Desafíos para trabajar la problemática de la discriminación en las escuelas

“Primeramente: Todos los hombres han de ser encaminados a los mismos fines de la ciencia, costumbres y santidad. En segundo lugar: todos los hombres, sea cualquiera la diferencia que presenten en sus cualidades, tienen una única e igual naturaleza humana dotada de los mismos órganos. Tercero: la expresada diversidad de cualidades no es sino exceso o defecto de la armonía natural…” (Comenius, “Didáctica Magna”)

La escuela de hoy está inmersa en un contexto socio – cultural, donde los problemas sociales la atraviesan.

Uno de dichos problemas es el de la discriminación. En el contexto actual de crisis, la diferencia es una de las características de la vida social debido a cambios tales como la globalización de la economía, la influencia de las nuevas tecnologías de la información y comunicación y la pluriculturalidad. Por lo tanto, en la sociedad conviven grupos diversos, donde el tema de la igualdad y la diferencia es difícil de tratar.

Tenemos que partir de considerar que como sujetos somos todos iguales y como actores personales somos colectivamente diferentes.

La ciudadanía social universal reclama como piso la igualdad de derechos y garantías para todos y pone énfasis en la satisfacción de las necesidades básicas, solo a partir de esto, podemos comenzar a aceptar las diferencias.

José Nun, sostiene que la construcción de una ciudadanía es inseparable a la de los derechos humanos. La integración como iguales de los miembros de una Nación se logrará cuándo no se discrimine a ningún sujeto, solo así se podrá gozar de derechos civiles, políticos, sociales y culturales

Zaffaroni, Juez de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Argentina, considera que el problema de fondo es el de la formación de la identidad en adolescentes y jóvenes. Solo se podrá desarrollar una identidad a partir de la posibilidad de una inserción laboral y profesional de nuestros jóvenes. Sin una identidad, la sociedad excluye, discrimina.

Al hablar de discriminación, vemos que es un concepto que tiene múltiples significados:

En primer lugar, podemos afirmar que etimológicamente, discriminar significa “separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra”, y ésta es una acepción positiva, pues es bueno discriminar lo verdadero de lo falso, lo correcto de lo incorrecto.

Entendida ésta como diferenciación, todos los sujetos necesitamos de procesos positivos de discriminación, para formar nuestra identidad.

Desde el punto de vista social, el considerar a la discriminación como el dar trato de inferioridad o diferenciado a una persona o grupo por motivos raciales, religiosos, políticos etc. en desmedro de su dignidad. Por prejuicios, no se respeta la igualdad ante la ley, sus derechos y libertades.

También consideramos que la acción negativa hacia el prójimo provoca su expulsión, que puede ser física o simbólica. Un ejemplo podría ser no discriminar en la escuela a alumnas embarazadas, docentes homosexuales, a hijos de inmigrantes, etc.

En la sociedad, la discriminación, puede adquirir las siguientes características: ser una expresión de poder que torna vulnerable al discriminado. Actuar contra ella es siempre una situación de conflicto social y cultural.

Quienes sufren de “discriminación”, pueden a su vez “discriminar” a otros debido a la tensión ocasionada.

Los motivos para discriminar pueden ser: por características físicas, psíquicas, por origen étnico, religioso o cultural, por sexo y orientación sexual, por hábitos o elecciones de vida, por condiciones socio- económicas, edad o creencias.

El Estado es responsable de realizar prácticas desiguales para compensar las desigualdades tradicionales.

A veces hay contradicciones entre “el discurso” y lo que “se hace”, por ejemplo: podemos pronunciarnos a favor de la inclusión y la no discriminación y luego rechazamos la inclusión de aquellos que son diferentes.

Otras veces detrás de la “naturaleza” de las diferencias se esconden relaciones de poder entre hombres y mujeres, o desigualdades más básicas y elementales.

Por último, algunas de las características que adquiere la discriminación en la escuela son:

La escuela, como agente socializador, puede reproducir todas las prácticas discriminatorias que hay en la sociedad.

Además, la escuela puede producir prácticas discriminatorias propias de las tareas que en ella se realizan como lo son las evaluaciones y los rótulos que se le dan a los alumnos.

La pedagogía prescriptiva excluye a quienes se desvían de la norma, considerando a los alumnos como anormales o enfermos.

La idea de una escuela neutra dejó sus marcas en el tratamiento de los problemas sociales. Hay que aceptar que el reconocimiento de la heterogeneidad y el conflicto son inherentes a toda institución social, y la escuela, es una de dichas instituciones.

Para terminar es importante resaltar algunos de los criterios a tener en cuenta por los docentes para trabajar dicha problemática en la escuela: Es necesario resignificar la función de la educación y trabajar con un currículum contextualizado.

* Atender tanto a los discursos como a las prácticas: además de trabajar en el nivel cognitivo apuntar a que esto se traduzca en actitudes y prácticas cotidianas. Toda acción encierra un juicio y debemos articular lo ético con las pautas de conducta y hábitos. Hay que dar un tratamiento específico de acuerdo a cada situación particular. Se puede informar y trabajar sobre los derechos humanos pero esto solo no hará que se erradiquen las prácticas discriminatorias. Se puede trabajar con textos, películas, documentos, escritos sobre los derechos humanos.

* Articular lo cercano y lo lejano: hay que hacer un abordaje global de las prácticas discriminatorias en el nivel cercano (familia, escuela, barrio) y en el lejano (Estado, grupo social, relaciones Internacionales) aceptando y respetando la diversidad cultural. En un proyecto educativo hay que partir de lo lejano y luego llegar a lo cercano donde está instalado el prejuicio, el maltrato y la segregación. Se puede debatir sobre la igualdad y la diversidad, definir a la discriminación, cuestionar y problematizar las presiones grupales, analizar los derechos humanos en otras épocas históricas y lugares geográficos. Luego se pueden analizar artículos de diarios como también hacer estudio de casos.

* Reflexionar sobre la historicidad de este tema resignificando la memoria colectiva: tener una mirada histórica para entender que la discriminación es una construcción cultural e histórica y que puede llegar a cambiarse. Trabajar estrategias donde se analicen anécdotas o fallos judiciales, comprender la biografía de grandes pensadores o analizar películas documentales.

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