LA EVALUACIÓN DE LA COMPRENSIÓN LECTORA (1). ASPECTOS PREVIOS A TENER EN CUENTA


En la evaluación de la comprensión lectora tenemos que tener presentes una serie de aspectos que influyen directamente en la comprensión del texto por parte del alumno, entre éstos destacamos los siguientes:


a) Tipo de texto:


El lector tiene que ser capaz de entender cómo el autor ha estructurado la información en el texto, lo cual facilitará que su comprensión sea más eficaz. De esta manera tenemos que tener en cuenta el grado de conocimiento de los diferentes registros lingüísticos que pueden tener nuestr@s alumn@s, pues facilitaremos o dificultaremos el acceso a los significados incluidos en éste.

b) Lenguaje oral:


En la evaluación de la comprensión lectora tenemos que tener en cuenta el grado de habilidad verbal que presenta nuestr@ alumn@, sobre todo aquello esperable en función de su edad y su bagaje curricular. En este punto tendríamos que tener en cuenta el Vocabulario y las capacidades de comprensión oral.


c) Las actitudes


Las actitudes que el alumno presente enfrente de la lectura son muy importantes, siendo especialmente relevante la motivación que presente frente las tareas de lectura, esta motivación se convierte en fruto tanto de las experiencias vividas por el alumnado en referencia a las tareas de lectura como con el concepto que tienen de la lectura, es decir, si se considera sólo como una tarea escolar, como una fuente de placer o bien por el contrario una fuente de displacer.


d) El estado físico y afectivo general

En cuanto al estado físico tenemos que tener en cuenta dos aspectos fundamentales:

1. En primer lugar, el estado físico del alumn@ influye directamente en su capacidad para mantener la atención en la tarea que está realizando, así como el rendimiento en los diferentes procesos cognitivos que son precisos para dar lugar a la comprensión.

2. En segundo lugar, tenemos que tener presente las diferentes variables que están presentes dentro del aula y que optimizan o dificultan el aprendizaje:
i. La ergonomía del mobiliario

ii. La luminosidad

iii. El nivel de ruidos o factores distractores.


Por otro lado, se considera preciso apuntar que la presencia de dificultades de carácter afectivo, ya sea por incidencias de tipo puntual como dificultades emocionales permanentes, se convierten en un factor inhibidor de los aprendizajes en general, y en particular de la comprensión lectora.

e) La intencionalidad de la lectura

En función de la intencionalidad con la que el lector se enfrente con la lectura, su comprensión será diferente, puesto que este propósito guiará el tipo de interacción que el lector establecerá con el texto. A partir de la intencionalidad de la lectura podemos clasificar diferentes tipos de lectura que nos aportarán una información diferente. *Foucambert (1976) realiza la siguiente clasificación:


a . Lectura silenciosa integral: es la lectura que potenciamos comúnmente para realizar tareas de comprensión lectora, es decir, la lectura silenciosa completa de un texto que permite asimilar toda la información presente en el texto.

b. Lectura selectiva: se caracteriza por una lectura rápida de algunos puntos y una lectura atenta de otros, de forma que el lector pretende extraer una idea general del texto profundizando sólo en algunos aspectos que puedan ser de su interés. Lectura que podría ser más propia de la lectura de la prensa, ante algunos artículos que nos pueden interesar parcialmente.


c . Lectura exploratoria: es la lectura que realizamos cuando estamos buscando una información determinada en el texto, como por ejemplo un párrafo que explica un aspecto determinado sobre la temática del texto.

d . Lectura lenta: se puede dar una lectura que permita disfrutar de ésta, sobre todo en aquello en lo referente a los aspectos formales del texto.

e. Lectura informativa: se trata de la lectura que se realiza de forma rápida buscando una información muy concreta, como una fecha, un teléfono a la guía telefónica,...




f) Los conocimientos lectores


L@s alumn@s aportan un bagaje lector importante a sus espaldas, este bagaje les proporciona una serie de conocimientos sobre el texto muy variados, conocimientos que le permiten afrontar el texto con unas mayores o menores probabilidades de extraer los significados presentes. Los conocimientos lectores de l@s alumn@s se refieren a los siguientes aspectos:

a . Los conocimientos de la situación comunicativa

b. Los conocimientos sobre el texto escrito

c . Conocimiento de las relaciones grafofónicas

d . Conocimientos morfológicos, sintácticos y semánticos.

e. Conocimientos textuales



g) Los conocimientos sobre el mundo

Por otro lado, todo alumno aporta una serie de experiencias, aprendizajes y conocimientos sobre el mundo que lo rodea y sobre varias temáticas más o menos próximas al aprendizaje escolar. Estos aspectos configuran los conocimientos previos del alumnado que guiarán la interacción que este realizará con el texto, siendo siempre necesaria la activación de los conocimientos previos para que se pueda dar la acomodación entre aquello que ya se conoce y aquello que nos aporta el nuevo texto. Hemos de señalar que ciertos textos pueden no ser adecuados a un determinado alumno debido al desconocimiento de esta temática y nos enfrentamos a un texto con un nivel de profundización superior, es decir, que requiera una base sobre el tema, por ejemplo para muchos lectores puede ser muy difícil afrontar un texto sobre Física Cuántica (entre los que me incluyo), puesto que pueden no tener una base sobre la que poder dar significado, así como integrar esta información en un esquema de conocimiento.

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