Por Una Mejor Calidad de Vida: Recuperación de la salud mental

A Propósito del nuevo ciclo escolar en el que para todos, maestros, padres, alumnos, se presentan nuevos retos, nuevas metas, nuevas oportunidades, queremos reflexionar acerca del trabajo con los niños y adolescentes con los que estamos comprometidos, mediante esta intensa labor "Por una mejor calidad de vida" de las personas con TDA-H, sus familias y sus entornos de relación.
He leído mucho en estos días y de alguna manera me he puesto en contacto con un concepto que ha llamado mi atención a propósito de trabajo con las personas con TDA-H, se refiere a "Recuperación de la salud mental". Para muchas personas con afecciones mentales, la recuperación suele ser un proceso dinámico y continuo, no fijo ni estático. Permite llevar una vida con sentido en la comunidad que elija, mientras se esfuerza por alcanzar su máximo potencial. Una vida con sentido y alcanzar el máximo de potencial son los dos conceptos básicos del proceso de recuperación de la salud mental.
En las personas con TDA-H, estas dos características resultan no solo fácilmente aplicables, sino también muy alcanzables. Desde este punto de vista la recuperación se entiende mejor como el manejo continuo de los síntomas del trastorno. A pesar de los numerosos problemas que enfrentan, existen recursos que pueden ayudar a las personas con TDA/H a alcanzar un nivel de bienestar caracterizado por la independencia, la interdependencia saludable, la esperanza y la satisfacción personal.
Por todos es sabido que el TDA/H es un trastorno que afecta a las personas "durante toda la vida." Esto significa que generalmente, los síntomas del TDA/H se manifiestan tanto en una etapa de la vida como en la siguiente, y que se extienden a las diferentes esferas de la vida durante cualquier etapa en particular. En función de la noción de que se debe otorgar poderes a los adultos con problemas de salud mental para que ejerzan su derecho a la autodeterminación, el concepto y los componentes de la "recuperación" tienen mucho que ofrecerles a las personas con TDA/H y a aquellas que son parte de sus vidas.
Revisemos los 10 componentes fundamentales del proceso de recuperación de la salud mental:
1. Autodirección: El proceso de recuperación debe ser autodirigido por el individuo, quien define sus propias metas de vida y diseña un camino único para llegar a dichas metas. Dirigen, controlan, elijen y determinan su propio sendero de recuperación, optimizando la autonomía, independencia y control de recursos con el fin de lograr una vida que ellos mismos puedan determinar.
2. Individualizado y concentrado en la persona: Existen muchos caminos hacia la recuperación en base a las fortalezas y resiliencias únicas de un individuo, así como a sus necesidades, preferencias, experiencias y antecedentes culturales en todas sus diversas representaciones. Así también se identifica a la recuperación como un viaje continuo y un resultado final, un paradigma general para lograr el bienestar y una salud mental óptima.
3. Fortalecimiento: Las personas tienen la autoridad de elegir a partir de una gama de opciones y de participar en todas las decisiones, incluyendo la asignación de recursos, que afectarán sus vidas; y se les educa y apoya para que así lo hagan. Tienen la habilidad de unirse a otros, para hablar de manera colectiva y efectiva por ellos mismos sobre sus necesidades, carencias, deseos y aspiraciones. El otorgamiento de poderes, hace que la persona gane control de su propio destino e influencia las estructuras organizativas y sociales en su vida.
4. Integral: La recuperación abarca toda la vida de un individuo, incluyendo la mente, el cuerpo, el espíritu y la comunidad. La recuperación incluye todos los aspectos de su vida, la estabilidad como persona, las redes sociales, la participación comunitaria y los apoyos familiares.
5. No lineal: La recuperación no es un proceso paso a paso, sino que se basa en el crecimiento continuo, contratiempos ocasionales y aprendizaje de la experiencia. La recuperación comienza con una etapa inicial de conciencia en la que una persona reconoce que es posible hacer un cambio positivo. Esta conciencia le permite avanzar e involucrarse completamente en el trabajo de recuperación.
6. Basado en las fortalezas: La recuperación se concentra en valorizar y desarrollarse a partir de las múltiples capacidades, resiliencias, talentos, habilidades de afrontamiento y valor inherente de los individuos. Nutriéndose de estas fortalezas, las personas abandonan los papeles de vida bloqueados y comienzan nuevos papeles de vida. El proceso de recuperación avanza a través de la interacción con otras personas en relaciones de apoyo y basadas en la confianza.
7. Apoyo de los pares: El apoyo mutuo, incluyendo compartir el conocimiento proveniente de la experiencia y el aprendizaje social y de habilidades, juega un papel invaluable en la recuperación. las personas con TDA-H, alientan e involucran a otros en la recuperación y se brindan unos a otros un sentimiento de pertenencia, relaciones de apoyo, papeles valiosos y comunidad.
8. Respeto: Para lograr la recuperación, es muy importante la apreciación y aceptación de los demás al nivel de la comunidad, incluyendo la protección de sus derechos y la eliminación de discriminación y estigma. Es particularmente vital autoaceptarse y volver a creer en uno mismo. El respeto asegura la inclusión y la total participación de las personas con TDA-H en todos los aspectos de sus vidas.
9. Responsabilidad: Las personas con TDA-H, tienen una responsabilidad personal por su propio cuidado y recuperación. Dar pasos hacia sus metas puede requerir mucho esfuerzo. Deben luchar por comprender y dar significado a sus experiencias, e identificar estrategias de enfrentamiento y procesos de sanación para promover su propio bienestar.
10. Esperanza: La recuperación brinda el mensaje esencial y motivador de un futuro mejor: que las personas pueden y efectivamente superen las barreras y obstáculos que enfrentan. La esperanza está interiorizada; pero puede ser fomentada por los pares, familiares, amigos, y la sociedad en general. La esperanza es el catalizador del proceso de recuperación.
Estos son nuestros principios de trabajo terapéutico. Es un camino de lucha y esperanzas con los niños y adolescentes con los cuales trabajamos, tratando que desde ahorita y pensando en la edad adulta, sus vidas tengan un sentido y puedan desarrollar su máximo potencial "Por una mejor calidad de vida".

2 comentarios:

Magdalena Gelabert dijo...

hola, me ha encantado este artículo.
Me parece muy interesante la forma en que se han expuesto los contenidos y aprovecho para felicitaros.
http://elauvo.blogspot.com/

Ana Cristina dijo...

Que palabra más bonita esperanza.Muy bueno el artículo.Hasta ahora era muy poco lo que sabía del tema acá en Uruguay casi no se habla en este blog estoy aprendiendo muchísimo.

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