El blog de los especialistas en psicología y pedagogía infantil y juvenil, aquí encontrarás artículos interesantes con orientaciones y reflexiones para padres y profesionales.
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UNA NUEVA CONCIENCIA MÉDICA Y SOCIAL FRENTE A LA EPIDEMIA DEL AUTISMO
Escrito por
Rosina Uriarte
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Petición de Raquel Martín Caraballo en change.org
Hace 20 años, 1 de cada 10.000 niños era diagnosticado con autismo. En la actualidad, 1 de cada 60 niños presenta algún tipo de Trastorno del Desarrollo que lo sitúa en el Espectro (Déficit de Atención, Hiperactividad, TGD, Autismo, Asperger...). Ninguna enfermedad ha crecido a un ritmo tan demencial. Hablamos de la nueva epidemia del siglo XXI. Las autoridades sanitarias asisten a esta explosión entre abrumadas e impotentes. Los educadores están desbordados. Y mientras se siguen manejando criterios obsoletos para su abordaje y comprensión, nadie pone freno a esta pandemia que está dilapidando el futuro de una buena parte de la población infantil. En esta petición, las familias afectadas de niños con TEA solicitamos:
-Que se revisen los actuales protocolos de prevención, diagnóstico y tratamiento de los llamados Trastornos del Espectro Autista.
-Que se deje de abordar el autismo como un síndrome genético o como condición psiquiátrica o enfermedad mental.
-Que se detengan los tratamientos farmacológicos basados en psicofármacos que afectan al sistema nervioso central de los niños y bebés, muchos de ellos con efectos secundarios indeseados.
-Que se reconozcan los Trastornos del Desarrollo como enfermedad o disfunción del sistema inmune con sus repercusiones inflamatorias multisistémicas a nivel digestivo y neuronal.
-Que se realicen todos los estudios pertinentes llamados a demostrar científicamente los múltiples problemas orgánicos que presentan los niños con autismo (intolerancias alimenticias, problemas de metilación, deficiencias a nivel de enzimas digestivas, acumulación de tóxicos, envenenamiento por metales pesados, desarrollo de disbiosis intestinales, parasitosis, candidiasis crónica, infecciones bacterianas, daños por virus lentos, etc, etc)
-Que se asista a los niños con los Tratamientos Biológicos adecuados a esta condición desde el Sistema Nacional de Salud. Que se incorporen las terapias dietéticas y biomédicas adecuadas desde el mismo momento en que se sospecha un Trastorno del Desarrollo en un bebé.
-Que la enfermedad salga del abordaje terapéutico de las Áreas de Salud Mental y se dispongan equipos médicos multidisciplinares para tratarla correctamente, que incluya a médicos inmunólogos, gastroenterólogos, nutricionistas y queladores.
-Que los protocolos de prevención y diagnóstico incluyan pruebas necesarias para el correcto abordaje de la enfermedad: como estudios de flora intestinal, estudios completos de metabolitos orgánicos, estudios de toxicidad orgánica, estudios de intolerancias alimenticias, estudios enzimáticos y de sensibilidad proteica, perfiles víricos, etc, etc.
-Que se limite el uso de antibióticos masivos en niños inmunodeprimidos o con flora intestinal enferma y que se aborde esta patología atendiendo a todas las conexiones intestinos-cerebro y su influencia en la neurotransmisión cerebral.
-Que las autoridades sanitarias presten atención y escuchen lo que los padres afectados llevamos años denunciando: que existe un vínculo entre las inmunizaciones aplicadas en los actuales calendarios de vacunación y la eclosión del autismo regresivo infantil.
-Que se revisen los protocolos de vacunación con criterios preventivos y selectivos, de manera que se evite vacunar con los mismos criterios generales a aquellos niños hipersensibles que presenten cuadros de inmunodepresión o de posible hiperreactividad a los virus lentos y excipientes contenidos en las vacunas.
-Que se realicen los estudios pertinentes que demuestren de una vez el vínculo entre las vacunas y la aparición de los signos autísticos, especialmente en la vacuna llamada TRIPLE VÍRICA que está actuando como detonador. Que dichos estudios estén realizados de forma completamente independiente, sin ninguna presión, ni financiación ni vinculación a organismos próximos a ninguna Multinacional Farmacéutica.
-Que se escuche al personal sanitario independiente (médicos y científicos) que desde hace tiempo denuncian el vínculo entre el uso de fármacos, tóxicos y vacunas y la aparición de la enfermedad.
Si piensas que otra forma de hacer las cosas es posible en el MANEJO TERAPEUTICO de esta enfermedad. Si piensas que la EPIDEMIA DEL AUTISMO REGRESIVO INFANTIL puede ser prevenida y debe ser detenida, firma esta petición aquí:
http://www.change.org/es/peticiones/una-nueva-conciencia-m%C3%A9dica-y-social-frente-a-la-epidemia-del-autismo
POR UN MUNDO SIN AUTISMO.
CAMPAÑA INTERNACIONAL "STOP DSM"
Escrito por
Rosina Uriarte
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CAMPAÑA INTERNACIONAL "STOP DSM"
Debaten si hay que medicara los niños hiperactivos |
| Una campaña internacional combate la tendencia a recetar medicamentos a pequeños con dificultades de comportamiento en la escuela o en la casa Publicado en rosario3.com "Vivimos en una época en la que niños y adolescentes
suelen ser etiquetados y medicados por moverse en clase,
atender a cuestiones diferentes a las que se espera y no obedecer. Se medicaliza el malestar infantil y adolescente pensando, desde lógicas reduccionistas, en problemas complejos". De esta manera se presenta -vía web- la campaña internacional llamada "Stop DMS", impulsada por un grupo de profesionales que trabajan en torno a la patologización y medicalización de niños y adolescentes. La iniciativa, implementada como un foro, ya se ha realizado en lugares como Brasil o España para convocar a psicólogos, psiquiatras, pediatras, neurólogos y psicopedagogos -entre otros- interesados en la temática. "Nos encontramos con niños que por presentar dificultades en la escuela o en el ámbito familiar son rotulados y medicados de un modo inmediato, sin que nadie los haya escuchado primero, sin referencias a su contexto y a su historia. Y sin ningún intento de comprender sus conflictos ni de ayudarlos de otras maneras", explican. "Yo estoy con el movimiento del forum contra la medicalización de la infancia, que comenzó en Barcelona. Inicié la movilización porque he podido ver que miles de niños están siendo diagnosticados y medicados con psicotrópicos por un supuesto diagnóstico de Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), que inventó un manual de psiquiatría (conocido como DMS, de ahí el nombre de la campaña) que actualmente se utiliza todo el tiempo en los espacios de salud mental públicos y privados", expresó Verónica García, psicóloga clínica especialista en infancia y principal impulsora de la versión mendocina del foro internacional. Según explica la profesional, hay neurólogos infantiles que recetan ritalina o fluoxetina para que el pequeño preste atención y haga las tareas. "Estos médicos medican a partir de hacer unas simples preguntas a los padres del paciente, sin profundizar en lo que realmente le está pasando. El problema es que esas drogas tienen efectos secundarios muy negativos y algunos son de por vida. Recurren a la medicación como primera instancia, borrando la historia familiar y escolar del niño, su subjetividad. Eso es lo más peligroso", detalló García, al tiempo que remarcó que muchos niños están siendo psico-medicados y no lo necesitan. Según el "Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV)", el Trastorno de Déficit de Atención es una patología neurobiológica que se expresa, sobre todo, a través de manifestaciones en la conducta, y constituye uno de los problemas más comunes de la infancia. Tal cual define este manual, las tres características principales del déficit o trastorno son: inatención, impulsividad e hiperactividad. En tanto, la Fundación de Neuropsicología Clínica (FNC), que funciona en Buenos Aires y basa varios de sus estudios en la terminología utilizada en el DSM, asegura que "los niños que padecen este síndrome suelen tener un rendimiento escolar inferior al que les correspondería por su capacidad intelectual. El 30 por ciento repite por lo menos un grado escolar, y suelen tener dificultades para cumplir con las pautas y responder a los límites que se les pone en casa y en la escuela". Fuente: Los Andes – Mendoza Información y firma del manifiesto aquí: http://stopdsm.blogspot.com/ |
Si eres responsable del aprendizaje de los niños, puede que esto te interese...
Escrito por
Rosa M. García Hdez
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En mi blog este mes estoy realizando unaCAMPAÑA DE CONCIENCIACIÓN Y DIVULGACIÓN DE LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA VISIÓN...
En él he colgado 2 presentaciones que os pueden ser de utilizadad tanto si sois padres como si trabajáis con los niños y participáis en su aprendizaje diario.
Por tanto, si sois PADRES y queréis informaros sobre LA VISIÓN DE TUS HIJOS, espero que la presentación del enlace os resulte interesante.
_______________________________________________
Aquí sin embargo, os muestro la presentación que está enfocada a PROFESORES, PEDAGOGOS, PSICÓLOGOS INFANTILES, ORIENTADORES, EDUCADORES INFANTILES, ECT. En definitiva, todo aquel profesional relacionado con la educación y aprendizaje del niño.
Como dice la noticia publicada en ABC.es "Uno de cada cuatro niños en edad escolar sufre algún problema visual sin diagnosticar, que afecta a su rendimiento escolar."
Cuando un niño va mal en el colegio, sus calificaciones están por debajo de la media, así como su rendimiento, su comportamiento es "complicado", etc., se tiende a catalogar al niño de "vago" o "mal estudiante" (afortunadamente esto cada vez ocurre menos); no se valora el esfuerzo que diariamente el niño hace por alcanzar el nivel de sus compañeros, sencillamente porque no llega; con la consecuente frustración y problemas de autoestima que todo ello supone para el niño.
La mayoría de las veces lo que está demostrando con todo esto, es que HAY UN PROBLEMA VISUAL OCULTO, cuya compensación constante, le hace:
- no poder concentrarse al 100% en la tarea escolar que le mandan,
- no rendir como el resto de sus compañeros porque le supone mayor cantidad de energía (esfuerzo) hacerla,
- requerir más tiempo para acabarla,
- frustarse y evitar hacer las tareas escolares,
- ect.
He realizado esta breve presentación de unos 10-15 minutos, para informaros sobre cómo puede afectar un problema en su visión o en su desarrollo al aprendizaje del niño; y sobre todo, el esfuerzo que puede suponerle compensarlo por su cuenta, y superar sus dificultades en el día a día.
Fracaso escolar y problemas visuales
View more presentations from Rosa García .
Si deseáis preguntar algo, aquí estoy :-)
¡¡¡Vuelta al cole!!!
Escrito por
Rosa M. García Hdez
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Cuando llega Septiembre todos empezamos nuestro “año escolar” -no sólo los niños-, tanto si nos fuimos en Junio, en Julio o en Agosto de vacaciones, o como si no nos fuimos. En verano todos bajamos nuestro ritmo de trabajo; el buen tiempo, el calor, los niños sin cole, y quizás, nuestras ciudades más vacías y tranquilas, hacen que disfrutemos más nuestro tiempo y no sigamos el ritmo frenético del resto del año.
Por ello, nuestro sistema visual está mucho más relajado, ya que si baja nuestro estrés laboral, también baja nuestro estrés visual. En vacaciones, si leemos es por ocio o si hacemos alguna tarea en distancia de cerca, es porque estamos retomando alguna afición olvidada. En cualquiera de esos casos, la tensión es mínima y descansamos cuando queremos. Así, Septiembre es el mejor mes para hacernos una revisión de nuestra visión. Ésta estará en su estado más puro y relajado, dará los valores más reales que posee, tanto en cantidad como en calidad de visión (graduación, enfoque, fusión, percepción, agudeza visual, integración con otros sistemas sensoriales,…); además, emocionalmente todos estamos más relajados cuando volvemos de vacaciones, y todo afecta.
Por tanto, antes de retomar el ritmo acelerado de todo el año, es recomendable hacerse un chequeo completo de la visión para comprobar que todo está bien, o para poner soluciones si existe algún problema antes de que los síntomas surjan, o sencillamente para recibir unas pautas por parte del optometrista de una buenas Normas de Higiene Visual y de Ergonomía, que no hacen mal a nadie.
El caso particular del niño

Pero si comprobar que el sistema visual está en pleno rendimiento (sin nada que lo altere) es importante en un adulto, imaginaos lo importante que es en un niño, donde cualquier problema visual puede dificultar su correcto aprendizaje en la lectura o en la escritura, en su coordinación ojo-mano, en su desarrollo motor o en su equilibrio para realizar cualquier deporte, en su percepción, en su integración de la información visual con la de otros sentidos… Todo esto le creará limitaciones sociales que irán en perjuicio de su desarrollo, su personalidad y su carácter.
El niño está en continuo desarrollo y cualquier obstáculo que se le presente durante el mismo (en este caso hablo del desarrollo visual, pero le afectaría cualquiera alteración en cualquier sentido que le aporta una información que debe integrar), puede alterar todo el procesamiento de la información visual:
Entre 0 y 14 años es muy importante detectar y tratar cualquier alteración visual, ya que en el sistema visual se están produciendo constantes cambios anatómicos y fisiológicos según el niño se va desarrollando, dando lugar a la formación de los patrones visuales y a todas las conexiones neurológicas que afectarán a su futura Percepción. Además, en los primeros años de vida el niño está aprendiendo de todo lo que le rodea y de todo lo que hace, y como escribí en otra entrada anterior (de mi otro blog), MUCHA de esa información entra a través de los ojos. Un problema visual (SIN SER UN PROBLEMA PATOLÓGICO) puede ocasionar:
Una vez el problema visual ha desaparecido (se ha tratado), estos escolares mejorarán sus notas, estarán más contentos y serán más sociales. Se sentirán más capaces de afrontar retos difíciles de la etapa escolar.
Por eso, es tan importante un DIAGNÓSTICO PRECOZ a estas edades; y tanto padres como educadores son los responsables de detectar cualquier mínimo problema que presente el niño en la realización de sus tareas diarias. El niño no se va a quejar porque no sabe lo que es un problema de visión, y piensa que todo el mundo ve como él, y si sus compañeros sacan mejores notas que él o juegan mejor al futbol, él sencillamente se irá formando una opinión negativa de él mismo (“Soy más tonto o más torpe que los demás”), reafirmada muchas veces por el entorno, sin saber que hay “algo” que le impide estar en las mismas condiciones que el resto de sus compañeros de clase o amigos al realizar cualquier actividad.
Uno de cada tres niños en edad escolar sufren algún problema de visión SIN DIAGNOSTICAR, y alrededor del 30% del fracaso escolar está relacionado con anomalías visuales.
En otra entrada tenéis una lista de SIGNOS Y SÍNTOMAS que podéis tener en cuenta para detectar si vuestro/a hijo/a o alguno de vuestros alumnos tiene algún problema visual (algunos de los síntomas de esta lista también es válida para los adultos). Pero para haceros una idea, cualquier problema en la visión puede acarrear que el niño:
Muchas veces los padres y los educadores achacan esta actitud negativa a problemas psicosociales, a problemas de lecto-escritura (dislexia) o de hiperactividad, cuando lo más probable es que sólo sea causa de un problema visual sin tratar.
Aunque un niño no haya desarrollado su sistema visual con normalidad, cuanto antes detectemos el problema, antes podremos tratarlo y ayudarle a potenciar su sistema visual, llegando a recuperar su nivel de desarrollo normal para la edad del niño. Esto ocurre porque cuanto más pequeño es el niño, más plástico es su sistema visual, debido a que aunque el órgano visual se desarrolla completamente hasta los 2 años, hasta los 6 años su sistema visual no consigue su funcionalidad completa. Así, si durante ese período su visión tiene cualquier alteración (miopía, astigmatismo, desviación de un ojo, ojo vago, reflejo primitivo sin inhibir,…), el desarrollo no será igual, y si no se trata a tiempo dará lugar a dificultades en su vida diaria. No hay que dejar que pase el tiempo a ver si se soluciona solo, PORQUE NO LO HARÁ, irá a más y puede ser demasiado tarde cuando queramos hacer algo.
También, puede ocurrir que hasta el momento el niño no haya tenido problemas en el colegio y pensemos que su visión está correctamente, y los padres decidan que no necesita una revisión visual HASTA QUE NO MANIFIESTE ALGÚN PROBLEMA EN EL COLEGIO. No hay que esperar a que eso ocurra, una revisión rutinaria no hace mal a nadie y puede evitar que surjan los síntomas y los problemas de rendimiento en el colegio.
Puede ocurrir, que en los cursos anteriores, el niño no tuviera problemas, pero que según transcurre el nuevo curso, manifieste problemas de rendimiento o malas notas que hasta ahora no tenía. Eso sencillamente puede querer decir que el niño presenta un problema visual latente que hasta ahora no se había manifestado porque la exigencia académica no era lo suficientemente alta como para hacerla patente. Pero al aumentar la demanda académica, al aumentar de curso, un problema visual que parecía controlado, se descontrola, porque por ejemplo, el esfuerzo por entender un texto más complicado puede evidenciar un problema de lectura, que antes no parecía que existiera.
Por todo esto, como optometrista, recomiendo que cualquiera de nosotros deberíamos hacernos una revisión visual mínimo una vez al año y SOBRE TODO LOS NIÑOS. Y con “revisión visual” no me refiero sencillamente a ir al oftalmólogo -que también es recomendable, para saber si los ojos están sanos-, o hacer una simple medida de Agudeza Visual, sino el acudir a un optometrista cualificado que pueda evaluar si su sistema visual está preparado para funcionar a pleno rendimiento.
Cualquier alteración visual en niños o adultos, hace que nuestra visión no sea eficaz y en consecuencia nuestro aprendizaje o trabajo tampoco lo sea.
Cuando llega Septiembre todos empezamos nuestro “año escolar” -no sólo los niños-, tanto si nos fuimos en Junio, en Julio o en Agosto de vacaciones, o como si no nos fuimos. En verano todos bajamos nuestro ritmo de trabajo; el buen tiempo, el calor, los niños sin cole, y quizás, nuestras ciudades más vacías y tranquilas, hacen que disfrutemos más nuestro tiempo y no sigamos el ritmo frenético del resto del año.Por ello, nuestro sistema visual está mucho más relajado, ya que si baja nuestro estrés laboral, también baja nuestro estrés visual. En vacaciones, si leemos es por ocio o si hacemos alguna tarea en distancia de cerca, es porque estamos retomando alguna afición olvidada. En cualquiera de esos casos, la tensión es mínima y descansamos cuando queremos. Así, Septiembre es el mejor mes para hacernos una revisión de nuestra visión. Ésta estará en su estado más puro y relajado, dará los valores más reales que posee, tanto en cantidad como en calidad de visión (graduación, enfoque, fusión, percepción, agudeza visual, integración con otros sistemas sensoriales,…); además, emocionalmente todos estamos más relajados cuando volvemos de vacaciones, y todo afecta.
Por tanto, antes de retomar el ritmo acelerado de todo el año, es recomendable hacerse un chequeo completo de la visión para comprobar que todo está bien, o para poner soluciones si existe algún problema antes de que los síntomas surjan, o sencillamente para recibir unas pautas por parte del optometrista de una buenas Normas de Higiene Visual y de Ergonomía, que no hacen mal a nadie.
El caso particular del niño

Pero si comprobar que el sistema visual está en pleno rendimiento (sin nada que lo altere) es importante en un adulto, imaginaos lo importante que es en un niño, donde cualquier problema visual puede dificultar su correcto aprendizaje en la lectura o en la escritura, en su coordinación ojo-mano, en su desarrollo motor o en su equilibrio para realizar cualquier deporte, en su percepción, en su integración de la información visual con la de otros sentidos… Todo esto le creará limitaciones sociales que irán en perjuicio de su desarrollo, su personalidad y su carácter.
El niño está en continuo desarrollo y cualquier obstáculo que se le presente durante el mismo (en este caso hablo del desarrollo visual, pero le afectaría cualquiera alteración en cualquier sentido que le aporta una información que debe integrar), puede alterar todo el procesamiento de la información visual:
- la forma de recibir una información,
- la forma de integrar dicha información,
- la forma de procesar esa información,
- o incluso, la forma de responder a la información recibida,
Entre 0 y 14 años es muy importante detectar y tratar cualquier alteración visual, ya que en el sistema visual se están produciendo constantes cambios anatómicos y fisiológicos según el niño se va desarrollando, dando lugar a la formación de los patrones visuales y a todas las conexiones neurológicas que afectarán a su futura Percepción. Además, en los primeros años de vida el niño está aprendiendo de todo lo que le rodea y de todo lo que hace, y como escribí en otra entrada anterior (de mi otro blog), MUCHA de esa información entra a través de los ojos. Un problema visual (SIN SER UN PROBLEMA PATOLÓGICO) puede ocasionar:
- problemas de rendimiento académico,
- problemas de rendimiento deportivo,
- fracaso escolar (a largo plazo),
- y lo que es peor, problemas de autoestima.
Una vez el problema visual ha desaparecido (se ha tratado), estos escolares mejorarán sus notas, estarán más contentos y serán más sociales. Se sentirán más capaces de afrontar retos difíciles de la etapa escolar.
Por eso, es tan importante un DIAGNÓSTICO PRECOZ a estas edades; y tanto padres como educadores son los responsables de detectar cualquier mínimo problema que presente el niño en la realización de sus tareas diarias. El niño no se va a quejar porque no sabe lo que es un problema de visión, y piensa que todo el mundo ve como él, y si sus compañeros sacan mejores notas que él o juegan mejor al futbol, él sencillamente se irá formando una opinión negativa de él mismo (“Soy más tonto o más torpe que los demás”), reafirmada muchas veces por el entorno, sin saber que hay “algo” que le impide estar en las mismas condiciones que el resto de sus compañeros de clase o amigos al realizar cualquier actividad.
Uno de cada tres niños en edad escolar sufren algún problema de visión SIN DIAGNOSTICAR, y alrededor del 30% del fracaso escolar está relacionado con anomalías visuales.
En otra entrada tenéis una lista de SIGNOS Y SÍNTOMAS que podéis tener en cuenta para detectar si vuestro/a hijo/a o alguno de vuestros alumnos tiene algún problema visual (algunos de los síntomas de esta lista también es válida para los adultos). Pero para haceros una idea, cualquier problema en la visión puede acarrear que el niño:
- no pueda seguir atentamente las explicaciones del profesor en la pizarra si no ve bien de lejos,
- no pueda leer y estudiar con comodidad si ve mal de cerca,
- no pueda entender lo que lee si se tiene que esforzar en leer bien,
- rechazará constantemente ir al colegio,
- su comportamiento será distraído y le costará centrarse en las lecciones o en cualquier actividad que requiera gran atención,
- no le gustará hacer los deberes,
- se sentirá aislado y retrasado paulatinamente del resto de sus compañeros respecto a su aprendizaje,
- por ello, puede volverse introvertido o incluso desarrollar un complejo de inferioridad, muy negativo para su desarrollo como estudiante y como persona.
Muchas veces los padres y los educadores achacan esta actitud negativa a problemas psicosociales, a problemas de lecto-escritura (dislexia) o de hiperactividad, cuando lo más probable es que sólo sea causa de un problema visual sin tratar.
Aunque un niño no haya desarrollado su sistema visual con normalidad, cuanto antes detectemos el problema, antes podremos tratarlo y ayudarle a potenciar su sistema visual, llegando a recuperar su nivel de desarrollo normal para la edad del niño. Esto ocurre porque cuanto más pequeño es el niño, más plástico es su sistema visual, debido a que aunque el órgano visual se desarrolla completamente hasta los 2 años, hasta los 6 años su sistema visual no consigue su funcionalidad completa. Así, si durante ese período su visión tiene cualquier alteración (miopía, astigmatismo, desviación de un ojo, ojo vago, reflejo primitivo sin inhibir,…), el desarrollo no será igual, y si no se trata a tiempo dará lugar a dificultades en su vida diaria. No hay que dejar que pase el tiempo a ver si se soluciona solo, PORQUE NO LO HARÁ, irá a más y puede ser demasiado tarde cuando queramos hacer algo.
También, puede ocurrir que hasta el momento el niño no haya tenido problemas en el colegio y pensemos que su visión está correctamente, y los padres decidan que no necesita una revisión visual HASTA QUE NO MANIFIESTE ALGÚN PROBLEMA EN EL COLEGIO. No hay que esperar a que eso ocurra, una revisión rutinaria no hace mal a nadie y puede evitar que surjan los síntomas y los problemas de rendimiento en el colegio.
Puede ocurrir, que en los cursos anteriores, el niño no tuviera problemas, pero que según transcurre el nuevo curso, manifieste problemas de rendimiento o malas notas que hasta ahora no tenía. Eso sencillamente puede querer decir que el niño presenta un problema visual latente que hasta ahora no se había manifestado porque la exigencia académica no era lo suficientemente alta como para hacerla patente. Pero al aumentar la demanda académica, al aumentar de curso, un problema visual que parecía controlado, se descontrola, porque por ejemplo, el esfuerzo por entender un texto más complicado puede evidenciar un problema de lectura, que antes no parecía que existiera.
Por todo esto, como optometrista, recomiendo que cualquiera de nosotros deberíamos hacernos una revisión visual mínimo una vez al año y SOBRE TODO LOS NIÑOS. Y con “revisión visual” no me refiero sencillamente a ir al oftalmólogo -que también es recomendable, para saber si los ojos están sanos-, o hacer una simple medida de Agudeza Visual, sino el acudir a un optometrista cualificado que pueda evaluar si su sistema visual está preparado para funcionar a pleno rendimiento.
Cualquier alteración visual en niños o adultos, hace que nuestra visión no sea eficaz y en consecuencia nuestro aprendizaje o trabajo tampoco lo sea.
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