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Miedo a la escuela: fobia escolar

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Siendo los miedos a la escuela muy frecuentes en un momento u otro del desarrollo, la fobia escolar es un trastorno poco frecuente; las estimaciones varían entre el 0,4 por 100 (Ollendick y Mayer, 1984) y el 1,7 por 100 (Kennedy, 1965) de la población infantil. Sin embargo, son de las más frecuentes en la clínica infantil por las repercusiones que tienen sobre el aprendizaje escolar y el funcionamiento social del niño.

La fobia escolar se puede definir como un patrón desadaptativo de respuestas de ansiedad a situaciones escolares.
En la fobia escolar, como en cualquier otro problema, hay que considerar los tres sistemas de respuesta:

Entender los celos infantiles

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“¡Oh no, no digas eso! Este niño necesita un cariño especial, Merche. No olvides que hasta hace un año era el rey de la casa. Es el príncipe destronado, ¿oyes? Ayer todo era para él; hoy nada. Es muy duro, mujer”
El príncipe destronado, Miguel Delibes, 1974
Varios son los eventos vitales que suponen alteraciones en el ambiente y requieren de un período de adaptación. En la infancia destaca el ingreso en una institución educativa, traslado de domicilio o de colegio, fallecimiento de un familiar, ausencias prolongadas de los padres, ingreso en el hospital y el nacimiento de un hermano.
Debemos dar una visión positiva de los celos infantiles y abandonar la creencia de que son un problema que desemboca en un conflicto.
O bien los celos son la respuesta normal a una situación especial, o bien la manifestación que pierde el carácter evolutivo para convertirse en patológico.
Como señalan González y González (2001), “en el fondo se trata de saber asumir unas reglas de convivencia y aceptación entre iguales”.
Griffin y De la Torre (1985) consideran que los celos son normales y universales en la vida familiar, “aunque los sentimientos normales, sin embargo, pueden generar considerable ansiedad en los niños y frustración en los padres”
Lo primero que se debe saber es que un niño celoso es un niño estresado. En tal estado surgen manifestaciones muy variadas que van desde la ansiedad, desasosiego y angustia, que sólo desaparecen al apartar al rival y acercarse la persona deseada.
¿Cómo se sabe si se está ante una respuesta de celos desmesurada? ¿Cuáles son los comportamientos  que indican su presencia?
Ante la llegada del nuevo hermano podría aparecer alguna de siguientes reacciones:
  1. Comportamientos correspondientes a etapas evolutivas superadas que tienen como objetivo  reconquistar la atención perdida (micción nocturna en la cama, deseo tomar leche en biberón, ser acunado…)
  2. Incremento de la desobediencia y oposición
  3. Indiferencia. El niño parece desinteresado por cuanto le rodea, como ensimismado en un mundo que le es más satisfactorio
  4. Actitud retraída que le lleva a involucrarse en actividades solitarias
  5. La tensión podría llevar a desarrollar síntomas de trastorno estomacal, malestar indefinido, dolor de cabeza y/o vómito.  Estas quejas somáticas llevan a acaparar la atención de los padres
  6. El comportamiento agresivo se asocia a casos con un alto grado de celos
Si bien las conductas indicadas se dan principalmente en el ambiente familiar, también se observan en relación con los iguales y en el colegio.
En los trastornos infantiles es importante atender al móvil del comportamiento celoso. El control de los factores que mantienen el problema en muchos casos es suficiente para eliminar el problema.
Algunos de los consejos que podrían aplicarse ante la presencia de celos desproporcionados son los siguientes:
  1. Se deben reforzar los comportamientos que implican cooperación, afecto, cuidado… En este caso el llamado “refuerzo social” (elogios, abrazos o prestar atención) es un medio adecuado para aumentar la probabilidad de que se dé una conducta.
  1. Ignorar las conductas de celos. Es un buen método para eliminar una conducta. Los padres deben saber que al principio la conducta aumentará de intensidad ya que el niño buscará la recompensa que obtenía antes.
  1. El castigo es otro procedimiento que utilizado correctamente puede ser eficaz. Sin embargo, será la última alternativa.
Lo adecuado es tener planificado de antemano un repertorio de castigos (ej. retiro en su cuarto durante un tiempo, no ver el programa favorito en televisión…), cómo y cuando se aplicará.
El castigo se aplicará inmediatamente e irá acompañado de 1) una oportuna explicación de por qué se castiga, además de señalar qué se debe hacer para actuar correctamente, y 2) la oportunidad de que el niño pueda realizar la conducta correcta administrándose inmediatamente el refuerzo.
  1. Evitar comparar continuamente a los hermanos entre sí.
  1. Enfatizar las ventajas de ser mayor. Mostrar la cantidad y variedad de experiencias que la edad le reporta. Especificar, por ejemplo, los privilegios o cosas que él/ella ya puede hacer.
  1. El juego es un medio eficaz para suavizar las relaciones fraternas conflictivas, lo cual es más apropiado cuando existe poca diferencia de edad entre los hermanos.
La intervención con niños celosos supone abordar distintas áreas, como son las habilidades sociales o la autoestima. Estos aspectos tienen gran importancia porque permiten al niño lograr seguridad en sí mismo y en el trato con los demás.
Anna Ruiz Soler
Psicóloga de Centre Giner


http://www.cginer.es/



Entender la Autoestima de los niños

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Publicamos este interesante artículo de Rebeca Recio Berlanas, psicóloga de Psycos, sobre la Autoestima Infantil.

 -Espejito, espejito  ¿Quién es mi princesa?-
-¡Yo!- Gritaba Lola mientras saltaba a los brazos de su padre.
Cómo saliendo de una burbuja, la Lola adulta sonríe al espejo recordando esos momentos. Respira, se recoge el pelo y sale del baño dispuesta a entrar a la reunión con una actitud segura y firme.
La percepción y la valoración que una persona tiene sobre si misma condiciona su equilibrio psicológico, la relación que establece consigo misma, con los demás y su rendimiento. Es decir, la estima y la opinión que tenemos hacía nosotros mismos va a influir en nuestra manera de acercarnos al mundo y a las personas que están en él.
Al igual que en el resto de relaciones, la relación que tenemos con nosotros mismos también la vamos a valorar positiva o negativamente. Del mismo modo, podemos ser más o menos afectuosos al relacionarnos con nosotros.

¿Cómo se forma la autoestima?
El contacto corporal que establecen los padres con el niño es prioritario para establecer un saludable vínculo emocional. Es a partir de este vínculo desde el que el niño va a construir el sentimiento básico de confianza y seguridad y la manera de quererse.
La autoestima y el autoconcepto son conceptos referentes al individuo que se construye en la interacción social. 
Por lo que su construcción va a tener dos fases, interpersonal. En la que las figuras de referencia “prestan al niño” la imagen que tienen de él. Nos convertimos en instrumentos al servicio del niño.
Y otra intrapersonal, en la que el niño, sin dejar de relacionarse y por tanto de incorporar información externa, se reconoce y forma una imagen de si mismo.

Por lo que el conocimiento que tenemos sobre nosotros mismos  responde a la pregunta ¿quién soy yo?, Autoconcepto. Deriva del concepto que las personas cercanas tienen sobre nosotros ¿Quién soy yo para mis padres? ¿Para mi profe? ¿para mis amigos?.
Del mismo modo, la valoración (positiva o negativa) que hacemos sobre nosotros mismos y nuestras competencias, la Autoestima (creo que la autoestima está en otro plano que las competencias, sí relacionada a ellas.). Vendrá precedida por la admiración y reconocimiento que hemos tenido de otros.
Y el afecto que ponemos en la relación con nosotros mismos ¿Cómo nos tratamos?, procede del afecto que nos han dado.
Ante un niño con dificultades para mantenerse sentado, sus padres y/o profesores pueden responder algo así:
-¡Niño, estate quieto! todos los días te digo los mismo y parece que te da igual. Así es imposible comer tranquilo. -
¿Sería igual si los adultos, a pesar del cansancio que seguro les provoca que la situación se repita, se acercan a él y le dicen:
- Rubén, tú sabes que en la mesa es obligatorio estar sentado y si no lo cumples tendrás que irte a tu habitación. A mi me gusta mucho comer contigo ¿Tú quieres comer con nosotros? Confío en que aunque te cueste un poco, vas a hacerlo muy bien.-
Para interactuar de manera eficaz, nos ayuda definir ¿qué cualidades del niño estamos destacando?, si lo hacemos con afecto, y si ¿Conseguimos nuestro objetivo?
Podemos afirmar que un niño que ha sido reconocido, valorado y querido, va a poder reconocerse, valorarse y quererse. El niño necesita que reconozcamos quien es él como persona en desarrollo, como ser diferente a sus padres y a las expectativas y deseos que estos tienen respecto a él. Así como que respetemos y valoremos sus características propias, deseos y necesidades, y se lo expresemos mediante el afecto. 
En ocasiones creemos que cuando un niño se porta mal tenemos que dejar de mostrarnos afectuosos, con el fin de que entienda que se ha equivocado. Pero el cariño y la firmeza son cosas diferentes. Cuando un niño se equivoca (voluntaria o involuntariamente) es necesario que sus padres se lo indiquen para que pueda  rectificar. Pero si el cariño desaparece ante las conductas inadecuadas, el mensaje que trasmitimos es que el cariño es voluble y dependiendo de lo que haga le querremos más o menos.
La evaluación sobre uno mismo se produce en todas las dimensiones de la persona (laboral-educativa, social, física y emocional), pudiendo variar la valoración que hacemos de nosotros mismos en cada una de ellas. Hay personas que se consideran muy inteligentes, pero poco capacitadas para las relaciones.
Los niños pequeños tienen a describirse sobretodo en función de las características físicas y a medida que crecen incluyen dimensiones psicológicas y sociales. Esto se debe a que las capacidades cognitivas del niño se van desarrollando a medida que se hace mayor.
Debido a que el autoconcepto de la persona va evolucionando, se espera que el concepto de si mismo que tienen los adultos tienda a ser: más consistente, objetivo y realista. Pero no es automático, tener la capacidad no siempre implica desarrollarla.
La relación consigo mismo exige que nos desdoblemos, para llevar a cabo el proceso de autoobservación. Parte de nosotros se encarga de observar y otra parte es observada. Esta capacidad nos permite tomar conciencia y reflexionar sobre nuestras sensaciones, emociones, pensamientos y acciones.

¿Cómo saber si nuestro hijo tiene una buena autoestima?
Es importante que observemos como se desenvuelve el niño, esto nos dará pistas sobre sus capacidades, la imagen que tiene de si mismo y la forma en la que se estima.
¿El niño tiene mayoritariamente éxitos o fracasos? Y como responde ante cada uno de ellos. ¿Se fija objetivos adecuados, fáciles o difíciles? ¿Se muestra satisfecho con sus resultados?
Observar la manera de afrontar las nuevas situaciones ¿Lo hace con confianza o temor?
En sus relaciones ¿Forma parte del grupo? ¿Los demás le dan la bienvenida o protestan cuando llega?¿Cómo resuelve los desacuerdos?

COmo favorecer una autoestima adecuada en los niños
Una de las principales formas a través de las cuales aprenden los niños es el modelado, los niños aprenden aquello que observan en sus modelos. Por lo que como adultos cercanos, tenemos el privilegio y la responsabilidad de ser ejemplo para los peques.
Por ello es importante que los adultos examinemos las percepciones que tenemos acerca de nosotros mismos así como nuestro desempeño, ya que el autoconcepto de los padres, profesores, etc. Influirá en el del menor.
Mostrar coherencia entre las diferentes interacciones teniendo en cuenta tanto la palabras como los actos. Ayuda a que el ejemplo tenga sentido. No digo una cosa y hago otra.
La continuidad en los planteamientos y objetivos, permite desempeñar un modelo estable. No digo una cosa hoy y mañana otra. Por supuesto, eso no significa que no podamos negociar, pero entre nuestros actos hay un hilo conductor.
La consistencia en mis planteamientos y actuaciones no depende de las circunstancias, de lo cansado o enfada que esté, si no de unos planteamientos reflexionados.
Crear un ambiente agradable y de confianza, en el que comunicarse de forma clara y abierta, ayuda a que cada miembro de la familia se pueda mostrar tal y como es.
Una de las experiencias más maravillosas y gratificantes es sentir que aquellas personas que nos conocen bien y son importantes para nosotros, nos aceptan, respetan y comprenden con nuestras posibilidades y limitaciones.
Así mismo, permitir que el niño sea autor de sus propias acciones, le muestra que confiamos en su capacidad para lograr sus metas. Inténtalo tú, si no puedes yo te ayudo. Esto es importante, ya que la confianza de los adultos de referencia permite configurar la seguridad básica en uno mismo.
Cómo padres, profesores o adultos que desde diferentes roles nos relacionamos con niños, tenemos muchas posibilidades de mejorar la autoestima de estos y la manera en la que se quieren a sí mismos.
Rebeca Recio Berlanas.
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Si quieres obtener más información o contactar con Rebeca Recio, puedes hacerlo en: www.psycos.es

Rol de papá en la crianza de sus hijos

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Como todos sabemos, la familia es la unidad básica de la sociedad en la que se confirman las relaciones sociales; costumbres; tradiciones, así como reglas de crianza y educación de una determinada cultura.
Los padres de familia (entendidos como MAMÁ Y PAPÁ) son los encargados de dar vida y sentido a la FAMILIA; ejerciendo para ello ciertos ROLES y funciones, algunos ya inmutables. Veamos: a la madre se le ha asignado el papel de OCUPARSE de los demás miembros de la familia ( ésto sigue en vigencia aún,luego de que las madres pasamos el mismo tiempo fuera del hogar que los papás realizando nuestro trabajo). Mientras que al padre se le ha asignado el ROL de proveedor económico principal y control de autoridad; pero muy pocos participativos en las labores domésticas, atención, CONVIVENCIA Y EDUCACIÓN de sus hijos; ésto ocasiona "ausencia" de la figura PATERNA y sin proponérselo crea en los hijos una fuerte carencia en su vida emocional-afectiva. Según recientes estudios, cuando los niños crecen sin haber compartido SUFICIENTE tiempo con sus papás, llevan esta añoranza hasta la adultez.
Afortunadamente en esta área,en los últimos años, se observa un padre más participativo, se involucra más en la crianza de los hijos, en su educación. Aunque falta algo de camino que recorrer para que esta participación sea 100% EFECTIVA.
Los papás son propensos a desestimar su rol y el VALOR de su participación en la educación de sus hijos, bajo el argumento de que DEBEN ocuparse de asuntos más importantes. Pero, ¿Qué puede ser más importante que la crianza de un hijo? NADA repone el tiempo perdido en el diario convivir PADRE-HIJO. Cuando el padre se involucra en las actividades (todo tipo de actividades), del hogar; el niño se forma la idea de un padre RESPONSABLE, PROTECTOR, COLABORADOR y ésto le ofrece SEGURIDAD AFECTIVA Y EMOCIONAL, moldeando su personalidad y carácter para ser en un futuro, a su vez, adultos RESPONSABLES Y SEGUROS de sí mismos.

Ahora bien, ¿Cómo ser o comenzar a ser un papá más participativo? Todo va a depender de la actitud y DISPOSICIÓN de papá. Sin embargo, le proponemos algunos consejos generales, prácticos y muy sencillos :
  • A los futuros papás: INVOLÚCRESE en el embarazo de su pareja; acompáñela a las citas con el obstetra. Háblele a su hijo en el vientre de mamá. Si es posible, asista al parto.VEA a su hijo nacer. Es una experiencia ÚNICA E IRREPETIBLE.
  • Al nacer su hijo : ayude a su pareja en las tareas de alimentar al bebé, cambio de pañal , dormirle, etc
  • Asista en lo posible, con su pareja, a las consultas pediátricas : ésto le hace participar en la evolución de su hijo. Es hermoso
  • Esté presente en cada una de las etapas de crecimiento de su hijo: primer dientecito, primera palabra, primer paso.....CELÉBRELO!
  • Cuando su hijo esté en edad escolar o si ya lo está: Trate en lo posible de llevarles al colegio todos los días. Involúcrese con sus actividades del colegio. Conozca a sus compañeros de clase, a su maestra. Trate de asistir, con su pareja a las reuniones para padres, a los actos culturales / teatro....APÓYELOS!
  • Muéstrese interesado en los trabajos escolares de su hijo. Ofrézcale ayuda cuando lo necesite, unque sea telefónicamente, desde su sitio de trabajo.
  • Trate en lo posible de llegar a casa temprano luego de la jornada de trabajo para compartir un rato con sus hijos: cenen juntos, léales un cuento, vean una película o simplemente HABLEN de cualquier tema
  • Lleve a su(s) hijo(s) al trabajo de vez en cuando, muéstrele su escritorio, lo que ud. hace. Preséntelos a sus compañeros de trabajo
  • Trate de hacer una actividad todos los fines de semana con su(s) hijo(s): montar bicicleta, clases de natación, acampar, etc
  • Cocine con y/o para su(s) hijo(s), si no le es posible en la semana, hágalo los fines de semana, al menos una vez por mes
  • Cuando esté lejos de casa por razones de trabajo: llame a su familia, hable con su esposa, con su hijo o con c/u de sus hijos. Envíeles mensajes por e-mail a c/u. Que ellos sientan que los tiene presente a cada momento
  • Cuéntele anécdotas a su(s) hijo(s) de su propia familia: de sus abuelos; tíos ; de su niñez
  • Hable con sus hijo(s), escúchelos sin interrupción. ATENTAMENTE. Conózcalo(s). Preste atención a sus diferencias individuales
  • De a su(s) hijo(s) ese regalo tan maravilloso que no puede comprarse: AMOR, INTERÉS, ATENCIÓN Y TIEMPO....TIEMPO DE CALIDAD!

Y no olviden queridos papás: la familia bien conformada, donde papá y mamá COMPARTEN la crianza de sus hijos, en un clima de comprensión y afecto que estimulen la autoestima, confianza y valores tendrá una influencia 100% POSITIVA en el desarrollo de una personalidad SANA en su (s) hijo(s).

GISELA VALERA. Psicopedagoga

Hacia una independencia sana: normas y límites. Rabietas ¿qué hacer?

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Entrevista-chat con Lolita Terol. Hemos participado - febrero 2009- en un chat online en el diario local de Alicante. Podéis consultar la entrevista original aquí.


1. Hola Lolita. Mi hija Julia tiene 13 meses. Cuando debo empezar a poner normas, limites etc? Siendo tan pequeña, no se si entiende que la estoy riñendo o que le estoy diciendo que no a algo. Gracias. Patricia


» Hola Patricia, El gran reto de los padres y madres es alimentar la pasión y la implicación de nuestros hijos e hijas en el mundo, así como enseñarles a adaptarse a las normas de la sociedad. Y lo más efectivo es ser padres y madres firmes y amorosos; para poder acompañar adecuadamente a nuestros hijos e hijas. En este sentido, es fundamental saber decir "no", cuando corresponda; siempre desde el amor y el respeto; con voz firme y segura. Tu hija de 13 meses, poco a poco irá comprendiendo la intención de sus padres, y valorará vuestras emociones. Actualmente es una exploradora, está empezando a investigar y descubrir el mundo que le rodea. Es el momento de crear un entorno seguro en casa (libre de peligros: proteger enchufes, quitar de su alcance productos de limpieza, proteger bordes y picos de muebles...). Es la edad en la que empezamos a establecer los LIMITES DE SEGURIDAD, que permitirán proteger la salud de vuestra hija. Tranquilamente, cuando tengas que decir "no" a tu hija, hazlo ("no se toca el enchufe", con cara seria, y voz contundente y la apartas del peligro). Desde la tranquilidad, sin ponernos nerviosos. Y luego, seguiremos con lo que estábamos haciendo, como si nada hubiera pasado. gracias por tu pregunta! Lolita.



2. Mi hijo tiene 2 años y 4 meses y queremos que empiece a dejar de utilizar pañales. Le animamos cuando siente ganas de hacer caca, que no se esconda y que vaya al baño a hacerlo en el orinal o en el adaptador, pero se niega. ¿Cómo podemos ayudarlo?


» Aprender a controlar esfínteres depende de la madurez del niño, más que de normas y límites. Si el niño está preparado física y emocionalmente, empezaremos el proceso de "retirar los pañales", PERO si no está preparado, tendremos paciencia y esperaremos el momento adecuado. Indicadores para saber si tu hijo está preparado para retirarle los pañales: 1.Le llama la atención cuando le cambian el pañal a otro niño/a. 2.Le gusta estar presente y mirar cómo papá/mamá van al aseo. 3.Está varias horas sin mojar el pañal. 4.Sabe cuándo tiene ganas de hacer pipí o caca. 5.Intenta controlar su entorno: por ejemplo, sin querer quitarse una camiseta que lleva puesta. 6.Le gusta jugar con agua, abrir y cerrar los grifos... Si tu hijo cumple con estos requisitos, está preparado para empezar a quitarle el pañal y, entonces sí, podéis establecer unas normas al respecto: 1.El orinal se utiliza en el aseo (nada de ir colocándolo en cualquier habitación de la casa, como si fuera un juguete más). 2.Cuando tengas ganas de pipí o caca, avisa a mamá o papá y te acompañaremos al aseo. --al principio, es una sugerencia, para que vaya cogiendo el hábito-- CON MUCHA PACIENCIA Y AMOR. (por lo que comentas, actualmente se niega a hacerlo: no se le puede obligar. PODEÍS LEERLE EL CUENTO titulado "TENGO PIS"; que le ayudará a coger la rutina de ir al aseo) 3.Le explicaremos los pasos para hacer pipí/caca, y serán una norma a cumplir poco a poco (bajarse la ropa, hacer pipí/cada, limpiarse con papel, subirse la ropa, tirar de la cadena y lavarse las manos). REPETIREMOS ESTOS PASOS UNA Y OTRA VEZ hasta que el niño los vaya aprendiendo. INSISTO: CON MUCHA PACIENCIA Y AMOR. ¡Animo!



3. Muy buenas, soy Laura y tengo una nena de 6 meses, que se despierta por la noche casi siempre a la misma hora gritando como si le doliese algo, la cojo en brazos y sigue durmiendo, la gente me dice que es bracitis pero no se que puedo hacer. Gracias


» Hola Laura, a los 6 meses recomiendo que atiendas a tu hija todas las veces que sea necesario, sin miedo a que se malacostumbre. Es muy pequeña para empezar con normas y límites. Tu hija te necesita, te llama, y tú le respondes adecuadamente cogiéndola. Si te parece que le duele algo, mira a ver si tiene gases, si está estreñida (quizás un masaje en la barriguita antes de dormir le vendría bien) - si necesitas más información sobre masaje infantil puedes ver nuestra web (www.centroandares.com) o enviarme un mail: lterol@centroandares.com Animo! Lolita.



4. Cuando voy de compras con mi hijo, y no le dejo tocar las cosas de las tiendas, termina tirándose por el suelo, montando el escándalo y me toca irme corriendo para que no moleste más.... ¿cómo puedo solucionarlo? Gracias.


» Hola. Por la descripción que haces de la situación, parece que estamos hablando de una rabieta ¿verdad? (pérdida de control, desbordado por sus propias emociones, y puede ir acompañado de pataletas, lloriqueos, gritos, llantos...) Las rabietas suelen aparecer alrededor de los 2 años y pueden durar hasta los 4 o 5... poco a poco irán desapareciendo. Se trata de una etapa de "crisis" del crecimiento infantil. Forman parte del desarrollo de nuestros hijos ,y es importante cómo reaccionamos los adultos ante las rabietas. En la situación que comentas, tu hijo se revela contra el límite que le has puesto de "no tocar las cosas de las tiendas". Y puede que influya también si tu hijo se encuentra cansado o tiene hambre (en estas condiciones tanto adultos como niños estamos más irascibles ¿verdad?) Está bien que le pongas este límite de "no tocar las cosas". PERO ¿qué tal si motivas a tu hijo con algún juego para que no llegue al límite y se desencadene la rabieta? POR EJEMPLO: puedes proponerle que sea tu ayudante, y que se encargue de... algo que le resulte interesante y sea proporcionado a su edad (no sé qué edad tiene) -ayudarte a llevar un artículo que vas a comprar, buscar dónde está algún producto que tienes que comprar, etc...- dale una meta, un propósito... para él será un juego divertido y a ti te ayuda a hacer más llevadero el momento de la compra. ¡animo!



5. Cual consideras que es la mejor edad para comenzar a ir a la guarderia?


» Antes de los 8 meses, o después de los 18 meses. Evitaremos el inicio de la escuela infantil entre los 8 y los 18 meses, que es cuando se produce -aproximadamente- la etapa de separación de mamá (o adulto de referencia). Te remito a nuestro foro, donde puedes encontrar PAUTAS PARA FACILITAR UNA BUENA INCORPORACIÓN A LA ESCUELA INFANTIL. Animo!



6. Hola Lolita. Tengo una hija de 5 meses que a menudo se pone a berrear como una loca y no sabemos a qué se debe. Gracias


» Hola! Como he comentado antes sobre un bebé de 6 meses. A estas edades no tienen sentido las normas y límites, y, por supuesto, el llanto de tu bebé de 5 meses no es una rabieta. Lo único que puedo decirte, al no tener más datos sobre vosotros y vuestra hija, es que acudáis a su llanto, la cojáis en brazos, le déis todo vuestro amor y tratéis de ir identificando qué quiere deciros con su llanto. Y en caso de dudas, podeis consultar con vuestro pediatra. Estamos a vuestra disposición en www.centroandares.com gracias.



7. Hay alguna forma para que aprenda acomer de todo sin ser tan selectivos. Ya sabe con 15 meses lo que le gusta y lo demas me dice que no...en especial los pures. Gracias


» El "mundo de las comidas" también debe ir acompañado de ciertas normas. Te recomiendo que desde el principio (es decir, desde YA) dejes claro que se come lo que se ha cocinado. Nada de menús a la carta (siendo flexibles, por supuesto en ocasiones especiales, por ejemplo, si nuestro hijo/a está enfermo, etc.) Para llevar esto a la práctica: 1.Prepara poca cantidad de lo que le gusta menos, para que tenga la satisfacción de terminarse su ración. Y la felicitas por eso. 2.Mezcla alimentos que le gustan, con aquellos que le gustan menos y que tenga que comérselos a la vez. Por ejemplo: puré con trocitos de pan, o trocitos de algo que le guste. ánimo!



8. Por las mañanas, mi hija de 3 años -que es muy cabezota- se empeña en elegir ella la ropa, y terminamos discutiendo, me pongo nerviosa por las prisas para llegar al cole y termina manipulándome. ¿cómo puedo solucionarlo?


» A los 3 años de edad, los niños y niñas tienen mayor sentido de sí mismos como individuos y están en plena etapa de rivalidad y egoísmo (intentan imponer su voluntad); les gusta afirmar su independencia. Ahora entiendes mejor porqué tu hija "es muy cabezota", como tú dices ¿verdad? ¿Cómo puedes actuar tú en la situación que comentas? Por ejemplo: podrías darle a elegir los calcetines y las braguitas y tú eliges el resto de la ropa. Establece esa norma "Mamá decide qué ropa te pones, y tú eliges tus calcetines y las braguitas"... y se la recuerdas por la mañana, antes de que surja el conflicto: "a ver ¿quién es la encargada de buscar los calcetines y las braguitas?" -ella se sentirá responsable, independiente, ... y animada- y tú mientras tanto coges la ropa que se tiene que poner. Es un ejemplo. Utiliza tu ingenio para transformar las situaciones conflictivas en juegos y retos divertidos. Animo!



9. Mi hijo tiene 3 años y siempre que ve en alguna tienda algo que le gusta y no se lo compro se pone a llorar ¿Que puedo hacer al respecto?


» Tu hijo llora porque no le gusta recibir un "no" por respuesta a algo que desea. Es normal. Lo que tienes que ver es cómo te sientes tú ante ese llanto, y cómo reaccionas en consecuencia. Nuestro trabajo como madres y padres es enseñar a nuestros hijos e hijas a canalizar esa frustración que sienten ante una negativa. Por eso, debemos actuar desde el cariño, el respeto y el amor. Aceptaremos su llanto, sin molestarnos, y desde la tranquilidad, le repetiremos cuál es nuestra decisión (un NO). Y ya está. (Sé que controlar nuestras propias emociones es complicado: pero es un buen reto ¿te parece?) Así estás ayudando a tu hijo a ubicarse en el mundo. Las normas y límites son necesarios para que tengan un punto de referencia, un punto de partida, y se sientan seguros. Debemos aprender a decir NO, con firmeza y amor. Y sé que cuando estamos en la calle es más complicado que en casa, porque es frecuente sentirnos avergonzados cuando los demás nos miran porque nuestro hijo está llorando... Te recomiendo hacer el ejercicio de "pasar de los demás" y centrar tu energía en relajarte tú y atender a tu hijo (recordándole, desde la tranquilidad, que has decidido No comprarle lo que te ha pedido). Animo!



10. Tengo un niño de 23 meses y muchas veces pretender imponer su voluntad con lloros incontrolables, que postura debemos adoptar los padres ??


» Un niño de dos años está en plena etapa de "oposición" (un "no" sistemático a todo lo que se le propone). Es normal: forma parte de su crecimiento. Como padres: no cederemos a sus rabietas, y cuando el niño llore y grite con rabia, le diremos (desde el amor, la tranquilidad y el respeto) "COMPRENDO que estés enfadado, PERO eso NO se puede hacer". Ánimo!



11. Mi nena tiene 17 meses y me preocupa que todavía no hable. A lo más dice Ohh. de vez en cuando y señana con el dedo o hace grititos. ¿Cómo puedo estimularla para comienzar las primeras palabras?


» Aunque no tiene relación con normas, límites y rabietas, te respondo: Hablar a tu hija es la mejor forma de estimularla. Explicarle las cosas que le despiertan curiosidad (y señala con su dedito), hablarle, hablarle y hablarle... también puedes jugar con ella a hacer ritmos diciendo "PA-PA", "MA-MA", "TA-TA", y luego con más sílabas "PA-PA-PA", ETC. (al mismo tiempo que dáis palmas con cada sílaba, o golpeando algún objeto sonoro, etc...) Así le ayudas a adquirir el ritmo del habla. Animo! te animo a visitar nuestra web: www.centroandares.com



12. Me cuesta mucho trabajo conseguir salir de casa con mi hijo de 5 años, porque no quiere dejar de jugar y tengo que terminar siempre gritándole y enfadándome. ¿hay algún truco para convencerle sin tener que ponerme así?


» A la edad de tu hijo, es recomendable utilizar el tiempo como límite natural. Esto quiere decir que daremos un tiempo para todo: para jugar, para comer, para dormir, para estar solo con mamá... Y, además, es importante anticipar a los niños los cambios en su rutina, para que esté preparado y la situación no le pille por sorpresa. Por ejemplo: "Ve terminando tu juego, porque cuando mamá termine de arreglarse y peinarse vamos a salir de casa para ir a... (DONDE TENGÁIS QUE IR). Y, sobre todo: mucha calma, paciencia y comprensión, que es lo que tu hijo necesita en estos momentos. (Sé que no es fácil en determinadas situaciones, pero te animo a tomártelo como un reto). un abrazo y mucho ánimo!



13. Tenemos un niño de 3 años y medio y el caso es que no entiende un NO por respuesta, de forma inmediata su reacción es el llanto y la rabieta, no da pie a que le podamos explicar el porque de la negación. Llega a tal extremo que a veces entra en una espiral a la que no sabe poner fin y se puede tirar hasta más de media hora con llantos y gritos. ¿Cómo debemos actuar ante este comportamiento?


» Es normal, por su edad -como ya he comentado en otras preguntas- que no acepte un No por respuesta. Trataremos de evitar las negativas directas: pensar un momento antes de salir con un "no" rotundo. Ejemplo: "déjame ver, lo tendría que pensar mejor". Así suavizamos el "no". Podéis reflejar los deseos del niño "quieres quitar todos los libros de la estantería... sé que te divierte, pero los libros deben estar colocados en la estantería" Y también dar razones en lugar de un "no": "Los libros de mamá no son para jugar porque se estropean". A pesar de tener en cuenta estas pautas, tu hijo seguirá teniendo rabietas, porque forma parte de su desarrollo. Una vez ha estallado la rabieta: debemos acompañar a nuestro hijo: hay niños a los que les gusta el contacto físico (abrazos, besos...) y niños que prefieren que les dejen tranquilos (en este caso, desde la tranquilidad, le acompañaremos estando a su lado, diciéndole de vez en cuando que le queremos mucho y que estamos ahí para ayudarle). La rabieta es un "mal trago" para los niños y pueden incluso asustarse. Por eso necesitan comprensión y sentirse acompañados por sus padres. Eso les dará seguridad. Una vez que ha pasado la rabieta, no hablaremos sobre lo ocurrido: y nos pondremos a jugar a algo divertido. animo!



14. Nuestra otra hija también de 3 años y medio, son mellizos, es una niña a veces desafiante, sabe que hay cosas que están mal hechas y eso parece gratificarle, es como si quisiera tener protagonismo no sólo por las cosas bien hechas sino también por las cosas que sabe que están mal hechas. Qué pautas son las más adecuadas ante este tipo de comportamiento?. Gracias.


» Esa conducta desafiante está relacionada con la etapa de desarrollo en la que se encuentra: de rivalidad, egoismo y afirmación de su independencia. La forma de actuar ante este tipo de comportamiento es la misma que para vuestro otro hijo. Dejando claros los límites, y decir No cuando corresponda; siempre -insisto- desde el amor y el respeto y con firmeza. Así conseguiremos tener AUTORIDAD sin ser AUTORITARIOS. ANIMO!


Muchas gracias por vuestras interesantes preguntas. Si me lo permitís, os recomiendo un libro muy enriquecedor: "ÁMAME PARA QUE ME PUEDA IR. El arte de acompañar a los hijos en el proceso de convertirse en personas". Autores: JAUME SOLER Y MARIA MERCÈ CONANGLA. Animo y amor para todos y todas! Lolita.

El ambiente familiar es el factor que más influye en la autoestima de los niños

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Publico este artículo extraído de la página web del centro Familiae de Santiago de Compostela (España), con el permiso de Pilar Gómez-Ulla, psicoterapeuta del centro. Podeís encontrar más artículos suyos en su página web: http://www.centrodepsicologia.org.

Constantemente nuestra autoestima se ve afectada por las experiencias y exigencias que recibimos del mundo exterior. La sociedad exige que nos uniformicemos y que sigamos pautas de comportamiento, de elecciones, iguales que las de la mayoría. Y si no cumplimos los requisitos exigidos, nuestra autoestima, aunque positiva, puede verse abalada. Por esta razón, la construcción de una autoestima positiva debe ser sólida en todos los momentos de la vida de un niño. Solamente así, él no se sentirá inferior por si lleva un corte de pelo que le guste pero que no agrada a los demás.

Consecuencias de una baja autoestima

Una baja autoestima puede desarrollar en los niños sentimientos como la angustia, el dolor, la indecisión, el desánimo, la pereza, la vergüenza, y otros malestares. En razón de eso, el mantenimiento de una autoestima positiva es una tarea fundamental a lo largo del crecimiento de los niños.
Dentro de cada uno de nosotros existen sentimientos ocultos que muchas veces no los percibimos. Los malos sentimientos, como el dolor, la tristeza, el rencor, y otros, si no son remediados, acaban por convertirse y ganar formas distintas. Estos sentimientos pueden llevar a una persona no solo a sufrir depresiones continuas, como también a tener complejo de culpabilidad, cambios repentinos del humor, crisis de ansiedad, de pánico, reacciones inexplicables, indecisiones, excesiva envidia, miedos, hipersensibilidad, pesimismo, impotencia, y otros malestares.

Falta de interés y valor propio

Una baja autoestima también puede llevar a una persona a sentirse desvalorada y, en razón de eso, a estar siempre comparándose con los demás, subrayando las virtudes y las capacidades de los demás. Los ven como seres superiores a ella. Siente que jamás llegará a rendir como ellos. Esta postura le puede llevar a no tener objetivos, a no ver sentido en nada, y a convencerse de que es incapaz de lograr cualquier cosa a que se proponga. Lo que le pasa es que no consigue comprender que todos somos distintos y únicos, y que nadie es perfecto. Que todos nos equivocamos y volvemos a empezar.

Es dentro del ambiente familiar, principal factor que influye en la autoestima, donde los niños van creciendo y formando su personalidad. Lo que su familia piensa de él, es de fundamental importancia. En razón de eso, es recomendable que a los padres no se les escapen los logros que conquistan sus hijos. Si el bebé empieza a caminar pero los mayores ven la situación como una obligación y no como una conquista del bebé, la criatura no se sentirá suficientemente estimulada para seguir esforzándose para conseguir otros logros, para superarse.

Lo importante en todo el proceso de crecimiento de nuestros hijos es que demos a ellos la posibilidad de ser, de sentirse bien con ellos mismos. Que nuestro esfuerzo esté vinculado al afecto, al cariño, a la observación, a valorar sus calidades y apoyarle cuando algo va mal. Y para eso es necesario conocerles cada día, favoreciendo los encuentros, las conversaciones, el contacto físico


FAMILIAE PSICOTERAPIA
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Como pueden los padres ayudar a formar una sana autoestima en sus hijos

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Todos sabemos el papel fundamental de los padres en la formación de sus hijos en todos los aspectos. Dentro de éstos, se encuentran uno de los más importantes: la personalidad y la AUTOESTIMA
¿Qué es la autoestima? Si buscamos en el diccionario, nos aparece que:
Estima: expresa que alguien o algo son importantes. Aprecio, consideración, afecto, respeto.
Auto: del griego autos, que significa uno mismo, por sí mismo, mismo, etc.
De las anteriores definiciones podría desprenderse que la AUTOESTIMA es, literalmente, "el aprecio, respeto, consideración y afecto que el individuo siente hacia sí mismo".

La autoestima NO significa alardear lo maravilloso que eres, sino más bien, el saber modestamente que VALES MUCHO. Tampoco es pensar en que se es perfecto (NADIE LO ES), sino saber que cumples ciertos requisitos para ser amado y aceptado.
La autoestima es tan importante que será responsable de muchos éxitos y también de muchos fracasos en nuestras vidas, dependiendo de cómo la forjemos a lo largo de nuestras vidas.

La formación y el correcto desarrollo de la autoestima tiene su origen en las relaciones familiares primarias; desde el mismo instante en que el niño se siente querido y respetado por sus padres. Tan importantes son los primeros años de vida de un niño, que puede afirmarse que a la edad de 5 años tiene ya establecida su forma individual de enfrentar y responder a situaciones nuevas; se comportan de acuerdo a lo que los PADRES aceptan o rechazan de sus conductas y toman muy en cuenta las opiniones de quienes son importantes para ellos, como sus PADRES.

Pero, ¿estamos conscientes los padres de tan importante labor, en cuanto se refiere a la formación de la autoestima en nuestros hijos?
Quizás por desconocimiento o por temor, la respuesta es NO. Los padres se sienten intimidados ante tanta responsabilidad, cuando lo cierto es que es tan sencillo estimular una sana autoestima en sus niños. No se necesita de un manual con normas estrictas a seguir, sólo son ciertas actitudes adecuadas en el momento preciso y dictadas con el corazón.

ACTITUDES NEGATIVAS; QUE LOS PADRES DEBEN EVITAR:

  • Ambiente familiar agresivo, con gritos, peleas y MALOS EJEMPLOS.
  • No tener tiempo para compartir con sus hijos
  • Agredir física o verbalmente al niño o joven
  • No cumplir las promesas ofrecidas
  • Culpar a los hijos de su comportamiento, sin ahondar en las razones que lo causaron
  • Etiquetar a los hijos con calificativos despreciativos o SOBRENOMBRES
  • Las palabras NO SE OLVIDAN. Por ello, se debe evitar decir palabras bajo los efectos del ENOJO, CANSANCIO, LA PRISA; las cuales se transforman en expresiones hirientes, tales como:
  • ¿Eres tonto? - ¿Acaso no puedes hacer nada bien? - ¡No sé que voy a hacer contigo! - ¡Te lo he dicho mil veces! - ¡Cállate! - No me molestes! - No llores! - Quédate quieto!.......... etc., etc. etc.

Aunque no lo parezca, esta serie de palabras y retahilas, se van guardando en el "cofre" de RECUERDOS NEGATIVOS de nuestros hjos, que a su vez, van formando su personalidad y percepción de sí mismos:

  • "Sólo ven mis errores" - "Me regañan por cualquier cosa" - "Me gritan sin razón alguna" - "No valoran mis logros" - "No me dan las gracias cuando hago un favor" - "Creen que no tengo criterio propio" - "Nunca me dicen TE AMO" - "Me dicen que soy un fracaso...........y ya me lo CREO"!! ¿Triste, no?. Pero es la realidad. El lenguaje y la actitud arbitrarios y abusivos DESGASTA el valor de la persona; hace surgir la TIMIDEZ y lo que es peor, causa DOLOR!!. Destruye y resta libertad a la hora de actuar.

Ahora la BUENA NOTICIA: es posible revertir el daño causado, cuando los padres toman conciencia de sus actitudes negativas, modificándolas.

ACTITUDES POSITIVAS: LO QUE LOS PADRES DEBEN HACER CADA DÍA, CON SENTIMIENTO Y CORAZÓN:

  • Crear un ambiente familiar positivo, armónico
  • Crear un método propio de comunicación, que sea saludable, directo, abierto
  • Respetar las características individuales de cada uno de los miembros de la familia
  • Garantizar a todos los que conforman el núcleo familiar, el que puedan reir, compartir sus sueños, temores e intereses, unos con otros, con aceptación plena, sin burlas
  • Recordar que las palabras positivas originan aceptación, valor, confianza; formando un carácter afable y seguro. Los padres deben ser generosos en palabras POSITIVAS, tales como:
  • ¡Te quiero mucho! - Eres un niño(a) muy inteligente! - ¡Que bueno que ya sabes contar hasta el 20! - Tu puedes hacerlo! - Sé que lo has hecho sin querer - Tómate tu tiempo! - Seguro las próximas notas son mejores! - Siempre quise un hijo(a) como tú! - Vamos a ver: ¿por qué lloras? - Que sorpresa más agradable me has dado! - Gracias por ayudarme! - Me encantan tus dibujos, parece que se pudiera tocar ese cielo!.......

Estas expresiones del día a día, van llenando el "cofre" de RECUERDOS POSITIVOS del niño y va formando su personalidad sobre bases SÓLIDAS:

  • "Mis padres me escuchan, tienen tiempo para mi, me hace sentir seguro" - "Nunca me comparan con nadie" - "Me dicen cuando se equivocan y se disculpan conmigo" - "Me gusta cuando escuchan mi punto de vista" - "Son amigos de mis amigos" - "Nunca me humillan delante de extraños, éso me hace sentir RESPETADO - "Me encanta cuando me dicen: TE QUIERO, TE AMO... Y ME ABRAZAN"!..... ¿No es hermoso que algo tan sencillo como el de actuar y decir palabras conscientemente a nuestros hijos forje esta clase de pensamientos en ellos?

Recuerden: El instrumento más hábil para formar una alta o una baja autoestima son las palabras. Comencemos a manifestar desde ya palabras de amor y respeto hacia nuestros hijos. El significado, el tono y la actitud con la que nos dirigimos a nuestros hijos, definirán en gran medida el valor que se otorguen ellos mismos. Es sumamente importante evaluar estos aspectos para determinar si estamos construyendo o distorsionando sus vidas. ¿Cuál de las dos opciones elegir? Como padres, la respuesta es evidente.

GISELA VALERA

Psicopedagoga






Rol del docente en la enseñanza de valores

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Actualmente se habla mucho de la necesidad o ausencia de valores en diferentes campos de la vida, en especial en el área educativa. Pero, ¿de qué estamos hablando cuando nos referimos a valores?
A lo largo de la historia del pensamiento occidental moderno el término valores ha sido definido de distintas maneras. El primer filósofo que pone en "boga" esta palabra es F. Nietzsche en su obra "Genealogía de la moral", le siguen Max Scheler, D.Von Hildebrand, entre otros.

Aunque es un concepto complejo sin una definición universalmente aceptada en sentido estricto, se puede definir el valor como un horizonte de sentido, como algo que se aspira tener, como un ideal, centro de gravedad de la vida humana. Así, cuando se habla de valores, hablamos en forma genérica de valores humanos, de aquellos que son propios de las personas que vivimos en sociedad, de aquellos valores que se pueden universalizar y facilitan que la vida sea más humana.

El primer agente transmisor de valores es la familia, principal protagonista en la vida del individuo y la muestra de valores que se transmitan en ella será el pilar fundamental para sus relaciones y actitudes sociales fururas.
Luego, del sistema educativo se espera que enseñe no sólo a "aprender a aprender" sino "aprender a vivir", siendo importante el papel de la escuela, en donde profesores, compañeros y toda la comunidad educativa con la cual interactúa el niño y el joven diariamente, transfieren algunos valores diferentes a los que el individuo ya había forjado. En esta etapa, uno de los protagonistas principales, en cuanto a transmisión de valores se refiere, es el docente, quien con su ejemplo y forma de actuar enseña, ilustra, por ello el docente deberá estar muy atento a sus actitudes, palabras, gestos y tratar de que éstos sólo transmitan valores positivos, tales como: respeto, unión, honestidad, tolerancia, solidaridad, sin incongruencias entre el "decir" y el "hacer". Ofrecer a sus educandos una atmósfera de confianza y no olvidar que en los nuevos enfoques de la orientación educativa, el docente, con su formación actual puede y debe poner en práctica la atención de sus alumnos en forma integral.

Debido a que los valores son modificables e imprescindibles y que cada persona los crea, el principal papel del educador es el de ayudar a sus alumnos en dicho proceso de creación o de modificación de esos valores si ya los tuviese y no fuesen los adecuados. Para ello el maestro debe:

Impulsar los valores como base de todas las asignaturas académicas, los cuales, faciliten al alumno a asumir conductas responsables, tolerantes, de trabajo, de unión, de respeto, de solidaridad.

Promocionar actividades de convivencia entre padres-alumnos

En las actividades académicas diarias estimular y desarrollar actitudes de análisis, meditación y conclusión.

Apoyar e impulsar la comunicación padres-hijos a través de actividades sencillas, por ejemplo: tener un "Cuaderno de comunicación a padres" en donde el alumno escribirá en forma muy resumida sus experiencias, reflexiones, dudas de su actividad diaria, lo cual deberá ser firmado por el maestro y los padres. Esto garantizará el intercambio de información y comunicación entre padres-maestro-alumno.

Promover dentro de la educación formal el desarrollo integral del alumnado, desde una perspectiva fundamental: la de formarse como personas éticas, libres y responsables; con capacidad para una interacción personal y social tolerante,democrática y constructiva.
Fomentando el equilibrio entre los contenidos académicos y la enseñanza en valores que favorezca el desarrollo integral del educando.

Inspirar al alumno en la escogencia de sus valores personales y a conocer métodos prácticos para desarrollarlos y profundizar en ellos.

Contrarrestar la influencia negativa, en cuanto a enseñanza de valores equívocos, que en su mayoría transmiten algunos medios de comunicación, en especial la t.v., el maestro deberá desarrollar el pensamiento crítico en los alumnos, ayudándoles a que sean personas conscientes y reflexivas en la adquisición de sus propios razonamientos y conclusiones.

Al recapitular: aunque los valores son inherentes a la persona y cada quien establece su escala de valores, también es cierto que éstos son contenidos que se deben transmitir como contenidos de enseñanza-aprendizaje en la escuela, significa que se pueden enseñar y aprender, no sólo como una dimensión de aprendizaje que se debe tener en cuenta en el proceso educativo, sino como uno de los factores básicos en la calidad de la educación. En esta experiencia educativa la figura y el rol del maestro son la base fundamental como orientador del alumnado hacia la consolidación de los objetivos propuestos, para el logro supremo de ir transformando al mundo que vivimos en algo especial y hermoso.

GISELA VALERA
Psicopedagoga
Caracas- Venezuela

Mentiras, ¿Qué hay detrás de ellas? ¿Como actuar?

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La mentira es un recurso que hemos utilizado tod@s, no obstante, normalmente, un@ no se sale con la suya. La mentira acostumbra a intentar cubrir miedos, inseguridades o provocar una respuesta con el receptor de la mentira. Se trata de una conducta normal siempre y cuando no se dé con una frecuencia excesiva o pueda provocar males en otr@s.
Resulta frecuente la consulta de padres y madres en que dicen que su hij@ les mienten con mucha frecuencia o incluso se inventa historias a las que es difícil dar crédito y que en ocasiones les pueden haber causado problemas en la escuela o con familiares.
Estas conductas suelen tener una causa psicológica y pueden conllevar un deterio claro y significativo de la convivencia del/la niñ@ con sus padres y entorpecer en gran medida su desarrollo social, provocando desconfianza en aquell@s que l@ rodean.
Aunque no es bueno realizar generalizaciones, en la mayoría de casos con los que hemos trabajado la causa última de las mentiras se hallaba en una clara falta de autoestima, que movía al niñ@ a utilizar este recurso de forma frecuente ya sea con el fin de esconder acciones que no resultan de su agrado o bien de llamar la atención de sus padres, compañer@s y/o familiares. Estas conductas generan malestar en la familia que pueden provocar la instalación de la desconfianza en relación al hij@ y tensar mucho la relación, aunque en algunas ocasiones la presencia de las mentiras puede responder a una demanda de atención por parte de los padres.
En el entorno social puede ocurrir exactamente lo mismo, que el/la niñ@ presente unas escasas habilidades sociales, al mismo tiempo que una baja autoestima, propiciando que ante el bajo valor que le dá a su acontecer prefiera crear un imaginario en un bano intento de compensar esta baja autoestima y de este modo procurar llamar su atención y encontrar su lugar en el entorno social.
Ante estas situaciones, podemos tener en cuenta estas orientaciones:
  • Tomarnos un tiempo para valorar por que nuestr@ hij@ puede adoptar estas conductas.
    • ¿De qué carece?
    • ¿Cúal puede ser la intencionalidad real de estas conductas? No suele ser para provocar.
  • Debemos hablar con él o ella y valorar el por qué de estas conductas, esta charla no debe ser dirigida, es decir, no debemos decirle que debe de dejar de mentir, sino comunicarle nuestra preocupación y buscar formas de solución.
  • Si creemos que tal vez el problema reside en su autoestima es bueno consultar un especialista y valorar como entre tod@s podemos modificar esta percepción de sí mism@.
  • ¿Cómo reaccionar ante las mentiras?
    • No mostrar desconfianza ante nuestr@ hij@
    • Estar muy seguros antes de considerar que aquello que nos dice es mentira, mostrarle confianza.
      • Si nos miente, no debemos darle más importancia que la que realmente tiene y nunca debemos prestarle más atención, aunque sea negativa, a consecuencia de la mentira, sino que aplicaremos algún pequeño castigo que no implique el contacto con nosotr@s. Y después debemos olvidar la mentira.
    • Cuando la mentira implique a otr@s es necesario hablar con el/la niñ@ claramente y aplicar las medidas apropiadas como en el caso anterior. Nunca se lo debe poner en evidencia delante de los demás.
  • En definitiva, la solución pasa por volver a una situación de confianza que permita avanzar hacia una normalización de la relación.

Recomendación de lectura: Educar en la autoestima

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Os propongo este libro como un banco de recursos interesante para trabajar un problema que a menudo nos encontramos con nuestr@s niñ@s, ya sea como padres y madres o como maestr@s, el desarrollo de la autoestima. El libro resulta muy completo, con una primera parte en la que nos explica que es la autoestima, el déficit de ésta, su desarrollo en la adolescencia y como detectar problemas en ella. Mientras que la segunda parte es la que nos resulta más útil a tod@s, proponiendo numerosas actividades y consejos para trabajar la autoestima, desarrollando habilidades como la asertividad, diferentes habilidades sociales y lo que resulta más importante el autoconocimiento y la regulación de las propias emociones, tarea que no resulta sencilla en absoluto, ni para l@s adult@s ni para l@s niñ@s.
Las referencias del libro son las siguientes: Quiles, Mª José; Espada, José Pedro. Educar en la autoestima. Propuestas para la escuela y el tiempo libre. Editorial CCS. Madrid (2004)

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