Claves para mejorar el rendimiento escolar

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Publico este artículo extraído de la página web del centro Familiae de Santiago de Compostela (España), con el permiso de Pilar Gómez-Ulla, psicoterapeuta del centro. Podeís encontrar más artículos suyos en su página web: http://www.centrodepsicologia.org.

Susana Moreu .Orientadora Familiar

Aejemplo de getimagesize() mi hijo le han quedado dos para septiembre. En 1° de la ESO aprobó por los pelos, y ahora en 2°, ha suspendido dos asignaturas. ¿Podrá remontar y empezar a sacar mejores notas en 3°, le podemos ayudar? Sí, por su puesto. Hay que comenzar desde el principio, motivarle, observar sus dificultades, reflexionar sobre el ambiente familiar y sobre todo, hacerle responsable y consecuente de sus actos.

Quizás tu hijo esté ahora estudiando para recuperar en septiembre esas asignaturas suspensas. El que le repitas continuamente "ponte a estudiar", es poco. Tenéis que pensar sobre otras circunstancias que le pueden afectar. Una vez que apruebe estas asignaturas, enfrentaros al próximo curso como un tiempo de recomenzar, máxime si no ha conseguido superar el curso y tiene que repetir. No importa, no es un fracasado, tiene posibilidades de remontar y conseguir ser un buen estudiante y lograr éxito académico.

Todos deseamos que nuestros hijos lleguen a ser personas maduras, capaces de tomar decisiones y afrontar sus consecuencias, en definitiva adultos responsables y felices. Qué duda cabe que la formación escolar de nuestros hijos es un ingrediente nada despreciable para tan ambicioso proyecto.

Educar en forma integral

El papel de la familia es determinante en el desarrollo de la personalidad de cada hijo, también en el éxito académico. Si nos preocupa mucho su rendimiento escolar, lo primero que tenemos que tener claro es que no es lo más importante, aunque parezca un contrasentido. Igual que cuando ejercitamos sólo una parte de nuestro cuerpo se atrofian las demás, no podemos cargar las tintas sólo en una faceta de la vida de nuestro hijo, en este caso, los estudios.

Tenemos que pararnos a pensar cómo le estamos educando en otras facetas de su personalidad, no solamente en los estudios. Así, para educar de forma integral también nos preocupamos y ocupamos de otros aspectos, porque en materia de formación y educación, todo está relacionado, algunas cosas influyen en otras.

¿Cuáles son esos aspectos?

*) Educación en valores. Responsabilidad en encargos de la casa y fuera de ella. Si tienen hábitos de colaborar en casa ganarán en habilidades sociales, serán más trabajadores, solidarios, eficaces, y como consecuencia, tendrán una mayor autoestima al verse resolutivos, algo que les ayudará en sus estudios.

*) Autoestima y buen apego entre padres e hijos. Más que criticarles o castigarles por los objetivos no cumplidos sobre los estudios y otras facetas, hay que fomentar y motivar por los objetivos alcanzados.

*) Actividades sociales. Tiempo libre. Administrar su tiempo es vital. Es normal que nuestros hijos sólo busquen divertirse, están en la edad. De ahí lo importante que es enseñarles a pasarlo bien, el saber disfrutar de nuestro tiempo libre es una virtud.

*) Los amigos. Los amigos ahora son lo primero, antes que la familia y los estudios, se pasan el día con ellos y siguen en casa por teléfono, móvil, chats, internet... Su vida social se centra casi en exclusiva en la escuela. Es muy común ver que chicos estupendos bajan en sus calificaciones por frecuentar "amistades peligrosas". Los padres no podemos elegir los amigos de nuestros hijos, pero sí el ambiente donde se forjan las amistades: el tipo de colegio y la formación que se imparte, el equipo deportivo, el club... Según sean sus amigos así van a ser nuestros hijos y sus estudios.

*) Estudio. Hábitos y técnicas de estudio. «Pero ¡si le ha quedado hasta el recreo!». Cuando los padres me vienen preocupados por los malos resultados de sus hijos, les suelo preguntar, entre otras cosas, qué encargos tienen dentro de casa, si salen con amigos, cómo son esos amigos, qué programas de televisión ven y cuanto tiempo, si pasan mucho tiempo frente al ordenador... Normalmente me miran con desconfianza pensando "esta buena mujer no se ha enterado que a mi hija le ha quedado hasta el recreo", ya que esperan algunas "técnicas de estudio" que le ayuden a memorizar.

Si educamos a nuestros hijos dentro de unos valores, estamos poniendo los cimientos para construir una personalidad equilibrada, generosa, con espíritu de superación, que valora el trabajo como medio de crecimiento personal y mejora de la sociedad. Y como consecuencia, les estaremos proporcionando las herramientas para estudiar y aprender mejor, que se verá reflejado en sacar buenas notas.

¿Quieres pasar de suspensos a notables o sobresalientes?

Quizás seas uno de los lectores que piensas: 'Ya me lo sé'; o quizás no. En cualquier caso, recorta este cuadro y ponlo en el corcho de la mesa de tu hijo, para que lo recordéis ambos una vez que comience el curso escolar.

- Dedicar un tiempo al estudio todos los días. Hora y media diaria en la ESO y tres horas en Bachillerato, aunque no se tengan deberes. Siempre se puede repasar la lección.

- Poner hora fija. Toda la familia trabajando en las horas de estudio. Esto es crear ambiente de estudio en casa. Los padres podemos aprovechar para hacer cosas de casa o trabajo, los hermanos pequeños "sus deberes" (colorear, recortar...). Si los hermanitos o los papás están viendo la tele, la radio está a toda pastilla, los pequeños jugando... Entonces parece que "la tarea" es una condena.

- Tener una habitación fija para trabajar. Sin teléfono, sin TV, sin ordenador, sin radio, bien sentados con mesa apropiada, no se estudia en la cama, ni recostados en el sillón bajo, las faldas de camilla calentitos...ya que entonces entran ganas de todo menos de estudiar.

- Orden en las tareas. El orden exterior, tener la mesa de estudio limpia y despejada, ayuda al orden interior, a la hora de memorizar, comprender. En el estudio-trabajo conviene empezar por la materia de mediana dificultad, se pasa a mayor dificultad y por último la de menor esfuerzo.

- Conocer cada día lo que le toca estudiar a tus hijos y los exámenes. En la ESO, debemos estar muy al corriente de sus exámenes, sus trabajos.

- Que hagan solos los deberes. . En la ESO ¡ya pueden hacerlos solos! Tenían que haber empezado en 3° de primaria. Sólo intervenir cuando no haya más remedio, hacerlos razonar.

- Acudir al profesor particular como último recurso. Para ello consultarlo con el tutor. Los niños que se acostumbran al profesor particular, se esfuerzan menos y se distraen más en clase, "porque ya se lo explica luego el "profe" en casa... "

- Fomentar la satisfacción del trabajo bien hecho. Sobre todo cuando son un poco "desastres", les hace ganar en autoestima.

- En los conflictos de clase no estar siempre de parte del profesor, ni siempre de parte de nuestro hijo. De entrada debemos tomar al profesor como nuestro principal aliado, dando por hecho su profesionalidad. Con los compañeros, lo mejor es no intervenir directamente, sino darle a nuestro hijo las herramientas suficientes, para que se sepa desenvolver.

- No magnificar los problemas. Cada curso es diferente. Hay profesores buenos y no tan buenos, y es muy educativo para nuestros hijos tratar con todo tipo de personas.

- Paciencia con los continuos conflictos dentro de casa. Los continuos enfrentamientos entre hijos adolescentes y padres, sólo son un pulso con el que el adolescente busca poner los límites. No podemos ceder ante sus berrinches.

- Ver sus capacidades y pedir lo que puede dar. Sobresalientes, si puede sacarlos y bienes, si no llega a más. Fomentar la asignatura que mejor se le da. ,

Para pensar…

* No lo digas a tu hijo que es un desastre. Motívale. Valórale. El puede estudiar mejor, concentrarse más. Habla con él de sus dificultades y pensar entre todos, vosotros y vuestro hijo, cuáles son las dificultades reales que tiene ante el estudio.

* Habla con el tutor con sinceridad. Él le conoce en clase y vosotros en casa. Observar si está desmotivado por algún problema con amigos, con el profesor, etc. Poner medios y preguntar cómo puede aprobar o sacar mejor nota en las asignaturas que se le dan peor.

* La lectura, como siempre, mejora el rendimiento escolar. Tus hijos tienen que entender que es una actividad muy ligada al estudio en lo referido al nivel de expresión y comprensión oral y escrita.

* No te obsesiones por tener hijos “magacualificados”, donde solo caben los currículum "diez". No queremos ratones de bibliotecas sino hijos felices. Ahora bien, donde pueda sacar un diez porque se le da mejor, que lo saque.

* Pregunta en el colegio sobre ciertas técnicas de estudio (subrayado, esquema, memorización) y comprueba que tu hijo las está aplicando.

* Los padres no debemos hacer a nuestros hijos blandos, ni demasiado exigentes. La palabra cansado la debemos borrar del vocabulario. Uno saca buenas notas cuando se cansa. No deben sentirse víctimas. Si él ha sacado horas de estudio de verdad, si le habéis comentado la asignatura, si le has preguntado, si hay buen ambiente en casa, lo normal es que saque buenas notas, pero si no lo consigue, resalta más su esfuerzo personal.

… y actuar

* Comenzar el curso informándoos sobre las materias, los exámenes, las dificultades que puede tener en el aprendizaje de cada asignatura, los refuerzos que le pueden ayudar a tu hijo. No esperes a octubre. En septiembre ya puedes hablar con el tutor o los profesores de las asignaturas que le cuestan más a tu hijo.

Discapacidad y familia

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En los videos que os presento a continuación podemos ver un repaso a la vivencia de la familia en la que uno de sus miembros presenta una discapacidad. Se trata de una serie de entrevistas en las que cada uno de sus miembros, explica su visión sobre la discapacidad en el seno de la familia y su propia experiéncia como miembro de ésta. Las entrevistas tratan los familiares cercanos, los padres, la hija con discapacidad y sus herman@s. Aunque el documental está enfocado al Sindrome de Prader Willi muchos de sus contenidos son extrapolables a otros tipos de discapacidad.
Los videos estan realizados por Ana Garcia Martín, estudiante de 3º de Logopedia (2007) en Madrid y lo he encontrado en el canal de youtube de la Asociación de Prader Willi de Madrid.
Familia Próxima


Padres I


Padres II


Protagonista


Hermanos

Consideraciones en relación a la lateralidad y su evaluación

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La lateralidad es un tema sobre el que ya hemos hablado en diferentes ocasiones en el blog, puesto que resulta un aspecto clave en el desarrollo del aprendizaje, sobretodo en las primeras adquisiciones de la lectoescritura y del correcto establecimiento de las nociones de espacio y tiempo, fundamentales en el desarrollo del aprendizaje en términos generales.
La consolidación de la lateralidad se debe dar alrededor de los 4 ó 5 años, periodo que en algunas ocasiones se puede alargar hasta los 6 o los 7 años, resultando en este sentido importante no forzar, en ningún caso, la elección lateral del niñ@, ya que se puede provocar una lateralidad contrariada o forzar una elección lateral cuando el sistema no se encuentra todavía preparado para ésta. La presión se suele situar en relación a la elección de la mano dominante, aspecto que supone un mayor riesgo por su gran importancia en relación a todas las tareas de escritura y coordinación motora fina en general, por lo que una mala elección puede provocar muchas dificultades a posteriori. En este sentido existe todavía cierta tendencia a considerar que la mano derecha es la que debe ser la dominante, sin embargo debemos tener en cuenta que aproximadamente un 25% de las personas tienen una preferencia lateral zurda, aspecto que debe ser respetado.
Alrededor de los 6 años debemos tener en cuenta una serie de signos de alerta que nos deben alertar de posibles dificultades relacionadas con el asentamiento de la lateralidad:
  • Dificultades importantes de organización del espacio en el plano, produciendose errores de confusión entre derecha e izquierda (aspecto que se debe reforzar especialmente a estas edades)
  • Presencia de frecuentes inversiones o rotaciones gráficas o muchas dificultades para realizar los trazos básicos de las letras, errores frecuentes en la copia, trazo débil o discontinuo.
  • Muy buena comprensión audioverbal pero presencia de muchas dificultades en la adquisición del código escrito o en aquellas actividades en las que la coordinación visomanual resulta clave, como por ejemplo el dibujo, el recortado, juego con pelota ...
  • Importantes dificultades en la orientación espacial, ya sea sobre el plano o bien general. Asimismo la presencia de dificultades relevantes en relación a la orientación temporal también nos podrian indicar problemas de tipo lateral.
  • Confusiones entre decenas y unidades.
  • Tendencia a poner de manifiesto un orden interno complejo e invertido con respecto a muchos conceptos.
Ante estas posibles dificultades debemos realizar una evaluación completa de la lateralidad para poder ver las posibles tendencias del niñ@, así como poder prever que tipo de acciones se pueden llevar a cabo. En la evaluación de la lateralidad debemos observar no solo la mano y el ojo, sino que resultará igualmente relevante tener en cuenta las dominancias auditivas y las de tipo podal. Para realizar esta evaluación podemos seguir esta tabla:

MANO


Derecha

Izquierda

Observaciones

Cruzar brazos




Cruzar manos




Abrir un grifo




Peinarse




Coger una cuchara




Tirar una pelota




Escribir




Dibujar




Recortar




PIE


Derecho

Izquierda

Observaciones

Caminar




Subir escaleras




Chutar




Saltar a la pata coja




Cruzar piernas




OIDO



Derecho

Izquierdo

Observaciones

Reloj




Telefono




Escuchar detrás de una puerta




Sonreir





OJO


Derecho

Izquierdo

Observaciones

Tubo o calidoscopio




Espejo




Mirilla de la puerta





Por otra parte, otro aspecto que podriamos utilizar para valorar la dominancia manual resulta repartir cartas, actividad en la que podemos valorar la rapidez en que se realiza con cada mano, así como si se ayuda con la mano que no reparte. Asimismo, tambien podemos valorar la agilidad en el punteado con cada mano. Otra actividad cuando no se observa una dominancia clara puede resultar la escritura de los números con las dos manos al mismo tiempo o el dibujo de diferentes elementos con una direccionalidad clara como por ejemplo un caracol, un paraguas, un zapato, un pez, una silla o una regadora, en estas situaciones l@s niñ@s diestros suelen dirigir sus dibujos hacia la izquierda y l@s niñ@s zurdos hacia la derecha.

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La motivación y el aprendizaje significativo

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Mucho se habla de la motivación en el aprendizaje. Para algunos el aprendizaje no es posible sin motivación, para otros, no es una variable importante dentro del aprendizaje. Cuando hablamos de aprendizaje significativo, éste puede ocurrir sin motivación, lo cual no implica negar el hecho de que la motivación puede facilitar el aprendizaje siempre y cuando esté presente y sea operante (Ausubel:1976)
Podemos distinguir entre una motivación que viene de afuera, del medio exterior al sujeto cognoscente llamada motivación extrínseca, por un lado; y una motivación intrasubjetiva que se conoce como motivación intrínseca. Hoy por hoy, solemos presenciar una exagerada preocupación por parte de docentes y padres por el tema de la motivación extrínseca. A tal punto que se llega a confundir el rol docente con un verdadero rol de animador. Posiblemente, esto se relacione con un aprendizaje repetitivo o instrumental. Lo que pasa que el deseo de tener conocimiento como fin en sí mismo es más relevante para el aprendizaje significativo. La curiosidad, la exploración, la manipulación son muy importantes para este tipo de aprendizaje, al tiempo que tienen su propia recompensa. Siguiendo esta línea de pensamiento, no tiene caso que el profesor posponga ciertos contenidos a enseñar hasta que surjan las motivaciones adecuadas. No olvidemos que cuando hablamos de aprendizaje significativo, es el alumno el que tiene que articular las nuevas ideas en su propio marco referencial. De manera tal que el docente sólo presenta las ideas tan significativamente como puede, pero el verdadero trabajo lo hace el sujeto que aprende.
En otras palabras, la motivación es tanto causa como efecto del aprendizaje. Por tal motivo, el docente no debe necesariamente esperar que la motivación surja antes de iniciar la clase. El secreto radica en fijar metas que sean comprendidas por los alumnos, que sean realistas, susceptibles de ser alcanzadas por ellos por tener un grado de dificultad que se ajusta a su nivel de habilidad. El rol del docente será el de ayudar a que los alumnos se impongan metas realistas y evaluar sus progresos. Desde ya, tratará de presentar los contenidos de la manera más atractiva posible, recurriendo a los materiales didácticos más efectivos, pero siempre sin olvidar que el verdadero protagonista del proceso de aprendizaje no es otro que el alumno. Pues en definitiva, “el elemento del proceso motivacional que da contenido a la motivación es la meta, la cual puede considerarse como la representación mental del objetivo que el sujeto se propone alcanzar (aprender matemáticas, realizar un bonito viaje, etcétera). Cuando las metas son realistas y comprendidas por quien las persigue, tienen un nivel de dificultad que se ajusta al nivel de habilidad del individuo, son moderadamente novedosas y han sido elegidas por el sujeto, entonces potencian la motivación.” (Rodríguez Moneo, M. y Huertas, J.A.: 2004)
Por Lic. Andrea Dapía

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