POTENCIAR LA LECTURA DESDE LA FAMILIA

Publico este artículo a nombre de Eduard Hervás (Psicólogo, eduardhervas@gmail.com), podeís encontrar más artículos suyos en su blog

LEER DESDE LA FAMILIA

Para empezar a hablar de la LECTURA, en relación con vuestras NIÑAS y NIÑOS (hijas, hijos, sobrinas, nietos, conocidos…) partiremos de una idea básica muy importante:

Hay que tener en cuenta que es necesario leer (TAMBIÉN y ESPECIALMENTE) fuera de la escuela, en la cotidiana cotidianeidad de cada día y en todas las situaciones.

Leer es necesario para que un individuo se desenvuelva en la sociedad, para crecer como persona y para poner en marcha el cerebro. Y el entorno familiar es uno de los factores más importantes a la hora de iniciar a los menores en el aprendizaje de la lectura y para consolidar este aprendizaje. Es por esto que los padres, las madres, los parientes y amigos deben de contribuir a proporcionar un ambiente que estimule la lectura de los menores.

CINCO GRANDES CONSEJOS

Teniendo en cuenta que por poco tiempo que tengamos para estar con ellos siempre hay situaciones de interrelación e intercambio, os propongo en principio cinco grandes consejos:

HABLADLES, DESDE QUE NACEN. Cuantas más palabras escuchen más palabras conocerán, más palabras podrán entender y utilizar en su conversación diaria. Al enriquecer el lenguaje se enriquece también el pensamiento.

ESCUCHADLES. Cuanto más se les escuche y se aprecie lo que dicen, mejor podrán desarrollar patrones de lenguaje apropiados y se sentirán importantes por comunicar lo que sienten, piensan o quieren.

QUE OS VEAN LEER CADA DÍA. Cada vez que lo hacéis estáis desarrollando su aprecio por los libros y por la lectura.

CONTADLES O LEEDLES HISTORIAS, CUENTOS O POESÍAS, CADA DÍA Con ello les estáis familiarizando con un lenguaje más elaborado, que es el instrumento idóneo para su desarrollo intelectual.

AYUDADLES A AUMENTAR SU VOCABULARIO. Estimuladles para que hagan preguntas sobre todo lo que les rodea. Con dos condiciones: que os comprometáis a contestarlas todas en un lenguaje que puedan entender y que les dejéis claro que todas las preguntas son buenas y por preguntar nunca harán el ridículo.


EN LAS SITUACIONES COTIDIANAS CON LOS PADRES

  • Tened la televisión apagada y encendedla para ver un programa concreto. Que lo normal sea tenerla en casa apagada. La televisión, además de distraer la atención impide cualquier otra actividad. Además, se aprende a percibir la realidad como algo cambiante que no necesita de ningún esfuerzo para ser percibido y que dificulta el aprendizaje de la lectura. Porque para leer hay que descifrar con un cierto esfuerzo algo que está quieto en un papel.
  • Desde que son pequeños, mirad con él libros de dibujos y contadles historias. Estad atentos a lo que en cada época les interesa para proporcionarles historias y libros que hablen de ello. Hay libros sobre todas las cosas.
  • Cuando empiecen a leer, ayudadles a elegir libros de su interés. Podéis pedir información y consejo a sus maestros, a los libreros en las librerías o a los bibliotecarios en las bibliotecas.
  • Que os vean disfrutar de un libro, revista o periódico. Comentadles de qué va, qué os ha parecido la lectura e invitadles a participar de ella.
  • Después de que miren o lean un libro hablad sobre él. Que se den cuenta que para vosotros los libros son importante, como lo pueden ser para ellos.
  • Visitad a menudo con ellos la Biblioteca o una Librería. Explicadles cómo y de dónde pueden coger los libros, y dónde deben dejarlos. Dádles tiempo para que los miren, los repasen y los lean, aunque no sepan aún todas las letras.
  • Leed con ellos por lo menos quince minutos al día, todos los días. El mismo libro, periódico o revista o cada cual el suyo. Y valorad estos momentos como verdaderos actos de comunicación y de diversión, nunca como una obligación odiosa.
  • Recitadles poesías infantiles y ayudadles a que las aprendan. Esto ejercitará su memoria además de favorecer que encuentren el ritmo a la literatura y a la vida. Podéis, también, hacer pequeñas rimas entre todos.
  • *Aprovechad el momento en que se acuestan para contarles o leerles cuentos e historias Más tarde, que sean ellos los que las lean y así se acostumbraran a leer unos minutos cada noche.

JUGAR, VIVIR Y LEER: ACTIVIDADES CONCRETAS DE LECTURA EN LAS ACTIVIDADES DE CADA DÍA

  • Cuéntales cuentos e historias o léeselos. Los cuentos contados o leídos y oídos son el primer contacto del niño y la niña con el mundo de las narraciones y de los libros. Cuando cuentas o lees un cuento creas un mundo de fantasía que estimula su imaginación. Aparte de divertir sirven para introducirles un vocabulario nuevo, utilizar nuevas expresiones del lenguaje, aprender a escuchar, a atender, a leer.
  • Las historias que pueden verse en la televisión no sustituyen de ninguna manera a las que tú les puedes contar. La comunicación personal enriquece y da vida a la narración. Las palabras oídas o leídas no van asociadas directamente a ninguna imagen, por lo que provocan un desarrollo libre de la imaginación.
  • Muéstrales diversas formas de literatura a través de los escritos: los cuentos, la poesía; la narración periodística, las instrucciones de los juguetes o de los electrodomésticos, las recetas de cocina, etc. Todo lo que es legible acerca a los niños y niñas a la lectura.
  • Responsabilízale de un calendario de la familia en donde deba registrar y mantener al día los acontecimientos familiares: fiestas, aniversarios, cumpleaños, viajes, excursiones,...
  • Dales la oportunidad de escribir en el ordenador. Quizá empiece por poner vuestros nombres o por copiar frases de su libro preferido.
  • Dejaos notas en casa. Tanto sobre lo que hay que hacer, cómo os sentís o lo que os queréis, con letras, dibujos o pictogramas.
  • Diles que busquen fotos que les gusten en revistas viejas. Que las recorten y pongan títulos a cada una. Que recorten palabras de titulares de periódico o anuncios publicitarios y las pegue en una libreta y hagan dibujos en relación con esas palabras
  • Cuando estés leyendo, omite una palabra de vez en cuando y plantea un juego: pídeles que digan la palabra que falta y que encaje con el significado de la frase.
  • Escribe palabras en fichas y pídele que las asocie con dibujos o con objetos en casa. Escribe varias letras en fichas y pide a tu hijo/a que forme palabras
  • Mientras preparas la comida, pídeles que te ayuden leyendo partes de la receta o confeccionando un menú especial de fiesta.
  • Recorta tiras cómicas del periódico y pídeles que coloquen las viñetas en el orden correcto y que te cuenten la historia.
  • Pregúntales qué palabras querrían aprender. Escríbelas en fichas y haz que tu las coloquen por orden alfabético ó por temas en una caja especialmente preparada para ello.
  • Busca momentos para cantarles nanas o canciones. Pídeles que te canten sus canciones infantiles preferidas y que te enseñen las que aprenden en la escuela. Cuando vayáis en el coche será un buen momento para cantar juntos.
  • Antes de que la familia emprenda un viaje, haz que tus hijos colaboren con los preparativos escribiendo una lista de cosas que hay que llevar, leyendo el mapa de la carretera,...
  • Juegos con las historias: Léeles un cuento y pídeles que inventen un nuevo título. O léeles parte del cuento pero omite el final y que ellos lo inventen. O les cuentas el final y que ellos inventen un principio.
  • Pregúntales sobre la parte que prefieren del libro o cuento que acaba de leer y comentadla. Aprovechad para hablar sobre los valores que subyacen: amistad, amor, naturaleza, vida, justicia, etc. Pero sin que parezca una lección de la escuela, como una conversación entre dos personas que se quieren.
  • Hazles preguntas sobre el "porqué” de las cosas, no sólo sobre los cuentos que leen, sino también sobre los incidentes cotidianos de la casa, de la escuela, del barrio o de lo que sale en las noticias de la televisión.
  • Utiliza el periódico como un libro de texto de lectura. Pídeles que localicen determinados artículos en distintas secciones del periódico. O que encuentren en la programación de la televisión su programa favorito.
  • Cuando vayáis a comprar al supermercado, que te ayuden a hacer la lista de la compra, y a comprobar después que vais comprándolo todo.
  • Cuando recibáis cartas de amigos o familiares, que vuestros hijos e hijas lean las partes que les puedan interesar, y’se encarguen también de contestar algunas palabras.
  • Cuando vayáis a la casa de los abuelos aprovechad para que les cuenten historias antiguas de la familia, cuentos y canciones tradicionales. Que saquen las fotos antiguas y las comentáis entre todos.
Al pasear o desplazaros por la calle, leed juntos los carteles de las tiendas, los nombres de las calles, los anuncios publicitarios, etc.

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