POSIBILIDADES Y LÍMITES PARA TRABAJAR EL PROBLEMA DE LA VIOLENCIA EN LA ESCUELA

Gastón es un adolescente de familia de buen pasar económico, pero parece que sus padres no se preocupan mucho por él, concurre a la escuela con el uniforme desprolijo, no participa de las reuniones escolares ni de las actividades extraescolares. En la escuela presenta conductas agresivas y sus calificaciones son bajas debido a la escasa motivación por los aprendizajes.

Por tal situación, los progenitores son citados por el director. Concurre el padre solo, que al parecer muestra signos de autoritarismo. El hecho de no hacerse presente la madre puede estar indicando situaciones de violencia y amenazas en el hogar. La autoridad del colegio pide que se hable con el hijo para la modificación de esas conductas.

Al poco tiempo, posiblemente esta situación haya desencadenado una situación de violencia hacia sus pares, con daño físico.

La causa posiblemente sea una situación de violencia familiar que hizo que este alumno repitiera la situación que vivió en su casa, con un compañero. Podemos afirmar que si un niño vive en una familia no contenedora, autoritaria y donde se ejerce la violencia, este sujeto no está en condiciones psicológicas para estar motivado en los aprendizajes escolares. El director se pregunta acerca de las medidas a tomar, para que no se repita una situación semejante

Hasta aquí el relato de una situación real; ahora voy a pasar a analizar dicha problemática.

La violencia es un problema social que altera la vida individual, grupal e institucional. Desde la ética, es una violación a la integridad física y al derecho a la vida. Es el resultado de un proceso socio histórico y es una forma de ejercicio del poder mediante el empleo de la fuerza física, psíquica, económica o política. En la situación analizada estamos ante una situación donde se ejerce fuerza física y pertenece a un nivel de violencia individual.

De acuerdo con la Teoría Crítica, se tratará de identificar los factores psicológicos, sociales, culturales y económicos del contexto que pueden determinar situaciones de violencia. Se tratará de crear situaciones escolares que favorezcan la inclusión de Gastón en una mejor convivencia.

La violencia familiar es un problema social que atenta contra la formación de las futuras generaciones. Si el modelo de convivencia es violento, esto se va a transferir a otros ámbitos.

Las pautas de crianza pueden ser agresivas hacia el sujeto y si se articulan con un contexto social, familiar y personal que facilitan la violencia, a veces los padres justifican la agresión a favor de la educación de sus hijos; sin considerar que el sujeto es una persona que posee derechos que no pueden ser violados. La ruptura de estructuras familiares y el abuso por parte del padre irrumpe en la escuela. La escuela es un ámbito de detección de lo que el adolescente silencia por miedo o por vergüenza.

Se considera que la violencia entre pares es cuando algún sujeto se considera con mayor poder que otro y abusa del mismo. Gastón tuvo situaciones de indisciplina como molestar y empujar a sus compañeros pero la situación llegó a su punto más grave cuándo le fracturó la nariz a un compañero en un recreo.

Nos cabe reflexionar acerca de: ¿Cuál es el sentido de la violencia? Materializar el fracaso de la palabra para llegar a acuerdos que permitan resolver las diferencias. ¿Hay que mostrarle a Gastón que hay una autoridad para la resolución de conflictos?

¿Tenemos que construir un marco adecuado para la intervención frente a situaciones delicadas? ¿Tenemos que garantizar la discreción en el tratamiento de su caso en particular?

Los posibles caminos que debería transitar la escuela ante esta situación serían los siguientes:

En primer lugar debemos definir el conflicto: Analizar la realidad de Gastón y su familia. Hay que pensar que la escuela puede hacer algo por este joven. Debemos reconocer el conflicto como algo inherente a la escuela. Analizar la situación de agresión a un compañero considerándola como un acto de violencia y no de indisciplina

En segundo lugar habrá que analizar el caso para definir acciones a seguir donde implícita o explícitamente haya una actitud crítica hacia el hecho de violencia y dar un tratamiento específico y discreto a esta situación particular.

Dar la palabra y denunciar la violencia. La escuela debe desafiar esa cultura familiar y mostrar que hay otros modelos de relacionarse; si uno de sus fines es educar para la convivencia democrática. La escuela deberá reflexionar sobre dicha problemática y debatirla con el equipo docente.

Ante un caso de maltrato infantil o juvenil, la escuela debe denunciarlo. Además se deberán convocar a reuniones donde estén involucrados los actores y sus familias para analizar la situación.

La escuela deberá tomar medidas preventivas y estrategias de intervención para el tratamiento de dicha problemática.

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