Los trabajos psíquicos del adolescente

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La construcción de la subjetividad adolescente consiste en trabajos psíquicos que toda persona entre los años de su escolaridad post primaria debe realizar.

El primer cambio psicológico que debe enfrentar el joven es la formación de un nosotros con la pertenencia a mundos sociales separados del grupo familiar que les permita dejar atrás el egocentrismo infantil. Con ello nos referimos a formar parte de grupos de amigos, noviazgos, etc.

Otro de los cambios se refiere al tener que alejarse del pasado para proyectarse al futuro a través de la elaboración de un plan de vida.

Junto a lo anteriormente mencionado, es necesario que el adolescente realice el pasaje del juego al trabajo a través del aprendizaje y capacitación para el ámbito laboral.

Estos aprendizajes deben ser algo “alegres” y no ser tomados como un estado de crisis y ansiedad por lo nuevo. El motor del cambio adolescente puede ser el deseo por “cambiar al mundo de hoy”.


Algunos psicólogos del desarrollo consideran al adolescente como a un “segundo deambulador”, una persona que necesita ganar la calle y caminar e investigar todo el nuevo universo de posibilidades que se les presenta fuera de los muros de su hogar.

La forma y el tiempo que cada adolescente necesita para transitar esos trabajos psíquicos depende de lo singular de cada uno de ellos y del contexto socio- cultural en que les toca vivir.

Con respecto a lo singular, cobra importancia las experiencias infantiles que lo acompañaron en su historia de vida y la forma en que transita su presente.

Con respecto al contexto socio- cultural, se produjeron cambios en las últimas décadas del siglo pasado y comienzos del siglo XXI que también dejan huellas en los adolescentes de hoy.

Los cambios más relevantes son la sociedad materialista y consumista, la revolución de las tecnologías con las computadoras y la Internet, la libertad sexual, los cambios en las estructuras familiares, diferentes formas de crianza y de relación entre padres e hijos, la flexibilidad laboral, la violencia social, los cambios en el rol docente y de alumnos y la extensión de la educación obligatoria al nivel medio.

Inmerso en estos cambios que lo afectan y navegando en un mar de múltiples posibilidades, el adolescente tiene que forjarse un futuro… para ocupar un lugar en el mundo.

Por Edith Beatriz Burgos

La vida cambia con el primer bebé

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Comparto con ustedes este artículo que trata sobre cómo cambian nuestras vidas con la llegada del primer bebé a la flia. Cuya fuente original es http://www.elpais.com.uy

¿Cómo era la vida antes de la llegada del primer hijo? Una realidad que revoluciona nuestro mundo y nuestra casa.

ANA MARÍA ABEL - LIC. CIENCIAS FAMILIARES

Nuestro hijo acaba de cumplir un año y aún nos pasa de comentar con mi marido: en el cuarto de al lado hay un bebé y ¡es nuestro hijo! Es increíble, porque además sentimos que siempre ha estado con nosotros. Mi marido algunos días lo contempla dormido y me pregunta: ¿Quién es? ¿Cómo era nuestra vida antes de la llegada del bebé? ¿Qué hacíamos cuando llegábamos a casa?

Veíamos una película sin tener que poner "pausa", los fines de semana poníamos música a todo volumen, la comida estaba siempre caliente, desayunábamos con tranquilidad escuchando las primeras noticias del día, éramos fans de Arjona, nuestra ropa lucía siempre limpia y planchada, los vidrios y espejos de casa estaban relucientes, teníamos miles de adornos chiquitos al alcance de la mano.

Ahora estamos pendientes del llanto del gordo o de la caída del chupete, nunca vemos una película sin interrupciones y vamos a dormir temprano porque estamos agotados. El volumen de la música en los fines de semana es mínimo para no despertarlo, nos levantamos varias veces de la mesa para calentar la comida, en la tele vemos Baby TV y somos fans de los backyardigans. Nuestra ropa se ensucia y se arruga por tirarnos en el piso a jugar, los vidrios y espejos están llenos de pequeños deditos que no queremos limpiar. En nuestro living hay muchos cubos para encastrar, autitos, unos tambores y un pingüino.


Nuestro primer hijo es, hasta ahora, lo mejor que nos ha pasado en la vida. Todos los adjetivos quedan chicos cuando queremos expresar lo que sentimos al comprobar que nuestro hijo ya no es un sueño: es una realidad que dio vuelta nuestro mundo y nuestra casa. Estamos atentos a los cables, los enchufes y todo lo que pueda ser peligroso para él. Cambiamos la mesa ratona de vidrio del living por una de madera gruesa y maciza de la bisabuela. Cuando nos sentamos aparece en el sofá un chupete, la tapa de la mema o un control remoto escondido. Algunos marcos de fotos no tienen vidrio, los adornos chiquitos de la repisa del living se escondieron. Usamos la puerta de la cocina porque la principal es el estacionamiento del carrito.

En nuestro baño hay una bañera infantil con muchos peces de colores y patitos de goma. En la heladera hay muchos litros de leche, puré de verdura y varias memas prontas, en un cajón de la cocina vitamina D y hierro, Causalón, Kalitrón, Perifar pediátrico y Lasonil para los chichones. Las puertitas de la tele tienen una traba para niños. La mesa de living tiene mordidas tipo castor, que hizo el gordito sacándole filo a el primer diente que le salió.

"Ahora vas a ver lo que es estar agotada", me dijeron varias personas cuando se enteraron que el bebé ya caminaba, pero lo que constaté y constato día a día es que uno saca fuerzas de donde no tiene para estar siempre pronta para jugar con él.

Conciencia moral desde la infancia

Hasta los seis años, los niños poseen una moral que los motiva a hacer las cosas para actuar como papá y mamá desean. A medida que crecen van entendiendo mejor el por qué actuar de cierta forma y no de otras, pero hasta los 12 años siguen guiándose por lo que ven en casa.

La mejor construcción de la identidad

La maternidad y la paternidad vividas en consonancia, amadas y valoradas por ambos cónyuges, aumentan la comunicación y los niños construyen su "yo" de manera más sana cuando tienen una imagen adecuada de ambos sexos.

NORMAS DE PREVENCIÓN E HIGIENE VISUAL

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Consejos para facilitar y mejorar el trabajo en visión próxima. Clasificaremos las normas de prevención e higiene visual en:


POSTURALES

- Debemos evitar acercarnos demasiado al papel y mantener la distancia de lectura a unos 40 centímetros. Podemos facilitar esta norma trabajando con un atril o plano inclinado para mantener una distancia de trabajo correcta.


- Debemos tener en cuenta la altura y posición de la mesa y de la silla según la altura de cada persona.

- Debemos mantener el cuerpo en una postura adecuada de tal manera que los dos pies nos toquen al suelo para evitar inclinaciones o acercamientos excesivos al papel.

- No es conveniente que veamos la televisión con la luz apagada, ni demasiado cerca para evitar brillos.




SEGUIMIENTOS VISUALES

- Debemos evitar mover la cabeza de un lado a otro al leer e intentar mover únicamente los ojos.


- Debemos evitar seguir un texto con el lápiz o con el dedo para agilizar los movimientos sacádicos que se realizan durante la lectura y obtener así un nivel y una velocidad lectora correctos.


ILUMINACION

- Debemos evitar ver la televisión con la luz apagada por los brillos.


- Debemos tener una iluminación uniforme en la sala de estudio evitando trabajar únicamente con luz focalizada. Si pusiéramos un focalizador en el plano de trabajo seria necesario contar también con una luz ambiente que la acompañe para que la visión periférica se mantenga activada.


FATIGA VISUAL Y CONCENTRACIÓN

- Si es posible, debemos situar la mesa de trabajo frente una ventana o espacio abierto de tal manera que nos sea fácil interrumpir la actividad visual prolongada en visión próxima, levantando la cabeza y cambiando de postura cada cierto tiempo.

- Debemos mantener la zona de trabajo ordenada y libre de objetos para facilitar la concentración.

- Debemos evitar que el pelo nos pueda obstruir o disminuir la visión periférica.

- Debemos evitar coger el lápiz por la punta para poder ver lo que escribimos en todo momento.


- Si se trabaja con ordenador debemos mantener la pantalla ligeramente por debajo del nivel de los ojos, nunca por encima puesto que se requiere un mayor esfuerzo en esta posición.


- En ambientes con fuertes aires acondicionados y/o calefacciones dónde se realiza un trabajo prolongado en visión próxima aumenta la sensación de sequedad ocular requiriendo así un mayor parpadeo que nos puede dar problemas de concentración y fatiga visual.

Miedos infantiles: Miedo a la oscuridad

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Publico este artículo extraído de la página web del centro Familiae de Santiago de Compostela (España), con el permiso de Pilar Gómez-Ulla, psicoterapeuta del centro. Podeís encontrar más artículos suyos en su página web: http://www.centrodepsicologia.org.

Escrito por SILVIA GIAO

El miedo a la oscuridad es uno de los más frecuentes en los niños de 3 y 4 años y los padres se preguntan muchas veces de dónde surge. Hay que tener en cuenta varios factores.ejemplo de getimagesize()

Por un lado, en la mayoría de los cuentos y películas el malo aprovecha la protección de la oscuridad para cometer sus fechorías. Por tanto, no es tan extraño que antes o después los niños manifiesten cierto temor ante ella. Además, en estas edades su fantasía es desbordante y no acaban de distinguir bien la realidad de la ficción, lo que les crea ciertas confusiones.

Por otro lado, por la noche se produce la separación con los padres. Cada uno se va a su habitación a dormir y este temor se mezcla con el miedo a que venga 'algún malo'. En resumen, los niños asocian todas estas cosas a la oscuridad, de ahí el temor.

¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestro hijo?

Unas veces, con dejar temporalmente un punto de luz o la puerta abierta el niño se queda tranquilo, pero otras no es suficiente. Os propongo una serie de estrategias que os pueden ser útiles:

§ Es importante crear una rutina de sueño agradable y tranquila.

§ Evitar cuentos, historias o películas que puedan causar miedo al niño, especialmente justo antes de irse a dormir.

§ Durante el día buscar juegos divertidos que se puedan hacer a oscuras dentro de la habitación por ejemplo con una linterna (jugar a las sombras, buscar un tesoro, adivinar ruidos...).

§ Si aparece una pesadilla por la noche, no encender la luz para calmarle. Se le puede calmar con la luz del pasillo, para que no asocie luz a tranquilidad.

§ No le amenacéis con lo que le da miedo si su comportamiento no es adecuado en un momento dado.

§ Podéis recurrir a cuentos infantiles que hay publicados sobre este tema y que así se pueda identificar con ese personaje, o aprovechar las ideas del personaje para superar su miedo.

§ Se puede recurrir a un muñeco o a un amuleto que le protege por la noche siempre y cuando el niño esté de acuerdo.

A veces, el niño intentará meterse en vuestra cama u os pedirá que, por favor, durmáis con él. Ésta es una decisión muy personal, pero el aceptarla no es garantía de solución. En este caso estáis metiendo el problema debajo de la alfombra y en algún otro momento saldrá a flote.

Esto no quiere decir que no os podáis quedar con él un ratito. Al contrario, no se debe dejar al niño solo con su miedo. Necesita de vuestra presencia, de vuestra comprensión y que le transmitáis calma y seguridad. Que le acompañéis un rato, le acariciéis, que escuchéis lo que tiene que decir y que desviéis su atención hacia cosas agradables. Pero tenéis que darle la oportunidad de que se vaya enfrentando a la situación él solo (aunque sea a ratitos) con las estrategias que hemos comentado anteriormente y que vea que él puede. Con vuestra presencia permanente no puede enfrentarse a su problema.

Si el temor a la oscuridad se debe a las pesadillas, es aconsejable que os hable de ellas y ver dónde está la raíz del problema para poder actuar. Si el miedo es a determinados personajes se le puede dejar claro que sólo existen en los cuentos, y que en vuestra casa no pueden entrar 'los malos'. En casa papá y mamá lo protegen. Enseñadle, por ejemplo, cómo cerráis la puerta de la calle.

Lo importante es que poco a poco el niño pueda asociar la oscuridad con tranquilidad, con cosas divertidas. Que le premiéis por los pequeños logros que vaya consiguiendo con vuestra ayuda.

Por último, un caso especial que suele conllevar dificultades: si acabáis de mudaros de casa, dadle un tiempo a que se acostumbre y que pueda sentir ese nuevo espacio como 'su' casa o 'su' habitación, y pueda ser para él reducto de protección y seguridad.


Las adaptaciones curriculares: una herramienta necesaria para la atención a la diversidad

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Ahora que empieza de nuevo el curso escolar, es momento de reemprender las adaptaciones curriculares de los alumnos con necesidades educativas especiales, ya sean estas de carácter permanente o bien de tipo temporal. La adaptación curricular la podriamos definir como la herramienta fundamental que debe permitir que el alumno con nee desarrolle su potencial de aprendizaje al máximo, aspecto que implica en algunas ocasiones un cambio metodológico, una priorización de objetivos y/o contenidos, una previsión de recursos (refuerzo, logopedia, educación especial, ...). El punto clave, no obstante, reside en la puesta en práctica de la adaptación curricular, en la cual debemos tener presente la adaptación del material curricular como herramienta básica de trabajo, así como el papel del tutor y el resto del profesorado en su puesta en práctica, de la cual seran sus máximos responsables.
A menudo las adaptaciones curriculares no son llevadas a cabo por un gran desconocimiento por parte de una buena parte del profesorado, mientras que su elaboración y ejecución no resulta tan compleja como podria parecer, aunque el hecho de que no exista un referente normativo claro dificulta su ejecución, especialmente la redacción del documento, del cual podemos encontrar muchos módelos bastante diferentes entre ellos, aunque se suelen reducir a una adaptación de contenidos o bien de objetivos. Un problema muy frecuente suele residir en la utilización del libro de texto como prácticamente la única herramienta de trabajo, lo que limita mucho las posibilidades de refuerzo, adaptación y ampliación de las tareas escolares, puesto que muchas veces los objetivos escolares también acaban reduciéndose a los objetivos del libro, lo cual en muchas ocasiones también puede provocar que no se trabajen aspectos fundamentales de algunas áreas.
Un primer criterio en el momento de llevar a cabo una adaptación del curriculo, especialmente en el caso de que se trate de una adaptación significativa, resulta utilizar un criterio de funcionalidad, es decir, tener muy claro cuales son aquellos objetivos y contenidos que resultaran clave para el desarrollo integral del alumno, resultando en este punto en la mayoría de los casos el desarrollo de los aspectos procedimentales, más que de los conceptuales. Es decir, que generalmente, nos interesará que aprenda a hacer cosas más que sepa cosas, aunque lógicamente debemos procurar que nuestr@ alumno obtenga una serie de conocimientos generales básicos, ya que sino difícilmente podrá desarrollar de forma plena ciertos procedimientos como podrian ser la lectura y la escritura.
Este problema es más fácilmente evitable en la Educación Primaria, mientras que en la Educación Secundaria se dan por supuestos una serie de contenidos y procedimientos que resultan clave para el desarrollo de los alumn@s con necesidades educativas especiales, aunque conviene decir que también lo son para el resto del alumnado, y cabe abrir una reflexión sobre su prioridad en esta última etapa, ya que es sabido que much@s de nuestr@s alumn@s no acaban la escolaridad obligatoria con unas competencias mínimas para su desarrollo personal y profesional.
A parte de estas consideraciones, otro punto clave reside en la comunicación entre el profesorado, muchas veces algún profesor tiene un alumn@ que sigue una adaptación curricular y no lo sabe o no sabe que tiene que hacer, puesto que se tiende a trabajar de forma aíslada, mientras que los alumn@s con nee precisan de cierta sistematización en la adaptación de sus contenidos y de un plan de tipo transversal que le permita desarrollar sus potencialidades. Un ejemplo claro reside en el trabajo de la lengua, este trabajo no se dá tan solo en las asignaturas propias de esta asignnatura, si no que se trabaja en ciencias sociales, naturales, religión si se da el caso, etc, con lo cual el trabajo coordinado para la adquisición de las competencias básicas resultará clave.

En próximos artículos trataré más temas relativos a las adaptaciones curriculares, puesto que resultan una tarea fundamental en nuestro quehacer educativo.

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