas situaciones que no saben si la terapia visual podría ayudar a su hijo. En general. la mayoría de los oftalmólogos sólo ofrecen la alternativa del parche como tratamiento pasivo, pero no ofrecen el tratamiento activo de la terapia visual optométrica, sencillamente porque ellos no la hacen. En el caso de los niños la neuroplasticidad es incluso mayor que en un adulto, por tanto, la mejora con terapia es más rápida porque no hay que romper patrones o adaptaciones visuales al estrabismo o la ambliopía que se hayan creado con el tiempo.
Cuanto antes empiece el niño a ver de forma adecuada, menos le afectará en su vida diaria.

Pero de estos temas y del uso del parche ya hablaré más detalladamente en otras entradas en en mis blogs Explorando el Mundo de la Visión y Visión y Aprendizaje.

La Dra. Susan Barry en REDES hablando de la terapia visual comportamental.

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Como anillo al dedo y con referencia a la anterior entrada...

Vía SIODEC (Sociedad Internacional de Optometría del Desarrollo y Comportamiento), tengo la grata noticia de comunicaros que el próximo domingo 12 de junio de 2011 a las 21.30H, se emitirá por “La 2” de TVE el programa de divulgación científica “REDES”, dedicado a la Dra. Susan Barry y su experiencia con la optometría comportamental. Una neuróciéntifica con estrabismo desde que nació y que gracias a la terapia a sus 50 años, aprendió a ver con ambos ojos a la vez y conseguir con ello visión 3D

Este programa está presentado y dirigido por Eduardo Punset, abogado, economista y comunicador científico.

Es una buena forma de conocer nuestra profesión para el que aún no la conozca.

Esta emisión se repite el el jueves siguiente a las 13:00 horas, y en el Canal 24 horas, según el siguiente horario:
· El jueves a las 15:00 horas
· El viernes a las 21:00 horas
· El sábado a las 10:30 horas

Además esta emisión posteriormente quedará colgada en el archivo de la web oficial de RTVE para aquellos que no puedan ver el programa y no quieran perdérselo.

No obstante en la web de RTVE ya se puede leer la entrevista transcrita que tuvo Eduardo Punset con la Dra. Sue Barry: "VER EL MUNDO EN ESTEREO"

¡¡Os lo recomiendo!!

Casos en los que la terapia visual comportamental ayuda

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Muchas veces intento explicar en mis blogs en qué consiste la terapia visual y aún así no queda claro, porque no acaba de entenderse que si yo soy un óptico-optometrista, ¿qué hago yo que no hacen los ópticos de las ópticas?

La gente está acostumbrada a entender que “TENER UN PROBLEMA VISUAL” es “no ver claro”, “necesitar unas gafas o unas lentillas para ver mejor”, “tener una patología en el ojo” que trata el médico, o “usar parche el niño que tiene un ojo vago o bizquea”. Pero es realmente cuando utilizo ejemplos en los que la terapia visual ayuda, es cuando se entiende que el campo de la visión es más amplio que todo esto, y que la visión puede tener otros “problemas” que no se tratan sólo con gafas o lentillas, con un parche o con un medicamento o cirugía. Es cuando se comprende cuál es mi trabajo o qué hace un optometrista comportamental y terapeuta visual.

Normalmente acudís a una óptica cuando no veis claro para que os gradúen y os digan si necesitáis unas gafas para ver mejor. O cuando el médico (oftalmólogo) os las ha recetado. O porque queréis haceros unas lentillas. O porque queréis comprar un líquido para limpiarlas. O porque queréis compraros unas gafas de sol, o incluso graduarlas. Esto, entre otras cosas.

Pues bien, para que os quede un poquito más claro a los que aún tenéis dudas, os voy a mostrar algunos de los motivos por los cuales los pacientes acuden a mi consulta:

  • “Le han diagnosticado miopía y le han puesto gafas, en principio para estar en clase, ver la televisión, el cine… De momento sólo para esto, porque por un ojo, el derecho, parece ser que todavía puede recuperar visión pero por el izquierdo no y tendrá que llevar gafas para todo.” CONTROL DE MIOPÍA. A esta paciente el oftalmólogo le había recetado unas gafas con miopía y astigmatismo “funcional”, es decir, esta graduación era debida al estrés visual al que sometía su visión tanto en el colegio como en sus actividades de ocio (le encantaba leer, y no en muy buenas condiciones de higiene visual). Tras la terapia visual y cambiando estas condiciones, la miopía y el astigmatismo desaparecieron.
  • “Mi hija NO tiene dificultades destacables en el colegio pero lleva 3 años usando parche porque tiene un ojo vago y bizquea un ojo. Parece que su mejora se ha estancado y el médico quiere que continué con el parche 6 meses más, pero la niña ya no quiere ni oír hablar de él. Cada vez que sacamos el tema, llora.” TERAPIA PARA ESTRABISMOS Y AMBLIOPÍAS. Esta niña no volvió a utilizar el parche salvo para hacer la terapia en casa. Ya no se volvió a poner el parche en el colegio y sus compañeros ya no se metían con ella. Ella iba más contenta al colegio y su rendimiento mejoró en cuanto empezó a hacer los ejercicios y a estimular ese “ojo perezoso”. Ahora tiene una visión del 100% (y fijaos que no digo una agudeza visual del 100%, que también) y desde que acabó la terapia, no ha vuelto a desviar ningún ojo.
  • “Me resulta muy incómodo leer documentos y trabajar delante del ordenador, tengo dolores de cabeza, mareos, presión en el estómago y me molesta la luz, especialmente la artificial del techo. Tengo cansancio ocular. Estoy peor a partir de la mitad del día, principalmente por la tarde y a última hora de la noche.” TERAPIA PARA SÍNDROME VISUAL INFORMÁTICO. A este señor le era imposible seguir trabajando al final del día. Su rendimiento laboral bajaba cada día y era incapaz de encender el ordenador al llegar a casa para ver simplemente el correo personal. Llegó a sentir verdadera aversión al ordenador. La terapia le ayudó a relajar su sistema visual y controlar más ese esfuerzo desmesurado que hacía. De esta manera, tardaba menos en hacer el trabajo de cada día, disfrutaba más de su trabajo, se encontraba más animado, e incluso podía leer un libro cuando llegaba a casa y disfrutarlo!!
  • “Me llamaron del colegio para una tutoría, para decirme el profesor que estaba muy preocupado por mi hijo pues iba bastante retrasado del grupo, y cuando en clase se dirige a él está siempre bastante disperso. Pero que no le veía que fuera un niño de necesidades especiales, aún así recomendó que le valorara el equipo de orientación del colegio. En esa valoración, unas de las cosas que tenía el niño, eran dificultades grafo-perceptivas de coordinación viso-motora. Entonces me informé sobre la optometría comportamental porque me lo dijo un amigo y coinciden muchas cosas que tiene el niño.” TERAPIA DE EFICACIA VISUAL. Este niño veía muy bien la pizarra y el cuaderno (TENÍA AGUDEZA VISUAL 100%), pero cuando tenía que leer durante un rato se cansaba y no acababa la tarea. Su lectura empeoraba y perdía la concentración y la atención, por tanto, llegaba un momento que no entendía ni recordaba lo que leía. En estas condiciones estudiar una asignatura se le hacía muy pesado. Después de la terapia, leer era algo divertido, sus padres ya no tenían que estar detrás de él para que leyera, él solo cogía los libros y los leía. Sus notas mejoraron y en el colegio también su conducta.
  • “Tenemos una hija de 13 años con dificultades en el aprendizaje tratadas desde los 5 años con psicopedagogos. Además, cada vez le cuesta más esfuerzo establecer relación con sus compañeros. Tiene una alta capacidad de frustración, es muy sensible por todo, a veces se comporta como una niña pequeña y tiene una autoestima muy baja. Creemos que aún no ha superado algún reflejo infantil y que estas dificultades escolares también se deben a ello”. TERAPIA DE INTEGRACIÓN DE REFLEJOS. Esta niña efectivamente tenía reflejos primitivos activos que debían de estar ya integrados desde el primer año de vida, y le estaban afectando sobre todo a la parte emocional y en consecuencia, a su rendimiento en el colegio. Su baja autoestima le hacía pensar que era la más tonta de la clase y que su esfuerzo no merecía la pena. Estos reflejos habían impedido que el desarrollo motor y el desarrollo visual se produjera con normalidad, por tanto, necesitó una terapia global de las tres áreas (TERAPIA DE EFICACIA VISUAL/VISUOCONGNITIVA / TERAPIA DE INTEGRACIÓN DE REFLEJOS / TERAPIA NEUROFUNCIONAL) para eliminar así, las dificultades que tenía en el colegio y con ello su autoestima mejoró.
  • “Le han diagnosticado TDAH, y tiene dificultades en el colegio, no termina sus tareas, tiene mala conducta y aunque se esfuerza no parece que sea suficiente. El neurólogo le ha mandado Concerta pero no queremos medicarle. Le hemos llevado al oftalmólogo pero nos ha dicho que el niño ve bien. Buscando otras alternativas a la medicación hemos encontrado la terapia visual comportamental y queremos descartar que realmente no haya ningún problema en su visión que pueda estar interfiriendo”. TERAPIA DE EFICACIA VISUAL y TERAPIA DE INTEGRACIÓN DE REFLEJOS. Este niño tenía un 100% de agudeza visual, por eso, aunque le habían llevado al oftalmólogo, le habían dicho que no tenía ningún problema visual. Sin embargo, el resto de las habilidades visuales no se habían desarrollado con normalidad y no funcionaban con eficacia. Además, la existencia de ciertos reflejos activos provocaban también esa falta de atención e hiperactividad. Con ambas terapias conseguimos que además de ver claro, que viera con eficiencia y que no tuviera que estar compensando él mismo esos reflejos para así concentrarse en las tareas a realizar. Su atención mejoró, podía estar más tiempo haciendo una tarea y no las dejaba sin acabar. La calidad de sus trabajos mejoró y su rendimiento también y sus profesores estaban más contentos con él!!! :-)
  • “Mi hija tiene dificultades en el colegio desde que empezó Primaria. Ahora está en 4º y va de mal en peor. No le gusta ir al colegio, no le gusta leer, no sabe hacer resúmenes, a veces no entiende lo que lee, es desorganizada en sus tareas y sus escritos están siempre llenos de tachones, se lía cuando tiene que usar diferentes colores, agarra mal el lápiz, tiene mala memoria, no le gusta hacer manualidades, ni tampoco ningún deporte. Creemos que hay algo que está impidiéndole aprender pero no sabemos cómo ayudarla”. TERAPIA PARA PROBLEMAS DE APRENDIZAJE o VISUO-CONGNITIVA. Esta niña no sólo no veía bien y no se lo habían detectado antes, sino que además, no entendía lo que veía porque su cerebro no sabía qué hacer con la información visual que recibía constantemente en el colegio. Por tanto, sus respuestas en los exámenes, al hacer resúmenes, al escribir o copiar de la pizarra, siempre eran erróneas. Era mejor haciendo exámenes y trabajos orales que escritos (a pesar de su timidez). La terapia le ayudó a ver mejor y más eficientemente para así entender mejor lo que veía y responder en cada momento de la manera más adecuada. Se cansaba menos haciendo las tareas escolares porque le requerían menos esfuerzo y tiempo. Sus padres ya no tenían que luchar diariamente con ella porque hiciera sus deberes. Y la posibilidad de que la niña siguiera estudiando se abrió frente a sus ojos.
  • “El profesor nos recomienda que le hagamos al niño una evaluación optométrica completa porque sospecha de una lateralidad cruzada, ya que tiene más facilidad con el OI y es diestro. Se acerca mucho al leer y se cansa. Tiene mala letra. Mala caligrafía. Mala motricidad fina en general. Se le queda mejor si le leen un texto a si lo lee él solo”. TERAPIA NEUROFUNCIONAL. Gracias a la detección precoz del profesor, no sólo se confirmó esa lateralidad cruzada existente, sino que además, se detectó que el motivo era debido a un pequeño estrabismo que tenía en el ojo que debía dominar. Tratamos el estrabismo con la terapia visual y aún seguimos trabajando para cambiar la dominancia ocular.
  • “Tiene buen nivel lector desde hace bastante tiempo. A nivel de escritura ha presentado algunos problemas de escritura en espejo de alguna letra y algún número (ya no). También de confusión entre sonidos similares (p/t), etc. Omite alguna letra de vez en cuando o cambia alguna (cada vez menos), al copiar se salta renglones o vuelve a repetir la última palabra o incluso frase, que ha escrito. En la lectura omite con frecuencia los artículos y preposiciones cortas mientras que lee con facilidad palabras mucho más largas y complejas.” TERAPIA NEUROFUNCIONAL. Este niño se saltó etapas en su desarrollo motor de sus primeros años de vida tan importantes como el gateo, por tanto, no había desarrollado correctamente su lateralidad. Aunque los padres creían que para todo utilizaba la misma mano y el mismo pie, no lo tenía igual de claro para el ojo y para el oído, así cada vez que seguía un dictado o copiaba una explicación, o cada vez que tenía que copiar de la pizarra, lo que veía u oía era procesado por un hemisferio y lo que escribía su mano era procesado por el otro. Y el cruce de información entre ambos no era lo suficientemente fuerte como para que esas tareas las hiciera con eficacia y rapidez. Con la terapia le ayudamos a definir un hemisferio como claramente dominante para que la información fuera procesada de manera ordenada, de esta manera, las omisiones y las inversiones fueron desapareciendo. Sus tareas escritas eran más limpias, su escritura más legible y escribir ya no era un suplicio para el niño. Incluso una queja que no manifestaron desde el principio también había mejorado, la pelota era divertida para él, y se había apuntado a deportes en el colegio porque ahora los disfrutaba, ya no era “el patoso de la clase”.
  • “Desde hace unos meses hemos observado que nuestra niña de 2 años a veces bizquea un ojo. La llevamos al oftalmólogo y nos dijo que eso era normal para su edad que aún están aprendiendo a usar sus dos ojos. Pero no estamos convencidos del diagnóstico” DETECCIÓN PRECOZ. Esto no es una terapia, pero es muy importante y tenía que contároslo. Esta niña efectivamente tenía un estrabismo y no sólo desviaba de manera ocasional, sino que cuando la desviación fue mayor es cuando fue más evidente para los padres, pero la niña ya llevaba tiempo desviando su ojito y su cerebro intentando adaptarse lo mejor que podía a su visión doble. Visión doble que la niña nunca contó porque no sabía lo que era aunque viera raro. El cerebro que a esa edad es tan plástico, se adaptó lo más rápido que pudo para eliminar esa situación visual incómoda. En una evaluación visual más completa que le hizo otro oftalmólogo dilatando pupila encontraron una hipermetropía que no llevaba compensada y que era responsable de que la niña metiera un ojito hacia dentro. Unas bonitas gafas que a ella le encantaban, permitió que sus ojitos miraran al frente y que su visión se desarrollara con normalidad.
  • ”Hace unos meses fui a ver una película en 3D y no la disfruté nada. Me pareció muy incómoda verla. La primera media hora estuve con mareos y sin saber muy bien qué veía. Me quitaba las gafas para ver si la sensación desaparecía pero era incluso peor. La semana pasada volvía intentarlo para comprobar si aquello fue algo pasajero, pero sigo viendo raro las películas 3D. El oftalmólogo me ha dicho que tengo un problema en mi fusión y no tengo muy claro qué es o cómo solucionarlo.” TERAPIA DE EFICACIA VISUAL. Este chico, tenía un problema de coordinación de ambos ojos y una situación artificial como una película 3D, no podía soportarla. La terapia visual, fortaleció esta habilidad visual y ahora disfruta como un enano estas películas.

    Otros pacientes lo que me dicen “es que no ven la diferencia en las películas 3D porque las ven como las películas normales”. Estas personas adultas suelen suprimir un ojo, es el caso de estrabismo o ambliopías que nunca han utilizado uno de sus ojos y se dan cuenta al ver estas películas. En el caso de los niños, a veces nos ayudan a detectar estrabismos y ambliopías no detectadas antes.


En el blog de Rosina Uriarte “PADRES CON ALTERANTIVAS” , que seguro qeu todos conocéis, podéis leer más experiencias contadas por los propios padres que no sólo han pasado por estas terapias, sino también por otras (terapias auditivas, terapia ocupacional, osteopatía, etc.).

Lo malo de los parques, las hamacas, los tacatás y los canguros

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Llevo mucho tiempo queriendo escribir esta entrada, debido al gran uso que los padres dan en la actualidad a estos 4 “enseres” y la falta de información que hay respecto a ellos. Aquí os muestro sólo una introducción, pero al final del artículo podéis ver los enlaces que hablan de cada uno de ellos desde el punto de vista de desarrollo motor, neurológico y sobre todo VISUAL.

Estos 4 útiles utensilios en los primeros meses de vida de un niño, son considerados por muchos padres como "grandes inventos imprescindibles" que les ayudan en gran medida en el día a día del crecimiento de su hijo.

En el artículo de blogs.20minutos.es/madrereciente/ “¿Qué es realmente imprescindible cuándo se tiene un bebé?” define perfectamente cuál fue su utilidad para la escritora y madre:
  • HAMACA - Para tenerle en casa tumbado y contento. Viene bien para llevarte el bebé por toda la casa. Yo hasta lo metía en el baño mientras me duchaba y jugaba a esconderme y salir tras la mampara.
  • PARQUE - Es el equivalente a la hamaca cuando son mayores. Ahí aguanta un rato con sus libros y juguetes mientras hago otras cosas. Yo como parque uso una cuna de viaje que me prestaron y sirve perfectamente.
  • MOCHILA PORTABEBÉS O CANGURO - Es muy práctica durante unos meses si se sale de viaje y se va a ir a sitios en los que el carrito es un estorbo. También si, como en mi caso, se vive en un tercero sin ascensor.
Y una de sus lectoras de este artículo manifestó su opinión respecto al último:
  • TACATÁ, CORREPASILLO O ANDADOR - Genial para cuando ya no para quieto y tienes que hacer las cosas de casa. Mi salvación!!

Tengo que reconocer que efectivamente todos estos enseres tienen su utilidad y que como dirían las abuelas, ya uno de ellos (el parque), lo utilizábamos nosotros mismos cuando éramos niños y mal no salimos, verdad? ;-)


Otros enseres que comenta el artículo como la bañerita de plástico, el cambiador, la trona o todos los utensilios para la alimentación del niño, no son más que simples instrumentos que la evolución y los fabricantes han visto su filón para hacer las cosas más fáciles a los padres, pero NADA es imprescindible. Que se lo digan no sólo a nuestras madres, sino a todas aquellas madres actuales que tras el segundo o el tercero hijo, la maña y la experiencia han sustituido a muchos de estos “aparatos”.

Pues la verdadera realidad de estos 4 enseres es otra.

Sencillamente, permiten más libertad y comodidad a los padres para hacer otras cosas mientras el niño está “aparcado” y controlado. Vale, no he dicho nada que nadie no supiera antes, y sí, el niño disfruta entre las 4 paredes del parque con sus juguetes, o sentadito cómodamente en su hamaca, o correteando en su tacatá o calentito junto el pecho de su madre o padre en la mochila. El niño se adapta a lo que hay. PERO SÓLO ESO. NO TIENEN CASI NINGÚN BENEFICIO PARA EL NIÑO, Y SÍ MUCHOS INCOVENIENTES.


Analicemos cada uno por separado en entradas sueltas:
Lo malo de los parques o corralitos (II)
Lo malo de los canguros o mochilas portabebés (III)
Lo malo de las hamacas y cestitos (tipo maxicosi) (IV)
Lo malo de los tacatás o andadores (V)
CONCLUSIÓN: Lo malo de los parques, las hamacas, los tacatás y los canguros (VI)

TESTIMONIO: TDAH o alta capacidad, la aventura de un diagnóstico

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Esta entrada la he tomado del blolg de Jordi Badía, YO AMO A ALGUIEN CON TDAH

Un padre cuenta su historia y la de su hijo con la esperanza de poder ayudar a otros. Una historia muy cercana.

Entrada: TDAH o alta capacidad, la aventura de un diagnostico

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JORDI:
La siguiente historia es la de unos padres cuyo hijo fue diagnosticado DOS VECES de TDAH. No se conformaron y empezaron a buscar por su cuenta. Su investigación y tesón les llevó por otros caminos más esperanzadores lejos del TDAH. Sirva de ejemplo de lo fácil que es hoy en día obtener un diagnóstico erróneo ( o dos como en este caso) y cómo, cuando se encuentran profesionales digamos más "abiertos", es cuando empezamos a ayudar de verdad a nuestros hijos. El texto siguiente forma parte de la correspondencia que he mantenido con este padre al que le pedí que me la dejara publicar y ha accedido de buen gusto pese a que se trata de mensajes de índole privado porque como el dice literalmente:
"Solo con que una sola persona se de cuenta, aunque sea por descartar, estaré satisfecho, si yo por casualidad hubiera leído algo parecido seguramente las cosas habrían ido por caminos distintos". Seguro que así será, gracias Ramón.
Jordi Badía


TDAH O ALTA CAPACIDAD, LA AVENTURA DE UN DIAGNOSTICO



RAMÓN:
Hola, mi nombre es Ramón y tenemos dos hijos maravillosos, el mayor de siete años y la chica de dos. llevamos una odisea pasada con Ignacio (que así se llama), desde que en primero de primaria tomamos la decisión drástica de sacarlo del colegio en el que estaba y llevarlo a otro. El motivo fue que cuando empezó el primer trimestre comenzaron los problemas de desatención y baja autoestima, viendo que el colegio lo rechazaba y no hacia nada por él decidimos sacarlo.


Comenzamos nuestro safari particular por siquiatras, psicologos, neuropediatras etc... al final acabamos como todos, desorientados, con unos menos euros en el bolsillo, sin soluciones y con el niño cada vez peor, eso sí, diagnosticado de TDAH por cada uno de ellos previo pago en caja ya que lo de los otros no les vale..... le recetaron a Ignacio el famoso metilfenidato (maldito nombre) un fármaco del cual desconfiamos desde el principio. Ignacio cambio y parecía que estaba mejor, pero sus problemas de conducta se agravaron enormemente hasta tal punto de pasar de ser un ser amable y cordial a ser rechazado por los demás por violento e irritable. Decidimos cortarle la medicación y nos hemos puesto en contacto ahora con un psicólogo clínico que esta en contra de la medicación y parece que nos da de nuevo (como los demás) un hilo de esperanza.
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El jueves pasado fuimos a visitar de nuevo al psicólogo clínico , es la tercera sesión que hacemos con él (la primera fue una entrevista a nosotros, la segunda a Ignacio, y el otro día empezó a trabajar con él), ha descartado según su criterio (como tu decías) la siglas TDAH o cualquier otra patología de este tipo. Dice que va a empezar a estudiar el comportamiento instrumental pues dice que seguro que viene por ahí, no es otra cosa que ver su lateralidad, uso correcto de la visión, el oído... osea mas o menos lo que estoy viendo últimamente en los blog y páginas de la web. Cuando tenga un diagnostico claro de lo que él crea que pasa nos dirá las pautas a seguir.

También tenemos cita con Ignacio en una optometrista de Madrid, se llama Rosa M. García Hernández.
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Ya hemos tenido noticias de Crispulo Toledano Botella que es como se llama el psicólogo que ha estado visitando Ignacio, nos ha dado una respuesta un tanto difícil de explicar para nosotros pero muy razonable y que nos explica el porque de muchas cosas que hemos observado en el niño desde que nació, hemos hablado con su profesora y ha coincidido con nosotros, muchos comportamientos que ella había visto tienen ahora un fundamento. Por mi parte he empezado a informarme, ( vía Internet) y se ajusta casi al milímetro a los síntomas que siempre hemos visto.

Se dan dos factores:

Tiene un trastorno muy típico, normal y común del aprendizaje de la lectoescritura, no se como se llama técnicamente, aunque me lo repitió doscientas veces, pero al fin y al cabo es que no ha sistematizado el reconocimiento de las letras, el lee una palabra y no reconoce de forma inconsciente los fonemas, en vez de escribir tiene que dibujar las letras una a una y no en grupo, lo extraño es que ningún niño con este mal aprendizaje (dijo ninguno muchas veces con énfasis) aprende a leer, por lo tanto el proceso se para, los adultos nos damos cuenta y en ese momento se corrige y se sigue para adelante por su camino normal. Esto explica su mala letra, temblorosa y sin tamaño uniforme, la poca espacialidad en el papel, su falta de interés en atender a la pizarra y su negativa a copiar cualquier cosa o simplemente escribir. Tu dirás, Has dicho ninguno e Ignacio lee correctamente. y tendrías razón, lo curioso es que lee bien, tiene una capacidad lectora enorme (yo le digo de broma que en vez de leer se estudia los libros) y le encanta hacerlo. Esto se debe al segundo factor, su nivel de razonamiento (lo que en computo generales llamamos inteligencia) es muy alto, Crispulo no quiso usar la palabra superdotado por que dice que conlleva muchos estereotipos, pero que esta a un nivel medio-alto dentro de los superdotados, por eso es el único niño con este trastorno que conoce en 40 años de profesión que (palabras textuales) "no se como coño ni porque camino ha aprendido a leer con este trastorno".

Por el echo de tener esa capacidad de razonamiento Ignacio se queda absorto en clase y pasa por inatento y es por que directamente se aburre ya que con una sola explicación ha captado los conceptos, no tiene necesidad ni siquiera de estudiarlos, todos los problemas que tiene, tenemos y tendrá de falta de atención vienen por ser mas inteligente de lo normal (que paradoja) el gran muro que nos encontramos es que esto no tiene solución pues habría que adaptar el sistema a Ignacio, por que por lo que he leído, Ignacio no se adaptará jamas al sistema, hablan de un porcentaje de un 47% de fracaso y abandono escolar en niños superdotados. hasta ahora va bien en el colegio, el año pasado terminó con nota media de notable aunque nos costó sangre y sudores a nosotros (sobre todo a a su madre, me quito el sombrero) y a su maestra que supo llevarlo. Al fin estamos como siempre, tenemos una causa, pero no una solución, hay esperanzas de que el mismo con la madurez se corriga y aprenda a reconocer inconscientemente la letras y solucione sus problemas de escritura, para ello le hará el psicólogo un reconocimiento periódico cada dos meses y si lo ve necesario actuar y tratarlo con algún tipo de terapia. Pero esto no soluciona que el siga estando inatento (aparentemente) y tenga problemas de inconpatibilidad entre su edad social-emocional y su nivel de pensamiento.

Nos quedan muchas dudas de que hacer, y no sabemos como solucionar los problemas cotidianos, por ejemplo hoy traía de tarea estudiar un tema de conocimiento del medio y plasmarlo en una ficha, y después cinco cuentas de multiplicación y cinco divisiones, bueno para hacer eso ha estado cuatro horas, el tema no ha llegado ni siquiera a leerlo pues con la explicación en clase ya tenia suficiente, la dificultad la ha tenido a la hora de escribirlo, y las cuentas...... a pesar de saber sin fallos los resultados lo de siempre, tiene que hacerlas de forma escrita. El piensa que es una falta de tiempo y energía , y lo dice así, escribir lo que ya se sabe, para que....

Piensa en esta situación, de que sirve ser inteligente.

Por otro lado, es increíble que un niño con estos parámetros sea diagnosticado de TDAH por varios profesionales;

El primero que lo vio fue el del colegio , este nos dijo que le sorprendía que un niño que le hacia los test casi perfectos y utilizaba ese léxico tan amplio pudiera hacer esos cuadernos tan nefactos, desorganizados, y la mayoría de los días solo comenzados. Nos llego a decir... ¿que hacemos con el?

Antes del primer trimestre de primero de primaria decidimos sacarlo del colegio y meterlo en el que esta ahora (el niño estaba triste,sin autoestima, y empezaba a aislarse), para mi fue la decisión mas difícil que he tenido que tomar, llevaba en el cole desde los tres años, no se como le habrá afectado a Ignacio pero o lo sacábamos o nos lo cargábamos. En este nuevo colegio tenemos el apoyo del profesorado, no pueden estar mas volcados, pero como nosotros igual de perdidos.

Después lo llevamos a un spiquiatra infantil que nos lo remitió a un gabinete psicológico para hacerle una exploración, los resultados fueron que estaba un poco inmaduro, pero que tenia un C I muy alto, les sorprendió la cantidad de vocabulario que utilizaba. Volvimos al spiquiatra y nos dijo que no tenia nada que hacer... y para que es médico si otro le hace su trabajo, no revisó las pruebas o es que en el mundo solo existen los TDAH y BIPOLARES.

A continuación a otro centro de psicología por consejo de su maestra, ahí después de 350€ y dos sesiones nos dicen que el niño tiene TDAH pero gracias a su nivel de razonamiento muy por encima de la media ha quedado en cierta medida enmascarado y que hay que hacerle una terapia comportamental a 195€ el mes. Cuando vimos que no mejoraba y además sospechábamos que nos estaban engañando sacamos al niño de sus famosas terapias.

Su pediatra (Neuropediatra) cuando le contamos los resultados comenzó con la mendicación, la cual la tomo durante un año y dos trimestres, Ignacio estaba irreconocible al final de este ultimo curso escolar, demasiada irritación, agresivo, rebelde, ajeno....tubo cuadros de tics. Decidimos cortársela, y al mes volvió a ser el mismo.

En su nuevo colegio la orientadora con su mejor intención, después de observarlo y mandarnos cuestionarios a su profe y nosotros, nos dijo que podría ser un Asperger. Otra burrada.

Y así tres años.........

Después de pasar por tres sicólogos, un siquitatra y un neuropediatra, ninguno pudo sospechar que se tratara de otra cosa, lo que digo yo un autentico safari.

Ayer estuvimos en la consulta de Rosa Garcia, la optometrista que te comenté. Salimos bastante satisfechos, detectó varios problemas visuales en Ignacio, entre otros que aun siendo diestro en todo, su ojo predominante es el izquierdo.

UN MES DESPUÉS...

Comentarte que con Ignacio todo va como la seda, por fin estamos en aguas tranquilas después de tanto recorrido que nos no llevaba a ninguna parte. El hecho de comprenderlo nos ha ayudado a calzarnos su zapato, es más él nos está ayudando a guiarlo y nos está enseñando mas de lo que muchos profesionales lo han hecho, últimamente esta bastante tranquilo y en el cole parece que esta mejor. Por nuestra parte lo dejamos más a su aire, y nos hemos relajado bastante, no damos tanta importancia a cosas que no la tienen, ya no nos preocupamos tanto por sus cuadernos, trabajos y demás..... paradójicamente poco a poco notamos que lo va haciendo mejor y cuesta menos que lo haga. Ahora sacamos de la biblioteca del orden de ocho libros cada 15 días, que el devora, esta aprendiendo mecanografía, y cada vez se sienta mas rato al piano a practicar,. Estas son las actividades que le gustan y se las dejamos hacer casi a su antojo, eso sí siempre supeditado a la ejecución sus tareas. Nuestro gran error era estar siempre preocupados y pendientes de él y sobretodo no dejar que llevara su ritmo, estábamos ofuscados con las recomendaciones de los demás y obsesionados con encontrar solución a su supuesto problema. Por nuestra parte nos hemos puesto en contacto con la asociación de padres de niños de alta capacidad , para nosotros ha sido un sitio donde nos han entendido, sobretodo porque todos hablábamos el mismo idioma, ellos nos exponían sus casos y describían a su hijos y a mi me parecía que estaban hablando de Ignacio, infinidad de comportamientos y aptitudes son literalmente características de Ignacio. Como comentario y anécdota a ningún niño de altas capacidades le gusta el fútbol, es más llegan casi a odiarlo, a mi era algo que no me extrañaba pues tampoco me gusta.

Es curioso la diferencia que hay con la asociación de TDAH, como aquí no están metidos los profesionales (médicos, laboratorios), no esta institucionalizada, es como un blog en carne y hueso, se buscan soluciones desde la experiencia propia, al final se trata de compartir el día a día de cada familia.

Me cuesta bastante hablar del caso pues ya he tenido dos experiencias incomodas y casi desagradables, una con la profesora de lenguaje musical y la otra con la orientadora del cole, al final me siento un arrogante y pretencioso, acabo creyendo que el que me escucha piensa "como va ser tu hijo superdotado con la letra que tiene, tu eres un engreído y tu hijo tonto", no sé, el transcurso de la conversación, las caras, expresiones... es difícil de explicar y teniendo en cuenta el estereotipo del superdotado, de entender. Pero esto es lo que nos ha tocado, no es un problema, el problema es de los demás, se podría decir que es un don y así lo creo yo, simplemente tenemos que saber canalizarlo.

Por otro lado ya tenemos la valoración de Rosa, efectivamente Ignacio presenta problemas de visión y esto afecta a su atención, ahora estamos diariamente haciendo una terapia para corregirlos, pero no te voy a contar mas de esto, mejor te lo envío y así ves por ti mismo como entrega los informes.

En una ocasión me pedistes publicar mi caso en el blog, pues ahora soy yo quien te pide que lo publiques, y por supuesto el resultado de toda la andadura. Solo con que una sola persona se de cuenta aunque sea por descartar estaré satisfecho, si yo por casualidad hubiera leído algo parecido seguramente las cosas habrían ido por caminos distintos.

De todas formas tuve la suerte de topar con blog como el tuyo, el de Rosina Uriarte y otros... Todo esto me hizo recapitular y cambiar de estrategia. Por supuesto nada habría cambiado si no llega a ser por Crispulo (el psicologo) que nos cambio de trayectoria y nos enseñó lo que ya teníamos, es lo único de lo que no llego a consolarme, el no haberme dado cuenta antes pues los datos los hemos tenido desde siempre.

Es curioso como en tan poco tiempo hemos pasado de una carretera con baches y curvas a otra que por lo menos esta señalizada y bien asfaltada, puedo decir ahora con razón (lo he sacado de tí) "yo amo a alguien que tuvo TDAH".
Ramón

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ROSA:
La historia de Ignacio es muy especial y yo he tenido el placer de conocerla de primera mano. Desgraciadamente hay MUCHOS niños y padres tan perdidos y mareados como ellos estaban antes, que no saben dónde acudir, no conocen que existen otros problemas que puede tener un supuesto niño diagnosticado con TDHA y que hay otros profesionales, además de los psicólogos, psiquiatras y neurólogos, que podemos ayudarles, sin necesidad de medicarles. Como bien dice Ramón, si escribir todo esto al menos sirve para que un sólo padre se de cuenta y cambie su rumbo, habrá merecido la pena.

Muchas gracias Ramón por tu tiempo y esfuerzo para redactar y resumir vuestra historia.

Y muchas gracias Jordi, Rosina y la autora de blog Diari d'una apraxia por publicarlo en vuestros blogs.

Entender un poco mejor lo que es una FORIA

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Algunos profesionales que trabajan con niños, y que no son ni oftalmólogos ni optometristas, cuando necesitan descartar que haya un problema visual que esté afectando al comportamiento o al aprendizaje de un niño, para así derivar al profesional adecuado, entre otras medidas intentar evaluarla la FORIA que tiene el niño. Este concepto visual es complicado de entender.

Dentro de una serie de entradas donde intento explicar que la visión no es sólo ver claro, sino que hay una serie de habilidades visuales que deben estar bien desarrolladas y funcionar correctamente, para tener EFICACIA VISUAL , acabo de publicar en mi blog, una entrada que explica el concepto de FORIA, espero que os ayude a entenderlo mejor.

(No publico aquí esta entrada aislada porque no tendría sentido sin el resto.)

Diferencia entre Optometría FUNCIONAL y COMPORTAMENTAL

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Mucha gente me plantea dudas con respecto a la diferencia que hay entre un optometrista funcional y uno comportamental, en qué se diferencia su trabajo o la terapia que hacen.

Lo primero, ambos son una especialidad sanitaria dentro de la Óptica-Optometría, pero su labor es diferente.

Lectura y Visión

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Cuando un niño tiene problemas en su lectura, debemos sopesar si el tipo de lectura es el adecuado (nivel de vocabulario, motivación del texto, etc.). Pero si lo anterior no es la causa, deberemos sospechar que el niño nos está indicando la presencia de otro problema diferente que lo provoca:

  • Una graduación refractiva no compensada o mal compensada en sus gafas o lentes de contacto.
  • Unos movimientos oculares incorrectos e imprecisos, de uno o ambos ojos, que le hace dar saltos, retrocesos, releer palabras o saltarse líneas, necesitando el dedo como guía.
  • Un problema acomodativo que le implica un esfuerzo por aclarar las letras del texto a leer o incluso por mantenerlo nítido de manera prolongada.
  • Un problema de convergencia, que le supone un estrés visual mantener la mirada a una distancia concreta donde está el texto.
  • Un problema perceptual que le impide procesar correctamente la información que ve, leyendo de manera mecánica, en voz baja y sin entender lo que lee.
  • Mala memoria visual que le impide aprender de lo que lee y relacionarlo con información que conoce para dar sentido a lo leído.
  • Unos reflejos infantiles sin integrar que manifiesta un retraso en su desarrollo neurológico.
  • Un problema de conocimiento de esquema corporal, que le impide dominar los conceptos espaciales básicos como derecha, izquierda, arriba, abajo, detrás, delante, a un lado, …
  • Un problema de organización espacial, más concretamente de DIRECCIONALIDAD, que le impide cruzar la línea media del papel cada vez que visualmente lee una línea del texto, le hace invertir letras o números y le descoloca las palabras de cada línea, releyendo constantemente y sin poder dar sentido a lo que lee.
  • Un problema de automaticidad verbal al leer en voz alta.

Si algo de esto falla, el niño está constantemente intentando compensarlo de forma consciente, con el consecuente esfuerzo que ello supone; y no puede preocuparse de hacer la lectura correctamente, con el adecuado ritmo que le permite entender el texto.

A veces, los niños con problemas de aprendizaje relacionados con la visión pueden ver las palabras pero no pueden ver lo que ellas significan.

Cualquiera de estos problemas, si nos se detectan, lo que provoca, además de un mal lector, es una gran falta de motivación del niño por la lectura, una gran frustración respecto a sus compañeros, y también, una inapetencia por aprender ya que en nuestra sociedad es necesario “leer para aprender”.


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Visión en la escuela

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¿Está tu hijo preparado para el curso escolar?

Una visión perfecta no es sólo ver 100% de Agudeza Visual


Una BUENA VISIÓN no sólo es ver algo nítido,
sino saber dar significado a lo que vemos
para responder de la manera más adecuada.

DEBEMOS PROCESAR LA INFORMACIÓN VISUAL CORRECTAMENTE.
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Para realizar las actividades que los niños hacen diariamente en la escuela como leer, escribir, aprender, realizar deportes, etc., son necesarias unas 18 HABILIDADES VISUALES ¿Lo sabíais?


Si el niño:
  • Se salta líneas, relee palabras o se ayuda del dedo para saber por dónde va
  • Guiña los ojos, se los frota o parpadea mucho
  • Le duele la cabeza
  • Le cuesta entender o memorizar lo que lee
  • Invierte letras o números
  • Tiene cortos períodos de atención
  • Le escuecen o le pican los ojos cuando está estudiando
  • No le gusta leer, se cansa al hacerlo y/o evita las tareas cercanas
  • Le molesta la luz
  • No aguanta mucho tiempo sentado
  • Se tropieza o se cae mucho
  • Se acerca mucho a la tele o a las tareas cercanas o gira la cabeza.
  • Etc.,


puede tener una buena agudeza visual y sin embargo, tener un problema visual. La agudeza visual sólo es una de las 18 habilidades implicadas en la visión y el aprendizaje.

Para realizar todas las actividades escolares con máxima eficacia y mínimo esfuerzo, como leer, escribir, comprender y resolver problemas matemáticos, o darle a una pelota en clase de gimnasia, el niño necesita mucho más que ver nítido. Es necesario que se hayan desarrollado las siguientes habilidades visuales:

  1. Buena AGUDEZA VISUAL para ver bien la pizarra.

  2. Integridad de los MOVIMIENTOS OCULARES para poder mover nuestros ojos correctamente en la lectura o para poder practicar cualquier deporte.

  3. Buena ACOMODACIÓN (imagen), para enfocar las tareas cercanas (lectura, escritura, dibujo, juegos, etc.), y hacerlo durante tiempo prolongado.

  4. Buena FLEXIBILIDAD ACOMODATIVA, para estimular el enfoque cuando miramos algo cercano y relajarlo cuando miramos algo lejano. Esta habilidad se emplea constantemente en clase, cuando el niño copia en su cuaderno de la pizarra o del compañero de al lado.

  5. Buena CONVERGENCIA para que ambos ojos trabajen coordinada y eficientemente en tareas cercanas sin esfuerzo (cuando mira a su cuaderno o libro o el del compañero).

  6. Buena DIVERGENCIA para relajar ambos ojos y que ambos miren a un objeto lejano sin dificultad (al mirar la pizarra, la ventana, la puerta si entra alguien en clase...).

  7. Buena ESTEREOAGUDEZA para poder percibir la profundidad de las cosas y poder calcular distancias correctamente.

  8. Buena CONSCIENCIA PERIFÉRICA para poder ser consciente de todo lo que hay a nuestro alrededor, y junto con la habilidad anterior, nos permite no tropezarnos ni golpearnos o caernos con las cosas.

  9. Buena DISCRIMINACIÓN VISUAL para distinguir las diferencias y similitudes de palabras, cifras, textos y objetos.

  10. Buena FIGURA-FONDO para sacar la idea principal de un texto, una película o una conversación ignorando los detalles.

  11. Buen CIERRE VISUAL para leer fluidamente y comprender mejor lo leído, y para entender más rápido las cosas que se le explica.

  12. Buena CONSTANCIA DE FORMA, para poder reconocer palabras a pesar de cambiar su tipografía, o cambiar de mayúsculas a minúsculas, o de letra manuscrita a letra de imprenta. O también para poder entender problemas aunque se cambie el planteamiento de dicho problema.

  13. Buenas RELACIONES ESPACIALES, para poder orientarse en el espacio (leer mapas, orientarse en una calle, sabiendo dónde está su izquierda y derecha y dónde están en las cosas que le rodean).

  14. Buena MEMORIA VISUAL para recordar lo que ve.

  15. Buena MEMORIA VISUAL SECUENCIAL para poder recordar una secuencia, órdenes o pautas, y poder llevarlas acabo en un orden establecido. Esta habilidad junto con las relaciones espaciales permite al niño ser más organizado y limpio y en sus tareas.

  16. Buena COORDINACIÓN OJO-MANO GRUESA para realizar actividades motoras gruesas (juegos de pelota, juegos de equilibrio –bici-, etc.).

  17. Buena COORDINACIÓN OJO-MANO FINA para realizar actividades motoras finas (escribir, dibujar, pintar, realizar manualidades, etc.).

  18. Buena INTEGRACIÓN LATERAL, relacionado con las relaciones espaciales, para tener un buen conocimiento de su cuerpo, dónde empieza y dónde acaba para ser menos torpe.
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El aprendizaje se realiza más fácilmente cuando se cumplen estas tres condiciones visuales:
  1. Ambos ojos ven nítido.
  2. Ambos ojos se emplean a la vez de manera eficiente y coordinada.
  3. La información visual recibida se combina con la que reciben el resto de los sentidos (oído, tacto, equilibrio y propriocepción).

Cuando una habilidad falla, el niño crea unas estrategias para compensarla. Pero aunque al principio puede hacer el esfuerzo, no puede mantenerlo o termina descompensando otras habildiades, y le hace ser más lento que sus compañeros.

Los problemas visuales de los niños
pueden detectase y prevenirse
antes de que lleguen a afectar
sus calificaciones en el colegio.

PERO,
SI YA ESTÁN AFECTANDO,
trabajando en ellas,
el comportamiento del niño
y su rendimiento escolar
pueden mejorar.

Si eres responsable del aprendizaje de los niños, puede que esto te interese...

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En mi blog este mes estoy realizando una
CAMPAÑA DE CONCIENCIACIÓN Y DIVULGACIÓN DE LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA VISIÓN...

En él he colgado 2 presentaciones que os pueden ser de utilizadad tanto si sois padres como si trabajáis con los niños y participáis en su aprendizaje diario.


Por tanto, si sois PADRES y queréis informaros sobre LA VISIÓN DE TUS HIJOS, espero que la presentación del enlace os resulte interesante.

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Aquí sin embargo, os muestro la presentación que está enfocada a PROFESORES, PEDAGOGOS, PSICÓLOGOS INFANTILES, ORIENTADORES, EDUCADORES INFANTILES, ECT. En definitiva, todo aquel profesional relacionado con la educación y aprendizaje del niño.


Como dice la noticia publicada en ABC.es "Uno de cada cuatro niños en edad escolar sufre algún problema visual sin diagnosticar, que afecta a su rendimiento escolar."

Cuando un niño va mal en el colegio, sus calificaciones están por debajo de la media, así como su rendimiento, su comportamiento es "complicado", etc., se tiende a catalogar al niño de "vago" o "mal estudiante" (afortunadamente esto cada vez ocurre menos); no se valora el esfuerzo que diariamente el niño hace por alcanzar el nivel de sus compañeros, sencillamente porque no llega; con la consecuente frustración y problemas de autoestima que todo ello supone para el niño.

La mayoría de las veces lo que está demostrando con todo esto, es que HAY UN PROBLEMA VISUAL OCULTO, cuya compensación constante, le hace:
  • no poder concentrarse al 100% en la tarea escolar que le mandan,
  • no rendir como el resto de sus compañeros porque le supone mayor cantidad de energía (esfuerzo) hacerla,
  • requerir más tiempo para acabarla,
  • frustarse y evitar hacer las tareas escolares,
  • ect.
MUCHOS PROFESORES DESCONOCEN ESTA ENORME RELACIÓN, "nunca habían pensado antes en ella".

He realizado esta breve presentación de unos 10-15 minutos, para informaros sobre cómo puede afectar un problema en su visión o en su desarrollo al aprendizaje del niño; y sobre todo, el esfuerzo que puede suponerle compensarlo por su cuenta, y superar sus dificultades en el día a día.



Si deseáis preguntar algo, aquí estoy :-)

¡¡¡Vuelta al cole!!!

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Cuando llega Septiembre todos empezamos nuestro “año escolar” -no sólo los niños-, tanto si nos fuimos en Junio, en Julio o en Agosto de vacaciones, o como si no nos fuimos. En verano todos bajamos nuestro ritmo de trabajo; el buen tiempo, el calor, los niños sin cole, y quizás, nuestras ciudades más vacías y tranquilas, hacen que disfrutemos más nuestro tiempo y no sigamos el ritmo frenético del resto del año.

Por ello, nuestro sistema visual está mucho más relajado, ya que si baja nuestro estrés laboral, también baja nuestro estrés visual. En vacaciones, si leemos es por ocio o si hacemos alguna tarea en distancia de cerca, es porque estamos retomando alguna afición olvidada. En cualquiera de esos casos, la tensión es mínima y descansamos cuando queremos. Así, Septiembre es el mejor mes para hacernos una revisión de nuestra visión. Ésta estará en su estado más puro y relajado, dará los valores más reales que posee, tanto en cantidad como en calidad de visión (graduación, enfoque, fusión, percepción, agudeza visual, integración con otros sistemas sensoriales,…); además, emocionalmente todos estamos más relajados cuando volvemos de vacaciones, y todo afecta.

Por tanto, antes de retomar el ritmo acelerado de todo el año, es recomendable hacerse un chequeo completo de la visión para comprobar que todo está bien, o para poner soluciones si existe algún problema antes de que los síntomas surjan, o sencillamente para recibir unas pautas por parte del optometrista de una buenas Normas de Higiene Visual y de Ergonomía, que no hacen mal a nadie.



El caso particular del niño

Pero si comprobar que el sistema visual está en pleno rendimiento (sin nada que lo altere) es importante en un adulto, imaginaos lo importante que es en un niño, donde cualquier problema visual puede dificultar su correcto aprendizaje en la lectura o en la escritura, en su coordinación ojo-mano, en su desarrollo motor o en su equilibrio para realizar cualquier deporte, en su percepción, en su integración de la información visual con la de otros sentidos… Todo esto le creará limitaciones sociales que irán en perjuicio de su desarrollo, su personalidad y su carácter.

El niño está en continuo desarrollo y cualquier obstáculo que se le presente durante el mismo (en este caso hablo del desarrollo visual, pero le afectaría cualquiera alteración en cualquier sentido que le aporta una información que debe integrar), puede alterar todo el procesamiento de la información visual:
  • la forma de recibir una información,
  • la forma de integrar dicha información,
  • la forma de procesar esa información,
  • o incluso, la forma de responder a la información recibida,
realizando cualquiera de estas acciones DE UN MODO DIFERENTE AL RESTO DE LOS NIÑOS DE SU CLASE; así, cualquier actividad escolar o de su vida diaria (incluso jugar con sus amigos), puede requerir por su parte: más esfuerzo, más tiempo, más energía que le hace estar más cansado, más concentración que le hace perderla con facilidad cuando se cansa de mantenerla, más apoyo de otros sentidos o de otras habilidades que le hace ejecutar ciertas actividades de forma desequilibrada, etc.


Entre 0 y 14 años es muy importante detectar y tratar cualquier alteración visual, ya que en el sistema visual se están produciendo constantes cambios anatómicos y fisiológicos según el niño se va desarrollando, dando lugar a la formación de los patrones visuales y a todas las conexiones neurológicas que afectarán a su futura Percepción. Además, en los primeros años de vida el niño está aprendiendo de todo lo que le rodea y de todo lo que hace, y como escribí en otra entrada anterior (de mi otro blog), MUCHA de esa información entra a través de los ojos. Un problema visual (SIN SER UN PROBLEMA PATOLÓGICO) puede ocasionar:
  • problemas de rendimiento académico,
  • problemas de rendimiento deportivo,
  • fracaso escolar (a largo plazo),
  • y lo que es peor, problemas de autoestima.

Una vez el problema visual ha desaparecido (se ha tratado), estos escolares mejorarán sus notas, estarán más contentos y serán más sociales. Se sentirán más capaces de afrontar retos difíciles de la etapa escolar.

Por eso, es tan importante un DIAGNÓSTICO PRECOZ a estas edades; y tanto padres como educadores son los responsables de detectar cualquier mínimo problema que presente el niño en la realización de sus tareas diarias. El niño no se va a quejar porque no sabe lo que es un problema de visión, y piensa que todo el mundo ve como él, y si sus compañeros sacan mejores notas que él o juegan mejor al futbol, él sencillamente se irá formando una opinión negativa de él mismo (“Soy más tonto o más torpe que los demás”), reafirmada muchas veces por el entorno, sin saber que hay “algo” que le impide estar en las mismas condiciones que el resto de sus compañeros de clase o amigos al realizar cualquier actividad.


Uno de cada tres niños en edad escolar sufren algún problema de visión SIN DIAGNOSTICAR, y alrededor del 30% del fracaso escolar está relacionado con anomalías visuales.

En otra entrada tenéis una lista de SIGNOS Y SÍNTOMAS que podéis tener en cuenta para detectar si vuestro/a hijo/a o alguno de vuestros alumnos tiene algún problema visual (algunos de los síntomas de esta lista también es válida para los adultos). Pero para haceros una idea, cualquier problema en la visión puede acarrear que el niño:
  • no pueda seguir atentamente las explicaciones del profesor en la pizarra si no ve bien de lejos,
  • no pueda leer y estudiar con comodidad si ve mal de cerca,
  • no pueda entender lo que lee si se tiene que esforzar en leer bien,
  • rechazará constantemente ir al colegio,
  • su comportamiento será distraído y le costará centrarse en las lecciones o en cualquier actividad que requiera gran atención,
  • no le gustará hacer los deberes,
  • se sentirá aislado y retrasado paulatinamente del resto de sus compañeros respecto a su aprendizaje,
  • por ello, puede volverse introvertido o incluso desarrollar un complejo de inferioridad, muy negativo para su desarrollo como estudiante y como persona.

Muchas veces los padres y los educadores achacan esta actitud negativa a problemas psicosociales, a problemas de lecto-escritura (dislexia) o de hiperactividad, cuando lo más probable es que sólo sea causa de un problema visual sin tratar.

Aunque un niño no haya desarrollado su sistema visual con normalidad, cuanto antes detectemos el problema, antes podremos tratarlo y ayudarle a potenciar su sistema visual, llegando a recuperar su nivel de desarrollo normal para la edad del niño. Esto ocurre porque cuanto más pequeño es el niño, más plástico es su sistema visual, debido a que aunque el órgano visual se desarrolla completamente hasta los 2 años, hasta los 6 años su sistema visual no consigue su funcionalidad completa. Así, si durante ese período su visión tiene cualquier alteración (miopía, astigmatismo, desviación de un ojo, ojo vago, reflejo primitivo sin inhibir,…), el desarrollo no será igual, y si no se trata a tiempo dará lugar a dificultades en su vida diaria. No hay que dejar que pase el tiempo a ver si se soluciona solo, PORQUE NO LO HARÁ, irá a más y puede ser demasiado tarde cuando queramos hacer algo.


También, puede ocurrir que hasta el momento el niño no haya tenido problemas en el colegio y pensemos que su visión está correctamente, y los padres decidan que no necesita una revisión visual HASTA QUE NO MANIFIESTE ALGÚN PROBLEMA EN EL COLEGIO. No hay que esperar a que eso ocurra, una revisión rutinaria no hace mal a nadie y puede evitar que surjan los síntomas y los problemas de rendimiento en el colegio.
Puede ocurrir, que en los cursos anteriores, el niño no tuviera problemas, pero que según transcurre el nuevo curso, manifieste problemas de rendimiento o malas notas que hasta ahora no tenía. Eso sencillamente puede querer decir que el niño presenta un problema visual latente que hasta ahora no se había manifestado porque la exigencia académica no era lo suficientemente alta como para hacerla patente. Pero al aumentar la demanda académica, al aumentar de curso, un problema visual que parecía controlado, se descontrola, porque por ejemplo, el esfuerzo por entender un texto más complicado puede evidenciar un problema de lectura, que antes no parecía que existiera.


Por todo esto, como optometrista, recomiendo que cualquiera de nosotros deberíamos hacernos una revisión visual mínimo una vez al año y SOBRE TODO LOS NIÑOS. Y con “revisión visual” no me refiero sencillamente a ir al oftalmólogo -que también es recomendable, para saber si los ojos están sanos-, o hacer una simple medida de Agudeza Visual, sino el acudir a un optometrista cualificado que pueda evaluar si su sistema visual está preparado para funcionar a pleno rendimiento.


Cualquier alteración visual en niños o adultos, hace que nuestra visión no sea eficaz y en consecuencia nuestro aprendizaje o trabajo tampoco lo sea.

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