La actitud del tutor/a ante las dificultades de aprendizaje

Nuestra experiencia nos dice que un tutor, sea del curso que sea, puede conseguir que un/a alumn@ con dificultades de aprendizaje levante cabeza, se sienta bien dentro del grupo y por tanto, mejore sensiblemente su rendimiento académico. Lamentablemente, también tiene el “poder” para hundirlo, que empeore su conducta, su desarrollo social y consecuentemente su rendimiento académico.

Realmente puede resultar igual de sencillo, por duro que sea decirlo, hacer una cosa que otra, todo depende de la actitud y el interés del/la maestr@. Aquí surge una pregunta muy importante:

¿Tiene derecho un profesor/a a perjudicar el estado emocional y desarrollo de los aprendizajes del/la alumn@? Tenemos que tener en cuenta que esto puede pasar durante un curso o incluso un ciclo educativo entero ...

La clave a veces no reside tanto en la aptitud pedagógica de/la maestr@ (que es muy importante sin duda), sino en su actitud e interés en el progreso general de sus alumn@s. He aquí unas indicaciones que permitirán esta actitud y revertirán directamente en el alumnado:

  • ·Creer en él/ella, darle la posibilidad de que se desarrolle al máximo de sus posiblidades, tan solo creyendo que es capaz de mejorar y sacar un mayor partido de su trabajo escolar.
  • Tener preparada siempre una sonrisa, una palabra amable, cordial (la actitud del alumno cambiará en el momento en que vea que nuestra actitud es buena para con él, a veces no inmediatamente pero si no lo hará con el tiempo).
  • Ser cuidadoso con las correcciones, debemos quitar de nuestro vocabulario expresiones como:

o Muy deficiente

o Insuficiente

o No te has esforzado

o

Estos mensajes deben ser substituidos por mensajes que incluyan claves para corregir los errores y la valoración de las actividades del alumno deben incluir orientaciones de cara al progreso del alumno, y si es posible dar éstas de forma individual. También tenemos que tener en cuenta que los alumnos acaban por acostumbrarse a este tipo de mensajes, igual que se pueden acostumbrar a los suspensos, lo que no les permite reaccionar ante ellos.

  • Otro aspecto a tener en cuenta es la excesiva utilización del rojo, aunque su uso puede resultar útil para remarcar ciertos aspectos, un uso excesivo puede resultar un tanto agresivo. En este sentido resulta recomendable utilizar un lápiz que permita al alumno corregir aquellos aspectos marcados y luego borrar las marcas.
  • Reconsiderar la mención de frases como “este alumno no debería estar en este colegio”. Tan solo debemos recordar el derecho universal a una educación de calidad. Ante esta situación, tal vez sería bueno que el propio profesor se planteara si él/ella debe estar en esa escuela, ya que no es capaz de proporcionar una respuesta educativa adecuada a esa/e alumn@. Sino debe buscar los recursos que permitan darle una atención adecuada.

Estos son tal vez los aspectos principales en relación a la actitud del educador, solo cambiando ciertos aspectos de nuestra actitud podremos sacar un partido mucho mayor de nuestr@s alumn@s. En un próximo artículo trataré las medidas pedagógicas básicas que se pueden y a menudo se deben tomar.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha parecido un articulo muy adecuado.
Soy profesora de formación vial, y he podido experimentar que alumnos heredados de otros centros o del anterior profesor del lugar dónde trabajo, que estaban condenados a un suspenso perpetuo, conmigo aplicando simplemente un cambio de actitud y una cercanía individual para con cada uno de ellos a permitido que, estos ahora esten en la media e incluso algunos por encima de ella.
Solo tengo un alumno con el que ninguno de mis recursos me ha servido, tiene problemas de memorización y de automatización de la información. Si tubieras alguna idea que pudiera ayudarme te agradecería que me enviaras la info laprofeatenea@yahoo.es

Marc Giner Llenas dijo...

Hola amiga,

GRacias por tu comentario. Considero como tu que la actitud es fundamental, a veces más importante que la preparación técnica, ya que como dices much@s alumn@s que parecen condenados al fracaso pueden hacer un cambio si alguién los ayuda y sobretodo CREE EN ELLOS. Puesto que lo necesitan, ya que generalmente su autestima es tan baja (por lo menos en los aspectos académicos) que anticipan su fracaso y entonces pueden tender o a la indisciplina o "pasar de todo", necesitan que alguien les haga confiar en si mismos y les ayude a tirar del carro...
TE mando un email.

Saludos,

Marc Giner

Anónimo dijo...

soy madre y profesora, se habla mucho de niños con fracaso escolar, pero que hay de aquellos que son brillantes y la sobrecarga de deberes que no le aportan nada les hace ir marmando su interés por el colegio. pongo un ejemplo:
escribir en nªy letra los nª del 8990 al 1000.
Esta tarea fue mandada a niños de 3º de primaria, no como pena.
Me puede explicar alguien con que finalidad

Marc Giner Llenas dijo...

Pues no te falta razon, lo cierto es que a pesar de los tiempos que corren, sigue vigente el "cafe para todos" cuando todas las corrientes pedagógicas marcan otras direcciones.
La verdad es que objetivo el que señalas poco tiene, más que aburrir ...
Saludos,

Marc

Tete dijo...

Hola soy Pedagoga y ntrabajo como profesora en un Centro de Educación Especial de Madri desde 1980. Me ha gustado mucho el articulo, es un recordatorio de las cosas que no debemos hacer en el trabajo diario con los alumnos, si esto es bueno en Educación ordinaria, cuanto más en Educación Especial. Esta claro que los aspectos cognitivos son importantes, pero los emocionales, son la base de todo buen aprendizaje.
"No podemos tratar a los demas, como no nos gusta que nos traten a nosotros", esta es una frase que repito a padres y alumnos con mucha frecuencia.
Al hilo de esto os comento, un desacertado comentario que una compañera hizo a un alumno de su clase de 15 años y con muy limitadas capacidades de aprendizaje: "Como es posible que no sepas esto si mi hijo de 2 años lo sabe hacer", yo lo he oido, porque tenia la puerta abierta del aula y no se lo dijo bajito. Seguramente el chico no se dió cuenta del comentario, o sí, quien sabe, ya que a veces nos sorprenden
Lo que esta claro es que debemos cambiar, ir hacia una educación que se base en el respeto, la tolerancia y que no descuide los aspectos emocionales del alumno.
Gracias por el artículo

Anónimo dijo...

Tengo una hija de 8 años bastante introvertida, con una maestra con medologia y caracter bastante dictatorial, se salta las pautas curriculares , sin ningun interes motivcional y menos aún emocional, como puedo ayudar a mi hija.

Marc Giner Llenas dijo...

Hola amig@,

Lo mejor que podéis hacer con vuestra hija es darle todo el apoyo y confianza que podáis desde casa e intentar establecer puentes de comunicación con la maestra para intentar que pueda cambiar un poco su actitud sobretodo hacia vuestra hija, aunque también puede revertir indirectamente en el resto de la clase.
Si esto está afectando realmente a vuestra hija, considero que en estas ocasiones es bueno intentar hablar con algún responsable del centro que pueda hacer un papel de mediador, no ir a quejarse sino a intentar construir y que haya un mejor entendimiento entre las partes, lo que muchas veces facilita el funcionamiento general de la clase y la actitud de la maestra, la cual es fundamental para el aprendizaje y el bienestar emocional de los niños.
Saludos!

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