¿Qué queremos decir cuándo hablamos de aprender a aprender?

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Un muy comentado informe de la UNESCO llamado “Los pilares de la educación del futuro” nos invita a los docentes a practicar tres principios para mejorar la calidad educativa. Estos pilares son el aprender a aprender, aprender a vivir con otro y aprender a hacer.

En la observación de las aulas de distintos niveles educativos me pregunto si después de algún tiempo de difundido estos principios realmente la educación implementó estos cambios y si logramos una mejora en las prácticas.

En este artículo me referiré al objetivo de la educación permanente de aprender el oficio de aprender. Con esto nos referimos a que nuestros alumnos logren aprendizajes significativos y no mecánicos ni memorísticos. Todos los que llevamos años en la educación vemos fracasar alumnos en evaluaciones orales o escritas que han estudiado de memoria y se esfuerzan por reproducir textualmente al autor y muchas veces al producirse una alteración en el clima del aula, o en lo emocional subjetivo, el alumno pierde el hilo de lo que estaba desarrollando, se le produce una laguna mental y no puede seguir con su producción. Esto lo lleva irremediablemente a no aprobar dicha evaluación y lo que es más importante aún no haber aprendido realmente lo que debía aprender.

¿Qué queremos decir cuándo hablamos de aprender a aprender?

Según la definición de Gaskins y Elliot, el aprendizaje “es un proceso socialmente mediado, basado en el conocimiento, que exige un compromiso activo por parte del estudiante y que tiene como resultado un cambio en la comprensión”.

Por que decimos que es social y mediado, pues, para aprender lo nuevo lo tenemos que relacionar con los saberes que ya tenemos y es más fácil realizar esto si lo hacemos interactuando con los otros. Con esto queremos significar que el docente debe favorecer momentos de relación e intercambio entre sus alumnos al interior del salón de clases.

Por que decimos que el aprendizaje debe basarse en conocimientos activos. Para lograr esto debemos partir de los saberes previos, para así ir incorporando lo nuevo. El docente debe ingeniárselas para favorecer en el alumno, la relación de lo “nuevo” con lo “viejo” en forma creativa.

Por que decimos que el alumno debe comprometerse a aprender. El desafío del docente es hacer interesante la propuesta de temas a trabajar para incentivar y lograr así que el alumno se motive.

Por que decimos que el alumno debe lograr un cambio en la comprensión; esto no solo significa tener información sino poder operar con ella. El desafío del docente es pensar actividades donde el alumno pueda explicar con sus propias palabras, ejemplificar, aplicar a otras situaciones, justificar, comparar, contextualizar, generalizar.

Si los docentes tenemos en cuenta lo anteriormente desarrollado, favoreceremos en nuestros alumnos la adquisición de aprendizajes significativos.

Todo aprendizaje se convierte en significativo cuándo el docente estructura lógicamente el contenido a enseñar de forma que el alumno pueda partir de lo más simple para llegar a lo más complejo y así se puedan jerarquicen los contenidos o temas.

Otra condición para que se de el aprendizaje significativo es que el alumno pueda incorporar y relacionar lo nuevo con lo ya aprendido, a su vez hay que favorecer la motivación para que realmente se tenga deseos de aprender y que sus aprendizajes se guarden y archiven en una memoria a largo plazo que pueda activarse y transformarse en la aplicación de situaciones nuevas.

Esto último llamado funcionalidad, es importante para que lo que se aprendió no sirva solo al momento de ser evaluado en la escuela sino que quede fijado en la memoria a largo plazo y pueda servir para la vida en cualquier momento que lo necesitemos.

A veces se producen obstáculos para el logro de algunas de estas condiciones que describimos como esenciales para los aprendizajes significativos. Algunos de ellos tienen que ver con situaciones del contexto socio cultural donde se desarrolla y aprende el sujeto o sea, son externas al alumno pero influyen en él y otros factores tienen que ver con situaciones internas o intrínsecas del sujeto tanto desde el orden psicológico como neuropsicológico.

Algunos de los impedimentos para que el alumno “aprenda” adecuadamente son:

- un contexto socio cultural desfavorable tanto desde lo familiar como desde lo escolar o cultural.

- una etapa de la vida conflictiva como lo es la adolescencia.

- fallas o trastornos orgánicos como lo son los problemas auditivos, motores o visuales, disfunciones cerebrales, disminuidos intelectuales, etc.

-dificultades socio- emocionales como lo son la baja autoestima,

la vergüenza, desinterés, baja tolerancia a la frustración, etc.

También es importante que el alumno utilice las llamadas “estrategias de aprendizaje”.

Las estrategias de aprendizaje son todos aquellos procesos que el alumno necesita poner en juego a la hora de resolver una determinada situación problemática o “conflicto cognitivo”.

Las estrategias de aprendizaje pueden ser de tipo cognitivo o metacognitivo.

Las estrategias cognitivas consisten en prestar atención y seleccionar la información que tiene que ver con las posibilidades de ingresar y buscar la información para luego trabajar con ella. Cuando fallan estos procedimientos nos encontramos con dificultades de aprendizaje que pueden tener su origen en problemas de vista, oído o problemas con la atención como lo es el síndrome de déficit atencional. El alumno tiene problemas en torno a lo que la Psicología Cognitiva llama memoria y atención sensorial, esto es muy importante para que se den buenos aprendizajes porque lo sensorial es lo que nos permite en primera instancia ingresar al área cerebral los elementos con los cuáles tenemos que trabajar para aprender.

En segundo lugar otras estrategias cognitivas tienen que ver con el procesamiento de la información, acá el sujeto tiene que tener posibilidades de procesar, organizar y estructurar la información para resolver los problemas cognitivos que se le presenta en la escuela. Cuándo hay problemas en algunas de estas funciones cognitivas nos encontramos ante dificultades que pueden ser de lectura comprensiva, inferencias o deducciones lógicas, fallas en la memoria a largo plazo, olvido de saberes adquiridos anteriormente, o cuándo el sujeto no ha desarrollado las estructuras cognitivas acordes a los aprendizajes que el nivel educativo le exige.

En tercer y último lugar hay estrategias que tienen que ver con la forma en que se comunican los resultados del pensamiento y el aprendizaje. Si un alumno realmente aprendió, tiene que poder expresarlo en forma verbal, escrita o gráfica.

Cuándo hay fallas en estas funciones cognitivas, el alumno tiene dificultades en la expresión oral o escrita, inhibiciones orales, nerviosismo, fobias sociales, desprolijidad en la presentación de trabajos escritos, dificultades desde lo motriz que lo llevan a tener problemas en la realización de los grafismos, el dibujo, o la práctica de algún deporte.

En síntesis, un alumno para aprender debe poner en juego múltiples capacidades para realizar el trabajo o tarea escolar que consiste fundamentalmente en organizarse, comunicarse e intercambiar con otros compañeros, realizar búsqueda de información, poder asimilar y seleccionar esa información, lograr tener una actitud crítica y comprensiva en el análisis de esa información, ser creativo y poder comunicar el resultado de sus aprendizajes de forma tal que tanto el docente como sus compañeros puedan comprenderlo.

Las estrategias metacognitivas, significan tener “conocimiento acerca del conocimiento”.

Solo cuándo se piensa en la forma en que pensamos estamos en condiciones de mejorar nuestro propio proceso de aprendizaje.

Es importante que cada alumno tome conciencia de sus propios procesos de aprendizaje. Esto influye en como el alumno planifica sus estudios, como lo ejercita y como se prepara para ser evaluado.

Como docentes tenemos que llevar al alumno a que piense en cuánto a las funciones en que pone en juego cuándo realiza la tarea, a que reflexione sobre sus creencias, valores, actitudes personales, la utilidad de esos aprendizajes que debe incorporar.

Algunos sencillos recursos para lograr mejoras en el rendimiento escolar pueden ser el que los sujetos estudien con algún par, el pedir ayuda a un mayor que esté con condiciones de apoyarlo, buscar compañeros para la realización de la tarea escolar, buscar el tiempo adecuado para los estudios, buscar lugares o espacios tranquilos donde no se vea perturbada su capacidad de atención y concentración.

Por último cada alumno tiene un estilo propio y particular de asumir su proceso de aprendizaje que los adultos tenemos que captar y respetar.

Las características de los estilos son el reconocer la influencia del contexto socio cultural, la influencia de factores cognitivos y afectivos en el aprender, lograr el conocimiento de uno mismo y la forma de relacionarnos con los otros.

Los estilos de aprendizaje son:

- Activo: Su característica es la de ser creativo, espontáneo y renovador. Es voluntarioso y participativo. Muchas veces son líderes y protagonistas.

- Reflexivo: Su característica es la de ser observador, analítico, detallista. Es prudente, distante, registra, investiga, redacta informes.

- Teórico: Su característica es buscar hipótesis, el ser teórico, objetivo, razonador, perfeccionista, ordenado.

- Pragmático: Su característica principal es el ser práctico, directo, realista, eficaz, planificador. Trata de solucionar problemas y aplicar lo aprendido.

Por Lic. Edith Beatriz Burgos

El aprendizaje como construcción individual y colectiva.

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Cuando alguien intenta transmitir a otra persona conocimientos o, desde otra perspectiva teórica, cuando intenta favorecer los procesos reconstructivos de los sujetos que aprenden, no lo hace desde el lugar de único poseedor de información, sino como parte de una relación en la que se sitúa como favorecedor o ayudante para que el sujeto que aprende desarrolle sus conocimientos y comprensiones. Este proceso es fundamentalmente comunicativo y el conocimiento que circula es poseído por ambas partes. Afirma Mercer: “La construcción guiada del conocimiento no es algo que suceda sólo en las escuelas. La historia de las ideas muestra que el descubrimiento, el aprendizaje y la resolución creativa de problemas son raramente, o casi nunca, verdaderas actividades individuales. Todos los pensadores creativos, incluso los que son famosos por sí mismos en todo el mundo han trabajado con otras personas y con las ideas de otros además de las suyas. En realidad, algunas de las individualidades más famosas en sus campos han sido la parte visible de un esfuerzo colectivo que parecía aumentar la calidad de cada contribución individual. Dos mentes son, a menudo, mejor que una, y muchas mentes que contribuyen a la construcción del conocimiento dan como resultado el vasto y dinámico recurso del conocimiento que llamamos cultura.”
En este proceso es importante destacar la influencia del aprendizaje previo que actúa como marco referencial y conforma “constructos personales” (Ausubel: 1976) que han de influir en la manera en que las personas hacen uso de la experiencia y los conocimientos previos y la consiguiente interpretación y actuación. Ausubel mismo expresa “el factor que más influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe; determínese qué es y actúe en consecuencia”. Los conceptos previos filtran, determinan y significan la información nueva e influyen en la reorganización y la evolución dinámica de las poblaciones conceptuales. Así, la mayor o la menor riqueza de significados dependerá de la amplitud de relaciones que puedan establecerse en la red conceptual y el cambio de alguna relación o concepto implica la modificación de toda la estructura.
Hablar del acto de interacción entre el sujeto que enseña y el sujeto que aprende es, sin lugar a dudas, hablar de una relación dialógica que supone heterogeneidad, contradicción y, al mismo tiempo, complementareidad.
“El acto pedagógico articula lo social con lo individual; lo pasado, con lo presente y lo futuro, lo conocido con lo desconocido; lo pensado, con lo sentido y lo actuado” (Souto: 1994) Se trata, entonces de un proceso permanente e inacabado donde se entrecruzan cuestiones del orden de lo social, de lo cognitivo y también de lo afectivo.
¿Cuáles son las concepciones de hombre y mundo subyacentes a este tipo de aprendizaje? Sin miedo a equivocarme diría que la persona que guía el aprendizaje tal como lo venimos describiendo, en principio, estaría en la constante búsqueda de la coherencia entre el discurso y la praxis. En este sentido, probablemente concibiría al individuo como una construcción, que, lejos de estar predeterminado (tener una esencia que luego va a desarrollar), sería pensado como una autofabricación. De manera tal, que el enseñante o tutor va a tratar de generar condiciones y favorecer las situaciones de aprendizaje para que ese Otro pueda construirse eligiendo libremente y con responsabilidad. No olvidemos que sus posibilidades de ser son poco menos que infinitas.

5 cosas que nunca se les debe decir a los padres de un niño autista

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Publico este interesante artículo extraído del blog Videotecautista, blog muy interesante que trata diferentes temáticas de actualidad y divulgación sobre el autismo.

Escrito por: Jene Aviram
Si su hijo tiene autismo, entonces usted es un blanco para amigos, familiares y hasta gente desconocida, para ofrecer consejos que muchas veces no son solicitados. Estas personas tienen buenas intenciones, pero de cualquier forma, muchas veces, resulta una situación dolorosa para algunos padres.
Cuando se hable con los padres de niños especiales aquí se detallan 5 cosas que se debe evitar decir:
1. Autismo NO significa sordera: Si usted está conversando con un amigo y de repente se da cuenta de que el hijo de su amigo esta comportándose de una madera extraña, usted tendrá la curiosidad de preguntar "Que es lo que está haciendo?, ¿Siempre hace eso?”, Preguntas como esta ponen a los padres en una situación un poco difícil. También podría herir la autoestima del niño con autismo. Recuerde que aunque los niños "parezcan" no escuchar o entender y aunque no hagan contacto visual, ellos pueden escuchar lo que usted dijo. Un mal entendido común, es que las personas con autismo no comprenden el mundo a su alrededor. Nada puede ser más lejos de la realidad. Personas con autismo tal vez no responden o reaccionan en una forma típica, tal vez no tengan mucha comunicación verbal, pero si entienden lo que se dice. Tener en cuenta que muchos de ellos tienen un sistema auditivo aun más agudo que los demás y hasta pueden escuchar desde el otro lado de la habitación.
2. Acciones hablan más fuerte de las palabras: Usted está parado en la fila del cajero de una tienda. Hay una mujer en frente de usted, tratando de mantener la compostura. El hijo de ella está corriendo y tumbando cosas de los estantes. "Que niño tan malcriado" piensa usted. "su madre debe de disciplinarlo mejor". No juzgue tan rápido. Es posible que ese niño tenga autismo. Aunque usted se sienta tentado, por favor, no mire hacia arriba y mueva la cabeza mostrando su opinión. Esta madre, atraviesa por este tipo de situación en cada momento. Si usted sonríe, es mejor, porque muestra que la comprende. Puede usted hasta ofrecer guardar su lugar en la fila, para que ella pueda ir a atender a su hijo.
3. Consejo de cómo disciplinar: Usted está visitando una amistad, cuyo hijo tiene autismo. Él niño está construyendo una torre y accidentalmente la tumba. Horrorizado por su "torpeza" él niño se tira en el suelo y comienza a gritar y patalear, toma los bloques y los tira. Su amigo va y tranquilamente trata de controlar la situación, pero usted no aprueba la manera como él lo ha hecho. En estado de asombro por el comportamiento inapropiado del niño, usted ofrece un consejo bien intencionado y comparte sus propias estrategias de disciplina. Los métodos tradicionales de disciplina, con frecuencia no funcionan en los niños con autismo. Este padre tiene que lidiar con más de lo que usted se puede imaginar y probablemente ha tratado todas las estrategias establecidas. Esta mortificado de que usted lo está juzgando. Una sonrisa amigable y un cambio de tema será mejor aceptado.
4. Puede dejarlo atrás: Usted está planeando un viaje a un parque de diversiones. Le gustaría muchísimo ir con su amiga pero se encuentra en un dilema. Los hijos sin autismo de su amiga les encanta el parque pero su hijo con autismo parece siempre dificultades allí. Así que usted piensa en una solución. "Ven con nosotros al parque, a tus hijos les encantara, bueno, excepto por Juancito, pero tal vez podrías buscar algo que él pueda hacer ese día".Invitar a una familia a participar, excepto por su hijo con autismo, es una experiencia muy devastadora para un padre. Sus intenciones son buenas, pero no hace que la experiencia sea menos devastadora. Los padres de niños con autismo desean desesperadamente que sus hijos con autismo sean aceptados por la comunidad. Olvídese de las opiniones de los demás e invite a toda la familia. Si siente que esta no es una opción cómoda, entonces salve su invitación para la próxima vez, en algo que si pueda invitar e incluir a toda la familia.
5.Recomendaciones para terapias: Su nieto tiene autismo. Esta destrozada porque sabe que camino tan difícil su hijo enfrentara de ahora en adelante. Esta muy triste porque su nieto tiene autismo y claro, quiere ayudar. Después de haber criado a sus propios hijos, tiene mucha experiencia. Pero se mortifica por dentro cuando su hijo le habla sobre la terapia que ha elegido para manejar el comportamiento de su nieto. Usted, claro usa su don de experiencia y le dice como debe hacerlo, de una manera diferente.Ser padre de un hijo especial, es totalmente diferente de criar un niño normal. Es algo que hay que vivirlo para entenderlo. Si quiere realmente ayudar, sea un punto de apoyo para su hijo. De su amor, apoye las decisiones que su hijo ha hecho y quédese junto a ellos. Sera una gran ayuda para los padres quienes desesperadamente necesitan su aceptación y apoyo.
A todos los padres de niños con autismo, los felicitamos y los elogiamos! El camino es difícil, lleno de altas y bajas. A todos los demás, estamos agradecidos. Su amor y apoyo es incalculable para los padres de niños especiales. Gracias por estar a su lado.
Traducido del website : Natural Learning Concepts. www.nlconcepts. com Escrito por Jene Aviram.

Hacia una independencia sana: normas y límites. Rabietas ¿qué hacer?

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Entrevista-chat con Lolita Terol. Hemos participado - febrero 2009- en un chat online en el diario local de Alicante. Podéis consultar la entrevista original aquí.


1. Hola Lolita. Mi hija Julia tiene 13 meses. Cuando debo empezar a poner normas, limites etc? Siendo tan pequeña, no se si entiende que la estoy riñendo o que le estoy diciendo que no a algo. Gracias. Patricia


» Hola Patricia, El gran reto de los padres y madres es alimentar la pasión y la implicación de nuestros hijos e hijas en el mundo, así como enseñarles a adaptarse a las normas de la sociedad. Y lo más efectivo es ser padres y madres firmes y amorosos; para poder acompañar adecuadamente a nuestros hijos e hijas. En este sentido, es fundamental saber decir "no", cuando corresponda; siempre desde el amor y el respeto; con voz firme y segura. Tu hija de 13 meses, poco a poco irá comprendiendo la intención de sus padres, y valorará vuestras emociones. Actualmente es una exploradora, está empezando a investigar y descubrir el mundo que le rodea. Es el momento de crear un entorno seguro en casa (libre de peligros: proteger enchufes, quitar de su alcance productos de limpieza, proteger bordes y picos de muebles...). Es la edad en la que empezamos a establecer los LIMITES DE SEGURIDAD, que permitirán proteger la salud de vuestra hija. Tranquilamente, cuando tengas que decir "no" a tu hija, hazlo ("no se toca el enchufe", con cara seria, y voz contundente y la apartas del peligro). Desde la tranquilidad, sin ponernos nerviosos. Y luego, seguiremos con lo que estábamos haciendo, como si nada hubiera pasado. gracias por tu pregunta! Lolita.



2. Mi hijo tiene 2 años y 4 meses y queremos que empiece a dejar de utilizar pañales. Le animamos cuando siente ganas de hacer caca, que no se esconda y que vaya al baño a hacerlo en el orinal o en el adaptador, pero se niega. ¿Cómo podemos ayudarlo?


» Aprender a controlar esfínteres depende de la madurez del niño, más que de normas y límites. Si el niño está preparado física y emocionalmente, empezaremos el proceso de "retirar los pañales", PERO si no está preparado, tendremos paciencia y esperaremos el momento adecuado. Indicadores para saber si tu hijo está preparado para retirarle los pañales: 1.Le llama la atención cuando le cambian el pañal a otro niño/a. 2.Le gusta estar presente y mirar cómo papá/mamá van al aseo. 3.Está varias horas sin mojar el pañal. 4.Sabe cuándo tiene ganas de hacer pipí o caca. 5.Intenta controlar su entorno: por ejemplo, sin querer quitarse una camiseta que lleva puesta. 6.Le gusta jugar con agua, abrir y cerrar los grifos... Si tu hijo cumple con estos requisitos, está preparado para empezar a quitarle el pañal y, entonces sí, podéis establecer unas normas al respecto: 1.El orinal se utiliza en el aseo (nada de ir colocándolo en cualquier habitación de la casa, como si fuera un juguete más). 2.Cuando tengas ganas de pipí o caca, avisa a mamá o papá y te acompañaremos al aseo. --al principio, es una sugerencia, para que vaya cogiendo el hábito-- CON MUCHA PACIENCIA Y AMOR. (por lo que comentas, actualmente se niega a hacerlo: no se le puede obligar. PODEÍS LEERLE EL CUENTO titulado "TENGO PIS"; que le ayudará a coger la rutina de ir al aseo) 3.Le explicaremos los pasos para hacer pipí/caca, y serán una norma a cumplir poco a poco (bajarse la ropa, hacer pipí/cada, limpiarse con papel, subirse la ropa, tirar de la cadena y lavarse las manos). REPETIREMOS ESTOS PASOS UNA Y OTRA VEZ hasta que el niño los vaya aprendiendo. INSISTO: CON MUCHA PACIENCIA Y AMOR. ¡Animo!



3. Muy buenas, soy Laura y tengo una nena de 6 meses, que se despierta por la noche casi siempre a la misma hora gritando como si le doliese algo, la cojo en brazos y sigue durmiendo, la gente me dice que es bracitis pero no se que puedo hacer. Gracias


» Hola Laura, a los 6 meses recomiendo que atiendas a tu hija todas las veces que sea necesario, sin miedo a que se malacostumbre. Es muy pequeña para empezar con normas y límites. Tu hija te necesita, te llama, y tú le respondes adecuadamente cogiéndola. Si te parece que le duele algo, mira a ver si tiene gases, si está estreñida (quizás un masaje en la barriguita antes de dormir le vendría bien) - si necesitas más información sobre masaje infantil puedes ver nuestra web (www.centroandares.com) o enviarme un mail: lterol@centroandares.com Animo! Lolita.



4. Cuando voy de compras con mi hijo, y no le dejo tocar las cosas de las tiendas, termina tirándose por el suelo, montando el escándalo y me toca irme corriendo para que no moleste más.... ¿cómo puedo solucionarlo? Gracias.


» Hola. Por la descripción que haces de la situación, parece que estamos hablando de una rabieta ¿verdad? (pérdida de control, desbordado por sus propias emociones, y puede ir acompañado de pataletas, lloriqueos, gritos, llantos...) Las rabietas suelen aparecer alrededor de los 2 años y pueden durar hasta los 4 o 5... poco a poco irán desapareciendo. Se trata de una etapa de "crisis" del crecimiento infantil. Forman parte del desarrollo de nuestros hijos ,y es importante cómo reaccionamos los adultos ante las rabietas. En la situación que comentas, tu hijo se revela contra el límite que le has puesto de "no tocar las cosas de las tiendas". Y puede que influya también si tu hijo se encuentra cansado o tiene hambre (en estas condiciones tanto adultos como niños estamos más irascibles ¿verdad?) Está bien que le pongas este límite de "no tocar las cosas". PERO ¿qué tal si motivas a tu hijo con algún juego para que no llegue al límite y se desencadene la rabieta? POR EJEMPLO: puedes proponerle que sea tu ayudante, y que se encargue de... algo que le resulte interesante y sea proporcionado a su edad (no sé qué edad tiene) -ayudarte a llevar un artículo que vas a comprar, buscar dónde está algún producto que tienes que comprar, etc...- dale una meta, un propósito... para él será un juego divertido y a ti te ayuda a hacer más llevadero el momento de la compra. ¡animo!



5. Cual consideras que es la mejor edad para comenzar a ir a la guarderia?


» Antes de los 8 meses, o después de los 18 meses. Evitaremos el inicio de la escuela infantil entre los 8 y los 18 meses, que es cuando se produce -aproximadamente- la etapa de separación de mamá (o adulto de referencia). Te remito a nuestro foro, donde puedes encontrar PAUTAS PARA FACILITAR UNA BUENA INCORPORACIÓN A LA ESCUELA INFANTIL. Animo!



6. Hola Lolita. Tengo una hija de 5 meses que a menudo se pone a berrear como una loca y no sabemos a qué se debe. Gracias


» Hola! Como he comentado antes sobre un bebé de 6 meses. A estas edades no tienen sentido las normas y límites, y, por supuesto, el llanto de tu bebé de 5 meses no es una rabieta. Lo único que puedo decirte, al no tener más datos sobre vosotros y vuestra hija, es que acudáis a su llanto, la cojáis en brazos, le déis todo vuestro amor y tratéis de ir identificando qué quiere deciros con su llanto. Y en caso de dudas, podeis consultar con vuestro pediatra. Estamos a vuestra disposición en www.centroandares.com gracias.



7. Hay alguna forma para que aprenda acomer de todo sin ser tan selectivos. Ya sabe con 15 meses lo que le gusta y lo demas me dice que no...en especial los pures. Gracias


» El "mundo de las comidas" también debe ir acompañado de ciertas normas. Te recomiendo que desde el principio (es decir, desde YA) dejes claro que se come lo que se ha cocinado. Nada de menús a la carta (siendo flexibles, por supuesto en ocasiones especiales, por ejemplo, si nuestro hijo/a está enfermo, etc.) Para llevar esto a la práctica: 1.Prepara poca cantidad de lo que le gusta menos, para que tenga la satisfacción de terminarse su ración. Y la felicitas por eso. 2.Mezcla alimentos que le gustan, con aquellos que le gustan menos y que tenga que comérselos a la vez. Por ejemplo: puré con trocitos de pan, o trocitos de algo que le guste. ánimo!



8. Por las mañanas, mi hija de 3 años -que es muy cabezota- se empeña en elegir ella la ropa, y terminamos discutiendo, me pongo nerviosa por las prisas para llegar al cole y termina manipulándome. ¿cómo puedo solucionarlo?


» A los 3 años de edad, los niños y niñas tienen mayor sentido de sí mismos como individuos y están en plena etapa de rivalidad y egoísmo (intentan imponer su voluntad); les gusta afirmar su independencia. Ahora entiendes mejor porqué tu hija "es muy cabezota", como tú dices ¿verdad? ¿Cómo puedes actuar tú en la situación que comentas? Por ejemplo: podrías darle a elegir los calcetines y las braguitas y tú eliges el resto de la ropa. Establece esa norma "Mamá decide qué ropa te pones, y tú eliges tus calcetines y las braguitas"... y se la recuerdas por la mañana, antes de que surja el conflicto: "a ver ¿quién es la encargada de buscar los calcetines y las braguitas?" -ella se sentirá responsable, independiente, ... y animada- y tú mientras tanto coges la ropa que se tiene que poner. Es un ejemplo. Utiliza tu ingenio para transformar las situaciones conflictivas en juegos y retos divertidos. Animo!



9. Mi hijo tiene 3 años y siempre que ve en alguna tienda algo que le gusta y no se lo compro se pone a llorar ¿Que puedo hacer al respecto?


» Tu hijo llora porque no le gusta recibir un "no" por respuesta a algo que desea. Es normal. Lo que tienes que ver es cómo te sientes tú ante ese llanto, y cómo reaccionas en consecuencia. Nuestro trabajo como madres y padres es enseñar a nuestros hijos e hijas a canalizar esa frustración que sienten ante una negativa. Por eso, debemos actuar desde el cariño, el respeto y el amor. Aceptaremos su llanto, sin molestarnos, y desde la tranquilidad, le repetiremos cuál es nuestra decisión (un NO). Y ya está. (Sé que controlar nuestras propias emociones es complicado: pero es un buen reto ¿te parece?) Así estás ayudando a tu hijo a ubicarse en el mundo. Las normas y límites son necesarios para que tengan un punto de referencia, un punto de partida, y se sientan seguros. Debemos aprender a decir NO, con firmeza y amor. Y sé que cuando estamos en la calle es más complicado que en casa, porque es frecuente sentirnos avergonzados cuando los demás nos miran porque nuestro hijo está llorando... Te recomiendo hacer el ejercicio de "pasar de los demás" y centrar tu energía en relajarte tú y atender a tu hijo (recordándole, desde la tranquilidad, que has decidido No comprarle lo que te ha pedido). Animo!



10. Tengo un niño de 23 meses y muchas veces pretender imponer su voluntad con lloros incontrolables, que postura debemos adoptar los padres ??


» Un niño de dos años está en plena etapa de "oposición" (un "no" sistemático a todo lo que se le propone). Es normal: forma parte de su crecimiento. Como padres: no cederemos a sus rabietas, y cuando el niño llore y grite con rabia, le diremos (desde el amor, la tranquilidad y el respeto) "COMPRENDO que estés enfadado, PERO eso NO se puede hacer". Ánimo!



11. Mi nena tiene 17 meses y me preocupa que todavía no hable. A lo más dice Ohh. de vez en cuando y señana con el dedo o hace grititos. ¿Cómo puedo estimularla para comienzar las primeras palabras?


» Aunque no tiene relación con normas, límites y rabietas, te respondo: Hablar a tu hija es la mejor forma de estimularla. Explicarle las cosas que le despiertan curiosidad (y señala con su dedito), hablarle, hablarle y hablarle... también puedes jugar con ella a hacer ritmos diciendo "PA-PA", "MA-MA", "TA-TA", y luego con más sílabas "PA-PA-PA", ETC. (al mismo tiempo que dáis palmas con cada sílaba, o golpeando algún objeto sonoro, etc...) Así le ayudas a adquirir el ritmo del habla. Animo! te animo a visitar nuestra web: www.centroandares.com



12. Me cuesta mucho trabajo conseguir salir de casa con mi hijo de 5 años, porque no quiere dejar de jugar y tengo que terminar siempre gritándole y enfadándome. ¿hay algún truco para convencerle sin tener que ponerme así?


» A la edad de tu hijo, es recomendable utilizar el tiempo como límite natural. Esto quiere decir que daremos un tiempo para todo: para jugar, para comer, para dormir, para estar solo con mamá... Y, además, es importante anticipar a los niños los cambios en su rutina, para que esté preparado y la situación no le pille por sorpresa. Por ejemplo: "Ve terminando tu juego, porque cuando mamá termine de arreglarse y peinarse vamos a salir de casa para ir a... (DONDE TENGÁIS QUE IR). Y, sobre todo: mucha calma, paciencia y comprensión, que es lo que tu hijo necesita en estos momentos. (Sé que no es fácil en determinadas situaciones, pero te animo a tomártelo como un reto). un abrazo y mucho ánimo!



13. Tenemos un niño de 3 años y medio y el caso es que no entiende un NO por respuesta, de forma inmediata su reacción es el llanto y la rabieta, no da pie a que le podamos explicar el porque de la negación. Llega a tal extremo que a veces entra en una espiral a la que no sabe poner fin y se puede tirar hasta más de media hora con llantos y gritos. ¿Cómo debemos actuar ante este comportamiento?


» Es normal, por su edad -como ya he comentado en otras preguntas- que no acepte un No por respuesta. Trataremos de evitar las negativas directas: pensar un momento antes de salir con un "no" rotundo. Ejemplo: "déjame ver, lo tendría que pensar mejor". Así suavizamos el "no". Podéis reflejar los deseos del niño "quieres quitar todos los libros de la estantería... sé que te divierte, pero los libros deben estar colocados en la estantería" Y también dar razones en lugar de un "no": "Los libros de mamá no son para jugar porque se estropean". A pesar de tener en cuenta estas pautas, tu hijo seguirá teniendo rabietas, porque forma parte de su desarrollo. Una vez ha estallado la rabieta: debemos acompañar a nuestro hijo: hay niños a los que les gusta el contacto físico (abrazos, besos...) y niños que prefieren que les dejen tranquilos (en este caso, desde la tranquilidad, le acompañaremos estando a su lado, diciéndole de vez en cuando que le queremos mucho y que estamos ahí para ayudarle). La rabieta es un "mal trago" para los niños y pueden incluso asustarse. Por eso necesitan comprensión y sentirse acompañados por sus padres. Eso les dará seguridad. Una vez que ha pasado la rabieta, no hablaremos sobre lo ocurrido: y nos pondremos a jugar a algo divertido. animo!



14. Nuestra otra hija también de 3 años y medio, son mellizos, es una niña a veces desafiante, sabe que hay cosas que están mal hechas y eso parece gratificarle, es como si quisiera tener protagonismo no sólo por las cosas bien hechas sino también por las cosas que sabe que están mal hechas. Qué pautas son las más adecuadas ante este tipo de comportamiento?. Gracias.


» Esa conducta desafiante está relacionada con la etapa de desarrollo en la que se encuentra: de rivalidad, egoismo y afirmación de su independencia. La forma de actuar ante este tipo de comportamiento es la misma que para vuestro otro hijo. Dejando claros los límites, y decir No cuando corresponda; siempre -insisto- desde el amor y el respeto y con firmeza. Así conseguiremos tener AUTORIDAD sin ser AUTORITARIOS. ANIMO!


Muchas gracias por vuestras interesantes preguntas. Si me lo permitís, os recomiendo un libro muy enriquecedor: "ÁMAME PARA QUE ME PUEDA IR. El arte de acompañar a los hijos en el proceso de convertirse en personas". Autores: JAUME SOLER Y MARIA MERCÈ CONANGLA. Animo y amor para todos y todas! Lolita.

El proceso lector

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A continuación os adjunto una presentación que trata de forma bastante profunda el proceso cognitivo de la lectura, desde tanto la vertiente de la descodificación lectora como lo relativo a la comprensión de la lectura. No obstante, bajo mi punto de vista, deja un poco de lado los aspectos propios del procesamiento visual de la información y los relativos al procesamiento auditivo que juegan un papel clave en el desarrollo de la lectura, os dejo un par de enlaces para que podáis encontrar más información al respecto: procesamiento visual de la información, previos a la lectura y la escritura y la categoria de lectura del blog
Esta presentación la he visto en el blog Dificultades de aprendizaje que bien merece una visita.

Prevención de la violencia familiar

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Publico este artículo a nombre de Eduard Hervás (Psicólogo, eduardhervas@gmail.com), podeís encontrar más artículos suyos en su blog


PARA QUE NO AGREDAN NI AL PADRE NI A LA MADRE


PROBLEMA
Oigo por la radio que han aumentado las denuncias por menores que agreden a sus padres. Y esto es muy grave. Por algo se decía antes aquello de que "es peor que pegar a un padre". Mal pronóstico tiene esa familia en las que los padres sufren las agresiones de uno o varios hijos/as -agresiones físicas, psíquicas o verbales, que de todo hay y todo duele-, sean de los que denuncian o de los que lo callan y simplemente lo sufren de puertas hacia adentro.
Si quieren salir del embrollo en que se han visto metidos por los años vividos juntos deberán echar mano de un/a buen/a profesional de la psicología y muchas ganas de que todo cambie. Con todo el esfuerzo que pongan será difícil, pero deberán intentarlo o renunciar a la relación m/paterno-filial, reconvirtiéndola en otra cosa.

PREVENIR ANTES DE CURAR
Lo que hay que conseguir es que los menores que ahora tienen 1, 2, 3 o 7 años no lleguen a agredir a sus padres cuando tengan 12 o 14. ¿Y eso como se consigue? Pues muy sencillo, dejar bien claro desde el principio quien manda en casa. Y debe quedar claro que en casa mandan el padre y la madre, que son los que tienen esa responsabilidad. Y eso debe notarse desde bien pronto, desde que los niños son capaces de manipular a los mayores, que es desde que nacen.
Las cosas se hacen porque la madre y el padre así lo deciden -o uno de los dos, es es una familia monoparental, en la que hay más riesgo de perder el control de la situación-.A los hijos se les pide opinión, se les conceden caprichos, pero se hace lo que quieren los padres, desde el principio, y poruqe lo quieren los padres. Una familia no es una sociedad democrática. y quien lo crea así ya no hace falta que siga leyendo. No son "pobrecito/a, total qué más da..." Y da, vaya si da. Si no, que se lo pregunten a los p/madres agredidos.
No sirve acceder a sus caprichos para que callen y no lloren o no den la lata, en casa o en el supermercado. Ni concederles privilegios porque los tienen los amigos, amigas o compañero/as. Es la peor de todas las razones, permitirles algo porque dicen que se lo permiten a los demás.
Otra cosa importante es poner reglas, dejar que se cumplan y si no se cumplen que les cueste algo. Porque en la vida hay reglas y hay que aprender a cumplirlas. Eso no se aprende en la escuela. Reglas para levantarse y acostarse, comer, hacer los deberes, jugar, leer, salir... Reglas que ayudan a la convivencia doméstica y les sirven a su educación.
Y si las reglas no se cumplen o se saltan los límites (horarios, volumen, suciedad, dinero, consumo...) el padre o/y la madre debe hacer que les cueste algo. Porque si no les cuesta nada nunca aprenderan a cumlir las reglas.

APRENDER PARA QUE APRENDAN A VIVIR
Así, poco a poco desde el primer día de vida, los hijos e hijas aprenden a vivir en familia y consigo mismos, sujetos a una autoridad p/materna que debe evolucionar al tiempo que los niños/as van creciendo.
Y junto a las reglas y los límites mucho amor, que se manifiesta en respeto mutuo. Los hijos deben saberse queridos y aceptados, desde pequeños, aunque se les esté confrontando con su mal comportamiento.
No se les deja de querer porque se porten mal, ni se hace como si se les dejara de querer. Se les quiere y se les demuestra con la coherencia p/materna y con besos, caricias, muchas palabras y mucho tiempo compartido. ¿Es difícil? Durante muchas generaciones no ha sido difícil. Ahora, cuando el capitalismo consumista aprovecha todos los resquicios de la educación, "moderna" para atacar, hay que esforzarse más y no ceder ni un palmo. Si no se tiene muy claro habrá que hablarlo con otros padres y madres o, ¿por qué no? ir a aprender a un sitio donde enseñen como deben comportarse los padres y madres.
Todo para que cuando tengan 11, 12 o 14 años no sean unos agresores de padres y madres y, cundo tengan 25 o 30 años puedan ser buenos padres o madres.
Me comentan responsables de Guarderías/Escuelas Infantiles que están alarmadas por la manera en que algunas madres están aprendiendo a relacionarse con sus bebés. Y viceversa, cómo los/las bebés aprenden a relacionarse con ellas. Llegan a plantear la necesidad de que en el tiempo del embarazo, especialmente en las clases de preparación al parto, las matronas les expliquen que, además de lo maravilloso que es tener un hijo y cómo hay que hacer para que salga de la mejor manera posible, el parto es también el inicio de una serie de preocupaciones y problemas para el padre y la madre.

Los/las bebés lloran, se manchan, se despiertan por la noche, hay que darles el pecho o el biberón, luego la papilla y después hay que conseguir que empiece a comer comida de mayores. Y tienen fiebre, vomitan, tienen diarreas, hay que llevarlos al médico y hay que ponerles vacunas.


La fantasía de una maternidad maravillosa y sin problemas, en la que todo es alegria, felicidad y amor lleva a que algunas madres se derrumben y claudiquen desde los primeros meses en gran parte de su responsabilidad educadora. Especialmente, si el padre no está a su lado compartiendo la responsabilidad de la crianza del/la bebé. Los meses siguientes al parto son duros, aunque la recompensa de los también duros meses del embarazo ya está presente en esa nueva criatura llena de ojos, de boca y de piel que acariciar.

Me comentan las educadoras de las escuelas infantiles que hay algunas madres de bebés de un año que se quejan repetidamente de que sus hijos/as les muerden... No saben cómo evitarlo ni cómo reponder. No saben cómo hacer para que esa pequeña criatura vaya aprendiendo a vivir y a crecer como persona, paso a paso, dia a día: a comer, a dormir, a jugar, a hablar, o a callar. Y en demasiadas ocasiones piensan que tener hijos/as les ha complicado demasiado la vida.
Ahora son madres y padres jóvenes pero antes fueron adolescentes, niños y bebés. De una generación a la que no se les ha exigido demasiado y que han aprendido a vivir de una forma muy cómoda, sin demasiadas responsabilidades propias ni en su familia de origen; que aprendieron que lo más importante es cada uno/a mismo/a, por lo que les cuesta ir perdiendo toda esa libertad conseguida a cambio de nada desde su nacimiento.

Si un bebé aprende a morder y gritar y llorar y, con ello, a controlar a sus padres y al resto de adultos, mal comienzo de vida tiene. La responsabilidad de sus padres está en enseñarles que la vida no puede ser así y les tendrán que poner límites claros, reforzarles las conductas adecuadas y eliminar las inadecuades, dándoles amor incondicional y no consintiéndolo todo.

La educación de cada hijo o hija es responsabilidad de los padres. Por eso estaban alarmadas las educadoras de las escuelas infantiles, porque ven como esos padres y madres no son capaces de asumir esa importante reesponsabilidad. Y la guardería, la escuela o el instituto nunca pueden sustituir a la madre y al padre en su tarea de educar. Pueden ayudar y colaborar en la instrucción, en la socialización y en aspectos educativos de su vida, pero la responsabilidad es parental.

Por eso, desde las instituciones públicas, habría que plantear acciones dirigidas a las madres y padres jóvenes para diagnosticar sus capacidades educadoras y ofrecerles medios para que aprendan a cuidar y tratar a sus hijos/as. Y que el paso del tiempo no agrave las situaciones que ahora se van adivinando, cuando estos niños que empiezan a agredir de pequeños lo sigan haciendo de mayores.

Adoptar, probar y devolver

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Noticia publicada en el peridiódico número 66 de la Adopción de Adoptantis. Si os queréis subscribir a esta publicación electrónica lo podéis hacer mandando un mail a adoptantis@hotmail.com.
Trata de un tema realmente preocupante a mi entender el Doble Abandono, aspecto que creo muy importante considerar, ante todo por el daño que se puede producir en l@s niñ@s.

Es una conducta que eligen algunos cuando, por distintos motivos, no logran adaptarse a la vida con el nuevo hijo. Un 5 por ciento de los niños que están en guarda en Argentina sufren “doble abandono”, cuando la adopción se revoca.

Si bien no hay datos ni estadísticas oficiales, el director nacional de Derechos y Programas del Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia de la Nación, Gabriel Lerner, asegura que se reintegra al 5 por ciento de los chicos durante la guarda con fines de adopción.

“El doble abandono provoca daños en la subjetividad de los chicos” –explica María Elena Naddeo, la directora del Consejo porteño, quien pone la mira en los exámenes y las evaluaciones psicológicas de las parejas que buscan adoptar.

“El doble abandono provoca daños en la subjetividad de los chicos” –explica María Elena Naddeo, la directora del Consejo porteño, quien pone la mira en los exámenes y las evaluaciones psicológicas de las parejas que buscan adoptar.

“En general, estos casos se dan con chicos grandes, porque ya estuvieron en varias instituciones o que cargan con historias complejas que los nuevos padres no logran comprender -señala Lerner-. A veces ocurre que los padres tienen duelos no resueltos de hijos anteriores; o razones culturales que impiden adaptarse al nuevo hijo; parejas que vivieron solas mucho tiempo y no logran incorporar al chico, o mujeres solas que se ven superadas”.

Lidia Abraham de Cúneo, psicóloga de la Sociedad Argentina de Pediatría, afirma que el interés por ubicar rápidamente al niño con una familia lo expone a devoluciones y agrega que en los padres adoptantes puede aparecer la fantasía y la posibilidad de una devolución: “la fantasía de devolución no es señal de patología -dice Abraham-.

En cambio, la concreción de la devolución sí ya que la incapacidad de los padres adoptivos de abordar situaciones y conductas de sus hijos los lleva a recurrir a la Justicia como fuerza externa, como figura de autoridad”, asegura.

Las deficiencias de la ley de adopción en la Argentina, la inadecuada evaluación de las parejas adoptantes y la falta de seguimiento de los casos lleva a una situación que, en ocasiones, hace que los padres adoptivos no logren adaptarse a los chicos que vienen con historias muy duras de maltrato y, finalmente, agreguen una herida más provocando un segundo abandono que afecta seriamente a los niños.

Reflexiones sobre los videojuegos

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Publico la siguiente aportación del psicopedagogo chileno Cristobal de la Piedra, artículo que también podréis encontrar en su blog.


Sorprende a los adultos , en especial a los no familiarizados con la tecnología digital, la facilidad con que los niños pequeños se relacionan con los computadores y celulares, videojuegos, menús digitales, etc. A tal grado que se ha instaurado el mito de que las nuevas generaciones nacen con un “chip” ; “el chip de la computación”. Como es imposible que una persona nazca con un chip (sin previa cirugía fetal) habrá que buscarle a esta característica causas mas aterrizadas.

Existe una brecha digital entre los nacidos antes y después del Atari. Paradojicamente las personas que nos decían : “¿Hasta que hora juegas en con ese aparato?, deberías usar tu tiempo en estudiar!” son las que ahora nos piden que les ayudemos a imprimir sus archivos, calcular sus liquidaciones en la planilla de cálculo y revisar su correo electrónico. Tengo la impresión de que muchos de nuestros progenitores no alcanzaron a vislumbrar las consecuencias positivas que tendría la exposición sistemática de sus hijos a los juegos de video y al computador en nuestra forma de entender y operar el mundo; no lograron ver más allá de lo lúdico, no lograron diferenciar el dominó y el juego de la escondida de Mario y Luigui Bros, Duck Hunt, Zelda... Sin ir mas lejos , consideraron las consolas y juegos de computador como entretención y ocio, como una recompensa por la realización de labores académicas, mas no como una herramienta para la estimulación del desarrollo cognitivo.

La exposición de los niños desde sus primeros días de vida a un ambiente enriquecido tecnológicamente y su posterior incorporación a escuelas que contemplan dentro de los planes de estudio la enseñanza de la utilización de dispositivos digitales y el manejo de la información por Internet pueden ser causas mas creíbles.

Muchos autores del área de la psicología y de la pedagogía le atribuyen al juego importantes características para el desarrollo cognitivo, social y emocional. En el juego los niños internalizan reglas convenidas por el grupo, crean esquemas de acción según la actividad a realizar, asumen roles, y pueden tener experiencias de logro al ganar o desarrollar tolerancia a la frustración al perder. Esto se cumple en el juego de la escondida, en el futbol, baseball, juego de la embajadora, ludo, ajedrez ... y , por supuesto, en los juegos de video.

El estado del arte de los videojuegos y de la tecnología de las comunicaciones , en estos momentos, permite emular con gran realismo cualquier entorno que se proponga. No solo emular, sino controlar las variables con exactitud para poder crear escenarios de acuerdo a la necesidad del jugador. Respecto a las relaciones sociales, lejos de perder el contacto con otras personas por aislamiento, el video juego , que tenga la opción o modalidad de multijugador, ofrece posibilidades de conocer a cientos de personas de diferentes países, culturas e idiomas por la red, creando comunidades; mientras la escuela crea comunidades (profesorado, alumnado, padres y apoderados) con la fuerza de la ley , el jugador crea comunidad por afinidad y por placer. En el plano emocional no es muy distinto; el jugador debe resolver desafíos que provocaran experiencias y sensaciones de logro o frustración, pertenencia a grupos, trabajo en equipo.

Dadas las circunstancias, el presente demanda profesionales de la educación capacitados en tecnologias de información. El gobierno de Chile ha hecho grandes esfuerzos para disminuir la brecha digital en implementación de equipos en colegios y servicios públicos además de capacitación del personal docente. Los Proyectores, el computador y el puntero laser reemplazan a la pizarra y el plumón, pero ¿estan los docentes haciendo cosas diferentes con estas herramientas? ¿son capaces de innovar metodologías de enseñanza mas efectivas? si no logramos responder afirmativamente ambas preguntas , la inversión en capacitación y la implementación de tecnología en la sala de clasa sería un despilfarro épico.

Consolas sí, para niños acompañados

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A continuación publico un artículo publicado en el País el 27 de diciembre, para la realización del cúal Julian Diez periodista del País me entrevistó telefónicamente. La fuente original del artículo es esta: Artículo del país

Los pedagogos apuestan por integrar el videojuego en la vida de los menores - Los padres deben vigilarles y, siempre que puedan, compartirlo con ellos

Las consolas, tanto de mesa como portátiles, se perfilan como el regalo favorito de las Navidades. Muchos padres se preguntan si son adecuadas para sus hijos. Temen problemas de adicción o falta de interés por los estudios. Y las claves para lidiar con la cuestión no son tan difíciles: no debe negarse la existencia de algo que les rodea, sino integrarlo en sus vidas.

"La mayoría de los pequeños preferiría estar con su familia o amigos"

"Si los padres ven los video-juegos con normalidad y ponen límites como en otras actividades, el niño jugará y disfrutará adecuadamente", explica la psicóloga clínica Yolanda Redondo, del Centro Mirasierra de Madrid. Si no, continúa, "corren el riesgo de dotarlos del atractivo de lo prohibido, y eso dará al videojuego un poder que por sí sólo no tiene".

La clave, según los expertos, está en que los padres se esfuercen en conocer los juegos que emplean sus hijos e intenten compartirlos con ellos. Para el pedagogo Marc Giner, precisamente por eso, la primera apuesta de compra de los padres debe ser la consola de mesa -PlayStation, XBox o Wii-. "Es como la televisión. No dejaríamos ver a solas a nuestros hijos ciertas cosas, así que tampoco tiene sentido que se lo permitamos con los juegos".

La edad recomendada para iniciarse está en los seis años. Y lo aconsejable es hacerlo en periodos controlados -máximo de una hora- y con juegos que permitan al chaval sacar partido de sus ventajas: desarrollar el razonamiento, interiorizar la existencia de reglas o favorecer la concentración y la coordinación visomotora.

Por supuesto, existen peligros. Y una posible adicción, según Giner, no es el más grave. "Un chaval que pasa tres horas al día con la consola tiene un problema mayor: sus padres que no le hacen ni caso, y surgirán problemas por ese o por cualquier otro lado".

Redondo apunta a que la querencia por los juegos violentos pueden ser un síntoma. "Puede darse el caso de un niño muy tímido que encuentre en un vi-deojuego agresivo la manera particular de expresar rabia o dominio sobre los demás. Los padres deben estar atentos y permitir que el niño exprese esos sentimientos de forma más adaptativa". También está el peligro de convertir el videojuego en premio en caso de que se cumplan las obligaciones, o que el chaval termine por confundir ciertas normas y ritmos del mismo con los de su propia vida.

Evidentemente, el entorno en el que se mueven los chicos hace que sea difícil dar la espalda a esa realidad. Pero tampoco están tan obsesionados por ellos: "La mayoría de los niños, cuando son preguntados, responden que preferirían estar con su familia o jugar con los amigos a los videojuegos o la tele. Lo que sucede es que muchos padres no pueden acompañarles", afirma Redondo.

La industria, consciente de la preocupación de muchos padres, pone a su alcance ciertas herramientas. La más conocida es la clasificación PEGI presente en las carátulas, que incluye no sólo información por edades -para mayores de 3, 7, 12, 16 y 18- sino también símbolos con los contenidos inadecuados de cada título.


Adopción y escuela

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En otras ocasiones ya os he hablado de Beatriz San Roman y su trabajo en relación a la adopción de niños y niñas, ahora que hará algo más de un año que publicó su libro Adopción y escuela, podemos encontrar ya en su blog la mayor parte del libro colgado y disponible para poderlo leer online, también hay la posibilidad de comprarlo y realmente es un libro que vale la pena tener en la biblioteca particular de uno, sobretodo de educadores, psicopedagogos y familias que trabajamos día a día con la adopción.
En concreto podemos ver en un formato muy comodo de leer online los siguientes capítulos:

I. Adaptación y escolarización

  1. 1. Una infancia diferente:
    1. La adopción, punto de inflexión.
    2. Un apasionante desafío.
  2. 2. La familia es lo primero:
    1. La adopción: un gran cambio difícil de asimilar.
    2. Mucho que aprender.
    3. Ser hijo: un aprendizaje prioritario.
  3. 3. ¡Vamos al cole!:
    1. Cuanto más tarde, mejor.
    2. Más fácil pasito a pasito.
    3. Cuando la edad cronológica y la edad mental no se corresponden.

  1. 4. Bases de la colaboración familia-escuela:
    1. Trabajando en equipo.
    2. Recomendaciones para educadores.
    3. Recomendaciones para padres.
  2. 5. Ganarse su confianza, un reto que requiere tesón:
    1. ¡Qué encanto de chiquillo!
    2. Y ahora, ¿qué pasa?
    3. Evitar las batallas por el control.
  3. 6. ¿Niños problemáticos? El elefante en la cacharrería:
    1. No es un problema de límites.
    2. Piden a gritos lo que necesitan: nuestra ayuda.
    3. ¿Cómo ayudarles?
  4. 7. Entender al niño adoptado:
    1. Hacen lo que aprendieron. Incomparables en su desarrollo.
    2. ¿Un fuerte carácter? Los estados de desconexión.
    3. La ansiedad ante las separaciones y los cambios.
    4. El miedo exagerado al rechazo y el abandono.
    5. Las regresiones.
    6. La necesidad de entender y asimilar sus orígenes.
    7. II. La adopción en la escuela

    8. 8. La adopción en el aula:
      1. Principios básicos para hablar de la adopción.
      2. Aprender el vocabulario de la adopción.
    9. 9. La revisión de los clásicos:
      1. Algunos trabajos escolares necesitan ser revisados.
    10. 10. La adopción en la escuela infantil:
      1. Saben más de lo que entienden.
      2. Ideas clave sobre la familia.
      3. Las diferencias llaman la atención.
      4. Padres y maestros trabajando juntos por la normalización.
      5. Diferentes por fuera, iguales por dentro.
    11. 11. La escuela primaria I (6 a 9 años):
      1. Yo me comparo contigo, tú te comparas conmigo.
      2. ¿Qué pasó?
      3. Los no-adoptados necesitan saber.

Aún quedan algunos capitulos por colgar esperemos que no tarde mucho en colgarlos ya que su lectura vale realmente la pena. Aquí os dejo el enlace: http://www.postadopcion.org/libro-adopcion-y-escuela. No obstante, os recomiendo igualmente el blog y todos los contenidos que en él se pueden encontrar.

¿Quiénes evalúan la visión? Diferencias entre Optometristas y Oftalmólogos

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Los profesionales encargados de evaluar todo lo relacionado con la visión son los Oftalmólogos y los Optometristas.

De siempre, entre oftalmólogos y optometristas, en muchas partes del mundo, ha habido “diferencia de opiniones”, como me supongo que hay entre arquitectos y aparejadores o arquitectos técnicos, con la diferencia de que Optometría no es la carrera técnica de Oftalmología, ni el trabajo de los optometristas depende del de los oftalmólogos. Son carreras independientes, con finalidades y campos de evaluación diferentes.

Para muchos oftalmólogos, los optometristas sólo somos los que vendemos las gafas a sus pacientes después de que ellos los gradúan, o los que graduamos cuando los médicos tienen lista de espera muy larga (como en la Seguridad Social en España). Muchos de ellos seguramente siempre nos han considerado “su hermana pequeña” en inferioridad de conocimientos. Y nosotros siempre les hemos considerado los “malos”, porque muchos no respetan nuestro trabajo.

Sencillamente cada uno tenemos modelos de visión diferentes, con conocimientos diferentes. Cada uno abarcamos áreas de la visión distintas, por tanto, todos deberíamos respetarnos unos a otros y no meternos donde no sabemos.

En pocas palabras, los oftalmólogos evalúan la sanidad de la visión y nosotros, los optometristas evaluamos la funcionalidad de la visión.

Me explico:

Oftalmólogos

El oftalmólogo, como médico, está especializado en comprobar si los ojos y la vía visual están sanos. Y en el caso de cualquier enfermedad, recetar el fármaco que sea necesario o practicar una cirugía para conseguir la mejor cura.

Cierto es que ellos también prescriben gafas graduadas. Pero aunque no quiero generalizar, muchos de ellos están el mismo tiempo graduando, que el tiempo que están muchos de mis colegas en las ópticas. Es decir, su única meta es comprobar con qué gafas ve el paciente mejor, sin preocuparse de nada más; como por ejemplo, de si esas gafas le serán cómoda en el día a día, si le producirán otras molestias diferentes, si están cubriendo realmente la molestia inicial del paciente,…
Cierto es también, que hay algunos oftalmólogos que tienen un modelo de visión más amplio, respetan que hay otras formas de analizar la visión más completas y que unas simples gafas no siempre son la cura ante un problema de mala visión o visión incómoda.

Optometristas



El optometrista recibe pequeñas nociones en la Universidad acerca de las posibles patologías que puede sufrir el sistema visual. Pero estamos a años luz de los conocimientos que tiene un oftalmólogo al respecto.
Algunos optometristas, cuando terminan la Universidad, asisten a cursos de especialización donde aprenden más sobre estas patologías, pero mi opinión es que por mucho que puedan aprender en un año de especialización o en pequeños cursos, los oftalmólogos estudian medicina ocular durante 4 años especializándose en ellas. Sus conocimientos patológicos ampliamente nos sobrepasan. Este es su campo y no el nuestro.

Por tanto, un optometrista no es médico y por ello, en España:

- No puede diagnosticar una patología; aunque podamos verla y sepamos que un paciente tiene una catarata, por ejemplo, no podemos decírselo; sencillamente tenemos que remitir a un oftalmólogo, con mayor o menor urgencia según lo que veamos. Muchas veces el óptico o el optometrista puede ser el primero en detectar un problema así, y es su deber saber detectarlo y remitir a un profesional cualificado.

- No puede recetar ninguna medicina: Ningún colirio ni nada que contenga un fármaco. Podemos aconsejar lágrima artificial o complejos vitamínicos o productos homeopáticos.

- No puede instilar en su consulta ningún fármaco, y con ello me refiero a dilatadores de pupila. Eso es competencia de los médicos. A veces si un niño no colabora y no conseguimos que lea un test que le presentamos mientras le hacemos una prueba objetiva - que nos permite sacar la graduación exacta que tiene-, y necesitamos ese dato, instilar dilatadores de pupila puede ser la única forma, en esos casos, de conseguirlo (ya explicaré cómo funciona esto más adelante). Entonces, el paciente deberá ser remitido a un oftalmólogo para que obtenga ese resultado. En algunos estados de EEUU, los optometristas, aún sin ser médicos, pueden usar en consulta los dilatadores.


Bueno, he contado para lo que el optometrista no está preparado o lo que debe o no debe hacer en esas situaciones. Pero ahora voy a contar cuál son nuestras funciones.

El campo de acción de un Optometrista es diferente y muy amplio. Un optometrista puede encontrarse con una “máquina” que físicamente está bien, pero no funciona bien.

Un optometrista es capaz de graduar de forma objetiva y subjetiva a un paciente. Es el profesional que más capacitado está. Mientras que en España, el oftalmólogo estudia 4 años (además de los otros 4 anteriores de medicina general) acerca de patologías oculares y anomalías refractivas y de sus tratamientos médicos (fármacos y cirugías), la parte optométrica la tocan levemente durante esos 4 años y prácticamente se limitan a aprender a graduar, de la forma más sencilla. Pero el optometrista estudia, en los 3 años de carrera, el modo de graduar y tratar un problema de mal funcionamiento visual con diferentes opciones.
Una muestra de que los Optometristas salimos más preparados en este campo que los Oftalmólogos, es la “Carta al Editor” en la revista de la Sociedad Española de Oftalmología, que el oftalmólogo Dr. Colomé Campos publicó en 2005: “La optometría: un reto para el oftalmólogo del siglo XXI” En esta carta hace referencia a un estudio que diseñó él mismo, con el que pretendía evaluar y comparar los conocimientos de refracción de oftalmólogos MIR con estudiantes de Óptica y Optometría de tercer año. Para ello se tenían que presentar a un cuestionario de 40 preguntas tipo test, que abarcaban temas de Optometría, Visión Binocular y Contactología. Resultado: Ningún oftalmólogo se presentó a la prueba. “Únicamente un residente tuvo la delicadeza, desde aquí mi agradecimiento, de excusarse porque su jefe de servicio prohibía la colaboración por encontrar el cuestionario excesivamente difícil.” (Dr. Colomé Campos).


Todos los ópticos-optometristas salimos con los mismos conocimientos impartidos. Pero luego, algunos, como aquellos ópticos de algunas ópticas, cuya única finalidad es vender cuantas más gafas mejor, realizan una graduación visual similar a la que pueda realizar un oftalmólogo, y su tratamiento se limitará a unas gafas o unas lentillas “para ver mejor”. Otros sin embargo, que nos hemos ido especializando más y actualizando los conocimientos con los años, sabemos de forma más amplia cómo funciona la visión y qué puede alterar su funcionamiento; por ello, podemos averiguar a partir de las quejas del paciente, cómo un problema visual puede estar alterando la vida de una persona, qué partes de la visión evaluar para encontrar el problema y hallar el mejor tratamiento al respecto. Muchas, muchas, muchas veces las gafas no son la solución, o no la solución que muchos conocen. Y el optometrista sabe cómo emplear las gafas, las lentes de contacto o los prismas del mejor modo posible para eliminar todas las molestias del paciente y darle otras opciones que le pueden ayudar. No sólo a su falta de visión.

En entradas posteriores iré explicando poco a poco, los tratamientos o soluciones que puede ofrecer un optometrista y cuál es mejor en cada situación. Una de esas posibles soluciones es la Terapia Visual. Este tratamiento es necesario cuando las molestias no se solucionan con unas simples gafas. Estas molestias puede ser producidas por 2 razones:

- porque en el sistema visual de ese paciente se ha producido un desajuste, por cualquier motivo, en el transcurso de su vida. En algún momento se produjo un cambio (p.e. por estrés académico o laboral, divorcio, o separación de padres,…) y empezó a utilizar su sistema visual de manera diferente, de una forma incorrecta; modificó la base creando una errónea, a partir de la cual ha ido desarrollando sus habilidades visuales. Pero como no es la forma correcta, surgen los síntomas y las molestias pasado un tiempo;

- o porque las bases del desarrollo (visual y motor) no se crearon bien desde que era un bebé.

Bueno, quizás esto quede un poco abstracto, pero cuando cuente en otra entrada en qué consiste la Terapia Visual, seguro que lo entendéis mejor. Lo que ahora quiero que entendáis es que en la visión hay más problemas además de ver o no ver el 100% y que de esos problemas nos encargamos los optometristas. Que los “ojos” no funcionen bien te hace que no rindas bien. No sólo tenemos que ver bien, sino que tenemos que procesar bien lo que vemos, y nuestro sistema visual tiene que ser capaz de responder y rendir de la manera más óptima en todas las situaciones en las que nos encontremos. Un optometrista especializado en Terapia Visual puede reeducar el sistema visual para que vuelva a tener unas buenas bases visuales o para instaurarlas desde el principio en el caso de no haberlas tenido antes (estrabismos, ojos vagos, reflejos no inhibidos,…). Puede enseñar al paciente a usar su visión de la forma más óptima para conseguir la mayor calidad y rendimiento en sus tareas visuales cotidianas.

Por tanto, el optometrista posee diferentes opciones de tratamientos alternativos antes de recurrir a la cirugía.


Espero que con toda esta explicación haya quedado un poco más clara la función que tiene cada profesional de la visión.


Por último, me gustaría aprovechar con este post para hacer una reivindicación: un poco de respeto por parte de ambas profesiones. Cada uno tenemos nuestro trabajo, por tanto, no debemos diagnosticar o tratar lo que no sabemos, ni menospreciar ni infravalorar el trabajo cualificado de otros profesionales, si no conocemos el campo que criticamos. Así como los oftalmólogos controlan de patologías y nosotros, los optometristas sólo las “conocemos”, nosotros controlamos del funcionamiento visual y ellos sólo lo “conocen”.

Lo que debemos hacer cada uno es trabajar como mejor sepamos y si ambos colaboramos juntos, el mayor beneficiado será el paciente.

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