Mostrando entradas con la etiqueta velocidad lectora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta velocidad lectora. Mostrar todas las entradas

Medir la velocidad lectora en la lectura silenciosa

20 comentarios
Publicamos este artículo con el permiso de Juan Cruz Ripoll, autor del blog Comprensión lectora basada en evidencias, un blog muy interesante que trata fundamentalmente del trabajo de la comprensión lectora, así como investigación en relación a ésta. El enlace original del artículo lo podéis encontrar aquí. 
La velocidad lectora es un indicador que puede tener su utilidad, y es relativamente fácil de calcular. El alumno lee un texto, se cuenta el número de palabras que ha leído, se mide el tiempo que ha tardado en leerlo y con esos datos se puede calcular el número de palabras por minuto que ha leído. Cuando hay problemas en la precisión de la lectura puede ser más útil otro indicador que es el número de palabras correctamente leídas por minuto.

Técnicas de Estudio

0 comentarios
En ocasiones, nos encontramos en el aula con niños y niñas que presentan problemas de comprensión y con ello dificultades para entender un texto a estudiar. Para menguar estas dificultades es necesario trabajar aquellos aspectos que fomentan estos dos elementos: la lectura y su comprensión.
Los alumnos con estas dificultades, suelen perderse en el texto si tienen que leerlo ellos mismos, en cambio, son capaces de entenderlo i aprenderlo, si ese mismo texto es leído por un tercero. Asimismo, suelen sentirse defraudados porque todo el esfuerzo que realizan no se ve recompensado.
Una buena manera para reducir estos conflictos puede ser a través de la realización de métodos sobre la mejora de la comprensión y la velocidad lectora.
Los elementos a destacar son:
 -          Mejorar la velocidad lectora: Puede ser que las dificultades en la falta de comprensión sea por un ritmo inadecuado de la lectura, lo que dificulta una correcta comprensión del texto. Así, se puede conseguir mejorar la velocidad lectora, realizando el menor número de fijaciones posibles en cada línea abastando el mayor número de palabras posibles. Por ejemplo:
·         Cada día / he de proponerme / estudiar un poco /
Los espacios entre barras es el grupo de palabras que se han de percibir en un solo vistazo. Podemos aumentar esta velocidad, leyendo tres páginas seguidas de un libro que nos guste.
1.       La primera página se ha de leer a una velocidad normal, pero intentando entender lo que se lee.
2.      La segunda página, se ha de leer a la máxima velocidad, sin preocuparse de entenderlo o no y sin volver atrás.
3.      La tercera página, se ha de leer a la máxima velocidad posible, pero entendiendo lo que se lee y procurando no volver atrás.
Estos ejercicios se deberían realizar 5 días a la semana durante tres semanas y descansar una. Progresivamente observaremos una mejora en la velocidad.
-          Mejorar la comprensión lectora: para conseguirlo, podemos realizar tres directrices:
·         Explorar: saber de qué trata el texto. Debe realizarse a través de una primera lectura rápida.
·         Subrayar: marcar aquello más importante del texto.
·         Lectura: leer todo aquello que se ha subrayado para observar si hay coherencia y una buena estructura.
De manera opcional, pero recomendable, podríamos escribir en una hoja, con una clara y buena letra, aquello que se ha subrayado, realizando inferencias y cambios cuando creamos necesario para mejorar la comprensión y estructura del texto.
- El objetivo del subrayado es destacar las ideas principales del texto. Esto, nos debería ayudar a recordar el contenido del mismo.
- El objetivo del resumen, es poder poner con nuestras palabras el contenido del texto a estudiar. Para ello es necesario previamente, haber entendido y asumido el contenido.
- El objetivo de los esquemas es ver de manera ordenada y jerárquica todo el contenido que se ha de estudiar, de manera que sea necesario seleccionar las ideas importantes de forma cuidadosa. Una vez seleccionadas, debemos realizar relaciones casuales entre los distintos conceptos.
En artículos posteriores, trataremos de manera más concreta y concisa posible cada uno de estos apartados.

¿Resulta importante la velocidad lectora?; ¿qué factores de aprendizaje inciden en ella?

0 comentarios
La importancia de la velocidad de la lectora a menudo a resultado un tema de controversia entre pedagog@s y maestr@s, en nuestra opinión la velocidad lectora tiene una importancia relativa, lo principal es que la velocidad no interceda en la comprensión del alumn@. Esto sucede ante todo en l@s alumn@s de ciclo superior (5º y 6º de primaria, 10-12 años), cuando el volumen de los textos aumenta y el estudio resulta más importante. Sin embargo, en algunas ocasiones encontramos alumn@s que a pesar de presentar una velocidad lectora lenta conservan una buena comprensión, a pesar de que el esfuerzo que deben realizar para conseguir esta comprensión es muy superior al que deben realizar sus compañeros, implicando además que tengan recursos en otros sentidos (capacidades intelectuales normalmente bastante bien desarrollados), cuadros que a menudo nos hacen pensar en la presencia de dislexias (aspecto que trataremos en otros artículos).

En la valoración de la descodificación lectora o la también llamada lectura oral debemos tener en cuenta las dos rutas de acceso a esta descodificación:

  • La ruta fonológica, es aquella que nos permite descodificar las palabras por sus elementos más pequeños es decir a partir de las letras. Es la ruta que utilizamos ante palabras desconocidas o poco frecuentes, ante las cuales debemos enlentecer nuestro ritmo lector para leer palabras tales como "palindromo", una palabra poco usual y además larga aspecto que nos dificultaría más su lectura. Otras palabras de tipo complejo son aquellas que incluyen silabas difíciles como trabadas (pr, pl, dr, cr, ...) o bien de tipo inverso (es, il, ...), las cuales al no ser tan frecuentes en la lengua castellana resultan más difíciles de descodificar.
  • La ruta visual, es aquella que nos permite ser unos lectores eficaces y se sustenta en el vocabulario visual que vamos adquiriendo a través de la propia lectura, permitiéndonos una lectura global y veloz de la palabra, al mismo tiempo que nos facilita la comprensión de su significado ya que evoca más fácilmente la imagen mental del concepto. Sin embargo, esta ruta no nos resulta útil en el momento en que nos encontramos ante palabras desconocidas, siendo por ello necesario recorrer a la ruta fonológica, para poder segmentar la palabra y descodificarla.
Como podemos ver el uso de las dos rutas resulta necesario para la lectura y el mayor desarrollo de ambas nos permitirá adquirir una mayor velocidad en la lectura. Unas actividades muy senzillas para estimular las rutas son las siguientes:
  • Ruta fonológica:
    • Lectura de pseudopalabras (palabras que no poseen un significado, aunque su formación es correcta) tanto largas como cortas. Algunos ejemplos de pseudopalabras serian las siguientes (en orden de creciente dificultad):
      • Sapu
      • Espe
      • Clata
      • Retra
      • Coplen
      • Plitosado
      • Clastunden
      • Flapetrondos
      • ....
  • Ruta visual
    • La mejor manera de estimular la ruta visual es leer mucho, aunque también resulta una buena herramienta buscar textos en los que aparezcan palabras de uso muy común, no tanto textos con vocabulario muy especifico.
    • Una actividad que solemos realizar es la lectura doble o triple, leyendo varias veces una mismo texto de forma que a base de la repetición de la lectura se va ampliando el vocabulario visual que permite el reconocimiento de las palabras. Haga la prueba con si hij@, verá que en la segunda lectura su velocidad lectora aumenta, esto resulta de que ha incorporado en su vocabulario visual más palabras, aunque esto resulta temporal siendo necesaria la repetición de esa misma palabras en circunstancias diferentes.

Artículos relacionados