Interacciones, positivas y negativas, entre la familia y la escuela

Publico este artículo a nombre de Eduard Hervás (Psicólogo, eduardhervas@gmail.com), podeís encontrar más artículos suyos en su blog



Después de ver demasiado casos concretos, estoy convencido de que en lugar de colaborar hasta un objetivo común (la formación de las niñas y niños, hijas e hijos para unos y alumnos para los otros sin embargo, finalmente las mismas personitas) l a familia y la escuela, demasiado veces se complican mutuamente la vida. Cuando hablo de Escuela, digo Formación y no Educación porque ya se ha explicado masa que los responsables de la Educación de los hijos son sus padres.

La escuela ayuda a las familias a Formar, a Instruir en algunos temas y destrezas que las familias no saben, no pueden o no tienen tiempo. Pero se supone que al estado, a la Administración, a los poderes públicos, también los interesa incidir –o no incidir- en algunos temas que plantea en la escuela para que esta lo asuma como propio: Derechos y deberes, la Participación, Derechos Humanos, Principios Constitucionales y de Convivencia, Con respecto al Medio Ambiente, Superación de Conflictos , la Paz... Incluso, la escuela vale para fluorar las denteras de los pequeños, o para poner Vacunas y hablar de Sexo, Droga y Rock & Roll.

Paso a enumerar algún de los puntos que la escuela y la familia se complican entre sí. Parecerá que voy más a favor de la familia que de la escuela, pero es el rol que ahora tengo, estoy más a la banda de los padres

  • Hay familias atolondradas por los deberes que se los manda a los hijos/se/alumnos y, incluso, deben programar las cabezas de semana en relación a la cantidad de deberes.
  • Ah, hay que decir que la escuela también es una Guardería, el lugar donde se deja a los niños y niñas cuando los padres deben trabajar o deben hacer la casa. Eso complica la escuela pero es que, legalmente, también es así.
  • Cuando en la escuela se cuentan cosas que difieren de las que se cuentan en casa: valores: ¿qué valores predominan? ¿Los de casa, los del maestro, los del Proyecto Educativo de centro?
  • Cuando en casa se cuentan cosas diferentes a las que se dicen en la escuela.
  • Cuando la escuela obliga a que se elijan unas determinadas optativas o, incluso, bachilleratos concretos o no-módulos profesionales específicos.
  • Cuando hay maestros que no tienen instrumentos por enseñar los alumnos: técnicas psicopedagógicas y de control de la clase...
  • Cuando las familias piensan que los maestros no hacen nada, entre vacaciones y vacaciones, trabajan muy pocas horas de muy pocos días de algunos meses al año, y lo hacen saber a los hijos/alumnos, que se ponen en contra del profesorado...
  • Cuando se descalifican mutuamente padres, maestros y alumnos.
  • Cuando los maestros llegan a decir “¿no tenéis padres?” si los alumnos/hijos no han entendido o realizado algunas tareas de casa...
  • Cuando son las madres las que relacionan familia y escuela, con lo que le quitan importancia porque los hombres suelen hacer las cosas importantes a las familias, como ir a trabajar en la fábrica o colgar algún cuadro o arreglar un fusible, mientras las mujeres hacen cosas sin importancia como la comida, lavar y extender, ... y relacionarse con · la escuela.
  • Cuando los/las maestros les tienen miedo a las madres/padres y se ponen a la defensiva cuando van a hablarlos...
  • Cuando los padres y madres aprenden a que la escuela los llamada cuando hay problemas, y se ponen a la defensiva...
  • Cuando las familias –las madres- que van a llevar los hijos chiquirrititos a la escuela y los interesa la que pasa, van aprendiendo a dejar de ir a hablar con los maestros y a participar...
  • Cuando las escuelas se cierran no sé si para que no salgan o porque no entren ... Y se hacen unos lugares muy acotados.

Y, al final, en estas relaciones –positivas y negativas- gana o pierde, según quien, la escuela, la familia, el alumno/a hijo e hija y, al final de todo, la sociedad en conjunto. O una parte de la Sociedad, porque no sé como se lo hacen a la enseñanza privada.

Podríamos empezar a descomplicar las relaciones, o a inventar otros, con diálogo y contactos entre padres y madres, maestros y directores y directoras.

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