Orientaciones escolares para el abordaje de los problemas de conducta

En un artículo reciente os hacia participes de los principales aspectos a tener en cuenta en el momento de elaborar un plan de trabajo conductual con un/a alumn@, en este artículo os presento las orientaciones que considero más oportunas para que el desarrollo de este plan resulte exitoso, siendo para ello necesario que todo el profesorado se vincule con él.
Las orientaciones más importantes, bajo mi criterio, para el abordaje de la conducta son las siguientes:
  • Tener unas expectativas ajustadas de las necesidades del alumno.
  • Definir la situación: Explicar al alumno que sabemos qué le sucede, manifestarle afecto y apoyo y, a continuación, dejar muy claras cuáles son las expectativas que tenemos de su comportamiento. Explicar con claridad y explícitamente lo qué tiene que hacer y no sólo, lo que no tiene que hacer. Las instrucciones tienen que ser claras y concretas, no son válidas afirmaciones como "Te tienes que portar bien", las tenemos que sustituir por mensajes concretos como "Para levantarte de la mesa tienes que pedir permiso al profesor"; "Si te enfadas con un compañero se lo tienes que explicar al profesor"; "No tienes que insultar a los compañeros"; ...
  • Introducir objetivos positivos: “Conseguir permanecer durante toda la clase trabajando”, “no faltar al respeto a los compañeros en clase” Deben ser siempre objetivos fáciles de conseguir, con la finalidad de motivarlo e ir aumentando la exigencia.
    Establecer las medidas correctivas de forma inmediata a la conducta, procurar no dejar pasar un tiempo excesivo entre la conducta y la respuesta a ésta. En caso contrario el alumno pierde el vínculo entre aquello realizado y su consecuencia más o menos natural.
  • Reforzar los comportamientos adecuados.
  • Buscar soluciones en lugar de culpables.
  • Dar más atención a las conductas positivas que a las negativas.
  • Potenciar la participación y la responsabilidad.
  • Recordar de manera breve, pero con cierta frecuencia, las normas que regulan el comportamiento general en clase.
  • Alabar de manera clara y específica las actuaciones correctas, eludiendo la utilización de frases hechas y generales.
  • No poner al alumno en evidencia delante de los compañeros, ni avergonzarlo. Ofrecerle apoyo y afecto.
  • Procurar un ambiente tranquilo y ordenado y sin demasiados cambios. Si los hay, anticiparlos porque la estabilidad los ayuda.
  • Dejar clara la relación que hay entre cada conducta y sus consecuencias.
  • Diferenciar entre el abordaje de una conducta inadecuada y la relación personal con el alumno (transmitir incondicionalidad en nuestra relación con el alumno). Es decir, una vez se ha realizado la consecuencia de su acto y mientras se aplica ésta, el mensaje que le tenemos que hacer entender es que esta consecuencia la aplicamos para que aprenda lo que tiene que hacer, perque creemos en él y en que lo podrá conseguir, aunque nos tenemos que mostrar firmes y decididos en la aplicación de las medidas disciplinarías. Al mismo tiempo, que reafirmamos nuestra confianza y estima en el alumn@.
  • Establecer con el/la alumn@, de forma individual, los objetivos relevantes y la forma para poder alcanzarlos.
  • Fomentar el vínculo personal con el/la alumn@, proponiendo hitos y ofreciendo propuestas para alcanzar éstos. (Esta tarea no tiene que recaer sólo en el preceptor del alumno, sino que también en el resto de profesorado que interviene con él, especialmente en las áreas en que se dan más dificultades conductuales).
  • En una situación conflictiva no entrar nunca en el juego, en todo momento tenemos que dirigir nosotr@s la intervención, procurando mostrar un carácter seguro y tranquilo, que transmita seguridad y guíe adecuadamente al alumn@.
  • Evitar, en la medida posible echarlo de clase.
Es importante tener en cuenta que de estas orientaciones se debe hacer participe a los padres y a las madres, puesto que si se procura una unicidad de criterio el desarrollo del plan siempre resultará más eficaz.

5 comentarios:

Karina Morales dijo...

Muy interesante lo que comentás. Acá en Argentina, los niños con necesidades especiales están acompañados dentro del aula por una maestra de apoyo. Ésta profesional es la encargada de mediar ante determinados casos puntuales de conducta y a la vez adapta la currícula según la dificultad del niño (motriz, sensoria, visual, etc).
Es una tarea muy dura, sin dudas...pero inmensamente gratificante para la sociedad.

Marc Giner Llenas dijo...

Hola Karina,

Aqui en España la verdad no tenemos esa suerte, tan solo tienen un auxiliar de educación especial l@s alumn@s que tienen alguna discapacidad de tipo físico o cuando presentan alteraciones de la conducta muy graves. Además este auxiliar no tiene porque tener una titulación determinada, con lo cual tampoco realiza la adaptación curricular, sino que en principio su función es de ayudar a l@s niños con discapacidad física a cubrir sus necesidades ya sean de transporte o lo que sea menester y asimismo intervenir si es preciso cuando se trata de problemas conductuales. Sin embargo a nivel curricular es mínima, también depende de la disposición de este, ya que no tiene obligación en este sentido.
Así que el tema está complicado ...

Jefferson Bastidas dijo...

Muy interesante su blog.

Atentamente

http://psicojeffloral.blogspot.com/

Marc Giner Llenas dijo...

Hola Jefferson,

Muchas gracias por tu comentario, me he pasado por tu blog y me ha parecido interesante, si te animas a participar con algún artículo en el nuestro será un placer.
saludos,

Marc

Anónimo dijo...

Hola, muchas gracias por los comentarios aportados en este blog...
La razón por la que he decidido escribir es motivada por una preocupación que tengo en este momento. Resulta que tengo una niña de 6 años y está estudiando primer grado. Ella es muy inteligete, a sus cinco años ya sabía leer y escribir, cosas que aprendió en su casa a través de su madre. A ella le gusta hacer sus tareas y toda actividad escolar que le pongan en su casa ella la hace. Mi preocup'ación se funda en que, cuando se lleva al colegio, no realiza ninguna actividad que le mande la maestra...sencillamente no hace nada en sus cuadernos. Su madre la ha supervisado en el colegio y mientras está en compañía de ella escribe todo lo que le mandan, pero una vez se va su madre se desconect de esa responsabilidad. Mi esposa dice que la maestra sólo copia las actividades en la pizarra y muy poco supervisa. Y al final de las clases siempre vemos en el cuaderno de nuestra hija una nota de la maestra que dice: "La niña no realizó la actividad en clase". En realidad, estoy muy desconcertado y no logro entender qué pasa, pues la niña en la casa manifiesta gran interés por sus tareas...pero en el colegio no hace nada.
¿Podrían ayudarme? No sé qué hacer ni por donde comenzar. Estaría muy agradecido si aportarán alguna respuesta en cuanto al asunto. Gracias!!

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