Mostrando entradas con la etiqueta separación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta separación. Mostrar todas las entradas

Custodia compartida, responsabilidad compartida

1 comentarios

HIJOS COMPARTIDOS
En algunas comunidades autónomas se ha implantado la custodia compartida como la medida de tutela que regirá desde ahora en los procesos matrimoniales con hijos. Quiere decir que el padre y la madre deberán asumir de forma compartida las responsabilidades cotidianas del cuidado, educación y mantenimiento de las hijas y/o hijos, al disolver legalmente la relación de pareja.
Ya sabemos que cuando las parejas se separan siguen siendo padre y madre de hijas e hijos compartidos. Hasta ahora, lo habitual era que la madre se quedara con la prole y al padre se le asignaran unas horas o días de visita semanal y semanas de vacaciones, además de deber aportar un dinero mensual para su mantenimiento. Y la madre debería asumir la responsabilidad y el esfuerzo continuado de la guarda y custodia de los menores: vivir con ellos, alimentarlos, llevarlos a la escuela, etc. y etc.
Hay algunos padres que han luchado por conseguir la custodia, y algunos la han conseguido, después de haber probado por activa y por pasiva, que la madre era una incompetente para hacerse cargo de los hijos e hijas de ambos, o que tenía graves problemas de cualquier índole.
PADRES Y MADRES
Se ha venido entendiendo que lo más natural era que la madre continuarea encargándose de los hijos, como normalmente lo había hecho a lo largo del matrimonio. Al mismo tiempo, se suele puntuar negativamente los padres que, después de la separación, únicamente tienen los hijos las cabezas de semana y vacaciones y que no deben responsabilizarse de su crecimiento personal cotidiano o de la educación académica, cosas difíciles de asumir y de seguir cuando les ven unos pocos días al mes, normalmente sábado y/o domingo: los padres McDonald, padres Zoo o padres Wii, con los que los hijos y las hijas solo deberían pasarlo bien. Se ha descrito siempre como una situación un poco injusta, porque las madres debían esforzarse en “educar” y los padres solo en “divertir”.
Ahora, cuando se legisla que el padre y la madre deberán compartir la custodia y asegurar que los dos asuman en tiempo y en responsabilidad la educación y vida de los hijos e hijas, aparecen voces discrepantes de colectivos de mujeres que el encuentran injusto, porque parece que a las madres se les privas de... no sé muy bien de qué. Del sentido de su vida? De la continuidad de las responsabilidades del anterior vida “familiar”? De su dignidad como madre? De su dignidad como persona?
Es evidente que en muchas parejas que tienen hijos suele ser la madre la quien se encarga de los pequeños, y también de lo que podría entenderse como las diarias de “la casa”. Y el padre es el encargado de llevar más dinero y de las tareas más “grandes” y “importantes”. En muchas ocasiones suele haber un reparto de tareas y de tiempo que, al separarse como pareja, pierden su sentido y se deben recomponer. Porque la responsabilidad sobre los hijos y las hijas es la misma que había antes de la separación, aunque la relación de cada uno de los progenitores con aquellos no lo sea.
Con la aplicación de la custodia compartida, padre y madre deberán equilibrar su dedicación a la “familia”, la que ahora formarán con los hijos y sin la pareja con quien los comparten; una familia paralela, divergente y convergente, porque se comparten aquellas pequeñas personas a las que la ley siempre pone como principales beneficiarios.
PRESENTE Y FUTURO COMPARTIDO
El cambio legal a la “custodia compartida” como la forma de guarda y custodia preferente, facilitará también a las nuevas -o no tan nuevas- familias la evolución hasta una responsabilidad parental compartida. Si tanto él como ella saben que, en el caso de separarse, deberán responder delante de los hijos y la ley de manera semejante, la asunción de la corresponsabilidad será más sencilla y, a la larga, se verá socialmente como una situación normal, exigida por la ley y la sociedad. Y no deberán entenderse las ganancias emocionales, y a veces económicas, derivadas de la parentalidad como una manera de compensar una pretenida mayor dedicación a la familia o al matrimonio. Hay que diferenciar lo que los y las juristas bien saben hacer, entre la pensión compensatoria al/a la cónyuge desfavorecido/da de la pensión de alimentos a los hijos e hijas.
Claro que, se dirá, muchos padres quizá no estén preparados para asumir la custodia tanto como lo están las correspondientes madres. O si, porque los criterios de “guarda y custodia” quizá estén demasiado identificados con la relación convencional madre-hijos y no se hayan tenido en cuenta los valores que también aportan los padres -masculinos- a la relación parental/familiar. Además, hay que favorecer que las madres se desresponsabilicen del 50% del total de guarda y custodia parental y dejen a los padres que asuman su parte.
EL INTERÉS DEL MENOR
El interés del menor es, en este caso y siempre, tener relaciones plenas con el padre y la madre después de que estos hayan decidido separarse como pareja. Y también, evidentemente, antes de la separación o siempre, en caso de que continúen juntos. Y para que haya esta relación plena con el padre y la madre, los poderes públicos deben garantizarla por ley ya que, salvo algunos casos contados, será mejor que estén los dos, mitad y mitad. La responsabilidad seguirá siendo compartida.

En caso de ponerse en práctica la “custodia compartida”, y en “beneficio del menor”, el sistema judicial no debería caer en la trampa de hacer demasiado excepciones a lo que deberá ser la regla general. Los problemas pueden surgir cuando haya que ponerse de acuerdo, pero eso deberá evitarse con una negociación previa y una sentencia cuidadosa. Si han dejado de ser pareja no podrán dejar nunca de ser padre y madre de unos mismos hijos e hijas, mientras estén vivos unos y otros. Pueden encontrarse diferentes modelos de compartir la coparentalidad, según la distancia entre los domicilios, las ocupaciones laborales, los medios económicos y, por ello, será necesario que se potencien los equipos psicosociales de asesoramiento a los juzgados y los de mediación
La aprobación de una normativa legal que obligue a las parejas que se separan a asumir, como padres y madres que son, la responsabilidad en relación a los hijos e hijas que han colaborado al llevar al mundo y a aquella familia, es una oportunidad de crecimiento para cada menor de familia separada y para la Sociedad en general que no podemos dejar perder por no poner los medios personales y materiales y el cuidado necesario en su aplicación. Y siempre, preservando el interés de los menores, no del padre absentista, de la madre sobreprotectora, o viceversa.
Eduard Hervàs Martínez
Psicólogo Clínico
edhervas@cop.se

Pautas para enfocar la separación o divorcio

4 comentarios
En un anterior artículo, a raíz de una charla que realizamos en una de las escuelas con las que colaboramos frecuentemente, hablábamos de como debíamos enfocar la separación a nuestr@s hij@s para que el impacto inicial fuera más llevadero. No obstante, está claro que el proceso no acaba aquí sino que una nueva vida empieza y que por muy bien que hayamos hecho los primeros pasos no debemos descuidar lo que irá aconteciendo en el futuro. En este sentido indicamos a continuación aquellos aspectos básicos que deben ser tenidos en cuenta:
  • En primer lugar, los ACUERDOS SIEMPRE SE HAN DE RESPETAR, especialmente los relativos al régimen de visitas, puesto que sino pueden suponer cierta sensación o sentimiento de abandono. Es bueno que el padre o madre custodio se muestre un tanto flexible en las visitas que puede realizar la otra parte, ya que l@s hij@s tienen necesidad de ver a aquella figura que ya no está en casa.
  • Se ha de procurar mantener el máximo de ESTABILIDAD en la vida cotidiana de l@s hij@s en relación al domicilio, la escuela, el entorno, los horarios, hábitos y demás. Primero hemos de dar tiempo a que se adapten a la nueva situación, pueden tardar más de un año y progresivamente ya iremos introduciendo cambios, siempre anticipándolos convenientemente.
  • Debemos intentar NO HABLAR MAL de la otra figura parental, ya sea enfrente él o ella con otra persona o bien directamente con ell@s. Debemos tener en cuenta que para ell@s es como si hablasemos mal de una parte suya, de alguién a quien quieren mucho aunque les haya hecho daño a la otra figura. Este aspecto, así como el resto de dificultades, ocurren especialmente en los casos de separación por infidelidades en las que las relaciones entre los progenitores se vuelven más difíciles.
  • Se debe procurar establecer unas PAUTAS COMUNES en relación a la educación del hij@, puesto que ambos deben querer lo mejor para él y ella, en este sentido conviene tomar especial atención a:
    • Escuela
    • Exigencia y normativa
    • Rutinas
    • Aspectos de tipo material
En ocasiones respetar este último punto puede resultar difícil para el padre no custodio, puesto que pueden pasar poco tiempo con ell@s y es posible que prefieran no entrar en temas de exigéncia, no obstante deben de tener en cuenta que sus hijos necesitan la misma uniformidad de criterio que el resto de niñ@s, para desarrollarse personalmente de forma adecuada.
  • Buscar el ACUERDO en todas las DECISIONES IMPORTANTES para el niñ@.
  • El punto más importante recae en el hecho de que LOS HIJOS NUNCA DEBEN SER UN ELEMENTO DE LUCHA entre los padres. Conviene tener en cuenta que este aspecto es el más desestabilizador para ell@s, ya que los pone en una disyuntiva muy difícil de resolver, para la cual ningún niño se encuentra preparado. Las disputas las deben resolver los padres entre ellos y no tienen porque envolver a los hij@s, ya que las consecuencias psicológicas para los ell@s son terribles, entrando en una inestabilidad emocional muy difícil de resolver.
En los casos en los que es más complejo llegar a una situación de acuerdo, nosotros acostumbramos a recomendar mediación familiar como una posible ayuda a un acercamiento de posiciones, aunque depende mucho de la predisposición de los padres y de que entiendan que sus hij@s no tienen que pagar sus platos rotos y tienen derecho a crecer en un entorno de respeto y con unas relaciones afectivas positivas con su padre y su madre.

Que deben explicar los padres en una separación

5 comentarios
Escribo el presente artículo a raíz de una charla para el profesorado-tutor que dí recientemente en un centro escolar con el que frecuentemente colaboro, el artículo responde a un resumen o síntesis de los aspectos más relevantes sobretodo de cara a los padres y madres en proceso de separación.
Lamentablemente, en la actualidad cada vez con mayor frecuencia se dan procesos de separación entre familias con hijos. Digo lamentablemente porque ésta suele conllevar consecuencias negativas para l@s niñ@s.
En ellos se empieza un proceso de características parecidas al duelo, en el que se da una primera fase de shock, que se caracteriza por la negación de lo sucedido, el aturdimiento y la no aceptación de esta situación. A esta fase le seguiría una de preocupación, que se suele caracterizar por tristeza, falta de ganas de hacer cosas, agotamiento, culpabilidad, ... Y por último, llegaría una fase de resolución o de adaptación a la nueva situación, en la que somos capaces de recordar de forma placentera la situación actual y recuperar interés por nuevas actividades o por aquellas por las que habíamos perdido el interés de forma momentánea, por ejemplo en el caso de la separación se puede ver muy repercutido el rendimiento escolar.
Resulta necesario que pasen por estas etapas, con la finalidad de que lleguen a la etapa de resolución. No obstante, a menudo este tránsito entre etapas no resulta sencillo y es relativamente fácil que se queden durante mucho tiempo en una de las dos primeras etapas con las consecuencias negativas que ello conlleva.
Por este motivo resulta muy importante, en primer lugar, tener en cuenta las siguientes orientaciones para explicar al niño lo que está sucediendo:
  • Resulta importante que le expliquen la situación las dos figuras
  • Es importante decir la verdad, no maquillar ésta mediante mentiras que puedan hacer la situación más llevadera como "Papá está de viaje" o "Mamá se ha ido a trabajar lejos", este tipo de informaciones potenciará aún más la incomprensión por parte del niñ@, además que llegará un momento en que comprenderá la situación, sin embargo, no entenderá porque se le mintió.
  • Explicarle que sus papás se ha dejado de querer, lo que no significa que dejen de quererlo a él, sinó que son sus padres y que lo seguiran queriendo siempre, jamás se podrán separar de él o ella.
  • Insistir en que no tienen ninguna culpa de lo sucedido. Es importante este aspecto ya que l@s niñ@s tienden a completar mediante la fantasia aquellas cosas que no comprenden y se pueden sentir culpables porque su comportamiento no era adecuado, porque queria estar más con papá o con mamá, aspectos que más tarde puede relacionar de forma inconsciente con la separación de sus padres.
  • Es importante anticiparle los cambios que van a suceder en su vida, que tenga claro:

Con quien va a vivir

Cuando verá a la persona que abandona el hogar

Todos aquellos cambios que van a sucder en su vida

Aunque consideremos que nuest@ hij@ es pequeño para comprender estos aspectos es preciso que se explique para ayudarlo a entender todos estos cambios.

En un próximo artículo explicaremos algunas claves para que el desarrollo de la separación sea lo menos dolorosa pasible para nuestr@s hij@s.

Artículos relacionados