Disfunción Oculomotora

Artículo extraído del blog Visual health de Vicente S. Martín, donde encontraréis más artículos relacionados con la optometria y la salud visual en general.


El término disfunción oculomotora hace referencia a la situación en la cual existe un trastorno en todos o algunos de los componentes que participan en el movimiento ocular (fijaciones, sacádicos y seguimientos). El trastorno más frecuente es la denominada disfunción en el desarrollo oculomotor que se caracteriza por una significativa imprecisión en los movimientos oculares. Esta disfunción se hace patente en actividades escolares como la lectura.

Cuando empieza la edad escolar, diferentes facultades como la acomodación, la estereopsis o la visión binocular ya están desarrolladas, en cambio la habilidad oculomotora no se completará hasta unos años después. Debido a que no todos los niños maduran al mismo tiempo, puede darse situaciones en las que alguno se encuentre por debajo del nivel lector general de la clase. Esto está relacionado con factores como la atención, implicado en los procesos de aprendizaje y lectura, es decir, a estos niños se les debe tratar con entrenamientos visuales bajo un entorno multidisciplinar para mejorar el mecanismo oculomotor. A esta disfunción oculomotora la podemos denominar de desarrollo, debido a que se le achaca a su tardía maduración.

Los movimientos oculares erráticos, ya sean lentos o imprecisos, pueden dar como resultado la aparición de algunos signos. Los que con más frecuencia nos encontramos en el gabinete son los siguientes:

- Excesivos movimientos de cabeza al leer.

- Pérdida frecuente del lugar de lectura.

- Omisión de palabras o letras, salto de líneas.

- Baja comprensión lectora, lapsos de atención cortos.

- Dificultades para copiar de la pizarra, pese a ver bien.

La evaluación de la motilidad ocular la dividimos en tres apartados, coincidiendo con los tres tipos de movimientos oculares, evaluamos los movimientos sacádicos, los movimientos de seguimiento y los de fijación. Además podemos explorar de forma global la eficacia lectora del niño a través del Test DEM o el Test NSUCO.


Una vez descubierta la existencia de un problema oculomotor el tratamiento consiste en terapia visual. Recordamos que dicho tratamiento debe ser multidisciplinar ya que en la gran mayoría estos problemas vienen asociados a otros tales como trastornos refractivos, acomodativos, binoculares o preceptúales.

Dentro de los mecanismos de terapia visual específicos para dicho problema encontramos tales como:

Test de letras Ann Arbor, Cartas de Harchs, trazos de Percum, seguimiento de luz (proveniente de linterna)…

Carteles en las salas de profesores de los colegios, reparto de circulares a padres, indicando los signos característicos de un problema visual son sólo unas pocas ideas de cómo mantener informada al público en general.

Diversos estudios muestran problemas oculomotores entre el 10 y el 25 % en los escolares. Por lo tanto, si consiguiésemos hacer llegar esta información a la sociedad se llegarían a evitar futuros malos estudiantes que ante sus dificultades lectoras se verían abocados al fracaso escolar.

Lucía Bautista Navarro
Vicente S. Martín Montañez Col.18379

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante. Desde la carrera no había vuelto a oir hablar de los movimientos sacádicos, y la motilidad ocular en general, y me ha refrescado mucho.
Una pregunta, ¿existe algún artículo sobre el diagnóstico temprano de alteraciones en la percepción de los colores? Muchas gracias.

Vicente Martín Montañez dijo...

Hemos cambiado de blog!! Ahora estamos en opticamoncar.blogspot.com

Artículos relacionados