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La tartamudez: más que una lengua trabada


La es­pe­cia­lis­ta en el tema Rosa Que­ve­do, nos mando para com­par­tir con us­te­des, la ex­pe­rien­cia de vida de una Mé­di­ca y do­cen­te tar­ta­mu­da, lla­ma­da María Lour­des Gon­zá­lez.

En su e-​mail nos dice lo si­guien­te:

Hola a todos/as:

Este año he te­ni­do la opor­tu­ni­dad de co­no­cer a María Lour­des Gon­zá­lez.

Mé­di­ca y Do­cen­te, Malú se acer­có a mí, NO en bús­que­da de un
tra­ta­mien­to por Tar­ta­mu­dez, la que su­frió du­ran­te años, sino para
con­ver­sar sobre lo que ha sig­ni­fi­ca­do este tras­torno para ella y las
hue­llas que ha de­ja­do en su co­mu­ni­ca­ción, en su vida.

Desde un pri­mer mo­men­to se mos­tró de­ci­di­da y con­ven­ci­da a pro­mo­ver el
co­no­ci­mien­to de la Tar­ta­mu­dez, y a de­fen­der los de­re­chos de quie­nes
se sien­ten afec­ta­dos por ella.

Al apro­xi­mar­se el Día In­ter­na­cio­nal de la Tar­ta­mu­dez me envía este e-
mail, con este ma­te­rial que copio y com­par­to en ad­jun­to con us­te­des.


Ma­te­rial Ad­jun­to para leer:

Es­ti­ma­dos ami­gos,

Com­par­to con Uds. este ma­te­rial sobre la im­por­tan­cia de la con­cien­ti­za­ción de la Tar­ta­mu­dez, como mé­di­cos, do­cen­tes e in­te­gran­tes de la so­cie­dad en ge­ne­ral, NO po­de­mos ig­no­rar un tras­torno que ge­ne­ra gran dis­cri­mi­na­ción y dolor en quien lo pa­de­ce.

Les agra­dez­co su di­fu­sión

Afec­tuo­sos sa­lu­dos

malú g.

La tar­ta­mu­dez: más que una len­gua tra­ba­da

La ley Nº 16.​095 de Per­so­nas Dis­ca­pa­ci­ta­das es­ta­ble­ce un sis­te­ma de pro­tec­ción in­te­gral y en­fa­ti­za la no dis­cri­mi­na­ción. Allí se de­fi­ne la dis­ca­pa­ci­dad “como una al­te­ra­ción fun­cio­nal per­ma­nen­te o pro­lon­ga­da, fí­si­ca o men­tal, que en re­la­ción a su edad y medio so­cial im­pli­que des­ven­ta­jas con­si­de­ra­bles para su in­te­gra­ción fa­mi­liar, so­cial, edu­ca­cio­nal o la­bo­ral”.

Aún re­cuer­do de niña cuan­do la aten­ción a las per­so­nas dis­ca­pa­ci­ta­das era cues­tión de ca­ri­dad o, en el mejor de los casos, una ayuda de buena vo­lun­tad. No ha cam­bia­do mucho la si­tua­ción. So­cial­men­te se habla más, pero se hace poco, efec­ti­va­men­te. La in­te­gra­ción, la no dis­cri­mi­na­ción, la igual­dad de opor­tu­ni­da­des y la aten­ción a los más des­fa­vo­re­ci­dos es un de­re­cho fun­da­men­tal que nace como con­se­cuen­cia de re­co­no­cer que la per­so­na en toda su dig­ni­dad está muy por en­ci­ma de la dis­ca­pa­ci­dad que pueda tener.

La tar­ta­mu­dez es un es­ta­do de su­fri­mien­to que afec­ta, apro­xi­ma­da­men­te, a un 2% de la po­bla­ción. Está re­la­cio­na­da al modo de ha­blar de una per­so­na; tiene como efec­to un habla con rup­tu­ras: ya sea blo­queos, re­pe­ti­cio­nes y pro­lon­ga­cio­nes ten­sas y fre­cuen­tes de so­ni­dos, sí­la­bas o pa­la­bras que per­tur­ban la flui­dez ver­bal. No se ori­gi­na so­la­men­te por una causa, sino que es pro­duc­to de in­ter­ac­ción de fac­to­res or­gá­ni­cos, psi­co­ló­gi­cos y tam­bién so­cia­les.

Quien pa­de­ce una tar­ta­mu­dez sien­te la dis­cri­mi­na­ción de una so­cie­dad au­to­de­fi­ni­da como justa, igua­li­ta­ria y to­le­ran­te mien­tras que em­pu­ja al tar­ta­mu­do, al gordo, al feo y en de­fi­ni­ti­va al di­fe­ren­te a un se­gun­do plano.

Una so­cie­dad cruel que “fes­te­ja” la burla des­ca­ra­da como las que apa­re­cen en fal­sos pro­gra­mas de humor, o en un Ta­bla­do de Car­na­val, su­po­nen un duro golpe en la au­to­es­ti­ma de las per­so­nas tar­ta­mu­das y cons­ti­tu­ye una falta de res­pe­to ab­so­lu­ta .

La tar­ta­mu­dez pro­du­ce cons­tan­tes gol­pes a la au­to­es­ti­ma y le­sio­na de­re­chos fun­da­men­ta­les como el de­re­cho a la edu­ca­ción y al tra­ba­jo. Con­si­de­ra­mos que las per­so­nas tar­ta­mu­das tie­nen de­re­cho a exi­gir, en fun­ción de su grado de tar­ta­mu­dez, exá­me­nes es­cri­tos en lugar de prue­bas ora­les, de forma que la ex­pre­sión oral no su­pon­ga un pro­ble­ma a la hora de de­mos­trar los co­no­ci­mien­tos apren­di­dos.

Las per­so­nas tar­ta­mu­das tie­nen de­re­cho a exi­gir que las em­pre­sas no dis­cri­mi­nen a sus tra­ba­ja­do­res en fun­ción de su flui­dez ver­bal y que los pro­ce­sos de se­lec­ción de per­so­nal sean jus­tos con las per­so­nas tar­ta­mu­das. En­ten­de­mos que hay tra­ba­jos no aptos para las per­so­nas que su­fren blo­queos se­ve­ros como, por ejem­plo, un Call Cen­ter, pero no po­de­mos ad­mi­tir la ex­clu­sión sis­te­má­ti­ca de las per­so­nas tar­ta­mu­das en la pri­mer en­tre­vis­ta, como ocu­rre ha­bi­tual­men­te.

El 22 de oc­tu­bre es el Día In­ter­na­cio­nal de la toma de con­cien­cia de la Tar­ta­mu­dez. El pri­mer paso es que la so­cie­dad co­noz­ca qué es la tar­ta­mu­dez, cómo afec­ta a las per­so­nas que la pa­de­cen y cómo hay que com­por­tar­se ante una per­so­na tar­ta­mu­da para dis­mi­nuir la pre­sión so­cial que se ejer­ce sobre ellos. En cual­quier caso, no se lo­gra­rá su in­te­gra­ción si no con­se­gui­mos que la so­cie­dad sea más justa en la de­fen­sa de los de­re­chos de todas las per­so­nas que, por la razón que sea, son di­fe­ren­tes de la media.

Dra. Ma. Lour­des Gon­zá­lez Ber­nar­di

Mé­di­ca y Do­cen­te

Fuente Original: http://www.surcultural.info/

3 Comments:

Tóny said...

Wow, que interesante, esto lo quiero poner en mi blog, si no te molesta, a mi mepasa eso, cuando era chico se travaba mucho al hablar, ahorita lo controlo pero me pasa en coasiones.

Lilia said...

Yo sufrí tartamudez y como dañó mi autoestima, mi hermano me ayudo, me dijo que leyera libros tanto de mi interés como de otros temas, para que tuviera seguridad al hablar...y funcionó.

Pamela Ferreira said...

Tony: La especialista que me lo envio dijo que lo difudieramos,asi que no hay problema con que lo subas en tu blog.
Saludos.