Que deben explicar los padres en una separación

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Escribo el presente artículo a raíz de una charla para el profesorado-tutor que dí recientemente en un centro escolar con el que frecuentemente colaboro, el artículo responde a un resumen o síntesis de los aspectos más relevantes sobretodo de cara a los padres y madres en proceso de separación.
Lamentablemente, en la actualidad cada vez con mayor frecuencia se dan procesos de separación entre familias con hijos. Digo lamentablemente porque ésta suele conllevar consecuencias negativas para l@s niñ@s.
En ellos se empieza un proceso de características parecidas al duelo, en el que se da una primera fase de shock, que se caracteriza por la negación de lo sucedido, el aturdimiento y la no aceptación de esta situación. A esta fase le seguiría una de preocupación, que se suele caracterizar por tristeza, falta de ganas de hacer cosas, agotamiento, culpabilidad, ... Y por último, llegaría una fase de resolución o de adaptación a la nueva situación, en la que somos capaces de recordar de forma placentera la situación actual y recuperar interés por nuevas actividades o por aquellas por las que habíamos perdido el interés de forma momentánea, por ejemplo en el caso de la separación se puede ver muy repercutido el rendimiento escolar.
Resulta necesario que pasen por estas etapas, con la finalidad de que lleguen a la etapa de resolución. No obstante, a menudo este tránsito entre etapas no resulta sencillo y es relativamente fácil que se queden durante mucho tiempo en una de las dos primeras etapas con las consecuencias negativas que ello conlleva.
Por este motivo resulta muy importante, en primer lugar, tener en cuenta las siguientes orientaciones para explicar al niño lo que está sucediendo:
  • Resulta importante que le expliquen la situación las dos figuras
  • Es importante decir la verdad, no maquillar ésta mediante mentiras que puedan hacer la situación más llevadera como "Papá está de viaje" o "Mamá se ha ido a trabajar lejos", este tipo de informaciones potenciará aún más la incomprensión por parte del niñ@, además que llegará un momento en que comprenderá la situación, sin embargo, no entenderá porque se le mintió.
  • Explicarle que sus papás se ha dejado de querer, lo que no significa que dejen de quererlo a él, sinó que son sus padres y que lo seguiran queriendo siempre, jamás se podrán separar de él o ella.
  • Insistir en que no tienen ninguna culpa de lo sucedido. Es importante este aspecto ya que l@s niñ@s tienden a completar mediante la fantasia aquellas cosas que no comprenden y se pueden sentir culpables porque su comportamiento no era adecuado, porque queria estar más con papá o con mamá, aspectos que más tarde puede relacionar de forma inconsciente con la separación de sus padres.
  • Es importante anticiparle los cambios que van a suceder en su vida, que tenga claro:

Con quien va a vivir

Cuando verá a la persona que abandona el hogar

Todos aquellos cambios que van a sucder en su vida

Aunque consideremos que nuest@ hij@ es pequeño para comprender estos aspectos es preciso que se explique para ayudarlo a entender todos estos cambios.

En un próximo artículo explicaremos algunas claves para que el desarrollo de la separación sea lo menos dolorosa pasible para nuestr@s hij@s.

POTENCIAR LA LECTURA DESDE LA FAMILIA

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Publico este artículo a nombre de Eduard Hervás (Psicólogo, eduardhervas@gmail.com), podeís encontrar más artículos suyos en su blog

LEER DESDE LA FAMILIA

Para empezar a hablar de la LECTURA, en relación con vuestras NIÑAS y NIÑOS (hijas, hijos, sobrinas, nietos, conocidos…) partiremos de una idea básica muy importante:

Hay que tener en cuenta que es necesario leer (TAMBIÉN y ESPECIALMENTE) fuera de la escuela, en la cotidiana cotidianeidad de cada día y en todas las situaciones.

Leer es necesario para que un individuo se desenvuelva en la sociedad, para crecer como persona y para poner en marcha el cerebro. Y el entorno familiar es uno de los factores más importantes a la hora de iniciar a los menores en el aprendizaje de la lectura y para consolidar este aprendizaje. Es por esto que los padres, las madres, los parientes y amigos deben de contribuir a proporcionar un ambiente que estimule la lectura de los menores.

CINCO GRANDES CONSEJOS

Teniendo en cuenta que por poco tiempo que tengamos para estar con ellos siempre hay situaciones de interrelación e intercambio, os propongo en principio cinco grandes consejos:

HABLADLES, DESDE QUE NACEN. Cuantas más palabras escuchen más palabras conocerán, más palabras podrán entender y utilizar en su conversación diaria. Al enriquecer el lenguaje se enriquece también el pensamiento.

ESCUCHADLES. Cuanto más se les escuche y se aprecie lo que dicen, mejor podrán desarrollar patrones de lenguaje apropiados y se sentirán importantes por comunicar lo que sienten, piensan o quieren.

QUE OS VEAN LEER CADA DÍA. Cada vez que lo hacéis estáis desarrollando su aprecio por los libros y por la lectura.

CONTADLES O LEEDLES HISTORIAS, CUENTOS O POESÍAS, CADA DÍA Con ello les estáis familiarizando con un lenguaje más elaborado, que es el instrumento idóneo para su desarrollo intelectual.

AYUDADLES A AUMENTAR SU VOCABULARIO. Estimuladles para que hagan preguntas sobre todo lo que les rodea. Con dos condiciones: que os comprometáis a contestarlas todas en un lenguaje que puedan entender y que les dejéis claro que todas las preguntas son buenas y por preguntar nunca harán el ridículo.


EN LAS SITUACIONES COTIDIANAS CON LOS PADRES

  • Tened la televisión apagada y encendedla para ver un programa concreto. Que lo normal sea tenerla en casa apagada. La televisión, además de distraer la atención impide cualquier otra actividad. Además, se aprende a percibir la realidad como algo cambiante que no necesita de ningún esfuerzo para ser percibido y que dificulta el aprendizaje de la lectura. Porque para leer hay que descifrar con un cierto esfuerzo algo que está quieto en un papel.
  • Desde que son pequeños, mirad con él libros de dibujos y contadles historias. Estad atentos a lo que en cada época les interesa para proporcionarles historias y libros que hablen de ello. Hay libros sobre todas las cosas.
  • Cuando empiecen a leer, ayudadles a elegir libros de su interés. Podéis pedir información y consejo a sus maestros, a los libreros en las librerías o a los bibliotecarios en las bibliotecas.
  • Que os vean disfrutar de un libro, revista o periódico. Comentadles de qué va, qué os ha parecido la lectura e invitadles a participar de ella.
  • Después de que miren o lean un libro hablad sobre él. Que se den cuenta que para vosotros los libros son importante, como lo pueden ser para ellos.
  • Visitad a menudo con ellos la Biblioteca o una Librería. Explicadles cómo y de dónde pueden coger los libros, y dónde deben dejarlos. Dádles tiempo para que los miren, los repasen y los lean, aunque no sepan aún todas las letras.
  • Leed con ellos por lo menos quince minutos al día, todos los días. El mismo libro, periódico o revista o cada cual el suyo. Y valorad estos momentos como verdaderos actos de comunicación y de diversión, nunca como una obligación odiosa.
  • Recitadles poesías infantiles y ayudadles a que las aprendan. Esto ejercitará su memoria además de favorecer que encuentren el ritmo a la literatura y a la vida. Podéis, también, hacer pequeñas rimas entre todos.
  • *Aprovechad el momento en que se acuestan para contarles o leerles cuentos e historias Más tarde, que sean ellos los que las lean y así se acostumbraran a leer unos minutos cada noche.

JUGAR, VIVIR Y LEER: ACTIVIDADES CONCRETAS DE LECTURA EN LAS ACTIVIDADES DE CADA DÍA

  • Cuéntales cuentos e historias o léeselos. Los cuentos contados o leídos y oídos son el primer contacto del niño y la niña con el mundo de las narraciones y de los libros. Cuando cuentas o lees un cuento creas un mundo de fantasía que estimula su imaginación. Aparte de divertir sirven para introducirles un vocabulario nuevo, utilizar nuevas expresiones del lenguaje, aprender a escuchar, a atender, a leer.
  • Las historias que pueden verse en la televisión no sustituyen de ninguna manera a las que tú les puedes contar. La comunicación personal enriquece y da vida a la narración. Las palabras oídas o leídas no van asociadas directamente a ninguna imagen, por lo que provocan un desarrollo libre de la imaginación.
  • Muéstrales diversas formas de literatura a través de los escritos: los cuentos, la poesía; la narración periodística, las instrucciones de los juguetes o de los electrodomésticos, las recetas de cocina, etc. Todo lo que es legible acerca a los niños y niñas a la lectura.
  • Responsabilízale de un calendario de la familia en donde deba registrar y mantener al día los acontecimientos familiares: fiestas, aniversarios, cumpleaños, viajes, excursiones,...
  • Dales la oportunidad de escribir en el ordenador. Quizá empiece por poner vuestros nombres o por copiar frases de su libro preferido.
  • Dejaos notas en casa. Tanto sobre lo que hay que hacer, cómo os sentís o lo que os queréis, con letras, dibujos o pictogramas.
  • Diles que busquen fotos que les gusten en revistas viejas. Que las recorten y pongan títulos a cada una. Que recorten palabras de titulares de periódico o anuncios publicitarios y las pegue en una libreta y hagan dibujos en relación con esas palabras
  • Cuando estés leyendo, omite una palabra de vez en cuando y plantea un juego: pídeles que digan la palabra que falta y que encaje con el significado de la frase.
  • Escribe palabras en fichas y pídele que las asocie con dibujos o con objetos en casa. Escribe varias letras en fichas y pide a tu hijo/a que forme palabras
  • Mientras preparas la comida, pídeles que te ayuden leyendo partes de la receta o confeccionando un menú especial de fiesta.
  • Recorta tiras cómicas del periódico y pídeles que coloquen las viñetas en el orden correcto y que te cuenten la historia.
  • Pregúntales qué palabras querrían aprender. Escríbelas en fichas y haz que tu las coloquen por orden alfabético ó por temas en una caja especialmente preparada para ello.
  • Busca momentos para cantarles nanas o canciones. Pídeles que te canten sus canciones infantiles preferidas y que te enseñen las que aprenden en la escuela. Cuando vayáis en el coche será un buen momento para cantar juntos.
  • Antes de que la familia emprenda un viaje, haz que tus hijos colaboren con los preparativos escribiendo una lista de cosas que hay que llevar, leyendo el mapa de la carretera,...
  • Juegos con las historias: Léeles un cuento y pídeles que inventen un nuevo título. O léeles parte del cuento pero omite el final y que ellos lo inventen. O les cuentas el final y que ellos inventen un principio.
  • Pregúntales sobre la parte que prefieren del libro o cuento que acaba de leer y comentadla. Aprovechad para hablar sobre los valores que subyacen: amistad, amor, naturaleza, vida, justicia, etc. Pero sin que parezca una lección de la escuela, como una conversación entre dos personas que se quieren.
  • Hazles preguntas sobre el "porqué” de las cosas, no sólo sobre los cuentos que leen, sino también sobre los incidentes cotidianos de la casa, de la escuela, del barrio o de lo que sale en las noticias de la televisión.
  • Utiliza el periódico como un libro de texto de lectura. Pídeles que localicen determinados artículos en distintas secciones del periódico. O que encuentren en la programación de la televisión su programa favorito.
  • Cuando vayáis a comprar al supermercado, que te ayuden a hacer la lista de la compra, y a comprobar después que vais comprándolo todo.
  • Cuando recibáis cartas de amigos o familiares, que vuestros hijos e hijas lean las partes que les puedan interesar, y’se encarguen también de contestar algunas palabras.
  • Cuando vayáis a la casa de los abuelos aprovechad para que les cuenten historias antiguas de la familia, cuentos y canciones tradicionales. Que saquen las fotos antiguas y las comentáis entre todos.
Al pasear o desplazaros por la calle, leed juntos los carteles de las tiendas, los nombres de las calles, los anuncios publicitarios, etc.

Evaluación de la comprensión lectora (2): Que evaluar

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Antes de empezar me gustaría realizar una pequeña puntualización sobre el concepto de evaluación. Considero que la evaluación debe ser considerada como un medio para establecer medidas de corrección de los errores cometidos, ya sea en el proceso de enseñanza (en el que también hay muchos errores) o en el aprendizaje del alumno. Lamentablemente, la evaluación a menudo se convierte en un fin en sí misma, perdiendo esta manera su potencialidad de cara al progreso del alumno, presente este dificultades de aprendizaje o no. En estos casos la evaluación se convierte en una catalogación o en un instrumento de medición, especialmente cuando toda o casi toda la evaluación recae sobre herramientas como los exámenes.

Ya entrando en materia, debemos tener en cuenta que la comprensión lectora precisa de una serie de procedimientos internos que son aquellos que permiten que la comprensión de lo leído tenga lugar. Así pues estos serán los principales aspectos que deberán ser sujetos de evaluación, al mismo tiempo que deben ser sujetos de enseñanza. Puesto que, lógicamente no podemos evaluar en la escuela aquello que no enseñamos (aunque a menudo resulta así). Aquí surge una pregunta: ¿Se enseña la comprensión lectora en las escuelas? Bien, la respuesta es compleja, dependiendo en gran parte del planteamiento educativo de éstas.

En fin los aspectos que considero claves en el momento de evaluar la comprensión lectora son los siguientes:

· La integración coherente de la información. Esta resulta, a mi entender, la habilidad más importante, ya que es la que nos permite entender las relaciones que se establecen entre los distintos contenidos textuales y por tanto, llegar a una comprensión plena del texto.

  • El grado de adecuación de la modalidad lectora a la intencionalidad de ésta. Aspecto ya tratado en un artículo anterior.
  • El seguimiento de instrucciones. Es decir, la capacidad de entender instrucciones más o menos complejas en función de su edad y curso.
  • Los procesos de autocontrol de la comprensión lectora. Estos son aquellos que nos permiten darnos cuenta de que no hemos comprendido correctamente algún aspecto o parte del texto. Al mismo tiempo, que nos permite usar una serie de recursos para solucionar estos problemas. Los procesos de autocontrol principales son los siguientes:
  • Detección de errores en la propia comprensión
  • Recursos para resolver estos errores
  • Recursos para extraer significados desconocidos.
  • Recuerdo de la información a largo plazo. El recuerdo de esta información al cabo de unos días nos indicará la real comprensión de unos contenidos determinados, ya que supondrá una modificación de sus conocimientos sobre la temática.
  • Otros aspectos relevantes y que a menudo no son tenidos en cuenta son los siguientes:
  • Utilización eficaz de los conocimientos previos. Es decir, la capacidad para utilizar aquella información que ya sabemos sobre la temática en cuestión y nos facilitan la comprensión del texto, a la par que nos permiten modificar nuestros conocimientos sobre la temática en cuestión.
  • Utilización eficaz de las señales y ayudas del propio texto como elementos gráficos (ilustraciones o esquemas) y de discurso (negritas, notas al pie, subrayados, …)

LA TERAPIA VISUAL, POSIBLE SOLUCIÓN PARA LOS PROBLEMAS DE APRENDIZAJE

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Sabemos que el 80 % de la información que analizamos cada día para poder desarrollar todas nuestras actividades es procesada por la vía visual.

No todos los problemas visuales se solucionan con el uso de unas gafas y/o lentes de contacto, puesto que nuestro sistema visual es mucho más complejo. Por eso, en la población escolar es aconsejable realizar una revisión optométrica anualmente para asegurarnos que existe un procesamiento de la información visual adecuado. En muchos casos los niños no se quejan sólo de visión borrosa, sino que los motivos de consulta pueden ser diversos:

- gira letras al leer o al escribir

- se distrae con cualquier cosa, le cuesta mantener la atención y se cansa al rato de estar trabajando de cerca

- se acerca demasiado al texto al leer o escribir

- sigue la lectura con el dedo, mueve mucho la cabeza al leer o pierde el texto con facilidad saltándose así alguna palabra o línea

- no reconoce la misma palabra en diferentes contextos

- confunde palabras similares

- le cuesta diferenciar entre derecha e izquierda

- parpadea excesivamente o le molesta la luz

- tiene una mala coordinación general

En consecuencia, muchos de los problemas de aprendizaje que sufren los niños pueden ser debidos o pueden estar relacionados con algún problema visual.

Ante un bajo rendimiento escolar es necesaria la realización de un estudio optométrico completo para descartar cualquier problema visual que pueda estar relacionado. Con este estudio se obtiene un diagnóstico preciso del “comportamiento visual” del paciente. Los resultados obtenidos en cada una de las pruebas realizadas se darán teniendo en cuenta la edad del niño, puesto que los valores normales varían según esta.

En caso de que exista algún problema visual que repercuta a nivel escolar valoraríamos la necesidad de realizar un programa de TERAPIA VISUAL PERSONALIZADO. Se trata de un bloque de ejercicios para mejorar la calidad y la eficacia visual.








En los problemas de aprendizaje uno de los ejercicios que se realiza en la consulta optométrica es el Tangram, con el que trabajamos concentración, atención, constancia de forma, sacádicos...

La Terapia Visual requiere la colaboración tanto del propio niño como de los padres y el seguimiento tanto de la escuela como de cualquier trabajo logopédico o psicopedagogo que se esté realizando en el momento. Habitualmente se cuenta con la mitad de un curso escolar como duración máxima del tratamiento, con consultas a gabinete optométrico semanal o quincenalmente y trabajo diario y constante en casa. En este período el niño habrá aprendido a realizar unos movimientos oculares eficaces para adquirir así un buen nivel escolar.

La actitud del tutor/a ante las dificultades de aprendizaje

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Nuestra experiencia nos dice que un tutor, sea del curso que sea, puede conseguir que un/a alumn@ con dificultades de aprendizaje levante cabeza, se sienta bien dentro del grupo y por tanto, mejore sensiblemente su rendimiento académico. Lamentablemente, también tiene el “poder” para hundirlo, que empeore su conducta, su desarrollo social y consecuentemente su rendimiento académico.

Realmente puede resultar igual de sencillo, por duro que sea decirlo, hacer una cosa que otra, todo depende de la actitud y el interés del/la maestr@. Aquí surge una pregunta muy importante:

¿Tiene derecho un profesor/a a perjudicar el estado emocional y desarrollo de los aprendizajes del/la alumn@? Tenemos que tener en cuenta que esto puede pasar durante un curso o incluso un ciclo educativo entero ...

La clave a veces no reside tanto en la aptitud pedagógica de/la maestr@ (que es muy importante sin duda), sino en su actitud e interés en el progreso general de sus alumn@s. He aquí unas indicaciones que permitirán esta actitud y revertirán directamente en el alumnado:

  • ·Creer en él/ella, darle la posibilidad de que se desarrolle al máximo de sus posiblidades, tan solo creyendo que es capaz de mejorar y sacar un mayor partido de su trabajo escolar.
  • Tener preparada siempre una sonrisa, una palabra amable, cordial (la actitud del alumno cambiará en el momento en que vea que nuestra actitud es buena para con él, a veces no inmediatamente pero si no lo hará con el tiempo).
  • Ser cuidadoso con las correcciones, debemos quitar de nuestro vocabulario expresiones como:

o Muy deficiente

o Insuficiente

o No te has esforzado

o …

Estos mensajes deben ser substituidos por mensajes que incluyan claves para corregir los errores y la valoración de las actividades del alumno deben incluir orientaciones de cara al progreso del alumno, y si es posible dar éstas de forma individual. También tenemos que tener en cuenta que los alumnos acaban por acostumbrarse a este tipo de mensajes, igual que se pueden acostumbrar a los suspensos, lo que no les permite reaccionar ante ellos.

  • Otro aspecto a tener en cuenta es la excesiva utilización del rojo, aunque su uso puede resultar útil para remarcar ciertos aspectos, un uso excesivo puede resultar un tanto agresivo. En este sentido resulta recomendable utilizar un lápiz que permita al alumno corregir aquellos aspectos marcados y luego borrar las marcas.
  • Reconsiderar la mención de frases como “este alumno no debería estar en este colegio”. Tan solo debemos recordar el derecho universal a una educación de calidad. Ante esta situación, tal vez sería bueno que el propio profesor se planteara si él/ella debe estar en esa escuela, ya que no es capaz de proporcionar una respuesta educativa adecuada a esa/e alumn@. Sino debe buscar los recursos que permitan darle una atención adecuada.

Estos son tal vez los aspectos principales en relación a la actitud del educador, solo cambiando ciertos aspectos de nuestra actitud podremos sacar un partido mucho mayor de nuestr@s alumn@s. En un próximo artículo trataré las medidas pedagógicas básicas que se pueden y a menudo se deben tomar.

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