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¿POR QUÉ CAMINA DE PUNTILLAS?

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Es un hecho que muchas veces llama la atención y nos preguntamos la razón de que algunos niños caminen de puntillas.

Que los niños experimentan con su cuerpo y el movimiento, que a todos les gusta andar sobre los dedos de sus pies en alguna ocasión, es cierto. Es muy posible que el caminar de esta forma aporte información diferente al niño en cada paso que da, lo cual le provoque placer al hacerlo. Pero suele ocurrir que son los mismos niños quienes insisten en hacerlo una y otra vez.

Seguramente habrá varias explicaciones, y por supuesto no todas ellas reflejarán un "problema" que se deba solucionar. Este artículo no pretende dar respuesta a todas las posibles razones por las que los niños caminan de puntillas, pero analizaremos tres de las que nos proponen los expertos.

1. El reflejo de Babinski se halla en el niño al nacer, pero debe haber desaparecido al final del segundo año de vida. Es la reacción automática que hace que el bebé extienda todos los dedos del pie cuando estimulamos la planta del mismo. Lo hace extendiendo los dedos hacia el lado contrario que el pulgar, que mira hacia arriba (los dedos quedan abiertos como un abanico).

Con los reflejos primitivos ocurre a veces que no se integran o inhiben como sería de esperar en un desarrollo correcto. Esto puede afectar el desarrollo pues sería como si faltase un eslabón en la cadena del mismo. Los reflejos primitivos deben inhibirse (que no desaparecer del todo), deben dejar paso a reflejos posturales más complejos y maduros.

El reflejo de Babinski se inhibe cuando el bebé se arrastra (a los siete meses más o menos). En la acción de reptar, el niño empuja el suelo con su dedo gordo del pie para darse impulso y avanzar hacia delante. Los niños que no han reptado pueden tener este reflejo activo y esto provocaría que se sintieran más cómodos caminando de puntillas puesto que al estimular el suelo la planta del pie, sus dedos se disparan en direcciones opuestas. Andan de puntillas para evitar que se active este reflejo, o precisamente porque el reflejo está activo.

Para inhibir esta acción refleja, el mejor ejercicio es el arrastre, que debe ser contralateral: al mover la pierna derecha el niño avanzará ayudándose del brazo izquierdo y viceversa.

Otra posibilidad es realizar un movimiento rítmico en el que el niño se mece estando boca abajo, con las manos abiertas sobre el suelo a la altura de las orejas y los pies rectos con los dedos levantados contra el suelo. Los codos no deben estar apoyados, la barbilla estará pegada al pecho, y el cuello y cabeza deberán formar una línea recta con la espalda. En esta postura, el niño debe empujarse rítmicamente con los dedos de los pies de modo que realice un movimiento longitudinal desde los pies hasta la cabeza, meciéndose hacia delante y volviendo a la postura inicial (no hay desplazamiento como en el arrastre, sólo se trata de un mecimiento hacia delante). Este ejercicio ayuda a inhibir el reflejo de Babinski.

2. Algunos niños tienen disfunciones en la Integración Sensorial. Esto implica que sean extremadamente sensibles a determinados estímulos (puede ocurrir que les molesten sonidos que los demás apenas perciben, que no soporten la ropa, el aseo diario, los olores…), o también puede ser que sean demasiado poco sensibles (parecen nunca hacerse daño, no les impresionan las alturas, los movimientos bruscos…).

Cuando la hipersensibilidad se da en la planta del pie (en esta zona existen numerosos receptores sensitivos conectados con el resto del cuerpo a través del sistema nervioso), es muy posible que el niño opte por caminar de puntillas para evitar el contacto con el suelo o la suela del zapato.

En estos casos de hipersensibilidades, en los que muy a menudo no somos los padres capaces de ponerles los calcetines o el calzado al niño sin llegar a la "pelea", conviene realizar una estimulación táctil y propioceptiva en el pie del pequeño. Esto significa masajear la planta del pie de forma profunda, con fuerza. Así podemos relajar la zona y preparar al niño para calzarle a diario. Tras un tiempo de estimulación de este tipo podría el niño superar esta hipersensibilidad en la zona plantar (sería en este caso bueno consultar con un profesional de la Integración Sensorial que nos guiase adecuadamente en el logro de este objetivo).

Desde la Integración Sensorial se recomienda además jugar a caminar con pesos en ambas manos (equilibrando el peso de ambos lados), cargar con bolsas, llevar algo pesado en los bolsillos… trepar, andar por un tronco, chutar un balón… o caminar descalzo sobre la arena o el césped.

3. Por último, podemos considerar uno de los principios de los que nos habla el Brain Gym (seguro no es sólo la gimnasia cerebral la que nos habla de esto, pero es la versión que conozco). El estrés, la tensión emocional, el miedo, la ansiedad, la inseguridad… todos estos sentimientos y estados bloquean el sistema. Esto es: bloquean tanto el cuerpo como el sistema nervioso. Así se entorpece el movimiento, el funcionamiento de la persona en general, pero muy especialmente se entorpece el desarrollo en el niño y se entorpece su aprendizaje.

Una de las soluciones pasa por realizar actividades de estiramiento. Éstas liberan tensiones y hacen que el niño esté más preparado para participar en lo que sucede a su alrededor, mejorando su capacidad de aprender.

Lo que interesa en este caso es el hecho de que estos estados emocionales de estrés y ansiedad, que son desgraciadamente comunes no sólo en adultos, sino también en los niños, llevan a la tensión y acortamiento de la musculatura de la parte de atrás del cuerpo (el cuello, la espalda, las piernas…). Así se acortan los músculos de la pantorrilla y el tobillo haciendo que el niño tienda a caminar más cómodamente de puntillas.

En general se recomiendan estiramientos suaves de la zona de la pantorrilla.

La flexión de pie. Sentado en una silla el niño pone una pierna sobre la otra de modo que el tobillo de ésta quede encima de la rodilla de la otra. Sujeta el tobillo con una mano mientras sujeta la rodilla de la misma pierna con la otra, agrarrándola por su parte interior. Sujeta estos dos puntos haciendo que exista una cierta tensión entre ambos mientras flexiona y estira el pie.
Luego masajea con las manos la parte de la pierna entre la rodilla y el tobillo. Si hay algún punto más sensible al flexionar y extender el pie, se debe masajear.
Seguidamente debe hacer lo mismo con la otra pierna, tobillo y pie.

El bombeo de gemelo. Estando de pie, el niño coloca una pierna delante de la otra. Se inclina hacia delante flexionando la pierna que queda delante (sin extender la rodilla de la pierna flexionada más allá de la mitad del pie) y extendiendo la que está detrás. En esta posición despega el talón posterior del suelo y lo vuelve a pegar al mismo. Debe repetir este movimiento tres veces con cada pierna.
Este ejercicio puede resultar más fácil si el niño se apoya contra una silla o una pared con los brazos estirados. Coloca una pierna hacia atrás mientras se inclina hacia delante flexionando la pierna que avanza. Debe hacer el movimiento de levantar y bajar el talón (presionándolo contra el suelo) de la pierna estirada. La pierna estirada y la espalda deben estar en el mismo plano recto.

Caminar de puntillas es algo considerado normal al iniciarse la marcha y durante el primer año o año y medio, pero si persiste de manera muy constante después de esta edad, debe descartarse que pueda existir una problema que debamos solucionar.

Incluso en los casos de trastornos neurológicos, el hecho de caminar de puntillas puede deberse a alguna de las tres causas que hemos mencionado y puede trabajarse de las maneras sugeridas.

LA LATERALIDAD. 100 PREGUNTAS - 100 RESPUESTAS

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Carmen Díaz escribe este comentario sobre uno de los nuevos libros publicados por el doctor Jorge Ferré y la doctora María del Mar Ferré.


"Lateralidad infantil 100 preguntas 100 respuestas"
Jorge Ferré Veciana
Mª Mar Ferre Rodriguez


Este libro cayó en mis manos hace dos días y lo devoré con avidez en pocas horas. En él los autores presentan una selección de 100 preguntas, con sus correspondientes respuestas, realizadas por los alumnos que han seguido las 10 ediciones de los cursos on-line sobre lateralidad. Es el complemento perfecto de los dos libros anteriores sobre lateralidad del Instituto Médico.

Las preguntas están agrupadas por temas, con una interesante y clarificadora introducción de los autores para cada capítulo. Su lectura es amena, son preguntas reales y muchas de ellas también me surgieron cuando leí los libros anteriores sobre lateralidad o durante el tratamiento que sigue mi hijo precisamente para resolver sus problemas en este campo.

Sé que el libro está escrito pensando en los profesionales, pero lo considero una ayuda inestimable para los padres, por supuesto en ningún caso para emitir diagnósticos ni establecer terapias, pero sí para comprender mejor las claves del fascinante mundo del desarrollo infantil y de la lateralidad.

La lateralidad va mucho mas allá de la mano con la que se escribe y está íntimamente relacionada con la comprensión del mundo que nos rodea y por supuesto con el aprendizaje, la atención, el comportamiento…, sin un orden interno es difícil organizar la información que nos llega del exterior. Es desde luego un terreno altamente resbaladizo y poco conocido para muchos, incluidos muchos profesionales que tratan con niños.

Lo considero especialmente interesante para los padres de niños con desórdenes de la lateralidad, es imposible detectar un problema si no se sabe siquiera que existe y muchas veces somos los padres los que nos damos cuenta de que pasa algo y le ponemos nombre después de leer libros como éste. Para mí, el conocer el alcance de una lateralidad mal establecida y el detectarla mi hijo me ha dado fuerza y perseverancia para seguir el programa propuesto para su recuperación.

Carmen Díaz


Igualmente interesante y útil resulta esta otra publicación de los mismos autores: "Déficit de Atención e Hiperactividad. 100 preguntas - 100 respuestas". Ambas publicadas por la Editorial Lebón.

Vínculo de apego y adopción: sugerencias para padres y madres

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Artículo publicado en el peridiódico número 79 de la Adopción de Adoptantis. Si os queréis subscribir a esta publicación electrónica lo podéis hacer mandando un mail a adoptantis@hotmail.com.

Desde los postulados de la Teoría del Apego, se plantea la relevancia para el desarrollo humano, desde los primeros momentos de su vida, de contar con una figura estable y continua con quien ir inter-regulando los propios estados internos. Particularmente se refiere a los estados de estrés (o desequilibrio) experimentados en forma de disgusto por el bebé, tales como el frío, el hambre, el dolor, o el temor entre otros.

Es en esta premisa que se sustenta la utilización por parte de la Fundación Chilena de la Adopción, del sistema de colocación familiar o de “guardadoras”. Lo esencial del programa es que la “guardadora” le entrega al niño aquel referente necesario en los primeros momentos de su vida, para establecer un vínculo estable por medio del cual alcanzar la calma en los momentos de estrés, rol que posteriormente será desempeñado por el padre y/o madre adoptivo del niño(a). Lo central entonces, es que el niño siempre cuente con una persona estable y disponible para “regularlo” y satisfacer sus necesidades (cuidador).

Sin desmedro de la tremenda importancia que tiene para el desarrollo humano el contar con “un otro” estable y único con quien relacionarse y regularse en la cotidianidad de la vida durante la temprana infancia, la forma o cualidad de esa presencia y de esa relación y regulación, puede variar induciendo en el bebé diferentes cursos de desarrollo neuro-psicológico y afectivo-vincular futuro, siendo algunos más sanos que otros.

La relación que se establece entre el cuidador y el niño cuando este se encuentra estresado por algún motivo (frío, hambre, incomodidad, miedo, etc.) es lo que se conoce como el “Vínculo de Apego”. Lo que haga o no haga el cuidador con el niño(a) sistemáticamente en el tiempo en dichas situaciones, establece la calidad de dicho vínculo, y a su vez esto último es un importante factor para facilitar o dificultar el sano desarrollo socio-emocional del niño.

Entonces, se presenta ante nosotros, el desafío de pasar desde la “presencia” a la “presencia efectiva” por parte del cuidador (tanto por parte de las guardadoras como de los padres), de que el niño no cuente solo con “un otro” sino que cuente con “un otro regulador del sí-mismo” (Stern, D. 2001), que sea sensible a las necesidades del niño y a la vez eficiente en darle calma cuando se encuentre estresado por algún motivo.

Algunas sugerencias para fomentar el sano desarrollo afectivo-vincular y el Vínculo de Apego Seguro en su hijo:

  • Desarrolle la función reflexiva

    Conciba a su hijo como un ser humano con emociones, intenciones y necesidades particulares y cambiantes de momento a momento que pueden ser “leídas”.

  • Desarrolle la sensibilidad parental

    Esté atento a leer las señales (gestos tales como expresiones faciales o llantos) que su hijo emite en los momentos de desagrado o estrés, interprételas (trate de “leerle la mente” preguntándose ¿qué puede estar sintiendo y necesitando en este momento el niño, que lo hace estar desequilibrado) y regúlelo dándole (o quitándole) aquello que Ud. piensa que él necesita para volver al equilibrio.

  • Sea constante en la entrega de regulación y contención.

    Si el niño está estresado y llora: acuda. Esto con el propósito de que el niño adquiera la expectativa y pueda predecir que Ud. estará ahí y será efectivo para calmarlo cuando él lo necesite, en el corto, mediano y largo plazo. Las investigaciones muestran que generalmente cuando los padres acuden a veces y otras no a calmar a sus niños, estos se confunden y exageran sus llantos. Por otro lado cuando los padres sistemáticamente no acuden a calmarlos con el propósito de que aprendan calmarse solos, estos dejan de llorar pero no por que se hayan calmado, sino por que ya perdieron la expectativa de que su cuidador acudirá.

  • Sáquele el jugo a las actividades cotidianas

    Las actividades de cuidado y satisfacción de las necesidades fisiológicas básicas cotidianas, tales como el mudar, alimentar, bañar o hacer dormir entre otras, es un momento muy útil para enriquecer el vínculo entre Ud. y su hijo(a).

    Utilice el contacto físico, visual y las vocalizaciones, fomente el intercambio de comunicación gestual y mentalice a su hijo continuamente (“léale la mente”) durante el curso de la actividad, de modo de poder identificar en qué estado está él o ella realizándola, y qué puede estar necesitando o comunicando (“sigue sigue, me gusta eso” o “espera un momento por que está muy caliente la sopa y me duele la boca”).

  • Incentive su exploración, haciéndole sentir que Ud. está cerca por si él o ella lo necesita

    Incentive su exploración y curiosidad por el mundo, al mismo tiempo que esté atento a en qué estado mental se encuentra, de modo de acudir a tranquilizarlo si es que él lo necesita.

    Todas estas sugerencias se fundamentan en la evidencia científica actual, que muestra que los niños criados en ese contexto vincular afectivo (mentalizados, acariciados, sistemática y eficientemente regulados, e incentivados y supervisados en su conducta exploratoria) establecen un Vínculo de Apego Seguro, lo que a su vez asenta las bases para su sanidad mental, para el desarrollo de su autoestima y de su autonomía, así como para el establecimiento por parte del niño, de mecanismos eficaces de autorregulación en los momentos de estrés y de coordinación con otras personas de su mundo social en épocas posteriores.

    Francisco Jaume Guazzini

    Fundación Chilena de la Adopción

  • 1ª JORNADA INTERPROFESIONAL SOBRE TÉCNICAS DE AYUDA EN DIFICULTADES ESPECÍFICAS DE APRENDIZAJE

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    Ya está a nuestra disposición la inscripción definitiva para las jornadas sobre dificultades aprendizaje que se celebrarán los días 10 y 11 de Abril en Madrid.

    Tienes más información sobre estas jornadas en una entrada anterior de este blog:

    En este encuentro habrá interesantes ponencias sobre diferentes enfoques como son la osteopatía, la Integración Sensorial, los métodos Doman y Padovan , la TMR e integración de reflejos primitivos, la nutrición y terapias naturales, la kinesiología y Brain Gym, la biodanza, la pedagogía sistémica, el método Melqur y la terapia Transgeneracional. Junto a esto se expondrán técnicas de trabajo de la visión y la audición en cuanto a su incidencia en el aprendizaje.

    Podrás ver muy pronto el programa definitivo en la página web de la FUNDACIÓN APRENDER.

    Las jornadas se celebrarán en el Hotel Rafael Hoteles Forum Alcalá en Alcalá de Henares.

    La tarifa será de 180 euros en el caso de realizar el abono antes del 15 de Marzo. El precio incluye la asistencia, el material, cafés y la comida del sábado.

    Para recibir la hoja de inscripción o más información, escribe a la siguiente dirección:

    Organizado por Eva Rodríguez de Terapia de Movimiento Rítmico y Reflejos Primitivos e Irene Ranz de la Fundación Aprender