PREVENCIÓN DEL FRACASO ESCOLAR DESDE LA EDUCACIÓN INFANTIL

El fracaso escolar preocupa seriamente tanto a padres como a educadores. Es algo que concierne a toda la sociedad dado el elevado porcentaje de estudiantes que lo sufren. Un fracaso que no debemos atribuir exclusivamente a estos chicos y chicas, pues en la mayoría de los casos no son "culpables" de la situación, sino sus víctimas.

Cuando se habla de fracaso escolar, casi siempre evocamos la imagen de alumnos de la ESO o de los cursos superiores de Primaria. Según las estadísticas, el fracaso escolar comienza en muchos casos a vislumbrarse hacia los ocho años, en tercero de primaria. Sin embargo, es en la educación secundaria cuando se hace más evidente. Entonces los requisitos académicos se endurecen y el esfuerzo ha de ser mayor. Y todo esto unido a la difícil y delicada etapa de la adolescencia.

Pero pocas veces se hace referencia a los niños de Educación Infantil con respecto al fracaso escolar. ¿Es acaso porque no existe tal fracaso a esta edad? Esto es lo que mayoritariamente se asume, pero no hay nada más lejos de la realidad… Los objetivos mínimos establecidos en Educación Infantil no son ambiciosos, cualquier niño puede alcanzarlos, y superarlos, con toda facilidad… pero no siempre es así… Y el número de niños que no alcanzan estos objetivos, o lo hacen con dificultad, se asemeja bastante al tanto por ciento de fracaso escolar que reflejan las estadísticas.

Si los educadores que trabajamos con niños menores de seis años vemos que casi una cuarta parte de los alumnos no sigue el ritmo del resto… lo lógico es actuar para atajar por todos los medios esta situación y que estos niños no crezcan para engrosar las filas de los "fracasados escolares". Pero a pesar de que se trabaja en Infantil con niños con retrasos madurativos, problemas de lenguaje, etc., sigue habiendo un tanto por ciento de niños a los cuales se les deja "que maduren" con la triste y callada convicción de que "ya se ocuparán" sus tutores de primaria de trabajar con ellos en sus dificultades. La pena es el precioso tiempo que se desperdicia mientras se espera a que madure un niño… un niño con dificultades…

Todos hemos oído o leído que los seis primeros años son vitales para formar las bases de la inteligencia y las habilidades del niño. Son los años principales del desarrollo infantil, en los que el cerebro es más plástico y en los que se crean la mayor cantidad de conexiones y circuitos neuronales, las "herramientas" con las que habremos de arreglárnoslas durante toda nuestra vida futura. Por esto, invertir en una buena Educación Infantil y en el desarrollo del niño en estas edades, es como invertir en buenos materiales de construcción y la edificación de los pilares y vigas maestras de un gran y hermoso edificio.

La etapa de la Educación Infantil es una etapa difícil para hablar de diagnósticos y tratamientos. Muchos problemas no son diagnosticados a esta edad, como son los asociados al déficit de atención con hiperactividad, por ejemplo. Y no es porque los síntomas no sean evidentes, como ya se ha expuesto. Pero es lógico que se tienda a "esperar" a ver qué ocurre y cómo evoluciona el niño. Y en casos afortunados, estos síntomas en el niño no se transforman en un problema académico o de comportamiento. Es muy natural que los padres y profesores prefieran "esperar" a que estos problemas se desarrollen de forma evidente, para empezar a actuar sobre ellos. Sin embargo, cuando un niño muestra una dificultad, existe un motivo para ésta, y que este motivo desaparezca no es lo común pues normalmente se debe a fallos en la base del desarrollo del niño.

Por esto, "esperar" en estas edades tempranas supone perder el momento adecuado para actuar. Supone una mayor dificultad en la solución de estos fallos en el desarrollo, un trabajo más costoso y unos resultados más pobres…

Pero si bien el concepto de "tratamiento" nos puede parecer excesivo en niños pequeños cuando aún el problema académico no es claro, no debemos temer el término "prevención".

La prevención a edades tempranas podría ser una de las claves para solventar el problema del fracaso escolar a edades más tardías.

Lo dice el refrán: "mejor prevenir que curar". Una lección que están aplicando ya varios colegios en nuestro país con todos sus alumnos de Educación Infantil. Aún faltan datos estadísticos sobre los resultados objetivos de la aplicación de técnicas de prevención del fracaso escolar a través de ejercicios que desarrollan el sistema nervioso y ayudan al niño a madurar en todas sus áreas (física, cognitiva, sensorial, emocional, social). Pero confiamos en que pronto los habrá y un mayor número de centros se unan en esta iniciativa.

Queda patente que la mayoría de las dificultades académicas están causadas directamente por una inmadurez neurológica o, lo que es lo mismo, los fallos en el desarrollo que mencionábamos con anterioridad. Éstos fallos pueden manifestarse en la forma de una lateralidad mal establecida (cuando el niño no es totalmente diestro o zurdo, con lo cual su cerebro no está bien organizado y sus hemisferios cerebrales compiten en lugar de colaborar); en un sistema ocular que no funciona adecuada o cómodamente para las tareas que requieren de la lectura y la escritura; un sistema auditivo que no consigue procesar los sonidos claramente para poder reproducirlos en un correcto lenguaje hablado o prestar la adecuada atención en clase; reflejos primitivos que se han quedado retenidos y no han madurado de la forma deseada; una integración sensorial deficiente que hace que el niño interprete los estímulos que le rodean de una forma equivocada, mostrando unas reacciones y un rendimiento que no son los adecuados para su edad y la situación dada.

El desarrollo en el niño se produce de manera natural gracias a todos los estímulos que recibe de su entorno y con cada movimiento y acción que realiza. El movimiento es la principal fuente de información y desarrollo, junto con el tacto, el oído y la vista. Es primordial tener esto en cuenta para dar al niño las oportunidades que necesita de moverse a estas edades, y de experimentar con todo lo que le rodea.

Además, pueden aplicarse métodos de desarrollo neuromotor o de organización neurológica, que consisten en ejercicios motores principalmente, realizados de forma lúdica, pero continuada, constante y repetida, para su mayor efectividad. La repetición y la constancia son esenciales para la creación de nuevos circuitos neuronales, por lo que estos programas deben ser diarios. Unos veinte minutos podrían bastar para la realización de estos ejercicios en un aula de Educación Infantil. No deben suponer un sustituto a la psicomotricidad tradicional, pero serían desde luego un complemento ideal.

Cualquiera de los métodos de organización neurológica que se utilizan para tratar a niños con problemas del desarrollo, podrían utilizarse en su forma más básica y lúdica, para prevenir estos problemas en un grupo de alumnos en el aula. Y no solamente en Educación Infantil. Pues, aunque es éste el momento ideal para la prevención, estos programas también pueden realizarse, y de hecho se están aplicando, con niños de cursos superiores. En ambos casos, con el mismo objetivo: evitar el fracaso escolar.

Más información:

PSICOMOTRICIDAD Y DESARROLLO NEUROMOTOR

TMR: TERAPIA DE MOVIMIENTOS RÍTMICOS

QUÉ ES LA INTEGRACIÓN SENSORIAL

LOS PROBLEMAS DE INTEGRACIÓN SENSORIAL COMO CAUSA DE LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE

LA LATERALIDAD: ¿DIESTRO O ZURDO?

REFLEJOS, APRENDIZAJE Y COMPORTAMIENTO

FUNCIONAMIENTO OCULAR: LA VISIÓN EN EL APRENDIZAJE

INCIDENCIA DE LA AUDICIÓN EN LA ESCUELA Y EN LA CONDUCTA

5 comentarios:

Yudelka Betancourt dijo...

Muy buen articulo, estoy totalmente de acuerdo con el, los maestros y maestras tenemos que trabajar es en la base, es decir,es en los niños y niñas de los grados de incial donde debemos de ver las dificultades que se presenten y como trabajarla a lo largo de tiempo. Ahora mismo estoy trabajando en un proyecto de estimulacion temprana (educativo) a nivel comunitario y que su objetivo principal y a largo plazo es prevenir ciertos fracasos en los niños en el ambit6o escoalar (dificultades de aprendizaje). Me parece muy bueno el articulo.

Tóny dijo...

Muy acertado, trabajo en educación especial y algunos de los niños con los que he trabajado realmente no deberían requerir ete tipo de apoyo, porque son niños que han sentido sobre su espalda el fracaso, han reprobado y en lugar de buscar prevenir, tristemente sólo se buscan culpables.

Creo que todas las modalidades de la educación son importantes, pero la parte inicial son las bases, así que lo considero como fundamental que el paso de los niños por un preescolar o un inicial debe tomarse con grna importancia y profesionalismo.

Lolita Terol dijo...

Hola Rosina. Gracias por retomar el tema de la prevención del fracaso escolar durante la primera infancia.

Creo que es importante recordar también la importancia de la labor a realizar desde casa las familias; y la necesidad de trabajar en equipo familias, profesionales y administraciones públicas.

Os remito al artículo que publiqué en este blog hace unos meses sobre prevención del fracaso escolar.

Gracias, Rosina. Un abrazo. Lolita.

Rosina Uriarte dijo...

Hola Lolita,
he vuelto a leer tu artículo, es muy completo en lo que dices de trabajar desde todos los ámbitos para la prevención del fracaso escolar en el niño.
Cuando escribí el mío, estaba centrándome en los posibles cambios en el aula de Infantil, pues es algo que veo interesa en los colegios y que puede suponer un "antes" y un "después" en nuestro sistema educativo.
Imagínate aplicar todas las recomendaciones que das en tu artículo, junto con la estimulación temprana y programas de desarrollo neurológico enfocados al pleno desarrollo del niño y a la prevención del fracaso escolar... Parece aún una quimera, pero se está haciendo realidad en algunos colegios... de hecho lleva realizándose desde hace más de diez años. Pero como siempre, vamos aún tan despacio... Pero no me cabe duda que llegará el día en que a los profesionales de la educación se nos prepare adecuadamente (cosa que no se hace) y los colegios adopten este tipo de programas y recomendaciones como las que nos aportas.
Un abrazo para tí, y también para Yudelka y Tony. Gracias por vuestros comentarios.
Feliz año nuevo!!
Rosina

Pablo dijo...

hola, desde nuestro blog queríamos felicitaros el nuevo año, desearos que lo sigáis haciendo igual de bien que hasta ahora y comentaros que os hemos dejado un regalito en nuestro blog http://elteatroenlaescuela.blogspot.com

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